El último objetivo del día, aquel cuyo cabello se asemejaba al suyo.
Entro en el edificio y pregunto en la recepción por su amigo, la secretaria ni siquiera lo miro una vez, únicamente señalo una dirección que lo llevaba a una puerta, el chico se alejó de ahí para buscarlo.
"Esto es más fácil que en el hospital" pensó, entro por donde le habían indicado e inmediatamente se encontró con el pelirrojo de lentes, él se le quedo viendo anonadado.
-Hola Carlitos, tanto sin verte- le dijo Dylan sonriendo
-Creo que sería más apropiado que me llamarás Carlos ahora- le respondió tan correctamente
-Para mí tú siempre serás Carlitos- le insistió y su amigo suspiro rindiéndose
-Es extraño verte por aquí ¿Tienes algún asunto pendiente?- le pregunto acomodándose los lentes
-Tienes un lindo escritorio- le dijo revolviendo todas las cosas que tenía sobre este hasta que se encontró con una foto que le traía tantos recuerdos, salían todos en aquellos viejos tiempos llenos de diversión " A veces me pregunto ¿Para qué crecemos?" pensaba Dil observando la imagen, entonces recordó que tenía algo importante que hacer ahí -Y al final terminaste trabajando en una oficina, tan monótona- dijo casi para sí mismo, pero Carlitos logro escucharlo
-Claro ¿Qué esperabas que hiciera? - dijo con un tono molesto y entonces Dil lo noto, como los ojos de su amigo veían al pasado al igual que los suyos, mostraba algo de frustración ¿Estaría satisfecho?
-No en realidad, siempre te han gustado más las cosas seguras- Carlitos bajo la mirada, había dado justo en el blanco, le entrego la foto que estaba mirando -Pensabas que esto era seguro ¿Verdad?
-No entiendo a qué te refieres- le respondió
-Esta amistad, pasar el tiempo junto a ellos.
-La amistad aún perdura, a pesar de que ese tiempo se haya perdido mientras íbamos creciendo.
-Es un tierno punto de vista, pero aun que sigan siendo amigos ya no se puede disfrutar de esa amistad- el pelirrojo de lentes se rindió ante esas palabras -Sabes tengo una misión- comenzó diciendo y con esto capturo toda su atención -Los volveré a reunir- concluyó con una enorme sonrisa de oreja a oreja
-Vamos Dil creo que eso es algo improbable que suceda, todos tienen cosas que hacer- Dil se desilusionó con estas palabras "¿A caso están conformes así?" pensaba el inocente muchacho "Tal vez sea mejor rendirse como todos" se dijo después, si ya nadie quería intentarlo ¿Por qué lo haría él? Pero entonces vio la fotografía nuevamente, todos parados en el jardín de la casa de sus padres con una enorme sonrisa y ahí estaba él, junto con todos ellos, sonriendo.
-A pesar de que siempre decías "No hay que hacer esto" o siempre escoger aquello que fuese más seguro, ahí estabas en cada cosa que hacíamos, cooperando y divirtiéndote, en el fondo sé que no te gustan todas estas cosas aburridas- le decía Dil señalando el lugar, había recuperado el deseo de lograrlo -Sé que eres una persona que le gusta tomar riesgos, lo seguro es tu caparazón pero en el interior eres alguien que prefiere estar con sus amigos que en este aburrido lugar.
-¿Y quién no? ¿Quién no prefiere estar con sus amigos que trabajando?- le grito exaltado, todo lo que le estaba diciendo era verdad -Pero tenemos responsabilidades Dil, somos adultos- termino diciéndole furioso
-¿Y esto es realmente lo que quieres hacer?- le pregunto con un tono calmado y una mirada fría, pero este no le respondió -Abandonar tus sueños es algo doloroso, pero ni siquiera saber cuáles son tus sueños es más doloroso- le dijo mientras comenzaba a irse de ahí, había sido difícil conversar con él, Carlitos lo veía mientras el caminaba a la salida.
Sin darse cuenta ya estaba afuera, espero unos minutos porque tenía la esperanza de que su amigo se retractara y lo ayudase en su importantísima misión, pero el tiempo continuaba pasando y no se mostraba por ahí, "Probablemente no logre nada con él" creía Dil, de pronto apareció corriendo el pelirrojo de lentes, parecía algo agitado y casi sin aliento le dijo -Yo no quiero esto- Dil sonrió aliviado de que alguien lo comprendía -Renuncie- le dijo devolviendo la sonrisa pero entonces el muchacho se quedó sorprendido de la valentía que tenía al hacer algo tan arriesgado -Te ayudaré a juntarlos a todos- le dijo dándole una palmada en la espalda como muestra de amistad y entonces ambos caminaron lejos de ahí, de ese lugar donde antes estuvo la vida de Carlitos pero ya no estaría más.
-¿No tendrías que traer tus cosas?- le pregunto cuando ya estaban más alejados y el pelirrojo salió corriendo de regreso, al llegar a su oficina se encontró con su jefe, acababa de hablar con él y lo veía muy severamente -Espero que tu decisión no sea errónea- le dijo el señor con el ceño fruncido
-Espero lo mismo- le dijo mientras colocaba todo en un caja y se marchaba para buscar algo mejor, algo que hiciera latir su corazón de felicidad.
Regreso con Dylan, quien lo esperaba donde se había quedado mientras se reía un poco de Carlos.
-A cualquiera se le olvida un detalle o dos ¿Verdad?- le dijo cuándo por fin lo alcanzó, la caja no se veía en realidad pesada pero parecía un gran esfuerzo para él -Y ahora ¿A dónde iremos?- le pregunto después, hubo unos momentos de silencio hasta que por fin contesto
-Descansaremos por hoy- su amigo asintió al comentario
-Bueno, te veré mañana- le dijo Carlitos a Dil mientras él se dirigía hacia su carro
-Oye espera- entonces se detuvo a esperar que le dijera algo -La verdad es que no tengo donde dormir, estaba viviendo en otra ciudad- termino de decir su amigo
-¿Y no pensaste donde te quedarías desde antes?
-Ya sabes, a cualquiera se le olvida un detalle o dos- le giño el ojo con una expresión picara y el segundo pelirrojo entendió que iría con él.
Y ahora Carlitos solo tenía en mente una cosa y no era precisamente sobre la búsqueda de sus amigos, lo que ahora se preguntaba era: ¿Cuál sería su sueño en realidad?
