Permanecía sentado en el sofá que se ubicaba casi al entrar mientras hojeaba una revista, desviando de vez en cuando la mirada hacia ella, quien dormía desde hacía ya unas horas. Le dolía verla así, inconsciente y con evidentes moretones en el rostro y en gran parte de su cuerpo. Sin embargo, intentó sonreír, si su esposa despertaba al menos debía mostrarse tranquilo.
-¿Cómo va todo?-el mismo doctor que les había atendido semanas atrás entraba a la habitación, Hana permanecía atento a cada movimiento que Alumi hiciera, por más mínimo que ese fuera.
-Aún no despierta-expresó con evidente preocupación. El hombre, ya de mediana edad, suspiró.
-Te entiendo perfectamente-le dijo, con notoria tristeza. El rubio dirigió su mirada hacia él-Mi esposa…también tuvo un aborto, tenía ocho meses de gestación-su voz se entrecortaba, pues recordar aquello le era extremadamente doloroso-Era una niña…nos dolió muchísimo perderla.
-Lo siento-musitó automáticamente, el doctor mostró una amarga sonrisa.
-Tranquilo muchacho-le dio una palmada en el hombro, animándolo-Afortunadamente trajiste a tu esposa a tiempo, tanto ella como el bebé estarán bien. Por supuesto que deberán tener precauciones que antes no estaban contempladas, pero si las toman, y además siguen mis indicaciones al pie de la letra, el embarazo llegará exitosamente a término. Aunque me gustaría que se quedara por algunos días en observación.
-Por supuesto. Se lo agradezco mucho-le sonrió.
-Aunque es un milagro que el bebé lo haya soportado, su esposa sufrió un muy alto nivel de estrés, además de las lesiones físicas. Normalmente, esto llevaría a la inminente muerte del producto. Por eso deberías animarte, ambos estarán bien, te lo puedo jurar. Bueno, tengo otros pacientes qué atender. Con permiso.
-Propio-respondió el Asakura al ver al médico salir de la habitación. Se acercó a la cama, poniéndose en cuclillas. Acarició delicadamente el rostro de la joven, quien al sentir el contacto, emitió un casi inaudible quejido. Hana se castigó mentalmente por haberla lastimado. Alumi abrió con dificultad sus ojos, ya que sentía los párpados pesados y la luz del sol le lastimaba.
-¿Hana?-susurró al verlo a lado de la cama.
-Parece que me será difícil deshacerme de ti-le dijo para después depositar un muy delicado beso en su frente, a lo que la rubia soltó una risita.
-¿Qué no tenías una presentación en tu trabajo?-preguntó, hablando con dificultad.
-No era importante-se encogió de hombros, sin embargo, de los ojos de ella comenzaban a desbordar lágrimas.
-¡Lo siento!-se cubría el rostro con ambas manos, sorprendiendo a su esposo, quien nunca la había visto llorar de esa manera-El bebé…
-Está bien-interrumpió Hana, haciéndola callar en el acto. Alumi le observaba mientras él la abrazaba, acariciando la parte trasera de su cabeza en un intento por calmarla.
-¿Qué dices?-cuestionó viéndolo a los ojos, esperaba que de verdad hubiera dicho lo que ella escuchó.
-¿También quedaste sorda? El bebé y tú estarán bien-cambió su semblante, viendo a la mujer muy seriamente-Pero por ocultarme algo tan serio no solo pusiste en riesgo tu vida, sino que también la de nuestro hijo ¿En qué estabas pensando?
-Quería mantenerte al margen…-inclinó su rostro, arrepintiéndose-…quería que estuvieras a salvo.
-¡Carajo, Alumi! ¿Entiendes lo que estuvo a punto de pasar?-la reprendió, deteniéndose al notar que ella agachaba todavía más la mirada. Se tranquilizó, intentado hablarle de forma más dulce-¿Entiendes que prefiero morir antes de que algo les pase?
Alumi guardó silencio, sonrojándose al instante… ¿de verdad ese era su esposo? El rubio se puso de pie, dirigiéndose nuevamente al sofá. Donde tomó la revista y comenzó a leer con mucha atención. Alumi analizó la portada, sorprendiéndose al ver que se trataba de una publicación especializada para padres primerizos. No pudo evitar reír. ¡Eso era tan dulce!
