Los personajes utilizados en esta historia no me pertenecen, todos ellos son obra y magia de Akira Toriyama y sus secuaces.


"... Cell se estaba volviendo cada vez mas poderoso, y el único método que los guerreros Z tenían a la mano era entrenarse para lograr vencerlo. Goku señaló que la manera más rápida y factible de entrenar era en la habitación del tiempo, la cual proporcionaba menos horas de práctica en la linea temporal normal, pero con un mayor desarrollo de las habilidades. Es por eso, que Vegeta y Trunks aceptaron la petición, e ingresaron ambos para realizar un entrenamiento que les permitiera volverse más fuertes en menor tiempo."


Capítulo tres: Guerrero de clase alta

El impacto de sus palabras fue inmenso, ¿Era esa la forma en que me daba un golpe de aliento para seguir superándome? Como fuese, la actitud de mi padre estaba calmada, ya no me gritaba con severidad, ni me trataba con demasiada arrogancia, no me maldecía a cada segundo, incluso decidió comer junto a mí, y en ocasiones me preguntaba –a su manera- por mis logros, algo repentinamente cambió dentro de él, eso me motivo a conseguir el Ultra Supersaiyajin: a todos los que debía proteger, la realidad que debía cambiar se sumo el hecho que logrando vencer a los androides y Cell en mi presente, tendría un motivo para regresar al pasado, mi padre se sentiría orgulloso de mi, o al menos algo demostraría al respecto. No bajaré los brazos jamás.

Quedaba una semana para terminar nuestro entrenamiento, y la áspera relación que había en un comienzo seguía siendo áspera, pero con ápices de suavidad, no era una relación como la que llevaban Gohan y Goku, y quizás para muchos ni siquiera pareciera una relación de padre e hijo, pero al menos él ya no me trataba como a un extraño, no me miraba con desagrado, y entre palabras, frecuentemente intentaba demostrar algo de apoyo y motivación. Era el hombre que mi madre me describía, más cruel y orgulloso de como lo imaginaba, pero algo había de bondad en su corazón, quizás no sea de esos hombres que se sacrifican por el bien de los demás, pero estaba ahí, y era todo lo que me importaba.

—Queda poco tiempo para salir, Trunks, pelea conmigo, necesito un oponente para liberar mi KI —dijo desde el aire, transformándose.

Volé hasta él, lo ataqué con fuerzas, detenía con facilidad mis movimientos, así como también podía hacerlo yo. Formábamos una estela de humo en el cielo, y el impacto de los golpes resonaban por toda la habitación; su puño derecho dio en mi rostro y mi puño izquierdo en él, había una sincronización perfecta con nuestras piernas, y el toque de poderes nos enviaban con violencia a la dirección contraria. —Pelea con todas tus fuerzas Trunks, demuéstrame lo que vales. —el año transcurrido hizo que aprendiera a conocerme, aumente mis poderes, pero no llegaría a pelear como Ultra Supersaiyajin ante él, mi padre lo había logrado, pero aún así el poder que poseía mi cuerpo era mayor. Me transforme en SSJ, y peleé solo al límite, había una gran posibilidad en que si demostraba todo mi KI se rehusaría a salir el tiempo que nos correspondía, y pondría en peligro su propia vida. Desconcentrado intentado limitar mi KI, su Big Bang Attack me dio de lleno en el rostro, caí de golpe contra el suelo, pero me levante al instante; un hilo de sangre caía desde mis labios, y ceja derecha: —¡No creas que me derrotaras tan fácil, papá, es posible que esta sea nuestra última pelea de entrenamiento, te derrotaré a como dé lugar! —Retomé el vuelo y continuamos con nuestra lucha cuerpo a cuerpo.

—Veo que estas más fuerte Trunks, el poder que te lance hace un instante debió dejarte malherido, sin embargo saliste indemne, te felicito, acabas de dejar el ser una sabandija, solo mantendrás el titulo de inútil. —Un golpe al unísono nos envió hacia extremos diferentes.

—No necesitas mentir —le dije, mientras me levantaba—, sé que ese poder es capaz de destruir un planeta por completo, limitaste toda ese energía para no producirme daño, ¿Verdad?

—¿Qué? Si, limite mi poder, pero lo hice para no destruir esta habitación, a mí que me importa si quedas herido, conmigo será más que suficiente para derrotar a Cell

—Y también lo desviaste, por eso solo me dejo ciertos rasguños en el rostro, me dices que pelee con todas mis fuerzas, y aún así te limitas en pelear conmigo, al principio no te importaba dejarme malherido, ¿Qué cambió en ti, papá?

—¡Bah! No sé de hablas, no seguiré peleando contigo, eres un niño insolente

Se fue en un vuelo casi fugaz hacia algún punto lejano; Quizás no debí comentar nada al respecto, ahora había una gran posibilidad en que su manera de tratarme cambiara como al comienzo de todo esto. Suspiré, y continué entrenando solo. A pesar de lo sucedido aquel día, su manera de tratarme no retrocedió, no volví a comentar nada al respecto y el tampoco se refirió al tema, seguíamos como si esas frases nunca hubieran sido expuestas; el último día antes de salir ambos nos mantuvimos meditando, era inútil seguir haciendo esfuerzos llevando al límite nuestros cuerpos, debíamos ir con energías para la lucha que se acercaba. Cuando el reloj señaló la hora de salida, giramos al mismo tiempo para mirar la habitación en su semblante blanco, pero antes de irnos, quise hablarle, aprovecharía ese último instante solos porque frente a los demás mi padre retomaría aquella actitud dura y cruel.

—Papá… tú… ¿tú crees que podremos derrotar a Cell?

—No, no creo que sea necesario usar una palabra en plural, yo, personalmente me encargaré de esa basura, no necesitaras usar tu poder ni inmiscuir tu nariz en esta batalla —continuó su camino sin mirarme, pero antes de abrir la puerta se detuvo. —¿Qué ibas a preguntar aquella vez que preferiste omitir?

Su pregunta me tomó por sorpresa, titubeé un instante antes de formularla, pero sabía que esta sería la única vez en que tuviese la posibilidad de saber que había en su mente. —Iba a preguntar si creías que había algún grado de posibilidad en que pudiese derrotar a los androides de mi época, si pensabas que… ¿Crees que tengo las habilidades necesarias para derrotarlos y restablecer la paz? Si lo hiciera, ¿Habría algo de orgullo en ti?

Giró su rostro hacía mi, y me miró con seriedad. —Eres un guerrero de clase alta, actúa como tal.

Su respuesta me dejo algo aturdido, no sabía que pensar al respecto, después de todo cada palabra que decía la tomaba a mi manera, quizás nunca realmente dijo lo que imaginé, o con el motivo el cual pensé, pero me sentía mejor creyendo que esa respuesta era un 'Si'. Abrió la puerta y ambos salimos, la batalla contra Cell había comenzado.


Capítulo final.

P.s: Gracias a todos pos sus Review, fue un fic bastante corto pero espero hacer uno mucho más largo pronto sobre la relación padre/hijo de estos dos :)