Disclaimer: Me pregunto si algún día KyoAni decida hacer Free! yaoi...
Parecía que la semana fuera un sueño, quien diría que después de lo acontecido aquel día Sousuke iba cambiar, aunque fuera un poco. Después de haber llegado esa noche en viernes, el moreno había cambiado su humor, consintiendo y complaciendo a Kisumi por completo. Y el fin de semana, cuando llego de trabajar, lo mimó como lo hacía los primeros meses en que se conocieron. Y el resto de la semana continuó así; a pesar de que no vivían juntos Sousuke estuvo frecuentando el departamento de Kisumi, y la mayoría de las ocasiones pasando la noche. Y Kisumi, para ser francos, se veía de mejor humor. Era obvio que pasar un tiempo así con su amante le cambiaba por completo. Pero claro, no era como si el moreno hubiera cambiado de opinión en cuanto a una relación formal, aunque esta vez Kisumi no lo quiso mencionar.
Y la situación continuó así hasta ahora; el pelirrosa había preparado una cena, no tan elegante pero tampoco tan ordinaria, la cual le había llevado todo el día, aunque no se celebraba nada. Quería intentar algo nuevo, y no sólo en la cuestión sexual. Aunque había que admitir que tenía también un plan para eso, pero sería hasta la noche. Sólo había que esperar a que Sousuke llegara del trabajo ya que le había dicho que saldría antes.
Y espero.
Y espero.
Y espero.
Y con las horas avanzando el ocaso llegó, encendiendo las luces de la ciudad. Se suponía que hoy llegaría antes ¿entonces qué pasó? Y sin esperar un poco más, el pelirrosa marco preocupado de que algo le hubiera pasado a Sousuke.
-Sí, diga.
Esa voz ¿Porque de todas esa voz?
-Sí, disculpa ¿este es el número de Sousuke?
Sabía que era el número de Sousuke, ¿pero qué hacía Rin con él?
-Sí, sólo que está ocupado. Me pidió que respondiera ¿Se te ofrece algo?
-No mucho en realidad- respondió tratando de que no se le quebrara la voz- ¿podrías darle un mensaje de mi parte?
-Claro, Kisumi ¿cierto?
-Sí, dile que...- dio un gran suspiro pensando en cual sería una buena opción para escapar- ..Dile que no estaré en casa en los próximos días. Él entenderá. Gracias Matsuoka-san.
Y dejando a un extrañado Rin, decidió colgar.
Y he aquí donde habrá que decir que Rin conocía a Kisumi por que el moreno lo había mencionado entre platicas casuales, pero diciendo que eran solo amigos. Pero lo único que no sabía Rin era, además del sexo, el rostro de Kisumi. Por lo que el día del cine Rin no pudo reconocer quien era él. Aunque sí tuvo una sospecha debido a todo lo ocurrido, lo cual quedó como una suposición, creyendo que pudo haber sido otro o una simple coincidencia.
-¿Quién era, Rin?- hablo Sousuke, entrando del balcón.
-Era Kisumi, dijo que no iba a estar en los próximos días en su casa.
-Ya veo...- el moreno se quedó pensativo después de escuchar aquello.
Seguía sin entender porque no podía dejarse llevar por completo por Kisumi. Él le quería, sin embargo seguía queriendo a Rin. A pesar de que su amor no sería correspondido él quería seguir intentándolo. O al menos escuchar el rechazo de su mejor amigo. Pero entendía que al mismo tiempo dañaba al pelirrosa, y creía que en un punto le abandonaría. A veces parecía que todos esos meses fueron en vano. Y ahora al estar en casa de él pelirrojo había aumentado esas posibilidades de que el pelirrosa lo abandonara. Y es que como siempre actúa antes de pensar, era obvio que no se había puesto a razonar en que era lo que iba a suceder si ayudaba a su amigo sin avisar a Kisumi. ¿Cómo no se había puesto a pensar en que le había dicho de antemano al pelirrosa que llegaría antes? Y es que como Rin le había pedido un favor era obvio que no podía decir no. La mayoría de las veces actuaba por instinto, pero un instinto muy idiota. Y él sólo se lo reprendía.
¿Qué más podía hacer? Nada. Probablemente Kisumi ya estaba lo suficientemente lejos y él no tenía ni la remota idea de dónde podía estar. Lo había arruinado de nuevo y no sabía exactamente qué hacer, sólo esperar a que el chico regresara y reconquistarlo. Si es que regresaba.
Y Kisumi no mentía cuando decía que quería huir. Después de guardar toda la comida que había hecho y limpiar todo, se dirigió hacia su cuarto. Había un lugar al que simplemente escapaba cuando este tipo de situaciones ocurrían, al que había frecuentado más desde que conoció a Sousuke. Era un lugar muy preciado para él, y al ser fin de semana no se preocupaba por la escuela. Al llegar a su cuarto sacó una vieja mochila gris la cual tenía muchos garabatos que había hecho desde niño hasta ahora, guardando ropa y una pequeña tienda de campaña que estaba escondida entre un buró y su cama. Dirigiéndose a la cocina tomó una botella de agua y unas galletas, para después tomar su billetera y llaves saliendo del lugar.
N/A: A veces siento que los capítulos son muy cortos, luego recuerdo que no se me ocurre como alargarlos y se me pasa. Gracias por leer, comentarios y todo. En serio gracias ; v ; Si tienen alguna sugerencia son bienvenidas. También las criticas c:
