¡Hola! Bueno, aquí traigo la segunda parte (y final) de esta historia. Agradezco mucho a las personas que dejaron review.
Advertencias: Lemmon de dudosa calidad (? Se supone que los menores de 18 no deben leerlo pero se que a nadie le importa xD
Disclaimer: Los personajes de Five Nights At Freddy's pertenecen a su creador Scott Cawthon.
¡Disfruten!
— ¿Bonnie? ¡Bonnie! ¡Deja de ignorarme!
Chica permanecía de pie frente al pelimorado esperando a que este dejara de ignorarla.
— ¿Qué?
—Olvídalo, voy a sentarme, la clase ya casi comienza.
— ¿Ah? Si, como sea.
La rubia suspiro y fue a sentarse, claro que ella tampoco tenía ganas de estar en la escuela a las 7:30 am y más porque desde el viernes que no había dejado de llover, lo que la extrañaba era que Bonnie normalmente estaba más animado, tal vez solo no había dormido bien. Se escuchó la puerta abrirse dando paso a Mangle, quien cargaba con el mural que presentarían ese día.
—Buenos días. —Saludo Chica desde su asiento.
— ¡Hola! —Mangle estaba animada esa mañana. — ¿Aún no ha llegado nadie?
—Solo nosotras y Bonnie, pero no deja de ignorarme.
La pelirosa dirigió su mirada hacia el joven que permanecía con la cabeza apoyada en la mesa y con los audífonos puestos.
—Tal vez solo sigue emocionado por lo del sábado.
— ¡No me lo recuerdes! —Rio la rubia. —Tan solo pensar en ello me hace querer contárselo a todos.
— ¡Lo sé! Yo también quiero contárselo a alguien… ¿crees que deberíamos?
—Sí, ¡necesitaremos apoyo para la siguiente misión! —Exclamó la joven poniendo su puño en alto.
Nuevamente la puerta fue abierta y por ella entraron un par de jóvenes bajitas y de cabello rosado, Carl y Cherry, acompañadas por una joven rubia de ojos azules más alta que las anteriores, llamada Tochika. Chica y Mangle voltearon a verse y sonrieron.
— ¡Chicas! ¿Pueden venir un momento? —Las llamó la pelirosa.
—Claro ¿Qué pasa? —Preguntaron las gemelas.
— ¿Qué opinan del yaoi? —Hablo Chica bajito.
— ¡Nos gusta! —Exclamaron las tres jóvenes con entusiasmo.
— ¡Genial! Vamos a contarles algo pero deben prometer que no se lo dirán a nadie —Después de que todas asintieran Mangle emocionada comenzó a hablarles sobre lo que había pasado el viernes y el sábado entre Bonnie y Foxy.
— ¿Entonces quieren hacer un plan para juntarlos? —Cherry estaba bastante emocionada.
—Así es, pero necesitaremos ayuda en algunas cosas. ¿Nos ayudan?
—Claro. —Finalizó Tochika.
Ahora que tenían a tres personas más tocaba elaborar el ''plan maestro''.
Poco a poco el salón de clases comenzó a llenarse y pronto llegó una mujer a avisarles que el profesor no podría asistir ese día, por lo que tendrían un rato libre y podrían hacer la exposición al día siguiente. Chica había hablado con Freddy para que fuera con Bonnie y le preguntara que le sucedía, pero el resultado fue el mismo que con la rubia. Por su parte el pelimorado no podía detener su lucha mental.
—''¿Querías una excusa para ver a Foxy? ¡Ya la tienes!'' —Trataba de ver el lado positivo, pero siempre había una pequeña voz que le decía —''¿Que pasa si el no quiere verte? ¡Solo serás una molestia!'' —Llevaba toda la mañana así, en su mochila llevaba la playera del pelirrojo, la había lavado y quería ir a su casa para entregársela, cada vez que pensaba en volver a verlo no podía evitar que su ritmo cardiaco se acelerara. Tal vez sería mejor pedirle a Mangle que se la entregara ella… ¡No! Quería verlo, además tenía que agradecerle personalmente. Bueno, posiblemente lo mejor sería relajarse, ir con sus amigos y pensar en ello más tarde, después de todo aún faltaban algunas horas para poder salir.
Para desgracia de Bonnie el día transcurrió mucho más rápido de lo que esperaba, cuando lo pensó nuevamente se hallaba fuera de la escuela y aún no había decidido que hacer.
