Un nuevo comienzo para todos

Yui seguía acurrucada entre sus padres mientras las demás ponis discutían entre sí, nadie se ponía de acuerdo con nada. Todo era una sola confusión. Con toda razón claro, pero de todos modos a la niña le hubiera gustado tener un poco de paz y silencio para poder analizar mejor las cosas y actuar como se debiera, no simplemente todos discutiendo entre todos. Por ejemplo Rainbow Dash estaba mucho más aliviada una vez todo se aclaró:

—¿Entonces sí existimos? ¿No somos parte de la programación de un juego para humanos?

—¡Que sí Rainbow Dash! — Dijo Twilight desesperada. — Lo que sucedió es que Asuna y Kirito terminaron en nuestro mundo por accidente, pero nosotras sí exsistimos.

—Lo cual representa un gran alivio — dijo la Princesa Celestia luego de pasado un buen tiempo de discusión sin sentido. — pero eso nos pone en una posición muy difícil. Los jóvenes no merecían esto. Quienquiera que hubiera conectado a su mundo con el nuestro a través de el aparto conocido como AtmuSphere debe de tener sus propias intenciones, no sabemos si buenas o malas… el hecho es que han condenado a dos jóvenes quienes sólo deseaban aliviar su carga personal.

Yui acarició el cabello de Asuna.

—La muerte de Yuuki-san… afectó mucho a mamá. Todo lo que ella desea es… es de alguna forma reconciliarse con los juegos. Por eso decidió desconectarse de ALO; pero jamás imaginamos que terminaría de esta forma. Atrapada para siempre en un mundo que no es el suyo… realmente me gustaría apoyarlos de alguna forma pero no se me ocurre cómo poder hacer algo así. Yo…

—Está bien, pequeña Yui — dijo Luna colocando un casco sobre el hombro de la pequeña. — Eres aún muy joven para llevar semejante peso sobre tus hombros. Deja que nosotras nos encarguemos, pequeña. De momento sugiero que transportemos a estos dos jóvenes a la residencia de mi hermana… a partir de ahí ya pensaremos en algo.

—Luna, es nuestra residencia ahora. Me aseguraré que se te otorgue la mitad de todo lo que tengo ya que es lo menos que puedo hacer por ti, además eres mi hermanita y te quiero y…

—Gracias Tia — interrumpió Luna. — Pero ahora todo lo que deseo es ayudar a estos dos muchachos quienes lo perdieron todo por causa de mi yo oscuro. Más adelante entraremos en detalles. En cuanto a ustedes, jóvenes gamer…

El resto del equipo de los guerreros de Aincrad sólo miró a Luna con prudencia. La Princesa de la Noche sentía una especie de peso en su corazón pensando en todo lo que había ocurrido en tan poco tiempo y tan rápido, pero de todos modos les sonrió:

—No se preocupen, les aseguro que cuidaremos bien de sus amigos. De momento les recomiendo desconectarse o como quiera que se diga y vuelvan mañana. Asuna y Kirito no despertarán pronto, eso se los aseguro.

—Sou, ka-na — dijo Klein. — En ese caso… minna, será mejor hacerles caso.

Leafa era la que se mostraba más afectada que todos.

—Esto será difícil de explicar… a mi madre y no digamos a la familia de Asuna-san. Pero de todos modos, Princesa Luna ¿estaría bien si traemos a mis padres y a los de Asuna-san en cuanto podamos? Ellos necesitan entender también la situación. Tanto o más que nosotros. Por favor Princesa Luna…

Luna asintió.

—Eso mismo iba a sugerirles, Leafa del clan de los Sylf. No, Suguha Kirigaya. Si pueden traigan a sus familias con el AtmuSphere. Yo misma me encargaré de explicárselos todo. Estos jóvenes guerreros merecen toda nuestra ayuda y atención.

Leafa agradeció el gesto y se desconectó. Todos se miraban asustados y todo, pero confiaban en los ponis… o al menos casi todos. Sinon (la última que quedaba en desconectarse) aún miraba a todos con una expresión llena de terror. De no ser porque sus amigos se encontraban en una situación anómala no seguiría ahí, y claro, Luna no la culpaba.

—Cuidaré bien de ellos — aseguró Luna.

Sinon torció el gesto y se desconectó también. Entonces Luna ofreció su casco a la pequeña Yui.

—Yui, ¿quisieras venir al Palacio de mi hermana con nosotras?