-¡Alumi-San! ¡Hana-Kun!-Yohane entraba a toda prisa-¿Cómo están? ¿Qué fue lo que…
-Cálmate ya, Yohane-Hana lo "tranquilizó" con un buen zape para después jalarlo del brazo-Ven…ya te explico.
-Lo siento-se disculpaba con una muy estúpida sonrisa en su rostro una vez que ambos llegaron a pasillo-Pero… ¿qué ocurrió? Cuando nos llamaste te escuchabas tan, tan…desesperado.
-Verás-Hana tomó un poco de aire-¿Recuerdas lo que les comenté a Gakko y a ti?-el pelinegro asintió-Resulta que si estaba escondiendo algo.
-¿A qué te refieres con eso?-Gakko llegaba, acompañado de Namaha y Michiko.
-Unos tipos habían estado acosándola-Hana se mostraba mucho más serio de lo habitual. Al escuchar eso, Namaha desvió la mirada-Ella no me lo dijo pues no quería ponerme en peligro…
-¿Cómo lo sabes?-cuestionó la pelinegra, intentando no decir más de la cuenta.
-Silver Wing me lo dijo…-suspiró, no quería recordar el pánico que sintió en ese momento-Él fue quien me avisó.
-¿Avisar?-Michiko se acercaba un poco más.
-Uno de ellos intentó matarla-se mordió el labio inferior-Afortunadamente llegué a tiempo, y la traje al hospital.
-Pero… ¿y el bebé?-la pelirroja se mostraba muy preocupada.
-Estará bien…el doctor dijo que, de haberla traído unos minutos después, nuestro hijo hubiera muerto.
-Por Dios…iré a ver a Alumi-Chan-Michiko se adentró en la habitación.
-¡Ni creas que te dejaré a solas con MI Alumi-San!-la furiosa Namaha flotaba velozmente tras la mujer. Gakko y Yohane les veían con una gotita en la sien.
-¿Hana-Kun? Alumi-San y el bebé estarán bien. Deberías cambiar ese semblante.
-No Yohane, no puedo estar tranquilo-Hana frunció el ceño-¡Ese imbécil escapó! No estaré tranquilo hasta matarlo.
-Hana-Kun, exageras un po…
-¡No estoy exagerando! Dime… Si fuera Michiko la que estuviera en peligro… ¿estarías tranquilo de saber que su agresor está libre?
-No-el hombre desvió la mirada, Gakko observaba en silencio.
-Disculpa-el rubio suspiró, había sido muy duro con Yohane-Es que…verla en esa situación me hiso ver que no he cumplido la promesa que le hice antes del F.O.M. No la he protegido como debería hacerlo. No permitiré que ella vuelva a pasar por esto.
-Hana…Kun-le miraba con notoria preocupación mientras el hombre entraba a la habitación. Gakko colocó una de sus manos sobre el hombro de Yohane, intentando animarlo. Él agradeció, mostrándole una sonrisa.
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Tragó saliva al sentir esa imponente mirada. La mujer estaba furiosa, por decir lo menos ya que, gracias a un mínimo descuido por parte suya, el plan que habían gestado durante meses ahora estaba arruinado. Kiku daba suaves golpecitos a la mesa con sus dedos, sin dejar de observar a Kurama.
-Es increíble-comenzó a hablar, el hombre estaba aterrado-Es increíble que no pudieras asesinar a una mujer embarazada. ¡Acaso eres estúpido!
-Ki…Kiku-Chan…
-¡Kiku-Sama para ti!
-Kiku-Sama-corrigió-Todo iba bien, pero…fue Hana quien intervino. ¡No fue culpa mía!
-¡No me importa de quién haya sido la culpa!-gritó, dándole un fuerte golpe a la mesa-Si no hubieras tardado tanto, la estúpida de Alumi ya estaría muerta.
-¡Perdone!-suplicaba.
-Ya, ya. Suficiente-suspiró-Ya veré como encargarme de esto. ¡Lárgate! O terminaré de rebanarte el rostro.
Kurama salió como bala de la habitación, ciertamente, esa mujer era aterradora. Kiku tomó asiento, maldiciendo la suerte que la rubia tenía. No quedaba más remedio…si quería las cosas bien, tendría que hacerlas ella misma.
