Te conocí

«Viendo la lluvia, observé que te encontrabas allí, sonriendo y bailando, tal como el sol en mi corazón».

Nubes grises y negras se encontraban volando (por así decirlo), en el cielo. El sol no iluminaba como siempre, solamente siendo testigo de aquella tormenta que se asomaba, probablemente eléctrica.

A pesar de todo eso, tuviste que venir obligada a la preparatoria, porqué para tu padre aquello era lo primordial.

Como es normal, vinieron todos los estudiantes, con mala cara, pero lo hicieron ―, sus padres le han obligado, seguro―.

El profesor Gildarts entró al salón y tiró los libros en el escritorio, acomodándose en su asiento.

―Buenos días―exclamó, y respondimos igualmente, como de costumbre. Comenzó a buscar algo dentro del cajón, llamando mi atención. Cuando lo obtuvo lo admiró como el mismísimo tesoro más preciado del mundo―. Hoy… ―y aclarando su garganta, dijo lo siguiente―, hay intercambios de asiento.

Ante lo dicho, algunas personas gritaron de felicidad, otros de tristeza… Y luego estoy yo.

―Sí…

Qué simplemente le da lo mismo.

―Levántense por fila para agarrar sus papeles. ―todos asintieron y se levantaron ansiosos. Apoyé mi cabeza contra la mesa y suspiré cansada.

Luego de un tiempo ya pasado, la última fila ―qué es donde estoy yo― se dirigió a coger su papel. Deseé suerte y agarré mi papel… 26.

¡Genial, heh! Aunque da igual.

Busqué mi asiento y lo encontré, encontrándome que una chica pelirroja estaba al costado, contra la pared.

¿Cómo era su nombre…?

Ah, sí.

Flare Corona.

#2 End.

Explicaré cómo va la cosa (8, escribiré viñetas sobre como Flare y Lucy llegaron a la situación de la anterior viñeta, en pareja y eso.

Fairy Tail y sus personajes no me pertenecen.

De pie, reverencia, ¡AYE SIR!