-¿Por qué volvimos aquí?-cuestionó, dándole la espalda a su madre.

-No te preocupes, cariño-la mujer evadió la pregunta, intentando calmar a su pequeña mientras trenzaba su ligeramente ondulado cabello-Pronto nos iremos de aquí, yo me encargaré de eso.

-Tengo miedo-esas últimas palabras resultaron en un escalofrío que recorrió el cuerpo de Alumi. Lo último que ella quería era escuchar precisamente eso.

-Estarás bien, Moemi-al terminar de peinarla, le pidió que volteara-Mamá está aquí contigo, y no permitirá que nada malo pase ¿De acuerdo?-sonrió al ver que Moemi asentía enérgicamente-¡Vaya! Las trenzas te sientan bien.

-¡Mami las hace muy bien!-rió la niña, intentando hacerle frente a la situación tal como Alumi lo hacía.

Ambas estaban en una de las habitaciones de la planta alta de aquella casa, lejos de Funbari, y para su mala suerte, Alumi no había logrado memorizar el trayecto que habían hecho desde el parque hasta ese lugar, además de que sus Silver Arms ahora estaban en manos de Kurama. Alumi suspiró, al menos estaba con su hija y podría defenderla, de cualquier manera. Escuchó pasos, lo que la hizo acercarse a la puerta para escuchar mejor. Por las escaleras subían dos de ellos, Amatsu y Fukuda, quienes murmuraban algo, pero Alumi no podía distinguir sus palabras mientras que Moemi permanecía sentada en el suelo.

-¿Qué dices?… ¿matar a la niña? – cuestionó Amatsu, sorprendido- ¡Esto está yendo demasiado lejos!

Alumi abrió por completo los ojos. Esta vez había escuchado bien, pero esperaba que Moemi no lo hubiera oído también.

-Lo sé, lo sé –suspiró Fukuda- Esto tampoco me agrada, pero son órdenes directas de esa mujer. No quiero matar a esa niña, pero no nos queda de otra más que obedecer ¿Sabes?

-Matarán a Moemi… -susurró Alumi, impactada. La pequeña alzó la mirada al escuchar su nombre, pero Alumi, con una sonrisa, la calmó.

-¿Y cuando quiere que lo hagamos?- Amatsu se escuchaba nervioso. Matar a una niña no estaba en sus planes.

-No sé…ella nos dará las indicaciones más tarde -le respondió el otro hombre mientras se alejaban, para mala suerte de la mujer, quien ahora no podía escuchar más. Se puso de pie, dirigiéndose a su hija para abrazarla.


-No puedo esperar más…-llevó sus manos hasta la pequeña mesa de la sala, tirándola en un arranque de desesperación- ¡No puedo esperar más, carajo!

-Tranquilízate Hana –Yoh le miraba seriamente, intentando a la vez transmitirle un poco de seguridad que, lamentablemente, en ese momento no llegaba a su angustiado hijo- Seguro Alumi-Chan y Moe-Chan ya vienen en cami…

-¡No papá! –el rubio jalaba ligeramente sus cabellos, estaba en serio preocupado- Alumi no tardaría tanto, y menos tratándose de nuestra Moemi… ¡Algo debió pasarles! –de sus ojos comenzaron a desbordar lágrimas- Y yo aquí sin poder hacer nada ¡Maldición! –con su puño golpeó fuertemente la pared, aun sin importarle que sus nudillos sangraran. Yoh suspiró, dándole una palmada en la espada.

-Todo va a salir bien, hijo- le dijo en un intento por animarlo, pero Hana no entendía de razones.

-Este no es momento para tus estupideces papá…-el rubio Asakura lloraba con una desesperación que nunca nadie había visto en él- Si algo le pasa a ellas dos…yo me mue…

Un repentino golpe en su rostro lo hizo callar…un golpe dado por su propio padre, quien respiraba algo agitado.

-En lugar de lamentarte, o decir que morirás si algo ocurre con ellas, mejor levanta la cara y ve por ellas –fruncía el ceño, Hana jamás en su vida lo había visto así- Deja de actuar como un niño, y compórtate como el padre y esposo que ahora eres, y del cual me siento tan orgulloso.

