Bueno aquí el nuevo capitulo n.n espero les guste y gracias a los que lo leen, apenas estoy haciendo la introducción a lo que sera la historia presentando a los personajes principales. Agradezco sus reviews... n.n


CAPITULO 2

NUEVA JEFA

En la mañana del miércoles, Serena se levantó a las 10.15 a.m., media hora más tarde de lo habitual, lo que hacía que nuevamente llegara tarde al trabajo.

- Otra vez me quede dormida –Gritaba desesperada- Ya no quiero que el jefe vuelva a regañarme.

Se puso su camisa blanca y su pantalón negro, ya no hacía a tiempo para tomar un buen desayuno por lo tanto debería irse con el estómago vacío como últimamente venía haciendo.

Por otro lado, el autobús escolar llegaría en poco menos de treinta minutos, pero para su mala suerte, Rini, su hija aún no se había levantado lo que hacía que su desesperación aumentara.

Al notarlo, corrió inmediatamente hacia la habitación de la niña, golpeando reiteradas veces la puerta sin recibir ningún tipo de respuesta. El reloj seguía avanzando y Rini seguía sin abrir la puerta, ni siquiera mostraba señales de que estuviera despierta por lo que no tuvo más opción que tirarla abajo de una patada.

Al entrar, Rini se sobresaltó del susto por el golpe.

- ¿Por qué pateas así la puerta? –Dijo entre bostezos.

- Ya es demasiado tarde –Respondió mientras se dirigía hacia la ventana para abrirla- Llegaras tarde a la escuela, levántate de inmediato y vístete.

Serena salió corriendo de la habitación directo hacia el baño, para cepillarse los dientes y arreglar su peinado, mientras Rini terminaba de despertarse.

Una vez marcada las 10.30, Serena ya había acomodado sus cosas en el portafolio, lista para dirigirse a su trabajo, en ese instante baja su hija por las escaleras, vistiendo el uniforme escolar.

- ¿Y mi desayuno? –Pregunto al notar que la mesa estaba vacía.

- Lo siento, otra vez me quede dormida y no hice a tiempo para prepararte el desayuno –Respondió apenada, llevando su brazo por detrás de la cabeza- Puedes decirle a Mina que te lo haga, yo tengo que irme.

Sin dejar que Rini pudiera decir una palabra, Serena ya se había marchado.

- ¿Por qué tengo una madre tan irresponsable? –Suspiro resignada y se dirigió inmediatamente hacia la casa de su vecina Mina Aino.

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- Llegare tarde otra vez –Protestaba Serena mientras corría rápidamente, sin prestar atención a si chocaba a alguien.

Al llegar a la esquina de la cuadra en donde se encontraba la agencia en donde trabajaba, se lleva por delante a Darien que casualmente había doblado esa misma esquina, cayendo al suelo dejando caer su portafolio y junto con el todo lo que llevaba dentro.

- Disculpa no te vi –Dijo Darien apenado –Déjame ayudarte a… -Antes de que pudiera continuar, se detiene sorprendido al darse cuenta de que había chocado justamente con la persona que a él le gustaba.

Serena no le prestó atención, solamente se concentró en recoger sus cosas antes de perderlas.

- Lo siento –Dijo Serena una vez que termino de reunir sus pertenencias y se enderezo–Tengo que irme.

Serena se marcho rápidamente, sin si quiera saber con quien había tropezado. A su vez, Darien no podía evitar sentirse un completo idiota al quedar perplejo por tenerla tan cerca, y ni siquiera la pudo ayudar a recoger sus cosas.

Sentía la necesidad de darse unos golpes en el rostro para de una vez por todas dejar de actuar como un perdedor cuando la veía, pero antes de eso se da cuenta que Serena había olvidado algo, una pulsera dorada tirada en la vereda, la cual Darien al instante la recogió, puesto que era de ella y no dudo ni un segundo que esa pulsera seria la excusa perfecta para buscarla y hablarle de una vez por todas.

- ¿Puedo caer más bajo que esto? –Suspiro avergonzado.

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- ¿Ya terminaste de desayunar? –Pregunto una hermosa joven de cabello largo y rubio.

- Está delicioso –Respondió Rini- Cocinas mejor que mi mamá.

