Habían pasado ya algunos meses desde el incidente con Kurama quien, afortunadamente, no había vuelto a aparecer en la vida de Alumi, y eso la tenía un poco tranquila. Por seguro que el hecho de que Hana le rebanara el rostro lo había aterrado tanto que ni siquiera se atrevía a acercarse. La joven mujer sonrió mientras pasaba delicadamente la mano por su vientre ligeramente abultado. Aún faltaban tres meses, pero se moría por tener al fin a ese pedacito de cielo entre sus brazos, no podía, ni quería esperar más.

-¿Disfrutas la vista?-cuestionó Hana, que entraba a la habitación con varias cajas y bolsas en manos. Alumi se volvió hacia él, mostrando una sonrisa que hizo sonrojar ligeramente a su esposo-Ocho cajas de chocolates suizos, nueve de chocolates con menta, cinco de trufas y tres bolsas con frituras… ¿algo más?

-¡Perfecto!-la mujer se abalanzaba sobre la comida ante la mirada de un ya no tan sorprendido Hana, que ya estaba acostumbrado a eso.

-Actúas como si jamás en la vida hubieras comido-bromeó el hombre al ver que su esposa prácticamente destrozaba la caja que contenía los chocolates con menta, sus favoritos.

-Cállate idiota, recuerda que estoy embarazada-se llevaba ese pedazo de gloria a la boca-Se supone que debes consentirme, además son solo unos pequeños antojos.

-Está bien pecho plano, está bien-le dio un beso en la mejilla-Y… ¿ya pensaste en cómo te gustaría llamar al bebé?

-Mmmm, pues verás…-se relamió el labio, limpiando una manchita de chocolate-Si es niño, quiero que se llame Kaoru.

-¿Y si es niña?-le miró con curiosidad.

-Moemi…-sonrió tiernamente.

-No está mal-la abrazó, recostándola a su lado tras darle un chocolate en la boca-¿Estás segura de querer esperar hasta el nacimiento para saber qué demonios es?

-Si, creo que será una linda sorpresa-ella le miró, recibiendo gustosa una caricia por parte de él-Sin embargo…ya no quiero esperar.

-No te preocupes-le sonrió-Cuando menos lo esperemos, llegará…

-¡Argggg!-un desgarrador grito inundaba el lugar. Su frente se empapaba de sudor conforme el dolor se hacía sentir con mucha más fuerza-¡No puedo! ¡No puedo soportar más!

-Pronto pasará, todo estará bien-la tomaba de la mano, sabía que estaba asustada y que cualquier palabra que le dijera no aliviaría ni siquiera un poco su dolor. Alumi respiraba con dificultad, habían pasado horas desde que arribaron al hospital y apenas había dilatado lo suficiente. Sin embargo, por más que pujara, el bebé aún no quería salir. Hana comenzaba a desesperar, jamás había visto a la poderosa Alumi Asakura asustada, sufriendo el más terrible dolor que había experimentado en su vida, un dolor tan espantoso que no había palabras para describirlo. De sus ojos desbordaban lágrimas, simplemente ya no podía soportar ni un minuto más. Pujó al mismo tiempo que un grito aún más fuerte emanaba de su boca. Hana podía sentir como su mano se entumecía con el apretón que su esposa le daba, pero su dolor no era nada comparado al que la mujer sentía en ese momento.

-No…no puedo-musito, ya totalmente debilitada. La espera le perecía eterna, y más considerando que el dolor era más y más fuerte cada vez.

-Tranquila, todo va a estar bien, ya lo verás…al final todo habrá valido la pena-el rubio intentaba calmarla mientras llenaba su frente de besos-Yo estoy aquí…no te dejaré.

-Vamos, solo un poco más-decía el doctor que desde el principio había dado seguimiento al embarazo. A Alumi no le quedaban fuerzas, pero aún así volvió a pujar…Hana tenía razón. Al final, todo ese sufrimiento valdría la pena.

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-Tardan demasiado-se quejó Anna tras dar un sorbo a su café.

