BATTLE ROYALE B.O.N.
Capítulo 42 – Cacería
-¡Se ha metido aquí! – dijo Nanao.
-Muy bien , entremos – dijo Zorro – no bajéis la guardia en ningún momento. Estad alerta para un posible ataque sorpresa. Da igual si es Sai o no, lo mataremos igual , no podemos arriesgarnos.
El grupo compuesto por Zorro , Kensei y Nanao habían estado siguiendo al punto que marcaba el localizador de collares que pertenecía a Nami. El punto les había llevado hacía el área residencial , mas concretamente frente a un edificio. Era un edificio grande , de grandes ventanales, rodeado por pequeños comercios abandonados y alguna que otra casa. Los tres compañeros se quedaron mirando el edificio antes de entrar, atentos por si veían alguna sombra a través de esos ventanales. Nanao saco y preparó su pistola , mientras que Kensei sacó a relucir su cuchillo de combate que le había sido otorgado al comenzar el "juego". Zorro, sin embargo, no desenfundó su katana que había encontrado anteriormente en una casa del área residencial. Los tres se miraron y se dispusieron a entrar en aquel edificio.
Zorro abrió de una patada la doble puerta que daba entrada al edificio. Los tres entraron a un amplio recibidor que parecía muerto , como si un ejército hubiese entrado aquí y hubiese arrasado con todo. Zorro y Kensei miraron a su alrededor mientras que Nanao miraba el localizador. De repente los tres oyeron un ruido cercano a ellos.
-No hay duda , esta aquí – dijo Kensei en voz baja.
-Nanao¿aun se sigue moviendo el punto? – preguntó Zorro.
-No , no se ha movido , aún esta en el edificio- dijo Nanao – de todas formas solo hace falta...¡¡Oh, mierda!!
-¿Qué ocurre? – preguntó Kensei.
-Esto es malo – dijo Nanao – el localizador...ha dejado de funcionar. Se le debe de haber acabado la batería.
De pronto , los tres compañeros oyeron un ruido fuerte de pisadas, como si alguien subiese unas escaleras, seguido de un fuerte portazo.
-Ha subido arriba – dijo Zorro – que no cunda el pánico. Lo atraparemos con o sin localizador. Solo hay una escalera y el ascensor no funciona, y amenos que sepa volar, no puede escapar de aquí sin enfrentarse a nosotros. En el piso de arriba , nos dividiremos para cubrir mejor el terreno. Evitad hacer el menor ruido posible. Nos encontraremos en tres minutos en las escaleras. Si pasa algo, haced algún ruido fuerte¿entendido?.
Nanao y Kensei asintieron y los tres empezaron a subir por las escaleras que había enfrente de ellos. Llegaron al primer piso, que parecía una zona de oficinas. Desde las escaleras, el piso se dividía por tres pasillos con varias puertas.
-Vale , a quien seguimos tiene que estar aquí – dijo Zorro en voz baja – Kensei , tu cubre el pasillo izquierdo, Nanao el central y yo miraré el lado derecho. Ya sabéis que hacer. No hagáis tonterías.
Los tres se dividieron por sus pasillos correspondientes , todos en alerta, con el miedo en el cuerpo ante el factor de un ataque sorpresa que les quitase la vida.
Kensei, con su cuchillo preparado para atacar, avanzaba con precaución por aquel pasillo. Había varias puertas a los lados del pasillo, así que fue probando una a una intentar abrirlas, pero muchas estaban cerradas a cal y canto. Hasta que giro el torno de uno y la puerta se abrió , dejando al descubierto una gran sala donde había un caos de papeles tirados por el suelo junto con material de oficina desperdigado encima de las mesas. Kensei avanzó despacio por esa sala , echando un rápido vistazo bajo las mesas, esperando encontrar al enemigo, pero no encontró nada. De repente, oyó como una puerta se cerraba de golpe en algún lugar cerca de él. Kensei salió por la puerta situada al otro lado de la sala y alcanzó un nuevo pasillo, contiguo al que estaba.
Miró a ambos lados del pasillo, con el cuchillo siempre delante de él. Empezó a andar por aquel pasillo cuando sintió como un movimiento detrás de su espalda. Kensei se giró bruscamente y lanzó una estocada con su cuchillos al aire. Atrás suya no había nadie.
-"Calmate , no te dejes llevar por los nervios – pensaba Kensei – si pierdes la cabeza , date por muerto."
Kensei empezó a andar hacia atrás, poco a poco, por aquel pasillo sin mirar lo que tenía delante. Kensei salió a un nuevo pasillo , con grandes ventanales.
-¡Eh , Kensei! – dijo la voz en voz baja de Zorro , haciendo que este se diese la vuelta repentinamente.
-No me des esos sustos Zorro – dijo Kensei bajito – en esta zona no he encontrado nada. Además , la única puerta abierta solo era una oficina , sin nadie dentro de ella.
-Ya veo – dijo Zorro – en la mía es igual. Muchas puertas cerradas y todo tirado por los suelos. Parece que el ejercito del gobierno obligo a todos los habitantes de esta isla a desalojar violentamente. Busquemos a Nanao a ver si ha podido...
De repente, se escucho un grito. Era la voz de Nanao desde algún sitio de su pasillo. Zorro y Kensei se quedaron paralizados por unos instantes. Seguidamente de aquel grito , se escucharon dos fuertes disparos.
-Mierda , Nanao está en peligro – dijo Zorro – ¡vamos a ayudarla!
Ambos empezaron a correr al sitio desde donde oyeron los gritos. Cuando estaban cerca del lugar , oyeron un fuerte portazo seguidos de unas fuertes pisadas. Zorro y Kensei llegaron a un pasillo que conectaba con las escaleras, donde en el suelo había un rastro de sangre que salía de una sala con la puerta abierta. Entraron en ella y se quedaron en la puerta ante lo que vieron : allí estaba Nanao, en el suelo, muerta. Su cabeza estaba rodeada de sangre que había salido de un gran corte que tenía en el cuello. En los ojos de Nanao estaba reflejado el terror al ver a su asesino , y una de sus manos aun parecía agarrar fuerte la pistola. Zorro se agachó y la cerró los ojos en señal de luto , mientras Kensei prefería no mirar.
-El autor de esto lo pagará con su vida – dijo Zorro.
-¡Mira! – dijo Kensei señalando el rastro de sangre – la sangre sube por las escaleras. Tiene que estar en el segundo piso ¡aún podemos pillarle, Zorro!.
-¡Vamos tras el rastro, Kensei! – dijo Zorro furiosamente – cuando le encontremos, te juro que le mataré ¡¡¡SU CABEZA RODARÁ POR ESTO!!!