—''Supongo que daré una vuelta por ahí mientras pienso que hacer'' —Pensó, abriendo su paraguas y comenzando a caminar hacia una pequeña plaza que se encontraba a unas calles de ahí.
Suspiro por enésima vez en el día, se encontraba en un café mirando por la ventana, la lluvia parecía empeorar a cada instante, su debate mental no había cesado y ahora se sentía con más ánimos de visitar al mayor, aparte no es como si fueran a estar solos ¿no? Mangle estaría ahí y probablemente no lo dejaría solo con Foxy. Antes de arrepentirse pagó por el café y salió rápidamente con dirección hacia la casa del pelirrojo. Transcurridos unos minutos ya se encontraba frente a la casa del mayor. Acababa de recordar que el viernes él había llegado una hora después de que ellos lo hicieran, así que esperaba ya hubiera llegado. Tocó la puerta con nerviosismo y espero un par de minutos para que lo atendieran, cuando la puerta se abrió pudo ver a Foxy, lo que hizo que sus nervios aumentaran.
—Hola, umm… Mangle no está. —Habló el más alto.
—De hecho a quien q-quería ver es a ti —Respondió Bonnie sin poder evitar que su voz temblara.
—Ya veo —Una sonrisa se formó en el rostro del mayor —Entonces pasa.
El pelimorado aceptó la invitación y entro lentamente dejando su paraguas a un lado de la puerta.
— ¿Quieres algo para beber?
—''Dile que no, dile que no''
—S-sí, solo agua está bien, gracias —Se dio una bofetada mental.
—Siéntate, eh… en un momento regreso —Dijo Foxy antes de dirigirse a la cocina.
Bonnie trataba de relajarse y pensar en lo que le diría al mayor, sin Mangle en la casa sería más difícil entablar una conversación con él pero ya estaba ahí, no podía retractarse, tenía que improvisar o algo. Pocos minutos después Foxy regreso con dos vasos y después de entregarle uno al menor habló.
—Bueno, ¿querías decirme algo?
—Ah, sí —Se giró un momento para sacar la prenda de su mochila. —Quería darte las gracias por habérmela prestado, la lavé para que no tengas que hacerlo tú.
—Aunque no la hubieras lavado estaría bien —Murmuró el más alto antes de darle un sorbo a su bebida.
—Lo siento, ¿dijiste algo?
—Ah, no, para nada —Tomó la playera rozando intencionalmente sus manos con las de Bonnie, notando como las mejillas de este se sonrojaban.
—Bueno, creo que es hora de que me vaya —Terminó el líquido que quedaba en el vaso, se levantó y comenzó a caminar hacia la salida sin esperar respuesta del otro.
Tomó el pomo de la puerta y antes de poder abrirla sintió un brusco jalón que lo hizo darse la vuelta y encarar a Foxy, quien casi inmediatamente lo besó y lo empujó contra la puerta, pegándolo a ella. Se separaron después de unos instantes.
— ¿Qué te parece si continuamos con lo que dejamos pendiente el otro día? —Preguntó el mayor suavemente contra el cuello de Bonnie.
Las manos del más bajo se aferraban tímidamente a la camiseta de Foxy, escondiendo su rostro en el pecho de este, asintió levemente haciendo que el más alto sonriera. Volvió a jalarlo para hacer que comenzara a seguirlo escaleras arriba, Bonnie seguía debatiéndose entre continuar o no, pero ya lo había aceptado, no había vuelta atrás; reaccionó cuando la puerta de la habitación del pelirrojo fue azotada y de nuevo fue besado por el más alto. El mayor estaba ansioso, realmente no esperaba que el pelimorado aceptara llegar más lejos con él, por eso cuando el más bajo asintió estuvo a punto de mandar su autocontrol a la mierda y desvestirlo en el pasillo. Sentía cada vez más la necesidad de estar cerca del otro; sin romper el beso presionó su lengua contra los delgados labios de Bonnie indicándole que quería entrar, el más bajo no se negó y le permitió el acceso.
El pelirrojo pasó sus brazos por la cintura del más joven, acercándolo aún más a su cuerpo, deslizo una de sus manos por debajo de la camiseta haciendo que el menor rompiera el beso y jadeara.
— ¿Estás seguro de que quieres continuar? —Foxy parecía estar inseguro de la respuesta del menor.
—S-si —Por su parte Bonnie había dejado de lado todos sus principios y decidió ceder a lo que su cuerpo le pedía.