—Nuestro Luna, ahora que has vuelto…

—¡Deja de interrumpirme, maldita sea! — Protestó Luna con una venita de irritación en la sien, para luego volver a fijarse en la potrilla. — Permanecerás con ellos todo el tiempo que necesiten, y algo me dice que tu presencia será mucho más fuerte que la nuestra al momento de la verdad. ¿Quisieras venir, Yui-chan?

Yui se abrazó más a sus padres y asintió.

—Bien, todo está listo. ¿vamos Tia?

Celestia asintió fijándose en Twilight y sus nuevas amigas.

—Ahora, mi fiel estudiante, ¿te gustaría unirte a nosotros junto a tus amigas? Asuna y Kirito necesitan todo el apoyo posible, y la verdadera magia de la Amistad no tiene comparación para ayudarlos a adaptarse a su nueva situación.

—¿Entonces en verdad no hay solución alguna para lo que les ha pasado? — Preguntó Rarity sintiéndose mal por los guerreros quienes seguían durmiendo plácidamente.

—Mmh, no es justo luego de todo lo que hicieron por ayudarnos — agregó Fluttershy sintiéndose culpable por haberles gritado sobre lo que ocurrió con la mantícora, pero también aliviada ya que ahora sabía que en aquel momento ellos sólo jugaban a esas cosas llamadas MMO-RPG.

—De momento no, mis pequeñas ponis — dijo Celestia. — Pero Luna tiene razón, juntos hallaremos la solución a todo esto. Y si no, por lo menos nos aseguraremos que el espadachín Negro y la Destello Veloz se sientan bienvenidos entre nosotros. Es lo mínimo que podemos hacer.

No se dijo mucho más, se pusieron en marcha hacia Canterlot. Yui fue entre Fluttershy y Rarity, quienes trataron de animarla lo mejor que podían para afrontar el nuevo reto que tenía por delante ahora que era una poni real, cosa que Yui agradeció en verdad.

Asuna y Kirito estaban juntos en el sueño, eso lo sabían muy bien. Se encontraban en un espacio negro infinito, sin nada más que a sí mismos para hacerse compañía. Pero todo el resto era soledad en estado puro, por eso mantenían las manos entrelazadas, manteniéndose juntos y esperando que de una u otra forma despertaran y mágicamente las cosas volvieran a ser lo que se suponía que debían de ser: ambos simples gamers despertándose en sus casas volviendo a sus respectivas vidas familiares y escolares. Sin embargo sabían que nada de eso sucedería. Luego de sobrevivir al juego de la muerte SAO y salvar vidas tanto en GGO como en LOE ahora estaban atrapados para siempre no en un mundo virtual, sino en un mundo real. Todo lo que conocían, a quienes querían, sus vidas… todo fue tirado a la basura gracias a esta nueva trampa mortal conocida como LOE. ¿Por qué las cosas habían terminado así? ¿Qué hicieron ellos para merecer semejante horrible destino?

—¿Y no se han planteado que lo que ocurrió fue porque la marca que dejaron en su propia realidad fue tan grande que otras realidades necesitarían también de ustedes? — Preguntó una voz bastante conocida a Asuna.

La destello veloz levantó la vista, para toparse con una joven hada raza Imp con largo cabello negro atrapado con una diadema y una espada negra con la cual apuntaba a Asuna.

—Yuuki… — dijo Asuna apartando la mirada.

—Mírame Asuna — exigió Yuuki Kono, mejor conocida como Zekken espada absoluta.

Asuna obedeció.

—Debe ser un sueño — dijo la chica.

—Lo es, por eso estoy aquí Asuna — dijo Yuuki. — ¿Qué pasó contigo? ¿Desde cuándo te paraliza el miedo? ¡No puedo permitir que te rindas Asuna! No a menos que me derrotes. ¿Estás lista?

Yuuki preparó su espada. Asuna dudó al principio, cosa que le costó que su amiga le diera dos temibles golpes con su espada. Asuna gritó, esto era doloroso; mucho más de lo que se supone debería de sentir en un juego. ¿Qué ocurría?

—Vamos, enfréntame — siguió diciendo Yuuki.

Asuna no sabía bien qué hacer, pero tomó su estoque y tras girarlo hábilmente en su mano atacó a Yuuki, quien respondió con todas las ganas dándole una serie de varios golpes derribando a Asuna. No contenta con eso, Yuuki clavó su espada en Asuna, que gritó del dolor. La guerrera Imp sonreía, pero Asuna estaba lista también y con su propia espada trató de asestarle un golpe a Yuuki; pero ella la desarmó con una simple patada, hundiendo más su espada en Asuna.

