-¡Feliz cumpleaños, Moemi!-gritaron todos los presentes al ver a la sonriente pequeña salir de la casa, por supuesto, tomando la mano de su madre. Ese día habían decidido invitar a absolutamente a todos los amigos de la familia, quienes estaban reunidos en el enorme jardín de la residencia Asakura, el cual apenas era lo suficientemente espacioso para albergar semejante cantidad de invitados, quienes se abalanzaron sobre Moemi para llenarla de abrazos y felicitaciones.

-Y bien, Moemi-Chan…-cierta pelirosa se agachaba para quedar a la altura de la niña-¿Cuántos años cumples?

-¡Siete!-respondió, colocando sus manos en su aún no formada cintura. Tamao rió, en esa pose le recordaba a Hana cuando presumía orgullosamente algún logro.

-Moemi ¿qué quieres?-Hana se acercó, mostrándole a su hija dos platos, uno en cada mano-¿Hamburguesas? ¿O hot dogs?

-Mmmmm-Moemi analizaba las opciones, como si fuera de vida o muerte. Intercambiaba miradas entre ambos platillos, pensando detenidamente-¡Ambos!-dijo pasados algunos minutos, tanto Alumi como Tamao cayeron de espaldas. Comió los platillos con desesperación, ya que eran sus favoritos (además de la comida hecha por su madre, por supuesto) y solo en su cumpleaños podía comer tanto como ella quisiera, además que le habían quedado deliciosos a su padre.

-¡Lamentamos la tardanza!-Yohane llegaba a toda prisa, seguido por Michiko, quien llevaba un ritmo más lento. El pelinegro depositó una enorme caja envuelta en brillante papel de colores en el lugar destinado a los regalos. Los ojos de Moemi se iluminaron, imaginándose lo que había en su interior.

-¿Y por qué hasta ahora?-cuestionó Hana.

-Lo sentimos, es que el doctor no llegaba y por eso se nos hizo un poco tarde-explicó Yohane-Pero ya estamos aquí.

-¿Y qué tal les fue?-Alumi les miraba con mucha curiosidad, al igual que Moemi.

-¡Muy, muy bien!-exclamó la peliroja, mostrándoles una foto mientras derramaba algunas lágrimas y una enorme sonrisa se dibujaba en su rostro-¡Es un niño!

-Muchas felicidades-la rubia le daba un gran abrazo a la futura mamá, quien estalló en llanto. Hana hacía lo mismo con Yohane.

-¡Yaii!-Moemi pegaba su oreja en el abultado vientre de Michiko, esperando escuchar algo-¡Hoooola! ¿Me escuchas?

-Aún no puede escucharte, Moemi-Chan-explicó el pelinegro con una sonrisa-Pero cuando nazca podrás decirle lo que desees.

-¿Y podré jugar con él?-cuestionó, mostrando su cara más angelical.

-¡Por supuesto!-Michiko comía una hamburguesa-Las veces que tú quieras.

-Y si quieres, incluso puedes entrenarlo como shaman-dijo Yohane mientras se servía un par de hot dogs.

-No te lo recomiendo-rió Alumi, mientras posaba sus manos sobre los hombros de la niña-Ahora es cada vez más fuerte

-¡Moemi-Chan!-al escuchar el llamado, la pequeña giró levemente la cabeza, encontrándose con tres niñas que, sonrientes, se dirigían corriendo hacia ella. Moemi sonrió ampliamente, todas ellas eran amigas de la escuela. Alumi parecía orgullosa, ya que Moemi había heredado esa facilidad suya de hacer amigos, algo extraordinario en un shaman, y más viniendo de la familia Asakura. Las mujeres que acompañaban a las pequeñas, seguramente sus madres, se acercaron a Alumi e iniciaron una conversación con ella.

-Vaya, al parecer Moemi-Chan heredó esa popularidad que tenía Alumi-San en la escuela ¿eh?-Yohane se mostró feliz al ver que la rubia incluía también a Michiko en la conversación mientras las niñas se disponían a disfrutar de la recién inaugurada área de juegos, regalo del tío Men. Hana solo asintió pues fijaba su total atención en Alumi, quien simplemente se veía hermosa.