Mina Aino era una joven de 26 años de edad, estudiante de la Universidad de Tokio, es vecina y mejor amiga de Serena, tanto así que es considerada como una hermana para ella y Rini como una sobrina, en ocasiones se le escapaba llamarla tía. Normalmente ella con todo placer se encarga de la pequeña cuando Serena está ocupada con el trabajo, o en la mayoría de los casos, cuando se queda dormida. Se mudó a la ciudad de Tokio hace 15 años, al ser la nueva no tenía muchos conocidos pero para su fortuna decidió mudarse al vecindario en donde vivía Serena antes de dar a luz a Rini, la cual fue la primer persona en darle una cálida bienvenida y desde entonces se hicieron inseparables.

- Date prisa Rini –Ordeno mientras observaba por la ventana- El autobús ya está en la puerta de tu casa.

Rini tomo de la mesa los waffles que Mina le había preparado, no solo para comerlos más tarde durante el recreo de la escuela, sino también para compartirlo con sus compañeros.

Se despidió de Mina con un beso en la mejilla, usualmente eso era algo que no podía compartir seguido con su madre, puesto que siempre estaba a las corridas.

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A las 11 a.m., Darien se encontraba sentado en la parada del autobús, justo en frente del lugar de trabajo de su amigo Andrew, al cual estaba esperando su llegada.

Había hecho una llamada a su celular diciéndole que necesitaba pedirle unos consejos y el lugar de encuentro sería esa parada.

Andrew llego cinco minutos más tarde, se dirigía corriendo directamente hacia donde estaba Darien, agitando su brazo en forma de saludo.

- Lamento la demora, me detuve un rato en la confitería y compre donas para ti –Dijo mientras retiraba de su maleta una pequeña bolsa que contenía las donas, entregándoselas a Darien.

- Cuando quieres eres muy considerado –Dijo Darien en un tono de burla.

- Como si nunca hubiera hecho cosas por ti –Respondió ofendido- Bien, ¿Qué era lo que tenías para decirme?

Ante la pregunta, Darien comenzó a buscar algo dentro del bolsillo de su chaqueta, no pretendía robarle más del tiempo necesario.

- ¿Qué es eso? -Pregunto confundido al ver la pulsera- ¿No me digas que me hiciste venir hasta aquí para regalarme eso? Te aprecio como amigo pero me gustan las mujeres –Dijo algo asustado.

- ¿Qué estás diciendo? –Grito enfadado- No es para ti, esta pulsera es de Serena.

- ¿Qué? –Grito- ¿Cómo es que tienes su pulsera?

- Tropecé con ella hace un momento y dejo caer esta pulsera, no se dio cuenta que se la había olvidado.

Andrew, aun sin comprender el motivo por el cual le estaba enseñando esa pulsera, comienza a sacar sus conclusiones.

- ¿Hablaste con ella? –Pregunto entusiasmado- ¿Te dijo algo? ¿La invitaste a salir?

- Espera un momento –Interrumpe- No me sofoques con tantas preguntas y no, no hable con ella, no pude decirle nada en cuanto me di cuenta que era ella con quien había tropezado.

- Entonces dime para que me hiciste venir hasta aquí, si ni siquiera le hablaste, otra vez actuaste como un idiota.

- Hablando de idiotas –Dijo molesto- Es obvio que usare esta pulsera como excusa para hablarle, la buscare con el motivo de querer devolvérsela.

- Oye eso es una buena idea –Sonrió- ¿Y qué papel cumplo yo? –Pregunto de forma que aún seguía sin entender por qué lo había llamado.

-Quiero que me des algunas ideas de que puedo decirle cuando la vea –Pregunto con un tono preocupado- Sabes que me pongo nervioso cuando la veo o estoy cerca de ella, dime algunos consejos para no volver a actuar como un perdedor y que ella no piense mal de mí.

Andrew observo el rostro apenado de su amigo y sintió algo de compasión por él, después de todo era el único que sabía cuánto le gustaba Serena y que a pesar de que fuera madre soltera no dejaría que eso sea motivo para rendirse. Siempre estuvo esperando el momento para poder ayudarlo con esa chica.

- Tengo algunos tips para ti, toma un lápiz y un papel y comienza a apuntar –Dijo guiñándole un ojo.

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En la agencia de viajes, dentro del sector administrativo, Serena se encontraba en su escritorio revolviendo las cosas de su portafolio, como si estuviera buscando algo mientras que sus compañeras de piso comentaban entre ellas las noticias que estaban pasando en ese momento por la televisión.