—Yuuki…

—¿Aún no puedes vencerme, verdad? Por eso no puedo permitir que te rindas. ¿Cómo te atreves a dejar que el miedo te paralice por una tontería como lo es este juego?

—Pero Yuuki… Equestria no es un juego, es…

—La vida real, yo lo sé — dijo Yuuki. — Más razón para que aprendas a sobrellevar tus temores y seguir adelante sin importar qué, Asuna. Es tal como te lo dije antes: Equestria te necesita, es por ello que te hiciste una con la realidad de este mundo. Lo mismo Kirito-san, quien quiera que está detrás de esto lo hizo porque sabe que sólo ustedes pueden ayudar a Equestria. Y no te perdonaré que el pánico te haga retroceder.

Asuna levantó la vista a su amiga, que le dedicó su sonrisa de siempre, y ahora llena de confianza, tomó la mano que le ofrecía y se levantó lista para lo que fuera.

Por su parte Kirito seguía en plena oscuridad, pensando en todo lo que había ocurrido desde que se conectó a SAO. En su mayoría eran cosas buenas, pero de algún modo terminó en esta situación; absorbido por una realidad que no era la suya. ¿Por qué las cosas terminaron así para el espadachín Negro? Entonces una mano amistosa se posó en su hombro.

—Kirito…

El guerrero levantó la vista. Era una muchacha de ojos grises y cabello corto, que lo miraba con una sonrisa tímida pero alegre a la vez.

—¡Sachi! — Dijo Kirito al reconocerla.

—Este no es tu momento, Kirito. ¡Despierta por favor! ¡Por todos los que vivimos en tu corazón y por quienes te tienen en el suyo! Este no puede ser tu final.

—Pero yo… yo he perdido ante un juego, un juego que tomó mi vida…

—Kirito, este no es un juego, ¿qué no lo ves? Es de otro mundo que necesita de ti. Un mundo verdadero con gente verdadera, muy parecido a SAO; un mundo que necesita de un héroe. Además no lo has dejado atrás, ¿aún existe la tecnología de realidad virtual, no? Tus amigos pudieron llegar a ti, no veo por qué no tu familia también.

Kirito se levantó de pronto, era verdad.

—Por eso no permitiré que te des por vencido, Kirito — siguió Sachi. — ¡Tú eres fuerte! ¡Tienes que resistir! Por eso sigue luchando, por lo que más quieras sigue luchando Kirito.

El guerrero le sonrió al fantasma de Sachi, quien se desvaneció entre la sombras, y a tientas buscó la mano de Asuna; que apretó la suya con fuerza.

Estaban listos para despertar y enfrentarse a su nuevo destino.

Los dos guerreros abrieron los ojos, se dieron cuenta que estaban en una enorme habitación bastante lujosa; como si se tratara de la habitación de un hotel.

—¡Mamá! ¡Papá! — Saludó Yui alegremente.

—¡Yui-chan! ¡Qué bueno verte! — Se emocionó Asuna abrazando a su hija.

—Lamentamos haberte preocupado — dijo Kirito acurrucándose contra ella.

Yui aceptó su cariño por un tiempo y frotó su nariz contra la de ellos, muy parecido a como lo hacían los ponis en este nuevo mundo.

—¿Y cuánto tiempo estuvimos fuera, Yui? — Preguntó Kirito.

—Estuvieron durmiendo unos tres días aproximadamente. La Princesa Celestia dijo que los dejaría dormir lo que necesitaran, que no me preocupara. Pero me alegra que estén bien.

—¿Y todo este tiempo estuviste con nosotros, Yui-chan? — Preguntó Asuna enternecida.

—Claro que sí, no me separaría de ustedes por nada del mundo. Los amo, mamá y papá.

Los guerreros abrazaron a su hija por otro buen tiempo, pero al final ella saltó de su regazo arrastrando una bandeja con comida hacia ellos.

—También trajeron esto para ustedes en cuanto despertaran. Para recuperar fuerzas dijeron, gracias a la magia se mantiene caliente.

Los dos jóvenes aceptaron de buena gana mientras que Yui les sonreía abriendo un armario, en el cual por lo visto habían sido empacadas todas sus cosas: armas, cristales, pociones, hasta una enorme bolsa de bits; aparentemente todo lo que traían en su inventario había sido cuidadosamente guardado.

—Era para cuando despierten. Todo está dispuesto.

—Arigato, Yui — dijo Kirito. — Pero a todo esto, ¿de qué nos hemos perdido?