-Es lógico-suspiró Yoh, intentando mantenerse tranquilo-Un parto es un parto ¿O ya olvidaste lo mucho que tardó nuestro Hana para nacer?

-Esto es extraño-la mujer dejó de lado el vaso que traía en manos-Un día recibes a tu bebé en brazos, y cuando menos te los esperas es él quien le dará la bienvenida a su propio hijo-inclinó el rostro mientras una lágrima resbalaba por sus mejillas-Simplemente no puedo creerlo aún.

-Yo tampoco-la abrazó-Pero creo que Hana hará un gran trabajo con su bebé, sabes lo ilusionado que está. Estoy seguro de que nuestro hijo no repetirá la historia.

-Por seguro que no-la itako sonrió.

En otro pasillo, cerca de la sala de partos, un grupo de jóvenes (y un fantasma) esperaba ansiosamente aunque fuera una noticia de su amiga. Estaban preocupados, ella había entrado en labor hacía unas horas y aún no tenían información sobre su estado.

-Y…-habló el pelirrojo, rompiendo ese agobiante silencio-… ¿ya tienen fecha para la boda, Yohane?

-Si-respondió el aludido, tomando la mano de su novia-Michiko y yo nos casaremos en tres meses.

-Ya tenemos absolutamente todo preparado-la siempre alegre Michiko se mostraba preocupada.

-Espero que den comida decente-bromeó Namaha, quien flotaba de un lado a otro, desesperándose.

-Pero tú ni siquiera puedes comer-le recordó Gakko, ganándose una mirada asesina.

-Alumi-Chan…-Michiko inclinó su rostro-… ¿estará bien?

-No te preocupes-Yohane apretaba la mano de su ahora prometida. Aunque le era difícil, le mostraba una cálida sonrisa a ella-Alumi-San es una mujer muy fuerte. Es, de hecho, la única que ha podido patear la entrepierna de Hana-Kun. Ella estará bien…así es nuestra amiga.

-¡Claro!-su mirada volvió a iluminarse mientras en su rostro se dibujaba una encantadora sonrisa, provocando que Yohane se sonrojara al instante.

-Beso, beso-bromeó Gakko, pero fue interrumpido por una enfermera con cara de pocos amigos que, con una simple mirada, lo hizo callar.

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-Ya no…ya no puedo-musitó Alumi totalmente agotada y dolorida. Ni siquiera el peor entrenamiento que hubiera tenido se le comparaba a parir un bebé.

-Solo una vez más-la animó el doctor-Ya puedo ver la cabeza del bebé. Solo puja una última vez.

Alumi asintió y, haciendo acopio de las pocas fuerzas que aún le quedaban, pujó al mismo tiempo que de su boca salía un desgarrador grito.

De pronto, el espantoso dolor dio lugar a un enorme cansancio que la hizo caer rendida en la camilla. De pronto, un fuerte llanto inundó la habitación. Alumi sonrió, era lo más hermoso que había oído en su vida, sin embargo, estaba demasiado agotada como para siquiera levantar un poco la cabeza.

-¿Qué…qué es?-preguntó Hana sin soltar la mano de su esposa. No pudo evitar que de sus ojos desbordaran algunas lágrimas que resaltaban el intenso brillo en sus pupilas.

-Una niña-respondió con una gran sonrisa mientras entregaba la bebé, ya limpia, a su padre, que la recibió gustoso-Y está muy sana.

-Una niña…-musitó la mujer quien, haciendo un gran esfuerzo, volteó su cabeza en dirección a su esposo. Este se puso en cuclillas a lado de Alumi para mostrarle ese pequeño y llorón milagro- Es preciosa.

-No se parece en nada a ti-bromeó, recibiendo como respuesta un muy débil puñetazo en el brazo. Hana sonrió para después depositar un suave beso en los labios de la rubia. Fue horrible para él verla sufrir de esa manera, y le estaba muy muy agradecido porque, al final, cada segundo había valido la pena si ahora su hija ya estaba con ellos.

La rubia comenzó a sentir los párpados cada vez más pesados, obligándola a cerrar los ojos…algo andaba mal.