-¡Ah! Tierra llamando a enamorado-cierto pecoso se acercaba a sus amigos, dándole leves golpecitos en la cabeza a Hana-Repito, tierra llamando a enamorado.

-Michiko es hermosa-secundó Yohane, poniendo cara de tonto. Gakko cayó de espaldas-¡Ah! Gakko-Kun ¿cuándo llegaste?-cuestionó el pelinegro una vez repuesto del "efecto Michiko"

-Apenas pude llegar-dijo tras poner también su regalo en el área indicada-Discúlpenme.

-Y…-Yohane le miraba con curiosidad-¿Cómo van las cosas con Aika-San?

-¡La vida es injusta, Yohane, injusta!-el pecoso se tiraba al suelo haciendo tal drama que se ganó la atención de todos los presentes-¡Hana está casado con Alumi! ¡Tú te casaste con Michiko! ¿Y yo qué? ¡Yo tengo una orden de restricción!-lloraba dramáticamente. Sus amigos le veían con lástima.

-¿Te puso una orden de restricción?-en la sien de Yohane aparecía una gotita, Gakko asintió.

-Es tu culpa-dijo Hana, quien más bien parecía indiferente-Le llevabas regalos a su casa.

-¿Eso qué tiene de malo?-intentó defenderse.

-¿A las 3:00 a.m.?-el rubio arqueó una ceja.

-Ibas a visitarla-Yohane sonreía, divertido-todos los días, casi a todas horas.

-Le marcabas…-recordó Asakura-…TODAS las noches.

-La observabas desde fuera por su ventana…

-¡Ya, suficiente!-Gakko interrumpía a Yohane, quién simplemente río-¡Yo solo quería un poco de amor!

-Y ahora tienes una linda orden de restricción-dijo Hana, haciendo reír a Yohane, quien chocó su mano con la del rubio, en celebración del "chiste" de este. A Gakko le salieron cascaditas en los ojos.

-¿Qué le pasó al tío Gakko?-cuestionó Moemi, quien se acercaba acompañada de sus amigas, las cuales observaban la miseria de Gakko en su máximo esplendor.

-Su "casi novia" le puso una orden de restricción-se burló Hana, Moemi vio con lástima al hombre.

"Damas y caballeros" una animada voz que no pertenecía a ninguno de los presentes quienes, confundidos, volteaban a todos lados en busca del dueño de aquella voz "Reciban con un gran aplauso al más increíble, atractivo, perfecto y jodidamente sensual hombre que haya existido en la historia de la Tierra. Con ustedes, el gran Shaman King, Haaaaaaaaaaaao Asakuuuuura"

-No puede ser-murmuró Hana, fastidiándose al instante. Acto seguido, dos enormes reflectores emergieron del suelo, iluminando intensamente a un joven de largos cabellos castaños que descendía del cielo.

-Hola, mortales-habló el rey de los shamanes, con aires de superioridades un buen día ¿no? A ver ¿Dónde está la cumpleañera?

-¡Aquí! ¡Aquí!-Moemi se habría paso entre todos para llegar frente a él. Tal vez era un idiota, pero el tío-abuelo Hao daba excelentes regalos.

-Vaya, sí que has crecido mucho en este año, Moemi-revolvió un poco sus rubios cabellos, cosa que ella adoraba-Hoy me siento generoso, así que pídeme lo que tú quieras.

-Quiero… ¡Un perrito!-agitó los brazos, emocionada. Hao asintió.

-A la orden un perri…-se detuvo al sentir la intimidante y severa mirada de Hana sobre él-¿Y si mejor pides otra cosa?

-Vaya, vaya. Intimidado por un simple mortal-soltó la mujer, sin importarle que se tratara del mismísimo Dios-¡Hum! Patético.

-Lamentamos muchos la tardanza-un hombre llevaba a paso lento, cargando múltiples cajas de diversos tamaños, todas regalos para Moemi.