-Papá…-sus palabras se vieron nuevamente interrumpidas, esta vez por el tan ansiado sonido del teléfono, el cual Hana atendió con suma rapidez mientras Kiku, detrás de la puerta, escuchaba.

-Buenas noches, Hana-Kun –Kurama hablaba con suma tranquilidad, cosa que hizo hervir a sangre de Hana.

-Bastardo… ¿qué hiciste con ellas? –la desesperación se volvía más grande con cada segundo que pasaba.

-Yo solo quería saludarte, pero bueno… -suspiró, dejando al pobre Asakura en suspenso.

-¿"Pero" qué?

-Si quieres verlas, tendrás que escuchar todas mis indicaciones, y hacer lo que yo diga ¡Claro! Si quieres evitar que les vuele la cabeza –rió cínicamente, enfureciendo más al rubio.

-Escúpelo de una vez, bastardo asqueroso –resoplaba, intentando controlar su agitada respiración- Haré lo que sea por ellas ¡Lo que sea!

-Es una buena actitud. De acuerdo, escúchame bien, porque no lo volveré a repetir. ¿Estamos claros?

-Lo estamos…

Pasaron unos cuantos minutos para que Hana colgara ante la atenta mirada de Yoh. Kiku, por su parte, se había retirado unos instantes atrás pues ella aun debía planear algunos movimientos si no quería ser descubierta. El rubio tomó su saco y también su portafolio, dirigiéndose en silencio hasta la puerta. En cuestión de minutos estuvo dentro de su auto, dirigiéndose al lugar en donde Kurama le había citado anteriormente. Tomó mucho aire y continuó…esta vez ese tipo no escaparía con vida.


-Mamá… ¿qué pasa? –Moemi se frotaba levemente los ojos, acabando de despertar. Estaba entre los brazos de su madre, pero en otro punto de esa casa.

-Tranquila…no pasará nada –acariciaba su cabeza en un intento por calmarla, pero ella también estaba nerviosa. En un momento, y sin saber el porqué, uno de esos sujetos le había ordenado ir, junto con Moemi, a la planta baja. Todo parecía normal, Fukuda y Amatsu estaban ahí, pero faltaba alguien.

-Me alegra que seas tan obediente, Alumi-Chan –Kurama se acercó a la mujer, fijando su mirada en Moemi, dándole una palmadita en la cabeza- ¿Así que tú eres la nueva heredera? –le sonreía, pero Moemi frunció el ceño- Tranquila, no te haré daño. Soy Eichiro Kurama, amigo de tu mamá. Vaya, eres muy linda.

Alumi dio un paso atrás, alejando a Moemi de aquel sujeto. Kurama las vio sonriente, alejándose un poco también.

-Siéntense aquí –les indicó, señalando un cómodo sofá al centro de la habitación vacía. La rubia se sentó sin hablar, aun sosteniendo a la niña mientras observaba a los tres sujetos. Fácilmente hubiera podido vencerlos, pero sus espíritus estaban sellados. Ahora debía pensar otra estrategia. Moemi también analizaba la situación, pero estaba asustaba, lógicamente, y eso no le permitía pensar con claridad.

-¿Sabes por qué te hemos pedido que bajaras? –cuestionó el hombre, sirviéndose un trago.

-No –Alumi no quería demostrar miedo…no ante esos sujetos- Solo dilo de una buena vez.

-Esa actitud tuya siempre me ha gustado. Es muy sexy –su mirada estaba fija en la rubia, desviándola hasta legar a la pequeña entre sus brazos. Kurama sonrió y bebió rápidamente aquel vino en su copa- Hana-Kun vendrá pronto…supongo que querrá despedirse de ustedes antes de que lo mate.

-¡Por supuesto que no! –su pequeña voz se alzaba, sorprendiendo a todos los presentes. Moemi había saltado del regazo de su madre y ahora se acercaba con un muy serio semblante hacia Kurama, quien le miraba divertido- Papá no perderá contra ti ¿Escuchas, anciano?

-¡M-Moemi! –Alumi se acercó a su hija, pero antes de que pudiera ponerla a salvo entre sus brazos, fue Kurama quien se arrodillaba para quedar a la atura de esa pequeña rubiecita mientras Amatsu sujetaba a Alumi, impidiéndole acercarse.

