— ¡Derek!- Exclama Stiles apenas ve a un hombre serio parado en la sala.

Malia solo se queda quieta, algo incomoda. Stiles y ella aún tenían una muy mala "relación", y con lo que paso en la mañana ninguno parecía estar a gusto al lado del otro. Mira a los dos hombres en la sala, uno era joven y musculoso, el que Stiles dijo se llamaba Derek, luego estaba otro, que se parecía a Derek, no era tan joven pero aun así le gustaba vestirse como uno.

— Stiles, que bueno verte de nuevo.- Dice el chico con nombre Derek. Le da un pequeño abrazo a Stiles y le da golpes en la espalda.

— Sigues haciendo el mejor de por aquí ¿eh?- Dice Stiles con una sonrisa.

Ahora Malia no entendía porque debía estar aquí, Stiles parecía ignorar que seguía en la misma habitación que él, ni siquiera se molestaba en presentarla.

— Ya no.- Habla ahora es el hombre, acercándose con una sonrisa algo prepotente en su cara. — ¿Sigues siendo un chico hiperactivo?-

— Y tú sigues siendo un guardaespaldas que da miedo, Peter.- Responde Stiles.

Genial, todos parecía conocerse y eso solo aumento el sentimiento de intrusa en Malia. Mira hacia el suelo, pensando en querer salir no solo de esa habitación. ¿Aun podía huir? Eso sonaba tentador.

— Ella es mi esposa, Malia.- La voz de Stiles la vuelve a la realidad.

Alza su rostro para ver a todos ellos mirándola, odiaba eso, ser el centro de atención. Da su mejor sonrisa.

— Hola.- Es todo lo que dice, porque no tiene nada más para entrar en una decente conversación.

— Malia, el será tu nuevo guardaespaldas Derek.- Habla Stiles.

Derek extiende su mano y Malia la recibe.

— Y él es Peter, tío de Derek, mi guardaespaldas.-

Cuando Malia recibe la mano de Peter un escalofrió pasa por su espalda, un extraño sentimiento llenando el pecho de Malia. Aleja rápido su mano, y por eso todos la miran confundidos.

— Lo siento.- Se disculpa y evita los ojos de todos los presentes.

Eso había sido extraño, incomodo, Malia no sabría explicarlo solo deseaba que todos lo olvidaran. Stiles se acerca y agarra su mano, dándole una sonrisa y por un momento, muy pequeño, Malia olvida lo enojaba que esta con él.

— ¿Dónde está Lydia?- Derek habla, y Malia lo agradece.

Stiles se voltea para ver a su guardaespaldas. — No me digas ¿siguen con eso de amigos con derechos?-

Malia tiene que aguantar una sonrisa burlona, Lydia, la perfecta Lydia ¿tenía un amigo con derecho? Eso nunca lo imaginaria.

Derek sonríe de medio lado. — Estamos avanzando, la invite a salir formalmente para cuando volviera.-

— Este gilipollas no quiere una relación formal.- Habla Peter, sirviéndose un vaso de vodka.

De nuevo la sensación de intrusa vuelve, ella no tenía nada que decir, ni siquiera está segura de entender la conversación. Lentamente separa su mano la de Stiles, porque por dentro puede sentir como está ablandando, y no importa que, Malia Tate no dejara de estar enojada con Stiles Stilinski por ir con la rubia teñida de Erica Reyes.

Se cruza de brazos, ignorando su mano picando por agarrar de nuevo la de Stiles, y también ignora la mirada del chico Stilinski que la ponía solamente nerviosa.

— Dejemos de hablar de mi vida personal con Lydia, prefiero ir a entrenar.- Derek mira burlón a Stiles. — ¿Aun sigues siendo bueno en esgrima, Stilinski?-

Stiles truena sus dedos. — Hagamos esto Hale.-

-X-

— ¿No necesitan un traje extraño para esto?- Pregunta sentada, viendo aun otra partida.

Stiles y Derek tenían una batalla de esgrima, donde Malia piensa va ganando Stiles, ella no es que sepa mucho sobre ese deporte, solo sabe que cuando dicen tocado alguien gana. Los dos parecían divertirse, Derek sin camisa, y Stiles ganando.

— Protección es para aburridos.- Dice Derek, concentrándose en las estacadas de Stiles.

Malia asiente, y bosteza levemente, estaba aburrida, no es exactamente hacia como ella pensaba pasar su mañana, aunque no puede decir que no está disfrutando del espectáculo de ver a Stiles con una extraña espada en sus manos.

— Touché.- Dice Stiles sonriendo.

Es hay cuando Malia se da cuenta quien es el que gana. Sonríe mientras da leves aplausos, estaba feliz de ver a Stiles ganando. Stiles hace una ovación y mira burlón a Derek.

