Todo había sido una conmoción cuando dijo que era la esposa de Stiles. La chica rubia solo se quedó quieta, mirándola como si estuviera loca y acabara de decir la mentira más grande del planeta. Ahora que lo piensa, tal vez no debió decir eso.

— Lamento decirte esto pero estas mal, yo soy la prometida de Stiles.- Dice Erica acercándose, como una leona a punto de saltar a su presa.

Malia solo sonríe. — Que yo sepa tu terminaste con Stiles, y el tiempo que lo abandonaste me conoció y ahora estamos casado, y enamorados.- Intentaba sonar convincente, pero aun así estaba algo nerviosa.

¿Qué pasaría si Stiles mira a Erica? Si aún la amaba ¿no le importaría el trato y sin importarle nada se casaría con Erica? Ahora era Malia que jugaba en una línea muy delgada, que en cualquier momento podrá caer al suelo.

— ¿Me estás diciendo que fuiste plato de segunda mesa?- Erica ríe con picardía, divertida mientras que Malia solo estaba roja de furia. — Es imposible que se haya casado en tan solo un mes que me fui, el me ama.- La voz arrogante de la chica cuando dice que Stiles la ama, provoca que Malia quiera golpeara.

Cálmate, Malia.

— Te amaba, eso es pesado.- Responde con voz seca. — Tal vez te duela oírlo, pero me amaba a mí.-

Mentira, mentira, te crecerá la nariz como pinocho.

Estaba en tanto peligro ahora, podía sentir la cuerda romperse, solo faltaba que Stiles entrara para desmentir todo lo que ha dicho. Por las palabras de Erica era más que obvio lo segura que estaba sobre el amor de Stiles que le profesaba.

Erica se acerca más a Malia, ahora ya no parecía estar divertida, lo que alegro un poco a Malia, tal vez ya no estaba tan segura. La chica rubia la mira de abajo a arriba y tiene en sus ojos ese brillo arrogante de confianza, como si Malia fuera tan poca cosa. Tiene que respirar hondo para no golpear a la chica.

— No pareces una competencia, ya veremos a quien ama de verdad.- Dice Erica.

¡¿No parece una competencia?! Eso ha sido demasiado, Malia estaba a punto de cachetearla, porque eso se merecía, Erica que tenía buenos reflejos agarra la muñeca de Malia y el golpe nunca se lleva a cabo. La puerta se abre y entra Stiles a la oficina con un vaso de agua en su mano, cuando sus ojos se topan con los de Erica su sonrisa se desvanece.

Malia nota como mira confundido todo, la mano de Erica aun sostenía la muñeca de ella, pero eso no es por mucho, Erica la suelta y se dirige hacia Stiles con una gran sonrisa.

— ¿Erica?- Pregunta Stiles, parecía muy sorprendido aun.

— Hola cariño.- Saluda Erica.

El estómago de Malia se remueve cuando Erica se acerca e intenta besarlo, pero que insolente era la chica, lo que la alegro fue como Stiles la aparto siendo aún amable, pero no dejo que lo besara. Erica lo mira confundida y desconcertada. No puede evitar sonreír para ella misma, toma esa Erica.

— Hola.- Dice Stiles. — ¿Ya has conocido a mi esposa?-

Su corazón palpita fuerte cuando oye decir eso a Stiles, y no sabe explicar lo feliz que se sentía al ver la cara de Erica en una mueca.

— Entonces es cierto, te has casado.- ¿Qué? No, Erica ahora no podía jugar esa carta, los ojos de la rubia se cristalizaron y parecía verdaderamente triste. Malia al ver a Stiles se dio cuenta que este ahora estaba apenado. — No debí venir. Yo solo… quería saber de ti, te he extrañado.-

¡Maldita sea no! ¿Cómo era posible que Stiles este creyéndole a la cara de esa chica? Era un idiota, sí, porque solo un idiota no se da cuenta que lo están manipulando. Malia toma valor y se acerca a Stiles, enganchándose a su brazo.

— Ya que lo viste, puedes irte.- Stiles la mira un poco confundido cuando ella habla.

Debía quedarse callado, después de todo ella solo lo está ayudando a no caer en el embrujo de Erica.

La rubia asiente, pareciendo dolida.

Maldita.

— Es lo mejor.- Dice Erica viendo a Stiles. — Fue bueno verte de nuevo y saber que estas bien.- Da un suspiro que a Malia le sonó muy falso y da media vuelta para irse.

— ¿Tienes donde quedarte?-

¡No, no, nooo! Malia ahora quería golpear a Stiles ¿Cómo es posible que le pregunte eso? ¡Ya se iba! Erica de nuevo mira a Stiles esta vez con una leve sonrisa pareciendo inocente. Malia no podía tener más mala suerte.

— De hecho no, sabes que aquí no me queda nadie desde el accidente.- Habla con noto triste Erica.

Malia se queda mirando ahora a Stiles, y supo que aunque hiciera cualquier cosa ella no podrá salvarlo de la manipuladora.

— Puedes quedarte en la casa, a papá le alegrara verte.- Dice Stiles.

Erica sonríe feliz y abraza a Stiles, dándole un leve empujón a Malia, cuando esta la mira a los ojos le giña un ojo rápidamente, diciendo con este gesto que había ganado una batalla. Puede sentir su rostro enrojecer solo de furia.

Da pasos hacia la salida, no queriendo ver más a Stiles abrazado de esa rubia.

— Malia, espera, voy contigo a la casa.- Le dice Stiles separándose de la rubia manipuladora.

Malia le da una sonrisa forzada. — No te preocupes, lleva a Erica contigo de seguro tiene mucho de qué hablar, yo iré con Isaac.- Lo dice solo para lastimarlo, por ser tan estúpido de caer en el juego de Erica.

Stiles la mira enojada, ella ya sabía que Isaac no era de su santa devoción. Le da una última sonrisa y sale de la habitación, dejando a la chica manipuladora con su esposo. Eso sonaba como un gran error, pero ya no daría paso atrás, después de todo Stiles no es su verdadero esposo.