Los cortes en sus manos no fueron importantes, solo unos pequeños aruños que Stiles limpio y puso una curita. Estaba bien para Malia ser torpe y que Stiles la curara.

Stiles guarda todas las cosas. — Tenemos que bajar.- Malia hace una mueca. — Pero si no quieres no es necesario, puedo decirle a mi padre que no estás bien.-

Malia niega. No, ella le debía esto, después de lo de esta tarde ella debía hablar con el papá de Stiles. — Esta bien, vamos, quiero conocer a tu padre.- Sonríe intentando parecer verdaderamente emocionada por bajar.

En realidad quería quedarse en la cama, tal vez pensando que el recuentro con Isaac no fue tan malo y vergonzoso. Stiles no le pregunto nada cuando subieron, supone que quería dejarle su espacio, o tal vez se dio cuenta que eso era de lo menos que quería hablar ahora.

Se pone en pie, sus piernas tiemblan leve cuando le da un mareo. Respira hondo, y ante la atenta mirada de Stiles ella camina hasta la puerta de la habitación, era de color azul, con una grande cama en el medio, por los poster y fotos del lugar, Malia puede adivinar que es la habitación de Stiles.

— ¿Estas segura?- Él le pregunta cuando ella ya tenía su mano en el pomo de la puerta.

Maldice en un susurro, que sabe Stiles no oyó.

— Si.- Abre la puerta antes que el pregunte más.

Ahora que lo piensa, es mejor bajar y hablar con el padre de Stiles, que quedarse para que él se quede mirándola con curiosidad. Malia no estaba preparada para decirle la verdad.

Bajan juntos, Malia concentrándose en no cojear por el dolor de su pierna, ella no quería preguntas ahora de que le paso, y esas cosas de lastima por andar lastimada por algo tan estúpido. Las escaleras eran en caracol, el piso brillante debajo de sus pies, Malia pensó que esta casa era demasiado ostentosa.

Entran a la sala de invitados de la casa, la que horas atrás ella se había encontrado con Isaac. Estaba un hombre sentado, un vaso de whisky descanso en su mano.

— Papá.- Habla Stiles, acercándose al señor en el sofá que mantenía sus ojos puesto en el retrato enorme encima de la chimenea.

Cuando pasa sus ojos a su hijo y luego a ella sonríe, parecía verdaderamente contento. Se levanta. Malia pone su mejor sonrisa.

— Debes ser tú la esposa de mi hijo.- Dice el sr Stilinski, emoción saliendo de su voz.

— Si.- Sonríe ampliamente. — Mucho gusto señor Stilinski.- Sabia de modales, y al fin los usaba.

El sr Stilinski le da un abrazo, parecía feliz, de seguro porque su hijo heredara al fin. Lo corresponde, quería parecer también feliz, aunque en realidad lo estaba, no siempre le caes bien a tu suegro, y menos cuando ella se casa con su hijo y ni lo invita a la boda.

— Mi hijo tenía razón, eres muy hermosa.- Habla aun manteniendo el abrazo. Malia vio de reojo como Stiles sonreí.

— Gracias.- Le dice Malia cuando se separan, manteniendo una sonrisa tímida ahora en su rostro.

— Venga chicos, pasemos a la mesa, me hablan de cómo se conocieron.-

Malia asiente, ahora nerviosa. Nunca habían hablado de eso, no habían invitado una historia. Cuando el sr Stilinski da la vuelta para caminar hasta la otra habitación, Malia ve preocupada a Stiles, y el también parecía preocupado.

— ¿Qué vamos hacer?- Susurra, caminando muy cerca de Stiles para que este solo lo pudiera oír.

Stiles niega. — No lo sé. Crear una historia convincente, y no entrar en pánico.-

Eso sonaba fácil, con un pequeño problema, ella no era la mejor con las mentiras. Respira hondo, y piensa sobre una historia real, una donde pareciera que ellos de verdad se enamoraron, aunque ninguno de los dos sienta eso hacia el otro.

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— También quiero saber eso.- Isaac entra a la habitación, se sienta al lado de Lydia.

Malia agradece que estaba muy lejos de ella, aunque maldice porque estaba enfrente, y la miraba tanto que la ponía nerviosa de nuevo.

— Es compresible, Stiles no nos dijo mucho sobre ti.- Dice el sr Stilinski, mirándola con ternura.

De pronto se sintió mal por mentirle al señor, parecía ser un buen hombre. Miro a Stiles, que miraba a Lydia, como buscando ayuda, y la pelirroja solo lo miraba con diversión. Ninguno de los dos sabía que decir.

