DISCLAIMER: Los personajes son de Kishi.
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RAMMEN
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"Un sabor agridulce"
Como cada equinoccio, la familia Hyūga se disponía a partir hacia Rammen para festejar el inicio de la paz. Este año sería distinto a los anteriores, dos nuevos miembros acudirían por primera vez a las celebraciones que tendrían lugar y Tenten participaría en el Torneo "Siete".
Neji ya había dispuesto todo para ausentarse de sus labores con el clan durante estos días, los cuales disfrutaría con su familia. Miró a Tenten que estaba terminando de guardar en la mochila los pergaminos que había heredado de su madre y se ajustó el hitai-ate, recogiéndose el pelo en dos coletas iguales. Neji sonrió al ver el gran parecido que tenía Tenten con su madre.
Tenten se acercó a él una vez que se colgó la mochila y no pudo evitar abrazarla. Se sentía orgulloso de su hija. Sabía que lograría alzarse con la victoria en el campeonato. Los duros entrenamientos daban su fruto y su innata habilidad con los jutsus le eran de gran ayuda.
—Sakura nos está esperando. ¡Vamos, papá!—exclamó Tenten jubilosa de poder disfrutar de su padre, separándose de él.
Neji asintió y ambos fueron a buscar a Sakura. Desde que le pidió que se quedara con él, no había habido un solo instante en que no se sintiera dichoso. Sakura era su felicidad y se lo demostraba día a día, al igual que ella se desvivía por él, por Tenten y por su hijo recién nacido.
Hacía sólo quince días que Hizashi había llegado a sus vidas y tenía a todos revolucionados. Tenten se quedaba al lado de su hermano todas las horas que podía, acunándolo y cantándole las nanas que había aprendido cuando supo de la llegada de un hermano. Neji en cambio había bajado el ritmo de trabajo en sus labores como líder del Clan, relegando en Hanabi e Hiashi, para no perderse ni un solo día de la vida de su hijo. Y Sakura no era incapaz de separarse de su hijo, llevándolo con ella a todos lados—excepto en las operaciones en las que era necesaria su presencia— y presumiendo de hijo con Ino, la cual tenía una hermosa niña de unos meses mayor que Hizashi.
Avanzaron rápido hasta que distinguieron a lo lejos a Sakura meciendo a Hizashi.
—Sakura—dijo Neji acercándose y besándola dulcemente en los labios.
—¡Llegáis tarde!—dijo Sakura mirando a los dos—. ¡Te pareces tanto a tu madre con ese recogido! Es la primera vez que te veo peinada de esa manera, Tenten.
—La culpa es mía—se disculpó Tenten—. Sí, siempre pensé que cuando participara en el torneo lo haría de esta manera, siento que ella está conmigo—se sinceró Tenten, estirando las manos para coger a Hizashi que ya estaba durmiendo.
Sakura se inclinó hacia la lápida de Sasuke y depositó una flor de cerezo que había comprado en la floristería Yamanaka. Neji la ayudó a ponerse en pie y la agarró suavemente de la cintura. Este era el momento que Sakura había esperado y por fin podía cumplir la promesa que le había hecho a Sasuke.
—¿Os podéis adelantar?—pidió Sakura. —Ahora os alcanzo.
Sakura se sentó frente a la lápida una vez que estuvo a solas. Por alguna extraña razón ya no sentía esa congoja en el pecho, se sentía plena y feliz con el mundo. Todo el odio que había sentido con anterioridad pertenecía al pasado.
—Sasuke-kun, ¿cómo estás? Vengo a decirte que soy feliz. El motivo de dicha felicidad es mi matrimonio con Neji y mis hijos, tanto Hizashi como Tenten a quien considero como mi propia hija. Estoy enseñándole algunas técnicas a Tenten y me asombra lo rápido que llega a dominarlas—hizo una pausa, pensando lo que iba a decir:— Me tengo que dar prisa, me están esperando para ir a Rammen. Es la primera vez que veré las fiestas y estoy deseando disfrutarlas con mi familia y nuestros amigos. Naruto e Hinata están esperando s su tercer hijo, ¿te lo puedes creer? Y Kakashi acaba de publicar la historia de los Uchiha y se ha comprometido con Kurenai, pronto se casaran. Parece que la vida va cobrando forma para todos nosotros y poco a poco vamos dejando atrás las tristezas para convertirlas en alegrías.
Sakura sonrió al pensar en su maestro y en los motivos que lo impulsaron para hablar seriamente con Kurenai.
—Sasuke-kun quiero decirte que he perdonado a mis padres por el papel que desempeñaron en la matanza Uchiha. Gracias a Neji he podido perdonar los errores e incluso los que yo cometí. Estoy haciendo cuanto está en mis manos para dirigir el hospital de Konoha de la mejor manera posible y formar al máximo número de médicos, a los cuales estoy envío a recorrer las aldeas para sanar a todas las personas que lo necesiten. Es mi manera de enmendar mis años apáticos, los cuales me negué a curar.
Sakura meditó unos instantes, se le hacía tarde y debía darse prisa para alcanzarles. Ya le había contado las cosas más importantes a Sasuke y era hora de partir.
—Sasuke-kun, debo irme. Prometo que pronto te visitaré y esta vez lo haré acompañada de Naruto y Kakashi. Ellos tienen muchas cosas que contarte... ¡Hasta pronto!—dijo levantándose lentamente y yendo en dirección a Rammen.
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NOTAS DE LA AUTORA: Espero que hayáis disfrutado de la historia. Quiero agradecer a todos aquellos que me habéis seguidos desde el principio y sobre todo a JUST, por leer los borradores y corregirlos.