-Papá, Mamá-Hana les miró con una sonrisa para después ayudar al castaño.

-Parece que muchos han decidido a llegar tarde el día de hoy-bromeó Alumi, quien se acercaba junto a Michiko-¿No es así? Anna-Sensei, Yoh-Sama.

-El tren que viene de Izumo tuvo que hacer una parada de emergencia dos estaciones antes de llegar aquí-respondió una muy fastidiada Anna-Así que no es nuestra culpa.

-¡Abuela Anna! ¡Abuelo Yoh!-Moemi corrió hacia ellos. Yoh inmediatamente la cargó en sus brazos-Pensé que no vendrían.

-Nunca faltaríamos al cumpleaños de nuestra nieta favorita-Yoh le mostraba una pacífica sonrisa.

-Y la única-Anna dirigió una fría mirada a los padres de la pequeña-¿Cuándo piensan darme más nietos?

-Yo hubiera podido darle un varón-refunfuñó desde una esquina Kiku, quien hasta entonces se había mantenido callada.

-¿Sigue con eso?-murmuró Gakko a Yohane.

-Me pregunto si Kiku-San sabrá que es el hombre quien define eso-comentó el pelinegro con una gota en su sien.

-No importa-suspiró la rubia, dirigiéndose ahora a su nieta-¿Cómo van tus entrenamientos, Moemi?

-Muy bien-contestó ella con una gran sonrisa-el otro día acabé con todos los onis que papá invocó.

-¿En serio?-cuestionó Anna, asombrada. A esa edad ni siquiera Alumi había logrado tal hazaña-Bueno, no debería extrañarme, siendo hija de un Asakura y una Niumbirch. Parece que tu madre te ha instruido bien.

-¡Moemi-Chan!-un entusiasta grito se hizo oír en el jardín, suficientemente fuerte como para que todos voltearan. Los azules ojos de la pequeña se iluminaron al ver que cierta persona especial se acercaba corriendo. Hana abrió desmesuradamente sus ojos, rogando a todas las deidades existentes que sus sospechas fueran erróneas.

-¡Kotarou-Kun!-Moemi corría hacia él. Su rostro estaba levemente sonrojado, y adornado por una enorme y perfecta sonrisa. Hana supo identificar esa sonrisa rápidamente, justo la que Alumi solía mostrarle cada vez que estaban juntos…una auténtica sonrisa de enamoramiento.

-¡Vaya!-Gakko le regresaba las burlas al rubio-Ese olor a suegro otra vez ¿eh?

-¿Así que tú eres la famosa Moemi-Chan?-una mujer de larga cabellera negra llegaba ante los pequeños, acompañada de un hombre de cabello plateado. Ella asintió con una enorme sonrisa-¡Vaya! Kotarou no mintió cuando dijo que eras lindísima.

-Bienvenidos-Alumi se acercó al notar la presencia de los nuevos invitados, quienes sonrieron al verla-Mi nombre es Alumi Asakura, soy la mamá de Moemi ¡es un gusto!-extendió su mano derecha mientras que con la izquierda jalaba de la corbata a Hana para que se acercara-Él es mi esposo, Hana Asakura.

-Encantado-murmuró entre dientes. Alumi le dio un codazo.

-¡El placer es nuestro!-respondió efusivamente la pelinegra dándole un fuerte apretón de manos a Alumi, después a Hana. Su esposo repitió la acción-Yo soy Yuzu Hieda, y él mi esposo, Tadahiro.

-Y…-Hana dedicó una severa mirada al niño, Tenía el cabello negro, adorables ojos castaños y pálida piel-¿Quién es tu amiguito, Moemi?

-No, papá, él no es mi amigo-los ojos de Moemi brillaban intensamente, Hana sentía que en cualquier momento caería desmayado-¡Kotarou-Kun es mi novio!

La revelación de la rubia se hizo oír en todo el jardín, provocando que todos los presentes voltearan. Ante eso, Kotarou le entregó una pequeña caja, obviamente su regalo de cumpleaños. Hecho esto, le plantó delicadamente un beso en la mejilla, haciéndola sonrojar, y sacando algunos suspiros de ternura por parte de los invitados, incluidos Alumi y los padres del pequeño.

