Observaba la lluvia caer, permaneciendo sentada mientras esperaba a que por fin se dignaran a recogerla. Inflaba y desinflaba sus mejillas un tanto fastidiada. Odiaba esperar, y lo odiaba mucho, sobre todo cuando no había absolutamente nada para hacer.
De pronto, su atención se volcó hacia un hombre que, tras un poste en la acera de enfrente, la saludaba. Nunca lo había visto…no que ella recordara. Era de mediana edad, alto y robusto con una fea cicatriz que atravesaba su rostro, el cual le resultaba aterrador, y más con esa sonrisa socarrona que le mostraba. Agitó la mano tímidamente para devolver el saludo, aunque fuera solo por cortesía. Por alguna razón tenía miedo de él. Escuchó unos pasos acercarse velozmente a ella haciéndola voltear al instante, momento que aquel sujeto aprovechó para huir.
-Lo siento mucho- dijo el hombre de rubio cabello quitándose el saco para ponérselo a ella- Apenas pude liberarme del trabajo, pero ya estoy aquí.
-Tardaste mucho, creí que no llegarías- hizo un puchero, lo cual le parecía bastante adorable a él.
-Perdóname, no volverá a ocurrir- sonrió para ella, quien solo suspiró.
-¿Promesa de meñique?- cuestionó extendiendo el dedo mencionado hacia Hana.
-Promesa de meñique- respondió entrelazando su dedo con el de ella, haciéndola sonreír al instante- Anda, vámonos al auto antes de que nos enfermemos.
-¡De acuerdo!- dijo emocionada tomando la mano del rubio. Caminaron así hasta llegar al vehículo, Hana abrió la puerta, permitiéndole entrar, aunque a ella aún le costaba algo de trabajo. Ante eso él simplemente sonreía, tarde o temprano podría hacerlo sin problemas, pero por lo pronto podría disfrutar la adorable escena.
-Vaya, vaya ¡Pero si es la princesa de la familia Asakura!- exclamó el hombre de cabello bicolor apenas viéndola acomodarse en su asiento.
-Hola, Moemi-Chan- saludó sonriente el pelinegro de gafas que estaba sentado a lado del otro sujeto.
-¡Tío Gakko! ¡Tío Yohane!- la pequeña exclamó al verlos, ese par eran su adoración, aunque a mamá no le hiciera mucha gracia.
-Parece que alguien está en problemas- dijo Gakko dirigiéndose a Hana, quien se limitó a ignorarlo.
-Alumi-San va a darte una paliza de las buenas- afirmó Yohane sumamente divertido de solo imaginar la escena, Gakko y Moemi rieron un poco.
-Cállate cuatro-ojos, como si no lo supiera. Alumi me masacrará cuando se enteré que llegué tarde por Moemi- respondió el rubio con evidente nerviosismo. Le temía a su esposa, aunque no lo iba a admitir.
-No le voy a decir nada a mami- la pequeña rompió la tensión mientras Hana recuperaba la esperanza.
-¿De verdad?- su rostro se iluminó. Por eso adoraba a su hija.
-Pero a cambio…- jodida niña, era exactamente igual a su madre-…tendrás que comprarme muchos dulces.
-Digna hija de Alumi- bufó Hana, no podía ser tan bello para ser cierto- Vale pues, pasamos a comprarte lo que quieras pero no le digas a tu madre que llegué tarde por ti.
-Perfecto- mostró esa sonrisa triunfadora. Su padre suspiró, era tal como su madre, tan hermosa como manipuladora. Era el mal encarnado en una niña de 6 años. No sabía si estar orgulloso o avergonzado de que su angelical diablilla le ganara todo el tiempo, le recordaba tanto a Alumi.