De un rápido movimiento el pelirrojo le quito la playera al más joven y uniendo sus labios nuevamente lo recostó lentamente en la cama. Se separó por unos instantes para poder apreciar el rostro del más bajo, sus mejillas sonrojadas, sus labios hinchados y el brillo en sus ojos que solo lo incitaban más. No tardó mucho en dirigirse al cuello del pelimorado, dejando suaves besos que pronto se convirtieron en mordidas. Bonnie trataba de acallar los gemidos que exigían salir de su boca, fallando terriblemente en el intento.
—Está bien, no te contengas —Habló Foxy sin detener lo que estaba haciendo —Quiero escucharte gemir mi nombre.
—B-bien pero… q-quítate esto —Murmuro el joven mientras jalaba la camiseta del mayor haciendo un leve puchero. El pelirrojo se separó y se desprendió de la prenda, instintivamente el otro llevó sus manos hacia el pecho del mayor, acariciando levemente su piel.
Foxy volvió a morder el cuello del más bajo, esta vez succionando levemente dejando una marca rojiza.
— ¡O-oye! No dejes m-marca, alguien podría…—A Bonnie no le molestaba en absoluto que el mayor hiciera las marcas, pero si le preocupaba que alguien pudiera verlas y en especial si ese alguien era Chica, ella no detendría su interrogatorio hasta que le hablara con la verdad.
—Está bien, nadie va a verlas, deja de pensar en los demás.
Antes de que el menor pudiera replicar comenzó a bajar lentamente hasta llegar a los pezones del más joven, empezando por lamer el botoncillo derecho levemente para después aumentar la intensidad y morderlo.
—Ngh… F-Foxy —Gimió Bonnie sin poder pensar nada más, nunca había experimentado ese tipo de sensaciones, por esta razón su cuerpo reaccionaba hasta con el menor toque. Foxy, por su parte quiso escuchar al otro gemir su nombre de aquella manera tan lasciva. Sin poder contenerse más llevo su mano hacia la entrepierna del otro, comenzando a acariciarlo por sobre la tela del pantalón.
La cordura del pelimorado estaba disminuyendo rápidamente, pero pronto se dio cuenta de que estaba comportándose muy pasivamente, frunció el ceño, no podía permitirse actuar así, él también quería causar gemidos en el otro. Sujetando los brazos del mayor y haciendo uso de la mayoría de su fuerza le dio la vuelta, ahora era el quien estaba arriba, se apresuró a moverse antes de que el otro se moviera. Se sentó sobre la entrepierna del pelirrojo y empezó a mover sus caderas hacia adelante y hacia atrás, dando ligeros besos en el cuello del más alto.
Foxy tardo un poco en reaccionar, en ningún momento pasó por su mente que el pelimorado pudiera hacer algo así, llevó sus manos hacia la cadera del otro apretando levemente hacia abajo para generar mayor fricción entre sus cuerpos.
—Joder… —Su respiración estaba agitada, su ritmo cardiaco aumentaba con cada vez que el menor se restregaba contra él y sentía como poco a poco el pantalón comenzaba a apretarle.
Bonnie sentia como su ego aumentaba cada vez que escuchaba al otro gruñir, eso significaba que estaba haciendo un buen trabajo, el nerviosismo se había esfumado casi por completo y ahora podía moverse con más libertad. Sintió las manos del contrario deslizarse por su cadera hasta llegar al botón de su pantalón y desabrocharlo tirando de él hacia abajo, se detuvo por unos instantes para permitirle al otro bajarlo completamente, quedando únicamente con los bóxers puestos.
En cuanto su pantalón estuvo perdido en alguna parte de la habitación Bonnie comenzó a desabrochar el del contrario sin detener su vaivén. Foxy le ayudo a bajarlo y al igual que paso con el del pelimorado, este paso a ser parte de la ropa regada por el suelo de la habitación.
El pelirrojo volvió a colocarse sobre el menor, acomodándose entre sus piernas, y quitándole la única prenda que le quedaba comenzó a deslizar su mano por la extensión del miembro del contrario, haciendo al otro gemir audiblemente. Aumento la velocidad y transcurridos unos segundos dejó un suave beso sobre la punta, sintiendo como por inercia Bonnie intentaba cerrar sus piernas. Sin dejar de estimular al contrario con su mano comenzó a lamer, primero con suavidad y luego aumentado hasta llegar al punto de engullirlo completamente.