Gakko se burlaba mientras que Yohane miraba al rubio con una mezcla de terror y lástima. Hana, por su parte, no podía ocultar su evidente enfado, el cual incrementó al ver que su princesa tomaba la mano de ese pequeño engendro.

-Lo voy a…-Hana estaba a punto de perder los estribos, pero Alumi, pacientemente, lo sujetó del brazo.

-Kotarou nos dijo…-comenzó Yuzu, abrazada a Tadahiro-…que quiere hablar muy seriamente con ustedes, Hana-San, Alumi-San.

-¿Con nosotros?-cuestionó Alumi, dirigiéndose dulcemente al pequeño pelinegro-¿Sobre qué quieres hablarnos, Kotarou-Kun?

-Bueno…verá…-desvió la mirada, estaba nervioso-Cuando sea grande…quiero casarme con Moemi-Chan-respondió al mismo tiempo que sus ojitos brillaban intensamente-Así que, vine a pedir su mano.

Eso último fue un golpe bajo para el magullado animo de Hana, quien enfureció al escuchar eso. Alumi, por su parte, encontró eso terriblemente encantador.

-Nosotros estamos conscientes de que Moemi-Chan desciende de la gran familia Asakura, conocida por ser la más poderosa en el mundo shamánico-Yuzu abogaba por su hijo-Por su parte, Kotarou viene de la familia Hieda, cuyas Miko son de las más fuertes de Japón, y de hecho ahora soy yo la actual encargada del santuario de nuestra familia. Además, Tadahiro posee poderes sobrenaturales muy elevados. Por seguro no hay mejor partido que nuestro hijo.

-La familia Hieda ¿eh?-intervino Anna, quien encontraba interesante la conversación-Keiko-Sama ha estado en contacto con su hermana, Kurako-San, la antigua encargada del santuario Hieda ¿no es así?

-¡Si! Así es-respondió alegremente la pelinegra-Nada nos alegraría más que formar vínculos con la legendaria familia Asakura. Sería un gran honor para nosotros.

-El compromiso está hecho-sentenció Anna. Alumi sonrió al ver que los niños se abrazaban. Sin embargo, ese fue el golpe final para Hana.

-Estaré adentro por si me necesitan-murmuró Hana a su esposa, quien le miró con una sonrisa torcida.

-¿Qué le pasa a papá?-cuestionó Moemi, jalando un poco el abrigo de la mujer.

-Nada mi cielo-se agachó para quedar a su altura-Ya sabes cómo es él-se puso nuevamente de pie al notar las temerosas miradas de los presentes. Hana celoso era realmente peligroso-Aquí no pasa nada, sigamos, por favor.


-Así que aquí estabas-ella se acercaba, Hana simplemente sonrió. La fiesta había acabado, y por fin terminaban de limpiar. Era ya de noche, y el cielo era adornado por innumerables estrellas.

-Por supuesto, necesitaba un buen descanso-suspiró tras desviar su mirada hacia Alumi-La fiesta fue todo un caos, y ni se diga lo de Moemi y ese pequeño engendro.

-¡Hana!

-¿Qué? Moemi es mi bebé, no soporto la idea de que algún día se irá-agachó la mirada, pero después le mostró una sonrisa a su esposa-Pero creo que tú estás más cansada que yo.

-Ni que lo digas-dijo ella tras retirarse la toalla con la que su cuerpo era cubierto para después sumergir sus pies en el agua-No sé qué es más agotador…si una buena pelea en el F.O.M o seguirle el paso a una niña de siete años.

-Moemi es un torbellino-el hombre soltó una risa, fijando su mirada en los penetrantes ojos azules de su esposa-Justo como tú.

-Quisiera tener la misma energía de antes ¿sabes?-se estiró un poco para desentumecerse. Hana le miró con una sonrisa a lo que Alumi se acercó a él, sentándose a lado suyo-¿Recuerdas…nuestra primera vez?