A todos les había sorprendido cuanto había cambiado Hana en esos últimos años. Se había convertido en un increíble esposo y padre ejemplar, tal vez el hecho de perder a su esposa, aunque fuera por unos minutos, lo había transformado en una mejor persona, aunque la costumbre de llamar a Alumi "pecho plano" jamás se le quitaría. Hana era feliz con cada cambio que su vida había experimentado desde la llegada de Moemi, y estaba sumamente agradecido con Hao por devolverle a su fastidiosa esposa, cosa que por supuesto jamás admitiría. Moemi, por su parte, observaba divertida como su padre y su "tío" Gakko peleaban mientras el pobre Yohane intentaba calmarlos. Aún a pesar de ser la heredera de la más imponente y respetada familia en el mundo shamánico, y de que su entrenamiento había comenzado desde una muy temprana edad, podía decirse que su vida era feliz, y hasta cierto punto normal. Sonrió, por seguro que nadie tenía una familia así que divertida.
-Papá-habló la pequeña, deteniendo la pelea entre Hana y Gakko-Hay algo que quiero.
-Habla-el rubio consintió, mostrándole a su hija una sonrisa-Te daré lo que quieras.
-¡Quiero un perrito!-pidió agitando lo más que pudo sus brazos, ya que el enorme saco de Hana no le permitía moverse libremente.
-Lo que quieras, menos eso-Asakura no despegaba la vista del frente-Moemi recuerda que ya habíamos hablado de eso.
-Pero mis amigas tienen, creo que sería una buena oportunidad para que aprenda de responsabilidades, ¿no crees?-expresó su argumento al mismo tiempo que alzaba una ceja, esperando una respuesta afirmativa por parte de él.
-Muy lista, Moemi, muy lista-suspiró-Ósea que si tus amigas tienen novio ¿tú también lo tendrás?-cuestionó, silenciando a la niña mientras las mejillas de esta adquirían un ligero tono rosado.
-¿Pero qué es ese olor?-Gakko simulaba olfatear algo-¡Ya sé! ¡Huele a suegro!
Hana tragó saliva al mismo tiempo que Yohane y Moemi reían, divirtiéndose con la reacción del hombre. Si algo le dolía a Hana, era que mencionarán ese maldito tema, y más si Moemi estaba de por medio. ¡Es más! Fácilmente se ganaría el premio al padre más celoso sobe la faz de la Tierra.
-¿Quieres que te arroje de mi auto?-amenazó, callando a su amigo al instante. Hana de verdad era capaz de lanzarlo desde el coche en movimiento, así que prefirió no tocar más el tema.
-¿Entonces?-la rubia le veía de forma suplicante-¿Puedo adoptar un perrito?
-Ya dije que no-suavizó un poco su tono de voz, suspirando para después ver a la pequeña-Vamos por tus dulces y regresemos a casa, ya sabes cómo es tu madre.
Se paseaba de un lado a otro en la entrada, estaba hecha una furia, cualquiera que la viera lo notaría al instante. Ella había tenido que arreglar algunos asuntos de importancia con su antigua maestra, la mismísima Anna Asakura, así que le había pedido de favor a su esposo que se encargara de recoger a su hija en el colegio. Sin embargo, ya estaba oscureciendo y, aún si ya había enviado a Silver Wing a buscarlos, este simplemente no daba con ellos. Todos los malos pensamientos que se gestionaban en su mente se desvanecieron al escuchar la puerta abrirse a lo que simplemente suspiró aliviada.
-¡Mami!-Moemi corrió hacia su madre quien se hincó para quedar a la altura de la pequeña rubia y abrazarla.
-Perdón por no poder ir a tu primer día de clases-Alumi le miraba a los ojos tras darle un beso en la frente-Ya sabes cómo es la abuela Anna.
-Aterradora-dijeron las dos al unísono mientras los hombres entraban en escena.
-Hola Alumi-saludó Hana tranquilamente, pero sus pasos fueron detenidos por la furiosa mujer que apuntaba a su frente con su Over Soul en modo de escopeta. Él rió nervioso, ella enfureció más.
-¿Por qué hasta ahorita?-cuestionó, mostrando una cara de pocos amigos, lo que intimidó a su esposo.
