_Stiles_

No le importa si esto estaba bien o no, los labios de Malia se sentían bien junto a los de él, el calor que recorrió todo su cuerpo, el sabor dulce de la boca de Malia, era demasiado para Stiles, él quería más.

La lengua de Stiles pasó por la comisura de los labios de Malia, pidiendo permiso para profundizar el beso, y aunque Malia lo duda un poco acepta abriendo la boca. Siente un sabor dulce cuando la lengua de Malia juega con la suya. La acerca más agarrando su cintura, y Malia gime por lo bajo lo que le provoca una sonrisa a Stiles.

Podía a ver seguido siglos junto a los labios adictivos de Malia, si no fuera porque Lydia los empujo lejos con delicadeza alejándolos y sacándolos de su pequeña burbuja.

— Fue suficiente el espectáculo.- Dice Lydia con una sonrisa forzada. — Todos los estáis viendo.-

Mira a Malia unos segundos, estaba sonrojada lo cual fue algo extraño, nunca antes la había visto sonrojada, también tenía sus labios un poco hinchados, ¿cuánto tiempo estuvieron besándose? Es lo primero que logra pensar Stiles ignorando la miradas de su padre o los padres de Malia, hasta ignorando la mirada sorprendida de Isaac.

— Malia llevadlo a la habitación, yo me disculpare con los demás por su ausencia.- Ordena Lydia con una mirada seria hacia Malia.

— Si señora capitana.- Dice Stiles haciendo el saludo que ve en sus películas militares.

Malia muerde su labio inferior antes de asentir con la cabeza y acercarse de Stiles. Lydia se va dejándolos solos de nuevo. Stiles no puede hacer más que solo ver a Malia.

De su maldita cabeza no salía la chica, y estaba tan confundido y enojado con el mismo, no debía estar encariñándose con Malia porque sabe que pronto se ira apenas el trato acabe.

Nunca te encariñes con personas que contratas.

Es una regla de la vida, pero aun así deja que Malia le agarre la mano y lo arrastre hasta la habitación esquivando muy bien a toda la gente que se acercaba para saludarlos.

_Malia_

— Intenta no parecer tan borracho.- Habla Malia, empujando a Stiles sobre la gente.

¿Por qué habían invitado a tanta gente? No reconoce a nadie y eso la hace sentir desorientada, al menos un poco, nunca ha sido muy sociable, es principalmente por eso que el único amigo que tuvo en la universidad fue Isaac, y en su infancia estudiaba en casa junto a su pequeña hermana, sus padres no la permitían ir a las fiestas porque pensaban que iba hacer algo mal ya que nunca conseguía mantener los buenos modales, era su abuelo el único que confiaba en ella, se la pasaban horas jugando solo los dos.

Cuanto lo extrañaba.

No se da cuenta cuando es que llega a la habitación, su mente había estado recordando que no puso mucha atención a lo que pasaba alrededor. Recuesta a Stiles en la cama con un poco de dificultad puesto que el chico se estaba ahora comportando tan infantil.

— Stiles por favor, duerme.- Casi suplica Malia.

Stiles la mira a los ojos, y eso la pone nerviosa, recordando el beso que se habían dado minutos atrás y que ella estaba realmente disfrutando. De nuevo se sonroja al pensar en los labios del chico, y lo odia, odia sentirse nerviosa y sonrojarse y querer besarlo, ahora mismo está odiando tanas cosas.

La mano de Stiles ahora viaja a su mejilla, y Malia tiene que apretar las manos para controlar los nervios que inundaban todo su cuerpo y las ganas de volver a besarlo.

— Lo siento, sé que no debí besarte, no estaba en el contrato.-

Y la realidad vine de golpe. El contrato, es por eso que ella estaba ahí, no era por nada estúpidamente sentimental porque ellos dos no eran nada más que socios en un contrato que les conviene a los dos.

Solo eso.

Debe entenderlo.

Se aleja y evita los ojos de Stiles. — No importa, al parecer tenemos que hacerlo un poco más seguido para que crean somos esposo.- Comenta intentando parecer que no le importa en lo más mínimo besarlo o no.

No deja que él hable simplemente se levanta de la cama y va directo al baño, para encerrarse y darse una larga ducha para aclarar sus locos pensamientos.

_Lydia_

Lydia puede sentir un peso en su cintura y los rayos del sol sobre su cabeza. Maldice por lo bajo al olvidar cerrar las persianas la noche anterior. Hace un gran esfuerzo para abrir sus ojos, cuando ajusta la luz y sus ojos se pueden mantener abiertos se da cuenta que esta no era su habitación.