Hana podría jurar que de su nariz salía violentamente un chorrito de sangre al sentir que, acompañando a esa pregunta, Alumi se aferraba a su brazo. Ella sabía que ese tipo de acciones por parte suya lo ponían extremadamente nervioso, y justo por eso lo hacía.

-P-por supuesto que lo recuerdo-le dijo, totalmente sonrojado, pero mostrando una dulce sonrisa-Ese día descubrí que tenías pechos.

-Cierra el pico, idiota-recriminó la mujer, dándole un zape al mismo tiempo que cubría el área mencionada por su esposo-A veces no sé ni porqué me molesto en intentar hablar contigo.

-Hum, que poco aguantas, pecho plano- le susurró al oído, aspirando el delicioso aroma que el cabello de la rubia desprendía-El perfume que te regalé hace un par de semanas ¿no?

-¿Cómo lo notaste?-preguntó, extrañada, ya que Hana no era precisamente el tipo de hombre que se fijaba en esos detalles. Él simplemente sonrió.

-Es diferente a la fragancia que sueles usar-se limitó a juguetear con un mechón de cabello de Alumi quien, sonrojada, se acercó a él, sentándose sobre sus muslos. Hana colocó sus manos sobre la breve cintura de su esposa mientras su mirada se perdía en las bellas gemas que ella tenía por ojos.

-¿Sabes?-su tono de voz se volvía ligeramente sensual-Moemi ya está dormida, los invitados ya se han ido a casa, y Anna-Sensei e Yoh-Sama están en una habitación lejos de las aguas termales, por lo que no podrán escuchar nada, así que…-rodeó con sus brazos el cuello de su marido quien respondió estrechándola contra su pecho-…ya sabes qué sigue ¿verdad?

-Lo sé perfectamente-respondió entre besos, recorriendo con sus labios el fino cuello de la mujer, arrancándole algunos suspiros.


-Estos son los horarios de Moemi-la mujer le extendió un papel a Kurama, el cual este revisó cuidadosamente-Tú elije el que quieras, antes de sus clases de natación, después de sus clases especiales, rumbo a la escuela, no me importa. Solo quiero que esta vez lo hagas bien.

-No te preocupes por eso, Kiku-Chan…

-¡"Sama", carajo!-la furiosa castaña casi se abalanzaba sobre él, pero se contuvo.

-Vale, vale-rodó los ojos, cosa que para su fortuna Kiku no notó.

-Como sea, quiero que mañana tomes medidas-bufó, molesta-Esa niña es un fastidio, idéntica a su madre. La quiero muerta ¿me oyes? ¡Muerta!


¡Hola! Sé que no tengo perdón por hacerles esperar tanto, pero me quedé sin computadora ya que el cargador de mi laptop se descompuso e,e (conseguí uno prestado para escribir este cap D: )

Bueno, Yuzu Hieda y Tadahiro Amatsu son personajes del manga/anime "Asagiri no Miko" (me preguntó si alguien más lo ha visto T_T Nadie de mis amigos lo conoce) así que, obviamente no me pertenecen jeje.

Bien, sin más que decir (o bueno, escribir) vámonos con los reviews (/'u')/

Anna Alumi: Pobre Hana, no sé si sufre más por tener a otra Alumi en casa, o porque ahora su hija tiene novio muajaja :3

ichijoji-kun: Créeme, ahora Kiku si servirá de algo, aunque no lo haga ella directamente e.e Agradezco nuevamente tus elogios ¡Me haces feliz! xD

Cranky Sky: Eres tan linda n_nU D: Creo que después del próximo cap me iré a una cueva donde nadie me encuentre :C xD Gracias por tu amenaza…creo (yo aún tengo el lanzallamas :3 )

Mtzrael: La universidad, la universidad… algún día entraré xD Muchas gracias por tu review :D

Bueno, por lo pronto es todo. No les garantizo que el próximo capítulo esté pronto, y les agradezco muchísimo la paciencia que me tienen. Saludos y hasta la próxima :D