Yui tomó aire, esta sería una laaarga explicación, pero bueno ella la daría como pudiera.

—Pues verán, todo pasó muy rápido. Primero que nada la Princesa Celestia hizo una ceremonia para presentarles a su hermana a la sociedad poni; luego presentó a los Elementos.

Y así siguió. Por lo visto sus nuevas amigas ponis esperaban impacientes a que despertaran también, pero de momento se mantenían en el Palacio pacientemente. Pero mientras despertaban tanto Luna como Celestia cuidaban de Yui.

—Pero lo mejor es que la Princesa Luna se ha hecho una reputación con los soldados — siguió Yui. — Le encanta usar su espada y demostrar qué tan fuerte es en verdad, y es excelente. Muchos ya la apodan Princesa de las armas en lugar de Princesa de la noche.

Tras terminar de comer y prepararse, se pusieron en marcha.

—Bien, veamos qué nuevas sorpresas tiene Equestria para nosotros — dijo Kirito estirándose con Asuna detrás de él. Todo estaría viento en popa a partir de ahora…

Entonces salieron de la habitación que se les había preparado. Yui los guiaba por el Palacio mostrándoles lo poco que conocía.

—Ahora creo que todos están en el patio, les gusta mucho ver a la Princesa Luna entrenar.

Los guerreros asintieron y la siguieron en silencio, ignorando los comentarios de los sirvientes que los veían en pie por primera vez. Guiándose por el ruido se encaminaron hacia donde suponían estaban todos los ponis.

Abajo, en el gimnasio Twilight y sus nuevas amigas animaban a Shining Armor en su lucha contra Luna, en donde la Princesa le llevaba bastante la ventaja. Desde que habían regresado al Palacio el buen hermano mayor de Twilight se portaba como anfitrión en el nombre de la Princesa Celestia, que andaba muy ocupada velando por la pequeña Yui y los dos guerreros. Shining les había mostrado todo y hasta le contó a Twilight que durante el corto tiempo en que estuvieron conoció a la yegua que sería el amor de su vida: la antigua niñera de Twilight, Candace.

Pero volviendo a la lucha, Shining atacaba como podía, pero su velocidad no era nada comparada con la de Luna, quien con habilidad adquirida con la experiencia lo eludía con facilidad y lo desarmó en dos estocadas, para luego darle una certera patada en el vientre y finalmente puso su espada en su cuello.

—Gran trabajo capitán del Sol, pero te falta mucho para igualarme. No digamos derrotarme.

Shining no dijo nada, sólo se levantó y tras sacudirse el polvo conservando como pudiera la dignidad, se acercó a las amigas de su hermana y a su prometida; que le sonrió.

—No te preocupes Shiny. Recuerda que mi tía es un alicornio ella misma, no creo que ningún poni normal pueda hacerle frente así como así.

Twilight y las demás intercambiaron una mirada incómoda. Desde que conocieron a Candace supieron que tenía mucho aprecio por Shining y lo apoyaba en lo que fuera; desde las más pequeñas tareas hasta las más grandes, y el valiente guerrero lo aceptaba y hacía lo que pudiera para impresionar a su prometida tratando de ser el poni para ella.

Luna le guiñó un ojo a la pareja.

—Exactamente, no te sientas mal joven Shining Armor. Sólo te falta práctica, pero en serio… ¿no hay ningún otro poni que quiera medirse conmigo? Me hace falta divertirme.

Celestia pasaba por ahí y suspiró alegremente, su hermana había dado al Palacio una inyección de vida nueva, tal como lo hacía cuando eran jóvenes las dos y Luna se la pasaba retando a duelo o luchando contra los otros ponis mostrando sus destrezas de la espada. Luna había insistido en comenzar con sus deberes reales pero Celestia le aseguró que no se tenía que preocupar que de momento se acostumbrara a todo. ¿Y qué mejor forma de acostumbrarse que mostrando su destreza con la espada a una nueva generación de soldados ponis?

Mientras, Luna maniobraba con su espada ágilmente mirando hacia todas partes. ¿Era que en serio nadie más probaría suerte contra ella? !Por favor, estos no eran los soldados de antaño!

—¡Vamos! ¿No hay poni que se anime a luchar? Son guerreros de Equestria, ¿no se supone deben proteger su Reino cuando lo necesiten?

Los otros soldados se mantenían alejados, si había derrotado tan fácilmente a Shining Armor, ¿quién podría hacerle frente a la nueva gobernante?