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Cambiaba de canal una y otra y otra vez, era increíble que no hubiera ni un solo cochino programa decente. Bufó, un tanto fastidiado, dirigiendo su mirada hacia Alumi quien, sentada frente al espejo, cepillaba tranquilamente su lacio cabello, el cual ahora era ligeramente más largo. Suspiró, sonrojándose al verla, no sabía exactamente porqué, pero ahora era todavía más hermosa. La rubia dejó el cepillo en el tocador, levantándose lentamente mientras acariciaba su abultado vientre para después dirigirse a la cama.
-Hey, hey, cuidado-él la rodeó con uno de sus brazos apenas su esposa tocaba la cama.
-Tranquilo, tranquilo. ¿No crees que últimamente exageras con mis cuidados?-ella apoyaba su cabeza en el pecho del rubio.
-Es que si algo te pasa mamá Anna va a asesinarme-le dijo, Alumi infló sus mejillas en muestra de enojo, a lo que él rió. ¡Maldita sea! Era adorable.
-Bueno, no te enojes pecho plano, era solo una broma.
-Hum-suspiró, para después dirigir una sensual mirada hacia su esposo-Hana…
-¿Qué quieres ahora?-le miró, sonrojándose. Hacía mucho tiempo que no le veía así.
-Tengo un antojo-las ilusiones del Asakura se derrumbaron por completo mientras Alumi reía.
-Plana hija de tu…-suspiró, tranquilizándose-Alumi, ya pasan de las 12:00. ¿De dónde quieres que te traiga algo?
-Solo ve a la cocina y tráeme una rebanada de pastel-le hizo un puchero-Por favor.
-Vale pues-se puso de pie para después abandonar la habitación.
Bajó los escalones con tranquilidad, procurando no tropezar. Meditaba acerca de lo sorprendente que era el paso del tiempo, ya que los meses prácticamente volaron para el Asakura y ahora, en unos cuantos días, se convertiría en padre. Estaba aterrado, por más que lo negara. Él no había tenido una figura paterna, así que simplemente no sabía qué hacer y qué no, sin embargo, daría todo lo mejor de sí mismo en evitar que la historia se repitiera.
Estaba por cortar la rebanada cuando un grito le sorprendió. Se quedó inmóvil por algunos segundos…al oír que ahora ella gritaba su nombre su cuerpo reaccionó, dejando caer el plato que tenía en manos.
Corrió lo más rápido que pudo hasta llegar a la habitación donde ella, con un evidente gesto de dolor, le esperaba. El pánico se apoderó de Hana en un instante.
-Hana…-le veía de forma suplicante, apoyándose en el buró a lado de su cama para poder levantarse-Se me rompió la fuente…el bebé nacerá hoy.
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¡Hola! ¿Cómo les va? Espero que bien n.n
¿Saben? Acabo de notar que dejé pasar un pequeñísimo detalle… ¡No le avisaron a Yoh y Anna! Se me olvido por completo xD Bueno, les pido una disculpa. Sé que me he demorado mucho en actualizar, pero ha sido por una buena razón (ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo ¿verdad?)
Espero poder actualizar lo más seguido posible, y les agradezco que, a pesar de todo, sigan apoyando este y mis otros fic's. En serio, no saben cuánto lo agradezco :D
Bueno, antes de que me ponga a llorar (ok no) a responder reviews! (yeiii)
Anna Alumi: ¿En serio? ¿Te gusta? Muy bien, seguiré mortificándote :3 Es broma, es broma n_n.
Mary: Es lo bueno de tener un espíritu guardián que te permite volar n_n Si no, no llega xD
Ichijoji-kun: Me alegra ucho que te haya gustado el capítulo…acabó con muchas de mis neuronas jeje n_nu Por supuesto, Kiku no dejaría que la descubran así de fácil, aún tiene alguna que otra sorpresilla jeje.
: No me atrevería a matar a mi protagonista xD Ya se sabrá a su debido tiempo, ya se sabrá :3
Cranky Sky: No, posss… ¿gracias? ._. xD
Bueno, por mi parte es todo n,n ¡Hasta la próxima!
