-Esto es…-el rubio se puso de pie, intentando no perder el control sobre sus actos-…otra de sus estúpidas bromas… ¿verdad?
-Señor Asakura, yo…-le dijo con seriedad al sentir que el hombre le sujetaba de los brazos.
-Lo es… ¿verdad?-una suplicante sonrisa se dibujaba en su rostro al mismo tiempo que luchaba por contener las lágrimas que sus ojos derramaban. El médico no supo qué decir.
-Lo siento, pero esta vez estoy hablando en serio-respondió, Hana tomó asiento.
-Imposible…-musitó, manteniendo aún su sonrisa-Ella está bien…-se llevó ambas manos a la cabeza mientras su voz quebraba-Usted está jugándome una broma. ¿Verdad que si?
-Por favor, cálmese-le dijo, posando las manos sobre los hombros del nervioso rubio, sin embargo, este las quitó bruscamente.
-¿Cómo quiere…?-esta vez las lágrimas inevitablemente desbordaban de sus ojos-¿Cómo demonios quiere que me calme? ¡Me está diciendo que mi esposa está muerta! ¿De verdad cree que puedo calmarme?
-Puedo imaginarme lo que usted está sintiendo pero…-sus palabras fueron interrumpidas por la repentina acción de Hana, quien le sujetaba del cuello de la camisa.
-No…usted no sabe Es muy fácil decirlo cuando no está pasando por mi situación ¿no?-sus ojos reflejaban un gran enojo, y también una inmensa tristeza. El doctor tragó saliva, pero aún así logró liberarse de su agarre.
-¡Do…doctor!-una agitada enfermera salía del quirófano-¡La…la paciente…!
-¿Qué ocurre con ella?-el hombre cuestionó, alejándose un poco de Hana.
-Ella…abrió los ojos por unos segundos-la mujer intentaba dar crédito a lo que acababa de presenciar-además…su signos vitales aumentan.
-¡Imposible!-él se mostraba consternado. En todos sus años de carrera jamás había ocurrido algo como eso. Rápidamente se adentró al quirófano junto con la enfermera, ignorando por completo al rubio quien suplicaba por entrar. La puerta fue cerrada casi en su cara, lo cual no le importó. Tan solo quería saber qué demonios estaba ocurriendo ahí adentro. Pudo observar que el viejo doctor tomaba el pulso de Alumi sin poder esconder la enorme sorpresa. Hana retrocedió algunos pasos al notar que el hombre se acercaba y abría la puerta.
-Alumi… ¿co…cómo está mi Alumi?-fue lo único que el desesperado joven pudo articular.
-Ella…está viva-simplemente no podía explicarlo, los ojos de Hana se iluminaron en el acto.
-¿Lo dice en serio?-le preguntó mientras una enorme sonrisa se hacía presente en su rostro.
-Por ahora está inconsciente, y tampoco puedo asegurarle de que estará perfectamente bien, pero tenemos esa esperanza, y nos aferraremos a ella-le dijo, también con una sonrisa-Lo que ocurrió ahí adentro fue un auténtico milagro-le dio una palmada en el hombro-Por ahora debe descansar muchísimo, y no le garantizo que despierte pronto, así que le recomiendo que vaya a casa y se eche una buena siesta No se preocupe por su esposa, ella está en muy buenas manos, al igual que su hija.
-De acuerdo-el rubio aún no se la creía-Muchas gracias.
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-Tardan demasiado-la mujer permanecía de pie, cruzando sus brazos y con la vista fija en el suelo.
-Llevas diciendo eso desde hace tres horas-suspiró el castaño, sin embargo, la mujer no se dignaba siquiera a verlo.
-No se preocupen-les decía Michiko con una afable sonrisa mientras se acercaba a ellos y les entregaba un par de vasos de café-Por seguro que todo va bien.
-¡Hana-Kun!-Yohane se levantaba de su asiento al ver que el rubio se acercaba.
-¿Qué pasa hijo?-Yoh se veía emocionado-¿Cómo están Alumi y el bebé?
-Alumi…murió-Hana aún no procesaba lo ocurrido. Todos le veían sorprendidos, incluso la siempre inexpresiva Anna-No se preocupen…ella…ella volvió. No sé cómo, pero volvió.
-Idiota, no nos des esos sustos-reclamó Gakko al mismo tiempo que los demás presentes soltaban un suspiro de alivio.
-Lo siento…es que aún no me creo todo lo que acaba de ocurrir-respondió Hana mientras se acercaba a sus padres.
-Y… ¿Cómo está el bebé? ¿Está bien?-insistió el castaño, recibiendo como respuesta una sonrisa por parte de su hijo.
-Es una niña-su sonrisa se agrandaba al recordar a su pequeña-Está totalmente sana.
-¿Una niña?-bufó Kiku, quien hasta entonces se había mantenido al margen-¡Yo hubiera podido darle un varón!
-Una niña es perfecta-pronunció Hana con firmeza, haciendo callar a la mujer-Además, ya era hora de que nuestra familia tuviera una heredera.
-Disculpe-la castaña inclinó su rostro, maldiciendo por lo bajo la suerte que Alumi tenía.
-Y…-Michiko se emocionaba cada vez más-¿cómo llamarán a la bebé?
-Alumi decidió nombrarla Moemi-respondió sin poder ocultar su felicidad-Algo me dice que será idéntica a Alumi…en todos los aspectos.
-Pobre del que se case con ella-bromeó Gakko, ganándose un buen zape por parte de Namaha.