—Ah… d-date prisa, joder —Gimió Bonnie mientras enredaba sus dedos entre el rojizo cabello del contrario.
— ¿Ansioso? —Rio Foxy, no iba a negar que le había parecido adorable la frase del pelimorado, si, incluso a pesar de la situación en la que se encontraban. Bonnie iba a responderle al mayor, pero un gemido que escapo de sus labios sin previo aviso se lo impidió.
El pelirrojo continúo con lo suyo hasta que noto que el menor estaba a punto de correrse, se detuvo abruptamente, causando un quejido por parte del menor.
—Tranquilo, a partir de ahora se pone más interesante —Habló con su voz ronca, cosa que hizo que Bonnie se sonrojara aún más de lo que ya estaba.
Introdujo tres de sus dedos a su boca y comenzó a humedecerlos con desespero. Pasaron solo algunos segundos para que los sacara y colocara uno en la entrada del menor.
—Puede que duela, bueno… más bien te lo aseguro —Añadió antes de empujar levemente su dedo, sintiendo como el cuerpo del menor se tensaba. —Oye, relájate, pasara en un momento.
El pelimorado asintió, poco a poco su cuerpo comenzó a destensarse y pronto el mayor pudo introducir un segundo dedo, moviéndose lentamente y simulando embestidas, Bonnie ya se había olvidado del dolor completamente, todo lo que percibía era el movimiento de la mano del pelirrojo y su profundo olor.
Cuando estuvo lo suficientemente dilatado añadió el tercer dedo, comenzó a moverse nuevamente, dando con un punto que hizo que el contrario se estremeciera y gimiera fuertemente. Foxy sonrió y sacó lentamente sus dedos para luego volver a impactar contra aquel punto, tres, cuatro, cinco veces. Ahora si era el momento, retiró sus dedos completamente, se quitó la única prenda que llevaba puesta, se acomodó mejor entre las piernas del contrario y rozó levemente su miembro contra la entrada del menor.
—Te prometo que seré cuidadoso, si quieres que me detenga solo dime.
Bonnie asintió y el pelirrojo comenzó a ejercer fuerza en su cadera, entrando levemente. El pelimorado apretó las sabanas que estaban debajo de él y cerró los ojos con fuerza, dolía bastante, sentia que las lágrimas se aglomeraban en sus ojos amenazando con desbordarse. Foxy notó esto por lo que busco la manera de distraerlo solo por unos instantes. Lo único que pudo hacer fue unir sus labios con los del menor, aunque sin mucha delicadeza, esta vez era un contacto torpe, demandante. Bonnie trato de enfocarse en el beso, pasados unos segundos el pelirrojo volvió a moverse, esta vez logrando entrar completamente.
Permanecieron quietos, el pelimorado tratando de acostumbrarse a la intromisión y Foxy esperando la aprobación para continuar. El menor movió su cadera levemente y el contrario comenzó a embestirlo suavemente.
El dolor aun no desaparecía, pero trataba de concentrarse en las otras sensaciones, sus manos pasaron de sujetar las sabanas a apretar los hombros del mayor. Reanudaron el beso con desesperación; después de unos minutos el pelirrojo jaló al menor haciendo que este quedara sobre él, ambos sentados, la fuerza y velocidad de las embestidas aumentaron y el más alto volvió a dirigirse al cuello de Bonnie, esta vez dejando numerosas marcas.
Las manos del mayor sujetaban con fuerza las caderas del menor, haciendo que se moviera más rápido y que las embestidas fueran mas profundas. A esta altura el dolor había desaparecido completamente, el pelimorado gemía sin pudor alguno. La habitación estaba llena de jadeos y gruñidos provenientes de los dos jóvenes, siendo mucho más sonoros los de Bonnie.
—F-Foxy… —Gimió aferrándose al cuerpo del mayor, estaba próximo a terminar.
—Joder… Bonnie —Gruñó con voz ronca.
Unas cuantas embestidas más y Bonnie terminó entre los pechos de ambos, segundos después Foxy también lo hizo en el interior del menor. Se separaron lentamente y ambos se dejaron caer en la cama, aun con la respiración agitada y las mejillas ruborizadas.
—Quiero… que sepas —Comenzó Bonnie después de unos minutos de silencio —que no voy por ahí acostándome con los hermanos de mis compañeras de clase.
Foxy rio.