— Empieza tú, amor.- Dice Malia, sonriéndole a Stiles, incitándolo a que diga una mentira, y que más le vale sea convincente, para que Isaac sufra.

Stiles se aclara la garganta. — Si bueno, nos conocimos en New York, yo había salido a correr.- Malia junta sus cejas, era algo divertido verlo tan nervioso. — De pronto me estrelle con ella.- Era una forma distinta de contar como se conocieron. — Y entonces mire sus ojos, eran hermosos, grandes y brillantes, o, y su sonrisa, es la sonrisa más bella que había visto jamas.- Ella no lo pudo evitar, se sonrojo ante las palabras de Stiles. — Y lo primero que pensé al verla era que es la mujer más hermosa que he visto.-

Los ojos de Stiles se conectan con los de ella. Le sonreí ampliamente, no le importaba si lo que decía era verdad o no, pero se sintió bien oírlo.

— Esa es algo sumamente cursi, ¿no cree Mr Stilinski?- Comenta de pronto Lydia, divertida.

Malia desvía su mirada, sintiéndose algo extraña. ¿Cuánto tiempo es que se quedaron viendo?

— No es cursi, eso mismo pensé cuando conocí a tu madre.- Sr Stilinski le sonríe a ambos. — ¿Y tú Malia? ¿Qué pensaste de mi hijo?-

Tantas cosas, algunas no tan buenas para decir.

Sonríe. — Quería matarlo, porque me dolió el golpe.- Puede sentir como Stiles ríe a su lado. — Pero luego, pensé fue muy tierno, me ayudo, me gusto como miraba. Y sus besos son asombrosos.-

Stiles como que no esperaba sus palabras, porque empieza a toser el vino que estaba tomando. Malia le da unas palmaditas en la espalda. ¿No debió decir eso? No es como si supiera en realidad como besaba, pero vamos, ella no se le ocurrió decir más.

La risa del sr Stilinski no se demora en oír por el lugar. Malia mira a Lydia, para ver un indicio si había hecho algo mal, pero la chica solo asiente, felicitándola. También mira a Isaac, que no parecía muy feliz.

— Eso es amor verdadero chicos.- Dice el señor Stilinski, giñando un ojo a su hijo.

Malia sonríe, pensando la presentación no había salido tan mal como pensó.

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— ¿En serio vas a dormir hay?- Pregunta, mirando a Stiles haciendo una cama con cojines y sabanas en el suelo. — No parece muy cómodo, y esta es tu casa.- Malia no pensaba que el suelo era bueno para el futuro legítimo dueño de todo eso.

— Estaré bien.- Responde, empezando a acostarse en el suelo. — Tú descansa, ha sido un día largo.-

Pone los ojos en blanco. — Por favor, en serio no hay problema que durmamos juntos.- Quería convencerlo, y en realidad no sabe porque, ¿será porque no quería dormir sola? — Somos esposos.-

Stiles la mira unos segundos, después suspira derrotado, agarra su almohada y se sienta al lado de ella en la cama. Malia no puede evitar sonreír victoriosa.

Los dos se mueven mucho en la cama, ninguno poder realmente dormir. Malia pensaba en muchas cosas, como que su ex estaba en la habitación de al lado, que ella ahora estaba casada, ¡que está realmente confundida! ¿Quién puede dormir con todo eso en la cabeza?

Minutos más tarde puede sentir la respiración pesada de Stiles. Lo mira, parecía realmente dormido, tranquilo en su sueños. Pasa una mano por el pecho de él, los latidos tranquilos del corazón de Stiles puede sentirlos. Con miedo a que se despierte Malia recuesta su cabeza en el pecho de Stiles.

Paz.

Se sintió verdaderamente tranquila, lo que no sentía en muchos meses atrás. Cuando Stiles pasa una mano por su espalda, hasta llegar a su cintura no se asustó, no se apartó, porque verdaderamente se sentía bien su tacto.

— Malia.- Cuando el habla, ella sabía que estaba despierto, pero no le importo, seguía junto a él.

— Hmm.- Susurra ella, sintiendo que muy pronto caer en los brazos de Morfeo.

— ¿Alguna vez me dirás lo que paso con, Isaac?-

Claro que sí, ella no iba a mentirle, solo necesitaba un poco más de tiempo, no quiere recordar ahora lo que paso y demoro tanto en olvidar.

— Si.-

N/A ¡Feliz San Valentine! ¿Qué les pareció el cap? Lo sé, lo sé, muy corto ¡Pero prometo actualiza pronto!

Saludos: Melisa.