-Que no se hable más-interrumpió Anna, cuyos ojos brillaban intensamente-Hay que comenzar cuanto antes con el entrenamiento de "Anna, la Itako IV"
-Annita…creo que te estás apresurando demasiado-le dijo su esposo con una risita nerviosa, los demás simplemente guardaron silencio.
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Daba vueltas y vueltas en la habitación, simplemente no veía la hora en que ella despertara. Aún a pesar de las recomendaciones (y los regaños) del doctor, había decidido permanecer ahí hasta que la mujer volviera en sí, sin importar cuanto tiempo fuera, sin embargo, ya comenzaba a desesperarse. Se puso en cuclillas justo a lado de la cama en donde Alumi descansaba. De pronto, el rubio notó que ella fruncía ligeramente el ceño para después abrir con dificultad sus ojos.
-¡Alumi!-fue lo único que pudo articular al mismo tiempo que una gran sonrisa se dibujaba en su rostro al mismo tiempo que se abrazaba a ella-No tienes idea del susto tan grande que me diste-reclamó mientras varias lágrimas resbalaban por ss mejillas. Alumi lo rodeó con sus brazos, sorprendida de ver tal reacción por parte de él-No me des más sustos así ¿De acuerdo?-le miró a los ojos, mostrándole una suplicante sonrisa. Alumi asintió, sonriéndole también-¿Estás bien?
-Por supuesto, solo estoy algo cansada-respondió, mirándole con una sonrisa-Tú mismo lo dijiste ¿no? No podrás deshacerte tan fácilmente de mí. Digamos que "ese sujeto" me trajo de vuelta porque no quería escuchar tus patéticos lloriqueos.
-Maldito tío Hao-bufó el Asakura mientras secaba sus propias lágrimas, haciendo reír a su esposa.
-Eso no importa…mejor dime…¿cómo está mi bebé?-ella hacía un esfuerzo por sentarse, ya que estaba totalmente debilitada.
-Moemi está perfectamente bien-su respuesta hizo sentir un gran alivio a la rubia-De hecho, el doctor dice que está algo gordita, pero muy sana, y eso es lo importante.
-Me muero por verla-hizo un puchero, lo cual Hana encontró terriblemente adorable-¡Quiero que me la traigas!
-¿Eh? Yo no controlo eso, pecho plano-le dijo, dándole un beso en la mejilla.
-Hey, hey-como caído del cielo, el sonriente doctor entraba a la habitación con pequeño bulto en brazos-Parece que ya todo está bien por aquí. ¡A que no adivinan quién vino a visitar a mamá!
-Démela-la joven extendió sus brazos para recibir a la pequeña. En cuanto posó su mirada se posó en su hija, sus ojos adquirieron un muy intenso brillo. Moemi entreabrió sus ojos, azules, como los de su madre. Alumi le sonrió…era lo más hermoso que había visto en toda su vida.
-No tienen de que preocuparse, ella está perfectamente sana-el hombre se acercó a la joven pareja, quienes mimaban a la bebé-¡Es más! Creo que es la niña más glotona que he visto en toda mi carrera como médico.
-Igual que su madre-rió Hana, ganándose un pellizco en la mejilla.
-¿Cómo se siente, Sra. Asakura?-preguntó el doctor, tomándole el pulso a Alumi, el cual estaba aparentemente normal.
-Bien, solo estoy un poco cansada-respondió sin despegar su mirada de Moemi, quien dormía tranquilamente-Pero eso es lógico ¿no?
-Sí, no se preocupe por eso. Usted me sorprende…primero, superó la amenaza de aborto y ahora incluso regresa de la muerte.
-Mi Alumi es como las cucarachas, con nada se muere-respondió Hana a modo de burla, a lo que la furiosa joven respondió rompiéndole un florero en la cabeza.
-¡Sr. Asakura!-el hombre le ayudó a levantarse-Venga conmigo, debemos suturar esto en seguida-salió con él a cuestas, volviéndose hacia Alumi algunos segundos después-le dejo a la bebé, Sra. Asakura ¡Muchas felicidades!
-Se lo agradezco-respondió mostrando una afable sonrisa mientras arrullaba a su bebé. La rubia estrechó un poco a su pequeña…sabía que estaba destinada a grandes cosas.
¡Hola! Me alegra que no hayan venido por mi cabeza xD (lo sé, me lo merecía) pero Alumi está de vuelta xD (no creerían que iba a dejar las cosas así ¿verdad?)
Bueno, aquí el capítulo, espero que ya no quieran asesinarme :o Ahora si… ¡A responder reviews!
Anna Alumi: Pfft, fue un show traerla de vuelta, hasta tuve que ir a la Sociedad de Almas por ella :o Ok no, lo importante es que está de vuelta. ¡Solo no me mateeees! xD
Mary: ¡No! ¡El celular nooo! El mío está en coma desde Mayo y no es bonito estar sin celular, se lo que te digo :o Así que no le hagas daño xD Si, soy mala por hacerlos sufrir, lo sé u,u No lo hago por gusto, lo juro. Espero no haber tardado mucho, juro que actualizaré más seguido, lo juro :o
Mtzrael: ¡No! ¡Ya no vuelvo a matar a nadie! Lo juro D: Lo sé, eagero con la intriga u,u
Ichijoji-kun: ¡Por favor, no me mates! Si, Hana y Alumi son mi pareja favorita (y adoro a Alumi) Muchas gracias ^^ el fanart si es mío jeje y para el próximo capítulo hay un cambio jaja Disculpa, juro no volverlo a hacer u.u
Cranky Sky: Aquí está la continuación ^^U Perdon si me tardé.
Lección aprendida…no matar a los personajes. Bueno, sin más que agregar, hasta la próxima actualización. Muchas gracias por su apoyo :D Saludos ^^/