— Has perdido mucho este día, ¿quieres una derrota más?-

— Oh sí, me encantaría.- Dice con sarcasmos Derek. — ¿Te gustaría intentarlo Malia?- Ahora Derek la miraba a ella.

Niega. — No se jugar.- Dice tranquila.

— Eso es fácil, Stiles puede enseñarte.-

— ¿Por qué no mejor dices la verdad? Quieres buscar ya a Lydia.- Stiles pone los ojos en blanco.

Derek se hace el ofendido. — Solo quería que pasaras tiempo con tu esposa.-

— De acuerdo, lo hare.- Habla, queriendo no escuchar más como Derek y Stiles discuten.

Se levanta de su asiento, es cuando se da cuenta que un vestido (Que le ha obligado Lydia usar hoy) no es el mejor atuendo para una batalla, más ignora eso no queriendo ahora ir a su habitación a buscar algo que ponerse entre los grandes almarios del lugar.

Derek pasa su espada a ella. — Los dejo solos.-

Malia le da una sonrisa y Derek otra antes de salir. El silencio no demora de apoderarse de la escena, ¿debería dar el primer paso? ¿Hablar o atacar con la extraña espada?

— Puedes irte si quieres.- Dice Stiles, dando un paso hacia atrás.

No, eso no quería.

— Creo que puedo ganarte.- Sonríe, alza la espada.

Stiles sonríe también, imite sus pasos y los dos se ponen en guardia. Malia es la que da la primera estacada y no es difícil para Stiles esquivarla. Gruñe, no le gusta perder, uno de los problemas de Malia es ser muy competitiva.

Stiles es el siguiente en dar una estacada que Malia esquive poniendo su espada entre ellos. Esto no era fácil, y lo parecía cuando Derek batallaba con Stiles. La lucha se volvió mucho más intensa con los minutos, ninguno de los dos quería perder, Malia no podía evitar empezar a enojarse consigo misma por no poder derrotar al Stilinski.

Con la respiración agitada, ya algo cansada, Malia da otra estacada pero esta no sale bien, Stiles golpea su florete y este cae al suelo, Malia gime desconcertada y más cuando Stiles agarra su muñeca acercándola a él, su cuerpo ahora estaba entre el de Stiles y la pared.

— Touché.- Susurra Stiles cuando su florete toca levemente su pecho.

— Ha sido trampa.- Logra susurra con la respiración aun agitada, pegando su cuerpo a la pared.

Stiles sonríe, una maldita sonrisa de victoria que hace querer a Malia ahora golpearlo. El florete de Stiles ahora baja por su brazo, despacio, y Malia sabe que Stiles ahora se estaba burlando de ella.

— Nunca hago trampa.- Stiles se acerca a su cuello, y Malia lo único que puede hacer es contener la respiración sorprendida.

¿Qué era lo que estaba pasando? ¿Por qué no lo apartaba? ¿Por qué se sentía tan malditamente bien? Ahora era ella quien quería hacer algo, quería besarlo pero no puede moverse, solo se deja disfrutar de la sensación que Stiles le provocaba. El florete seguía bajando, y Stiles en realidad no besaba el cuello de Malia, eso la estaba matando. Siente como el florete queda ahora en su muslo, y con suavidad siente como sube levemente la falda de su vestido.

Ahoga una exclamación de sorpresa, y abre mucho sus ojos sorprendida cuando Stiles deja caer el florete para ahora usar su mano para acariciar su muslo.

Esto está mal, pero se siente tan bien.

— Oh el esgrima, que aburrido.-

Stiles se aparta de ella demasiado rápido cuando habla la maldita voz que Malia conocía muy bien. Respira hondo controlando su respiración y mira al frente, a la intrusa enojada.

— Perdone, ¿he interrumpido algo?- Pregunta hipócritamente Erica, Malia lo ve en sus ojos, ella los había interrumpido intencionalmente.

Es momentos como es que le dan ganas de arrancar el cabello de la chica.

— No.- Habla Stiles con una leve sonrisa, puede notarse que también estaba agitado.

Lo que dice Stiles la enfurece más, si los había interrumpido, ¡y lo hizo intencional! Había interrumpido el propio juego de él. Y es por eso que estaba enojada con él, ya lo recordaba.

No puede soportar más, no puede ver más la maldita sonrisa falsa de Erica intentando parecer inocente, y mucho menos puede soportar ver como Stiles cae ante la mirada inocente falsa de la chica rubia.

Sale enojada de la habitación, no sin antes darle una mirada de oído a Erica, la que solo le respondió con una sonrisa.

La odia, odia mucho a Erica Reyes.