—Bueno, entonces yo tambien quiero que sepas que no voy por ahí acostandome con los compañeros de mi hermana. —Dijo jalando al menor hacia si para abrazarlo y depositar un beso en la frente. Despues de la risa del mas joven volvieron a quedarse en silencio. Cuando el mayor volteo a ver al mas joven nuevamente notó que se habia quedado dormido.
Pasado un rato ambos jóvenes ya estaban dormidos, la casa estaba en completo silencio hasta que…
— ¡Foxy! ¡Estoy en casa! —Se escuchó un grito en la parte inferior de la casa. El nombrado se levantó rápidamente, despertando al chico que dormía a su lado.
— ¿Qué pasa? —Preguntó rascando su nuca
—Mangle regresó. —Contestó mientras se vestía.
— ¿Ah? ¿Q-que vamos a hacer?
—Por ahora solo quédate aquí y no hagas ruido. —Iba a continuar hablando, pero el sonido de la puerta al ser golpeada lo interrumpieron.
— ¿Foxy? —Preguntó la pelirosa.
—Y-ya voy —Término de vestirse y corrió a abrir la puerta.
— ¿Qué sucede? —No abrió por completo, solo lo suficiente para mostrar la mitad de su cuerpo y cara.
— ¿Por qué no contestas? Bueno, como sea, baja. Tenemos visitas.
— ¿Quién?
—Chica —Cuando el pelimorado escuchó esto comenzó a sentirse nervioso. — ¿Por qué estás tan desarreglado?
—Estaba durmiendo.
Claro que Mangle no creía en las palabras de su hermano, sabía perfectamente que estaba ocultándole algo pero decidió ignorarlo.
—Como sea, arréglate un poco y baja ¿está bien?
—Sí, ya deja de molestar.
El pelirrojo cerró la puerta y se dio la vuelta observando a Bonnie, quien lo miraba nervioso.
— ¿Q-qué haremos ahora? Chica esta con ella, si se entera de que estoy aquí va a hacer un escándalo enorme.
—Está bien, no te preocupes, buscare la forma de sacarlas de la casa o algo.
— ¿Crees que es un buen plan? —El pelimorado no lo creía, pero si el mayor se lo aseguraba confiaría en él.
—No. Honestamente creo que no. — ¡PUM! todas sus expectativas se fueron a la mierda.
—Joder, ¡es tu culpa! —Exclamó
— ¿Mía? ¿Por qué?
— ¡Si no me hubieras detenido nada de esto estaría pasando!
— ¡No es mi culpa! ¿Si? Es de ambos. —Dijo acercándose al rostro del menor. Haciendo que sus mejillas se sonrojaran. ¿Cómo era posible que alguien se comportara así? ¡Apenas hace unos segundos estaban discutiendo! Sin poder contenerse se acercó y lo besó tiernamente. El contrario correspondió rodeando con sus brazos el cuello ajeno.
—Oye, estas tardando mu… —Mangle había entrado a la habitación sin tocar, viendo la escena que se desarrollaba frente a ella, dio un grito de fangirl y gritó —¡Oh por Dios! ¡Chica tienes que ver esto!
— ¡¿Qué mierda no te enseñaron a tocar la puerta?! ¡Lárgate! —Gritó Foxy cubriendo a Bonnie con su cuerpo.
— ¿Qué pasa? —Apareció Chica dirigiendo su mirada hacia donde estaba clavada la de la pelirosa, ella también comenzó a gritar.
— ¿P-pueden irse por favor? —Pregunto el pelimorado cubriéndose con el cuerpo de Foxy.
— ¡Oh! Se ven tan adorables… —Mangle no había terminado de hablar cuando el pelirrojo le cerró la puerta en la cara, literalmente. La joven comenzó a patear la puerta, deteniéndose después de unos segundos al ser llamada por Chica.
Foxy dirigió su vista a Bonnie quien lo miraba sonrojado.
—Este… creo que ahora lo saben
—Sí, —Suspiró —Supongo que ya no hay nada que hacer.
El mayor se sentó al lado del pelimorado y lo abrazó.
—Creo que ya debería vestirme. —El más joven, a pesar de todo seguía apenado por mostrar su cuerpo desnudo frente al otro.
—Ah, sí. —Se levantó y salió de la habitación.
Bonnie se levantó con dolor en la parte baja de la espalda, intentando ignorarlo comenzó a recoger su ropa, se detuvo un momento para analizar todo lo que había pasado. ¿Enserio lo había hecho? No se arrepentía para nada, pero no podía dejar de pensar en lo que haría Chica, tenía miedo de que armara un escándalo o algo así. Termino de vestirse y se encamino a la puerta, al abrirla se encontró con Foxy, que estaba esperándolo.