Pone los ojos en blanco y se mueve en la cama, lo suficientemente fuerte como para que Derek se despierte pero él no lo hace. Lydia suspira exasperada, con la mirada busca su ropa.

— Derek levántate, es tarde.-

— Hum.-

Lydia se pone en pie, ignorando que Derek seguía sin despertar y empezar a ponerse su ropa arrugada que descansaba en el suelo. Cuando termina de vestirse se acerca a Derek para subirse encima y empezar a dar pequeños saltos encima de él, el chico empieza a gruñir quejándose que la pelirroja no lo deje dormir.

— Vamos pequeño gruñón, no seas flojo.- Susurra Lydia con una sonrisa jugando en su rostro.

Derek pone una almohada encima de su cara. — No hemos quedado hasta tarde, tengo sueño.- Y eso es uno de los pocos momentos donde Derek parece como un pequeño niño quejón.

— Tienes que levantarte para desayunar con toda la familia Stilinski ¿recuerdas?-

— Hablas como si fueran una familia muy grande.- Es cuando Derek abre los ojos sorprendido. — ¿Has oído lo que todos decían anoche en la fiesta?- Lydia frunce el ceño y niega, estaba más ocupada en calmar a Malia y Stiles que no tuvo tiempo de entrar en busca de chismes nuevos. — Toda la noche se estuvo mencionando que Stiles ya embarazo a Malia y por eso se casaron sin invitar a nadie y tan apuradamente.-

Lydia tiene que hacer un gran esfuerzo para no reír ante tan estupidez. ¿En serio la gente era tan estúpida? ¡Malia y Stiles ni siquiera tenían una relación real! Aunque había de reconocer que esos dos podían parecer una perfecta pareja de recién casado, y con el espectáculo que habían dado anoche… Si, ahora entendía el porqué del chisme.

— Tendré que poner el rumor de que eso es falso ahora.- Suspira Lydia.

Derek alza una ceja. — ¿Por qué?-

— Porque no están esperando un bebé.- Responde con cuidado, no quiere que nadie se entere de la verdad, y no es porque no confié en Derek es porque cuando menos personas sepan es mejor.

Derek se acerca para darle un beso en la boca. — No importa eso, después de todo están casado te apuesto a que no demoran en tener hijos.-

Y de nuevo tiene ganas de reír. Si tan solo todos supieran la verdad de seguro también reirían, pero ellos nunca sabrán nada al menos no de la boca de Lydia.

_Scott_

Algo debía estar mal, de seguro no leyó bien aunque sea la quinta vez que lo mira. La fecha del matrimonio de Stiles y Malia no concuerda con la fecha que ellos dijeron. Leyó una vez más el acta de matrimonio y no pudo hacer más que confirmar que su mejor amigo le ocultaba algo.

Cuando Erica entra a su despacho el esconde lo más pronto que puede el acta, nadie podía saber esto porque Stiles estaría en problemas en especial si Erica se entera.

Todos conocen a la ex de Stiles.

— ¡Hola Scott!- Exclama la rubia con una gran sonrisa en su rostro.

Da su mejor sonrisa, intentando olvidar los malos modales de Erica al entrar sin tocar antes. — Hola Erica ¿Qué sucede?-

— Solo venia hacerte una pregunta, como eres el mejor amigo de Stiles.- Scott asiento ante las palabras de la chica. — ¿Tú crees que el en serio ame a Malia?-

Su pregunta lo noto por desprevenido completamente, solo minutos atrás estaba viendo que el matrimonio de ambos había sido tan apurado… y ahora Erica le pregunta eso. No sabe que decir; Stiles nunca le abro de Malia, pero por lo que pudo ver anoche, tal vez si, Stiles y Malia podían sentir algo por el otro.

Su teléfono suena, y Scott respira aliviado ya que no tenía que responder a Erica aun. Luego de unos minutos hablando por teléfono con su secretaria ante la atenta mirada de Erica, Scott traga en seco agradeciendo que tuviera ahora que salir.

Mira a Erica. — Me tengo que ir unos minutos.- No puede evitar sonreír. — Mejor hablamos otro día.-

Erica se encoje de hombros. — Oh mejor te espero aquí.- Ríe un poco. — No tengo mejor cosa que hacer.-

Y Scott no pudo negarse. Asintió con la cabeza y salió apurado de la habitación, sin saber que dejar a Erica sola con papeles tan importantes era un gran error.