-Ah…verás…
-Es que lo multaron-escupió la pequeña, todos voltearon a verla.
-¿Qué dices?-Alumi le veía incrédula para después dirigir una mirada asesina hacia Hana.
-Eso-prosiguió-Es que papá se pasó una luz roja cuando justo iba pasando un oficial, así que, cuando papá vio que él se acercaba para multarlo, arrancó. Recorrimos casi toda la ciudad para escapar, durante el trayecto atropellamos a ocho ciclistas, tres policías y hasta un indigente, pero igual lo multaron
-Ya veo...Moemi, amor. Vete a tu habitación ¿sí?-le pidió de la forma más amable que pudo. La sonriente pequeña se retiró a toda prisa con su enorme bolsa de dulces en mano. Alumi se volvió hacia Hana mientras alrededor de ella se formaba una densa aura negra. El rubio tragó saliva-Con que eso pasó ¿eh? ¿Tienes idea de lo que hubiera pasado si se hubieran accidentado?-la colérica mujer no despegaba la vista de ese idiota-¡Moemi pudo haber resultado herida!
-A…Amor-retrocedió, solo le llamaba de esa forma cuando temía por su vida. Alumi formaba nuevamente su Over Soul dando así comienzo a la más grande paliza del siglo ¡No! Del milenio. Yohane y Gakko intercambiaron miradas entre sí para después, disimuladamente, alejarse de la escena.
-Entonces…-ella jugaba con el cable del teléfono público, ubicado a unos metros de la residencia Asakura-¿Qué harás ahora? ¿Tienes algo en mente?
-No te preocupes, Kiku-Chan…
-"Sama"-corrigió la castaña con una venita saltada en la sien.
-Bueno, bueno. Kiku-Sama-suspiró-Dices que mañana Moemi-Chan cumple años ¿no? Le daremos un regalo inolvidable…a ella-dijo el hombre, observándose al espejo mientras sus dedos rozaban esa larga cicatriz-…y a su papi también.
Hola :D Espero que estén bien ^_^ Lo sé, me tardé mucho en actualizar u.u y ciertamente no sé cuándo esté listo el próximo capítulo :o (maldito trabajo D': ) Y aprovecho para disculparme por los errores de redacción en el capítulo anterior ._. Fueron terribles :o
Bueno, espero que hayan disfrutado el capítulo, aunque quedó algo corto jeje.
Anna Alumi: ¡Si! Sociedad de almas xD Ok no u_u Prometo no matar a nadie, ya aprendí mi lección jeje Con eso de mi trabajo, ya no sé si pueda actualizar seguido, pero juro que lo haré :/
Mary: ._. De acuerdo, no volveré a matar a nadie, ok, ok ^^U Al menos no viniste por mi cabeza, y eso lo agradezco. Hice lo que pude para que la escena de Hana quedará bien (que sufra el desgraciado :( ) Bueno, eso último no jeje Me alegro por tu cel (yo ya quiero el mío TT0TT)
Ichijoji-kun: Jiji, disculpa, no volveré a hacerlo. Hao quiere a su sobrino, no podía verlo sufrir :3 See, Hana le agradece, pero no lo admitirá jiji Alumi tenía que golpearlo ._. Acaba de revivir y la llama cucaracha D: Eso no es de Dios xD ¡Bua! Ya entendí, no vuelvo a matar a nadie ¡No me mateees! T0T Muchísimas gracias *-* Me fascina dibujar, y agradezco que pienses eso de mis dibujos *u* Me siento halagada por tus palabras 'w'
Cranky Sky: ¡Por Dios! Creo que en serio querían matarme ._. Ya no lo vuelvo a hacer, lo prometo TuT Jeje, pues aquí el capítulo, espero no tardar mucho para actualizar.
Bueno, agradezco sus reviews/amenazas de muerte (ok, eso no) favs, follows y por supuesto toda la paciencia que me tienen. ¡Muchísimas gracias! Sin más que agregar (y habiendo aprendido mi lección xD) me despido. ¡Saludos! ^w^/
