_Erica_

Su rostro no podía dejar de sonreír, cada pequeña parte de ella estaba tan feliz, no podía creer que se estaba empezando a preocupar horas atrás de una gran tontería. Mira sus uñas recién pintadas de rojo, recordando que ahora tiene a la chica impertinente en sus manos.

¿Adónde estará?

— Kayla.- Llama a una de las señoras de servicio que viene corriendo ante su llamado. — ¿Has visto a Malia?-

Kayla asiente con la cabeza baja. — Fue a cabalgar con su esposo, la señorita Lydia, el señor Stilinski, el señor McCall y sus guardaespaldas.-

Pobre gente tonta, no sabe la verdad, pero para eso está ella aquí. Malia Tate va a caer hondo, y Stiles no tendrá más opción que irse con ella si no quiere caer junto con Malia.

_Stiles_

— Necesitamos que no se lo digas a nadie.- La voz de Lydia era dura. — Es más, es una orden Scott McCall.-

Stiles mira a su alrededor, intimidado ante la chica pelirroja y ella ni siquiera le estaba gritando a él. Scott se sienta erguido en la silla del comedor, donde estaba llevando esa conversación tan importante. Scott debe guardar el secreto de que Malia y él se casaron apenas tres días atrás, según el testamento Stiles debe estar casado al menos un mes entero, Lydia se encargó de hacer fechas falsas, hasta que Scott encontró el acta de matrimonio real en el maletín de Lydia.

Malia mantenía la cabeza baja mirando su celular, parecía estar aburrida, y Stiles no podía dejar de mirarla.

— ¡Que si Lydia! Juro que no diré nada.- Scott exclama poniendo los ojos en blanco.

Lydia sonríe feliz. — Te dije que todo estaría bien Stiles.-

Pero eso el aun lo dudaba. Se sentía tan mal mentirle a su padre, y se sentía peor empezar a tener sentimientos por Malia y que cuando todo acabe ella se vaya. Todo esto había sido una muy mala idea, y ahora se daba cuenta.

— Hola chicos.- El padre de Stiles entra al comedor, con ropa para cabalgar. — ¿Estáis listos?-

En ese momento recuerda los planes que su padre tenía con ellos, ir a cabalgar, no sonaba como lo que en realidad quiere hacer en este momento.

_Malia_

Mira al caballo frente de ella, era tan blanco y enorme, le recordaba al caballo que su abuelo le regalo, mucho tiempo atrás cuando era una niña, había caído tanta veces de él que sus padres le prohibieron montar de nuevo en uno.

Y ahora estaba por hacerlo, y sus padres no estaban para mandarla.

Sonríe, se acerca al lujo caballo que comía heno, acaricia su pelaje tan suave como el algodón. Estaba tan asustada como ansiosa por montarlo. El caballo se mueve ante su tacto y ella da un salto atrás asustada.

— Tranquila, es inofensivo.-

La voz del chico Stilinski le llega desde atrás. Gira un poco la cabeza para verlo.

— ¿Cómo lo sabes?- Pregunta alerta. — Mi pony parecía inofensivo y me tiro más de una sola vez.-

Stiles se acerca y pasa una mano a su cintura y la otra alza su mano. — Nuestros caballos están domados.- Susurra tan cerca que un escalofrió pasa por su columna. — Solo, deja que te sienta.- Y usa su mano de guía para llevarla hasta las orejas del caballo.

Malia dudosamente lo hace, acaricia al caballo y este mueve su cabeza estando de acuerdo con la acaricia. No puede evitar sonreír emocionada, se sentía bien tener esa conexión con el caballo.

— Es asombroso.- Dice tan emocionada como una niña pequeña.

Stiles ríe y se separa, ella ya extrañaba su tacto apenas la soltó. Suena estúpido pero ella disfrutaba sentir su tacto aunque sea tan inocentemente.

— Estáis lista para montarlo.- Ante lo que dice Stiles ella gime, no quiere, aún recuerda lo mucho que dolía cuando caía, pero Stiles no le da una opción, agarra su cintura y la alza hasta que queda sentada en el caballo.

¿Cómo demonios? Malia respira hondo, agarra la cuerda del caballo tan fuerte como sea posible y se concentra en acomodarse en la silla del caballo.

— Bien, vamos hacer esto.- Malia mira a Stiles que se montaba en su caballo. — ¿Cómo se llama?- Pregunta.

— Jira.- Responde Stiles.

— Vamos hacer esto Jira.-

_x_

Hacerlo no fue tan fácil como hubiera pensado, casi pierde el equilibrio sobre el lomo del caballo más de una vez, pero lo ha logrado, y cabalgo decentemente frente al padre de Stiles, claro, que gran ayuda de Lydia que iba detrás vigilándola.

Paso un momento extraño donde ella había quedado adelante, sin darse cuenta, al lado de Stiles, y ninguno de los dos se dio cuenta cuando el sr Stilinski ya no estaba con ellos, ni siquiera Lydia, Derek o Scott.

— Podemos parar por ahí.- Grita Stiles señalando donde había un pequeño lago. — Descansara los caballos y esperaremos a los demás.-

Una pregunta redonda por su cabeza ¿Cuándo fue que aceleraron para ir antes que los demás?... ¿O es que acaso estaban atrasados? Está un poco desorientada ahora.

Le hace caso a Stiles y con un poco de esfuerzo detiene a Jira. Stiles se baja antes de su caballo que era color gris, se acerca a ella y la baja con mucha facilidad, casi cae pero Stiles la sostiene, y no la suelta.

— ¿Dónde estamos?- Pregunta sin alejarse de él, no le incomodaba su cercanía.

Stiles mira alrededor. — Una especie de claro.- La mira a los ojos. — Tenemos que hablar, ya sabes, sobre el beso.-

Baja la mirada evitando la de él. — Stiles, ya sabemos sobre que fue solo para el espectáculo, todos creen que somos esposos.-

Stiles asiente. — Tienes razón, pero creo que debemos hacerlo mejor.-

Frunce el ceño. — ¿Qué?- Ahora nada tenía sentido.

— Si, tenemos que acostumbrarnos a hacer esto.- Y la besa, un cortó y pequeño beso que provoco que quiera más.

— Entiendo.- Sonríe de medio lado. — Acostumbrarse es bueno.-

Entonces ella lo besa, pero esta vez tomando el control de la situación, pasa sus manos a la nunca de él y profundiza el beso.