-Alumi…no te duermas ¡acaba de nacer nuestra hija!-le dijo, más ella no respondió. Hana la movió ligeramente, pero la mujer no reaccionaba. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo al notar que la itako palidecía conforme pasaban los segundos.

-Doctor-habló una enfermera-Los signos vitales de la paciente disminuyen.

-¿Qué…ocurre?-cuestionó Hana al ver terror en los rostros del doctor y las enfermeras.

-¡Maldita sea!-rápidamente alejó a Hana para tomar los signos vitales de la joven, los cuales seguían disminuyendo-Señor Asakura, por favor retírese.

-Pero…pero… ¿qué está ocurriendo? ¿Mi Alumi está bien?-preguntó totalmente histérico, el hombre evadió la mirada de Hana.

-Por favor, retírese. Haré todo por salvarla.

-Espere un segundo, usted…

-Yo me encargo de la bebé-dijo una de las enfermeras al tomar entre sus brazos a la pequeña mientras otras dos de ellas se encargaban de sacar al joven del lugar. Él intentó resistirse, pero fue todo en vano pues, en poco tiempo ya estaba fuera. Golpeó con fuerza la puerta, implorando que lo dejaran estar con su esposa, sin embargo, fue totalmente ignorado.

-¡Maldita sea! ¡Ábranme!-sus desesperados gritos se hacían oír con fuerza, pero aún así pasó inadvertido. Dio un último puñetazo a la puerta, dejándose caer sobre sus rodillas al mismo tiempo que de sus ojos desbordaban lágrimas-Yo no…-susurró-no me casé con ninguna debilucha, así que más te vale regresar-cerró sus ojos, deseando que ella lo escuchara-¿Entendido, pecho plano?

Pasados algunos minutos, y sin que Hana se diera cuenta, la puerta se abrió dando paso a doctor que, con un serio semblante, salía de ahí para después acercarse al rubio.

-¿Cómo está Alumi?-preguntó antes de que el hombre pudiera hablar, sin embargo, la expresión en su rostro acabó con las pocas esperanzas que le quedaban.

-Lo siento-finalmente respondió después de algunos segundos-Fue…demasiado esfuerzo para ella. No pudimos salvarla.

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¡Hola! Espero que estén bien. Contestaré sus reviews antes de que vengan a lincharme :o

Anna Alumi: Es que una historia sin intriga simplemente no es historia ^^ Soy cruel a mucha honra, ok no xD

Anna Scott: ¡No! ¡No mueras! xD Hana es un amor cuando se le da la regalada gana \-3-/ Y Kiku…ah, Kiku…creo que nadie la quiere xD Prometo actualizar más seguido ^^

Mary: Si…cuando lo leí me dí cuenta de que parecía que Alumi había abortado (disculpa por el casi-infarto ^^U) Bueno, al menos cumplí uno de tus deseos y resultó ser una linda niña n-n Disculpa por lo del nombre jeje es que escuché el nombre "Moemi" en Video Girl Ai hace ya un par de años y me gustó mucho, y cuando lo junte con el apellido "Asakura me gustó como se escucharía *-* Como dije antes, intentaré actualizar más seguido ^^7

Ichijoji-kun: Perdona la tardanza, pero está bien, leyendo los capítulos se recuerdan muchas cosas :0 Prometo intentar hacer los capítulos un poco más largos (soy mala haciendo capítulos largos, he de admitirlo n_nU) No quise hacer del parto algo tan cómico (aunque lo consideré xD) ya que quería darle al capítulo un final algo dramático (aunque creo que exageré :c) Kiku hará fiesta después de esto :v (aunque se la voy a arruinar en el próximo cap muajajajaja) Y a Kurama le fue bien jaja considerando cómo es "Kiku-Chan" jejeje y Hana algún día se vengará :3

Bueno…concluído el cap solo espero que no vengan a lincharme (aunque me lo merezco, lo sé) así, hasta la próxima (que no todo está perdido con Alumi n,n)

¡Saludos! ^^/