-Vaya…Moemi-Chan, eres muy valiente –la sujetó por los hombros, viéndole a los ojos, pero aun así ella permanecía tranquila- Tienes un muy alto Foryoku ¿Lo sabías?

-¡Aléjate de ella! -una muy desesperada Alumi intentaba liberarse, sin embargo, era sujeta de un muy fuerte agarre.

-Suelta ahora a mi hija –escuchó Kurama tras de sí, volteando al instante mientras se ponía de pie. Lo ojos de Moemi se iluminaron al mismo tiempo que Alumi suspiraba de alivio. Hana estaba ahí, frente a ellos…dispuesto a todo por las dos personas que más amaba.

-¡Hana-kun! ¡Qué bueno verte otra v…! –con un solo golpe sus palabras se vieron silenciadas. Hana dirigió una rápida mirada a su esposa e hija, siendo esta última la que volviera a lado de su madre.

-No he olvidado lo que le hiciste a mi esposa esa vez- el rubio Asakura le miraba furioso, y lo estaba, sentía su sangre hervir cada vez que lo recordaba. Sin embargo no era tiempo de perder los estribos, pues las vidas de Alumi y Moemi corrían riesgo. Suspiró, prosiguiendo una vez calmado- Aquí estoy, sin mis espíritus, como lo pidieron –él se mostraba realmente serio…incluso Alumi estaba impresionada- ¿Qué quieren que haga?

-Solo póngase cómodo, por favor- esa femenina voz hizo voltear rápidamente a todos los miembros de la familia Asakura, dejándolos impactados. Aquella mujer caminaba a paso lento, dirigiéndose a ellos con una gran y sádica sonrisa- El espectáculo está por comenzar…Hana-Sama.

-K-Kiku… -susurró Hana…viéndola.


¡Hola! ¡Diablos! No traje mi escudo anti-tomatazos -,- ¡Me tardé, lo sé! Por favor, no me odien T_T Tengo una buena razón :) Bueno…esto meses he estado estudiando como loca, ya que tendré mis exámenes de admisión a la universidad (Yaiii :D) y uno es ahora en Abril, y el otro en Junio :D Discúlpenme, pero no pienso dejar pasar esta oportunidad ahora que por fin llegó :) (Yo sé que me comprenderán…espero n,nU) Además…debo admitir que redescubrí mi pequeña adicción al rol ejejeje y entre estudios y el rol se me va el tiempo n,nU

Bueno…por lo pronto, y antes de que otra cosa pase, vamos a los reviews :3

Ichijoji-kun: ¿En verdad estuvo emocionante? :D ¡Qué bien! Aunque yo sigo creyendo que le faltó algo u_u Bueno…Anna es odiosa :/ Hay veceS que harta a los demás, y creo que esta vez se lo mereció :3 (Perdona…pero es lo que pienso :p) Uno tiene límites…y la paciencia de Hana es un claro ejemplo n,nU

Hanoi-chan: Desquítate con quien quieras :C ¡Pero no conmigo! D: Emmmm…bueno…creo que Alumi si puede tocar a Hana…pero como el HaLumi es hermoso, se lo permito :3

Anna Alumi: Lamento que el encanto durara tan poco :C Pero con esto de los exámenes (y el rol xD) ya no me queda tiempo de escribir (además de que he tenido el más grande boqueo de mi vida a la hora de escribir TuT) Bueno, dejando de lado mis problemas, te digo que el final estará pronto ahora que la quimera… ¡es decir! Kiku se ha revelado :) Mmmm solo te adelanto que Moemi seguirá fastidiando al pobre de Hana :3 ¡Muchas gracias por tu opinión! Me alegra saber que mi humilde (xD) trabajo te haya gustado tanto :D

Cranky Sky: Yo sigo insistiendo que al combate de Alumi le faltó mucho u_u ¡Bien! El "juego" de Kiku comienza ahora :3 A ver qué pasará (chan chan chaaan xD)

Bueno, bueno. Ya publicado el capítulo y respondidos sus reviews, yo me despido. Hasta el próximo capítulo :) (que no les garantizo que salga pronto :p ) ¡Saludos a todos! n.n