Entonces dos ponis saltaron de improviso hacia la arena, apuntándole a Luna con sus espadas.

—Hemos pasado dormidos mucho tiempo, nos vendría bien algo de ejercicio — dijo Kirito sonriendo.

—Mmh, necesitamos recuperar el tiempo perdido.

Luna ensanchó su sonrisa, de veras que estos dos ponis le caían muy bien.

—¡Espadachín negro! ¡Destello veloz! Por supuesto que me encantaría luchar pero Kirito, la última vez fuiste tú el que luchó uno contra uno contra mí. ¿Te importa que esta vez me mida con Asuna solamente?

Asuna blandió su espada encantada mientras que Kirito retrocedía con una sonrisa.

—¡Por supuesto que no, Princesa! Asuna, suerte.

Comenzaron a cruzar espadas, Luna atacó con todo, pero Asuna saltó ágilmente a un lado le dio varios ataques en un costado, cosa que obligó a Luna a moverse hacia allá; pero esos instantes de distracción fuero suficientes para que Asuna cargara contra ella esta vez con todo, haciéndole honor a su apodo Destello Veloz.

Luna no pudo cubrirse, aunque logró contraatacar con furia; haciendo que Asuna perdiera el terreno ganado. Las dos yeguas se sonrieron y cargaron de nuevo a gran velocidad.

Shining y Candace tenían la mandíbula a máxima capacidad.

—¿Pero qué demonios está pasando aquí?

—Y eso que no vieron la técnica de la doble espada de Kirito — dijo Twilight. — Es impresionante, impresionante de verdad.

Shining miró a Kirito.

—¿Doble espada? ¿Puedes manejar dos armas a la vez?

El espadachín negro se encogió de hombros.

—Una habilidad artificial, no te mortifiques por ello. De todos modos se siente bien ver que hemos regresado a la normalidad.

Celestia apareció poniendo un amistoso casco en el hombro del guerrero.

—Es un alivio que estén de vuelta a la normalidad. ¿Todo en orden, Kazuto Kirigaya?

Kirito asintió.

—Sí, por suerte sí.

Celestia sonrió satisfecha y regresó su atención a la batalla entre Asuna y su hermana, en donde Asuna finalmente había decidido usar su último recurso:

—¡MOTHER'S ROSARIO!

Una técnica de once golpes seguidos, muy poderosos y a gran velocidad; Luna no pudo cubrirse y en poco tiempo perdió su espada y terminó con la espada de Asuna en su cuello.

—Gané.

—Mmh, te felicito Asuna. Por lo visto no hay forma de cubrirse de esa técnica del demonio.

—Yuuki la hizo muy bien — dijo Asuna ayudando a Luna a levantarse.

—La joven Kono era una muchacha maravillosa, lo siento mucho por tu pérdida Asuna. ¿Y ustedes? ¿Ya están bien?

—Tal vez no del todo bien pero por lo menos aceptamos ya nuestra nueva situación — dijo Asuna.

—Fue como nuestros amigos nos dijeron en nuestro sueño: si nos hicimos reales en este mundo es porque necesita de nosotros, y eso es todo lo que importa.

Luna asintió y volvió con el grupo de amigas y su hermana. Celestia levantó una ceja, Luna tenía esa mirada que significaba que había pensado en algo.

—¿Y bien? — Quiso saber Celestia.

Luna entonces miró a los guerreros:

—Kirito el espadachín negro, Asuna el destello veloz, sé que mi ofrecimiento no es nada en comparación a lo que perdieron en su propio mundo; pero es lo mejor que puedo hacer por ustedes: les ofrezco un nuevo comienzo, como líderes de mi guardia lunar. Entrenando y guiando a los nuevos reclutas para ser los guerreros del mañana. ¿Les gustaría? Al menos en lo que encontramos una forma de regresarlos a donde pertenecen.

Asuna y Kirito se miraron pero rápidamente se inclinaron ante la monarca de la noche

—Será un placer, Princesa Luna — dijo Kirito.

—Sólo dígannos qué hacer y le serviremos como podamos.

Luna les sonrió, no era mucho pero era por lo menos un nuevo comienzo. Un nuevo comienzo para todos.


¡Uf! El último cap de esta semana santa, de momento le pondré a esta historia la bandera de complete; mientras adelanto otras cosas pues no era más que mi pequeño proyecto de vacaciones. Espero les haya gustado la versión beta y no se preocupen, la aventura no ha terminado; este cierre sólo es temporal. De momento:

Chao; nos leemos!