—Tenía miedo de bajar y quedarme solo con esas dos —Comenzó —Creo que están esperando allá abajo.
—Sí, ¿sabes? Mañana yo estaré con ellas toda la mañana. No tengo salvación.
—Podrías cambiarte de escuela
El más bajo arqueo una ceja y sonrió.
—Oye… antes de bajar, este… ¿podrías darme tu número de teléfono? —Habló el pelirrojo.
Sin saber exactamente porque el corazón del pelimorado dio un vuelco, ¿eso significaba que se volverían a ver? Se sentía extrañamente feliz.
Después de intercambiar números ambos bajaron encontrándose con Chica y Mangle sentadas en el pie de la escalera. Al ver a los jóvenes ambas se levantaron y se acercaron a ellos.
—Bonnie… ¿Qué puedes contarnos sobre la experiencia? —Comenzó Mangle.
— ¿Eh? L-lo siento, n-no se…
— ¿Quieres dejar de molestar? —Intervino Foxy
— ¿Por qué? No hay nada de malo en querer saber que tan bueno eres… —Dijo la pelirosa para después sonreír con perversión.
Bonnie soltó una ligera risa junto a Chica.
— ¡Que dejes de molestar, mierda!
— ¡Hasta Bonnie se rio! De seguro eres pésimo.
— ¡Y-yo no dije eso!
El pelirrojo volteo a ver al más bajo, quien estaba extremadamente sonrojado.
—Que intenso. —Habló Chica, haciendo que los otros reaccionaran.
—Sigo arrepintiéndome por no haber estado para verlo todo. —Susurró Mangle.
—Como sea, solo no hagan un escándalo por esto ¿Bien?
Dijo el mayor del grupo para después seguir caminando.
—Lo siento chicas, tengo que irme a casa —Dijo Bonnie, aliviado por salvarse de las jóvenes, aunque fuera solo por unas horas.
Tomó su mochila y su paraguas dispuesto a salir cuando escucho a Foxy hablar.
—Acompañare a Bonnie hasta su casa, no quemes nada, por favor. —Dijo mientras tomaba un paraguas del soporte al lado de la puerta.
—Okay… Oye Bonnie no te dejes engañar, el solo quiere saber dónde vives para visitarte por las noches —''Susurro'' riendo y alzando las cejas.
Seguido del comentario de la pelirosa se escuchó un portazo.
—Esa idiota… —Comentó sobando su nuca.
—Está bien, no me molesta nada de lo que dice.
Comenzaron a caminar hablando de cualquier cosa y de vez en cuando bromeando. Cuando estuvieron frente a la casa del pelimorado ambos se quedaron en silencio sin saber cómo despedirse.
—Bueno, supongo que ya debo entrar.
—Sí, eh ¿puedo llamarte por la tarde?
El pelimorado sonrió sintiendo como sus mejillas se calentaban.
— ¡Claro! —Exclamó sin darse cuenta — ¿P-para que te daría mi numero entonces?
—Entiendo, —Rio —Entonces nos vemos.
—Hasta luego.
Luego de que Bonnie cerrara la puerta Foxy se fue.
El pelimorado entro a su casa aun con una sonrisa dibujada en su rostro. Al parecer no había nadie, por lo menos se evitaría el regaño por haber llegado tan tarde.
Subió a su habitación y se dio un baño, al salir vio que tenía un mensaje de su madre.
—''Por un momento creí que era de Foxy'' —Pensó
Abrió el mensaje y suspiro, de haberlo sabido antes habría podido quedarse un rato más con el pelirrojo. Su madre le pedía que preparara la comida, puesto que tanto ella como su padre llegarían tarde.
Al terminar con todo lo que tenía que hacer se dejó caer en el sillón y encendió la tele. Vio el reloj de su celular, 6:58 pm. Aún faltaban un par de horas para que sus padres llegaran, ¿Qué podía hacer en todo ese tiempo? De pronto una canción comenzó a sonar y sintió el aparato vibrar en sus manos. Era Foxy.
— ¿Qué hago, que hago? ¿Contesto? —Dijo nervioso, se sentía feliz de recibir una llamada del mayor, aunque no sabía de qué hablarían. Deslizo su dedo para activar la llamada, aun con los nervios recorriendo su cuerpo.