- ¿Asesinaron a un albañil? –Dijo sorprendida Ami Mizuno, asistente personal de Serena.

- Supongo que debía ser alguien que tenia algunos asuntos pendientes con ese sujeto, de otra forma sería muy extraño que algo así ocurriese, Tokio es un lugar bastante tranquilo y seguro –Comento Lita Kino, administradora al igual que Serena.

Serena no prestaba atención a las noticias, puesto que estaba algo deprimida al no encontrar lo que estaba buscando y Ami fue la primera en darse cuenta de ello.

- ¿Qué pasa Serena? ¿Perdiste algo? –Pregunto acercándose a ella.

- Perdí mi pulsera dorada –Respondió sollozando como una niña.

- Tranquila, no te pongas así, puedes comprarte otra –Dijo Lita sonriéndole.

- No lo entienden, esa pulsera me la regalo mi hija en mi último cumpleaños, fue el primer regalo que me hizo –Tras decirlo comienza a llorar desconsoladamente, haciendo preocupar a sus compañeras quienes intentaban calmarla, pero era inútil ya que esa pulsera significaba demasiado para ella.

Mientras continuaban haciendo lo que estaba a su alcance para intentar calmar a Serena, entra al sector la asistente personal de Lita, Setsuna Meio con algunas novedades.

- ¿Qué es todo este alboroto? –Pregunto seriamente.

- Serena perdió algo muy valioso –Respondió apenada Ami.

- Este no es momento para estar actuando como niña –Dijo fríamente- ¿Les llego la noticia?

- ¿Qué noticia? –Pregunto Serena, quien repentinamente dejo de llorar ante la curiosidad.

- Parece ser que el jefe salió de viaje ayer por la noche a Alemania para cerrar unos negocios.

- ¿Está de viaje? –Grito sorprendida Ami- Pero cómo pudo irse sin avisarnos nada y dejar sin mando la agencia.

- En eso te equivocas, en serio no se enteraron de nada –Suspiro- El dejo un reemplazo, a partir de ahora hasta que regrese estaremos bajo las ordenes su hija.

- ¿Tenía una hija? –Pregunto confundida Serena, puesto que su jefe jamás se los había dicho.

- Al parecer, ella se encontraba estudiando en el extranjero los últimos años y por eso nunca nos comentó nada –Dijo Setsuna mientras servía su taza de café- Lo importante ahora es que debemos darle una buena primera impresión.

- Me pregunto, ¿Cómo será ella? –Murmuro Serena, quien al parecer había olvidado el asunto de la pulsera, ya que tenía la curiosidad de saber quién sería su nueva jefa.

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En la sede del IPT, dentro de la cafetería, se encontraban Andrew y Ojo de Águila tomando un segundo desayuno, juntos durante su receso.

- ¿Quién te dio el nombre de Jackknife? –Pregunto Ojo de Águila entre sorbos.

- Mi mejor amigo –Respondió con una inocente sonrisa, llevando las manos hacia el mentón- ¿No es genial? Al jefe pareció gustarle, de lo contrario no lo hubiera aceptado.

- No te ilusiones, eligió ese nombre porque no había otras opciones –Respondió burlándose.

- ¿De qué estás hablando? Ese nombre es mucho muy genial, que a ti no te guste no significa que al jefe tampoco le guste.

- ¿Mucho muy genial? En serio me sorprende que seas mi superior cuando ni siquiera sabes hablar bien –Suspiro –Dejando eso de lado, hay algo que me gustaría decirte.

- ¿De qué se trata? –Pregunto mientras devoraba un sándwich, demostrando que no tenía mucho interés en lo que Ojo de Águila pretendía decirle.

- Hay una chica que me gusta.

- ¿En serio? ¿Incluso a alguien como tú le gustan las chicas? –Se burló mientras lo señalaba de modo desafiante.

- No me molestes con eso, soy un investigador pero también soy un hombre –Grito aunque estaba sonrojado de confesarse de esa manera.

- ¿Y quién es la chica?

- Trabaja en una agencia de viajes, creo que es administradora, usualmente la veo siempre que estoy por tomar el autobús para venir al trabajo y siempre esta apurada por lo que nunca tuve la posibilidad de hablarle –Sonrió- En verdad es muy hermosa y estoy realmente interesado en ella.

- Vaya –Dijo sorprendido- En verdad te gusta esa chica, nunca te vi de esa manera –Comenzó a reír- ¿Y sabes su nombre?

- Si, lo sé –Suspiro- Su nombre es Serena Tsukino.

Al oír el nombre de la chica que le gustaba a Ojo de Águila, Andrew no pudo evitar dejar caer la taza de café que en su momento estaba sosteniendo en su mano, derramando el líquido accidentalmente por la mesa.

- Oye, ¿Qué te sucede? Estas tirando todo el café –Grito Ojo de Águila.

Aunque Andrew sospechaba de que podía tratarse de la misma Serena que le gustaba a su amigo Darien, no había forma en que pudiera aceptar ese hecho, que dos de sus mejores amigos estuvieran interesados en la misma persona.

Quería oponerse, inventar cualquier excusa para que se olvidara de esa mujer y apuntara hacia otro lado. Pensó en utilizar a su hija como escudo, quizá se arrepentiría si supiera que es madre soltera, pero ¿Por qué tendría que dejar que Darien se quedara con ella? Ojo de Águila también era su amigo, aunque a Darien lo conoce de mucho antes. Debería buscar una solución, pero antes de que se le ocurriera la mejor opción para convencer a Ojo de Águila que ella no es la indicada para él, comienza a hablar el jefe Seiya a través del altavoz, informando a sus camaradas.

"Atención a todas las unidades, recibimos una llamada de que se ha encontrado otro cuerpo escondido en la playa, reúnan a sus equipos y diríjanse de inmediato al lugar del hecho."

- ¿Otro cuerpo? ¿Acaso será otro caso de Jackknife? –Protesto Ojo de Águila, quien inmediatamente se levantó y tomo su chaleco para dirigirse hacia esa playa- Démonos prisa, Andrew, puede que en esta ocasión obtengamos alguna pista.

Antes que pudiera decir una palabra, Ojo de Águila se había retirado rápidamente de la cafetería, sin darle la oportunidad de convencerlo respecto a Serena.

Nunca creyó involucrarse en un triángulo amoroso, no sabía qué hacer, a quien de sus mejores amigos debía apoyar.

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Al mismo tiempo, en la agencia de viajes, los empleados de toda la compañía se habían reunido en el patio de audición con motivo de que la nueva jefa temporal se presentaría ante sus empleados.

- Estoy ansiosa por conocerla, ¿Cómo creen que será ella? –Pregunto entusiasmada Serena, actuando como una niña a la cual le estaban por entregar una bicicleta nueva.

- Si se trata de la hija del jefe, estoy segura que será una persona realmente hermosa, inteligente y muy respetable –Comento Lita imaginándose a una mujer guerrera.

- ¿Y qué tal si es gruñona como su padre? –Argumento Ami, tratando de asustar a la inocente Serena- Dicen que los hijos heredan el carácter de sus padres.

- Ami ya basta –La detuvo Lita- Estas asustando a Serena.

- ¿Por qué siempre tienes que arruinar la emoción? –Lloro Serena.

Ellas se estaban divirtiendo sacando sus conclusiones acerca de la apariencia y personalidad de la nueva jefa, hasta que el vicejefe Nicolás quien estaba parado arriba del escenario que había en aquel patio, ordena a todos los empleados que guardaran silencio, ya que era momento de presentar a la hija del señor.

- Por favor, denle una cálida bienvenida a la hija y nueva jefa de la agencia de viajes… Rei Hino.

Todos habían quedado asombrados y maravillados cuando Rei hizo su entrada sobre el escenario, como había predicho Lita, era una joven y hermosa muchacha de cabello largo negro, elegante y con una enorme sonrisa que inspiraba confianza.

Quien más estuvo sorprendida fue Serena, ya que no esperaba que una mujer tan delicada y bella como Rei fuera la hija del amargado jefe que tenían.

- Estoy encantada de conocerlos a todos –Comenzó diciendo Rei- De ahora en adelante, estaré a cargo de la agencia de mi padre, espero con ansias poder tener una conversación personal con cada uno de ustedes y mis mejores deseos es que nos llevemos bien todos.

Rei sonrió, no quitaba esa sonrisa con cada palabra que pronunciaba, todos parecían estar fascinados con ella ya que parecía ser muy agradable y amorosa.

Pero, ¿Qué pasaría de ahora en más bajo el mando de una joven mujer desconocida?