— ¿Hola?
—Bonnie, eh hola, lo siento si te molesto.
—Para nada, de hecho estaba bastante aburrido. ¿Necesitas algo?
—Bueno… quería saber si te gustaría salir a algún lado mañana.
En ese instante pudo sentir como sus mejillas se calentaban y sonrió.
—Claro, ¿Qué tienes en mente?
Continuaron hablando por mucho tiempo, tanto que incluso tuvieron que despedirse debido a que los padres del pelimorado habían llegado.
.
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Al día siguiente en la escuela Bonnie parecía estar más animado que el día anterior, hablaba mucho.
—Sí que le afecto —Comentó Chica sentada a un lado de Mangle.
—Y no solo a él, Foxy también estaba así, no dejaba de hablar, incluso hizo la cena. Creo que van a salir hoy.
— ¿Cómo lo sabes?
—Escuche a través de su puerta cuando hablo con Bonnie.
—Dime que los seguiremos.
— ¡Claro! No puedo perderme esto para nada.
—Por cierto, ¿ya se lo dijiste a Tochika y a las demás?
—No, es decir, no sé si estaría bien hacerlo, nos ayudaron y eso pero creo que sería mejor mantenerlo en secreto.
—Yo también creo que sería lo mejor. Aparte no es como si fueran novio o algo ¿no?
—Aja, aunque honestamente estoy bastante emocionada, no puedo esperar a poner en práctica mi nuevo plan.
— ¿Otro?
—Tranquila, este no será como los otros, solo quiero verlos juntos y tomar una foto.
—Por un momento creí que los encerrarías en una habitación
—Tampoco es mala idea —Rio sentándose su lugar.
— ¿Qué tal les fue con su plan? —Preguntó Freddy acercándose.
—Bastante mejor de lo que te imaginas —Respondió Chica
El castaño suspiro y se sentó junto a Mangle.
—Chica, ¿puedes venir un momento? —Se acercó Bonnie sonriendo.
Después de que la rubia se fuera con el pelimorado Freddy habló
—Entonces… eres buena juntando personas.
—Eso creo, ¿Por qué?
—Chica, ehh… ¿no te ha hablado de mí?
— ¿Oh? —Se mostró sorprendida pero sonriendo. — ¿Te gusta? No te preocupes, no se lo diré a nadie.
—S-si —Sus mejillas se sonrojaron levemente, cosa que a Mangle le pareció adorable.
—Creo que puedo ayudarte, no te aseguro nada pero si logro que ella salga contigo tendrás que pagarme.
— ¿Pagarte? ¿Cómo?
En ese momento Chica llamó a la pelirosa, pero esta antes de irse se acercó al castaño y susurró
—Tendrás que conseguirme una cita con Golden. —Dijo guiñándole un ojo y comenzando a caminar.
—Pero que mierda…—El castaño nunca se imaginó que Mangle estuviera interesada en su amigo, a decir verdad tenia pésimos gustos.
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Las horas pasaron y finalmente era hora de salir, aún faltaban dos horas para ir con Foxy, por lo que se dirigió a su casa para cambiarse de casa, cuando estuvo listo se dio cuenta de que no había dejado de pensar en el pelirrojo durante todo el día, incluso había hablado con Mangle de los gustos del mayor, todo para saber más de él.
Joder, de verdad que se estaba enganchando con él, aunque a esas alturas ya no le importaba mucho.
Cuando por fin fue la hora salió de su casa caminando rápido, no había medido el tiempo y se le había hecho tarde, corrió por varias cuadras hasta llegar a la plaza donde se habían quedado de ver. Foxy estaba de pie unos metros de él saludándolo con una gran sonrisa en el rostro. Le devolvió la sonrisa mientras se acercaba caminando.
Sin duda su vida iba a volverse mucho más interesante a partir de ese momento.
Oh si, mis finales apestan.
Mamá, papá si algún día llegan a leer esto quiero que sepan que... ¡No me arrepiento de nada! okno.
Espero que les haya gustado el final, la verdad tenia planeado subir el capitulo ayer pero me bloquee después del lemmon xD (mi cerebro no dio para mas) hasta hoy pude terminarlo y como no quise dejarlo para mañana ¡lo subí hoy aunque ya sea tarde!
Muchas gracias por sus reviews, me motivaron mucho para empezar a escribir el cap :D
¡Hasta la próxima!
