Contratada
El lugar olía a humedad, ya estaba acostumbrada, su departamento o lo que hacía llamar como su departamento olía igual. Nora continuó por los pasillos del museo siguiendo las indicaciones del guía hasta el sótano, en donde al parecer estaría la persona de la entrevista de trabajo. ¿Por qué estaría el guardia en el sótano si había una perfecta sala de seguridad en el primer piso? Llegó a la puerta que decía "Calderas" y dio un firme golpe en la puerta, usualmente no tocaba de esa forma pero dudaba que lograrán escucharla entre el ruido que producía el equipo de calefacción. Por un momento no paso nada, iba a volver a tocar cuando un fuerte grito la sobresalto.
"¿QUIÉN ES?"- escuchó.
"Mmmm" – tomó aire antes de responder –"Soy Nora Parks, vengo por el puesto de guardia nocturno"- por otro momento nada sucedió Nora comenzó a sentir que su ansiedad quería volver. Al abrirse la puerta se avivo su ansiedad con más fuerzas, frente a ella estaba un hombre, que no pudo identificar si era joven o mayor ya que parecía un esqueleto. Era alto, su rostro esquelético la miraba con unos ojos saltones y ojerosos, tenía orejas grandes que sobresalían de una gastada gorra de color azul grisácea. Sus dientes asomaban entre sus labios, cosa que le erizó la piel ya que cuando el hombre posó sus ojos en Nota rechinó los dientes con tal fuerza que sonaba igual que el ruido que se produce al arañar una pizarra.
"¿Tú?"- preguntó él señalándola con un dedo huesudo, Nora asintió. El hombre la miró de arriba a abajo, luego comenzó a reír descaradamente, la mujer tuvo muchas ganas de salir corriendo. –"Carne fresca"- murmuró entre risas –"No durarás"- dijo dándole una hoja, Nora la tomó con nerviosismo –"Llena eso, llevaba al director, hay un uniforme en la sala de seguridad ¡Empiezas mañana!"- seguidamente le cerró la puerta en la cara. Hiperventilar en un lugar lleno de humedad no le resulto buena idea a Nora por lo que salió corriendo al primer piso. Una vez allí se sentó unos minutos en una banca a retomar su respiración. "Debo resistir" pensó de inmediato al sentir que estaba más tranquila. Ese hombre había sido muy raro, la guardia nocturna empezaría dentro de una hora pero él estaba encerrado en el sótano, como escondiéndose de algo.
Con paso vacilante logró llegar a la sala de seguridad, tomó una pluma y relleno con tranquilidad el cuestionario que debía entregarle al director para recursos humanos. Una vez terminado eso buscó un uniforme, abrió los casilleros que estaban sin llave buscando uno que le ajustará. Al girar vio que un cartel en la pared advertía que uno debería traer su linterna, no perder las llaves y no olvidar cerrar las puertas. Notó que había una pequeña nota escrita a mano debajo del cartel, parecía escrita con lápiz, estaba tan desgastado que apenas se podía ver.
"Nada entra, nada sale"- leyó ¿Qué significaba todo eso? Se mordió los labios sintiendo que la ansiedad no se había ido del todo, eso parecía extraño y el lugar siendo tan grande la intimidaba un poco. Una vez que tomó el uniforme salió en búsqueda de la oficina del director, como no sabía en donde se encontraba regresó al lobby para preguntarle a alguien o revisar el mapa del museo.
El lugar estaba lleno de cajas de madera y varios trabajadores que guardaban algunas de las figuras de cera en ellas, cubriéndolas con virutas de plástico pa evitar que les pasará algo.
"Hola, disculpe solo personal autorizado."- escuchó al fondo dudando si es que se dirigían a ella- "¡Ah! Es usted, nuestro amigo exitoso ¿Viene por otro de sus recorridos de nostalgia? No lo he visto por varios meses"- logró ubicar que la voz venia del extremo del lobby en donde se encontraba el escritorio de la recepción. Nora se quedó escondida tras una columna esperando a ver a la persona que había hablado y a quien se dirigía.
"Si, el trabajo... ¿Qué..qué sucede aquí?"- contestó otra voz, una vez que entraron a su rango de visión vio a dos hombres, uno con un traje y corbata de moño. El otro en un elegante traje de negocios y con celular en el cinturón del pantalón que no dejaba de zumbar.
"El progreso es lo que me dicen. ¡El futuro! Esto... es la historia natural versión 2.0"- dijo el hombre con la corbata de moño, se acercó a un extraño aparato circular a un lado de la figura de Rooselvet. El aparato se encendió con un zumbido, Nora se asomó más al ver que el aparato estaba proyectando una imagen del presidente Teddy arriba de su corcel.
"Bienvenidos al museo de historia nacional, donde la historia cobra vida. ¡Vamos! ya pregunta y deja que otro niño se divierta."- dijo la imagen, los dos hombres se miraron fugazmente asombrados por la tecnología, por el fin el hombre del traje elegante habló.
"Ookey, ¿Dónde naciste Rooselvet?"
"Aquí en New York, la calle 20, octubre 27 de 1858 de..después de cristoo, to, to, tooo" - la imagen había empezado bien pero al momento en que comenzó a trabarse apagaron el aparato.
"bla bla bla historia, cambiando al mundo niño por niño"- dijo el hombre de corbata de moño.
"Excelente, así que.. que agregará interactividad- comentó el otro hombre.
"No señor Daley, agregar no, reemplazar las viejas exhibiciones"- el hombre "Daley" se quedó parado ante la respuesta, parecía que le habían dado un golpe en el estómago y se había quedado sin aire. El otro hombre no se dio cuenta del cambio de humor.
"¿A dónde se irán?- logró articular Daley.
"Lejos, vamos a deshacernos de esta basura, los dioramas, las ceras."-
"¿De quién fue la idea?"-
"Mía claro, como director estoy cargo, mía y del consejo, más del consejo que mía. Que se vaya lo viejo que venga lo nuevo. ¿Qué le importa?"- respondió el hombre de corbata. Nora se ocultó un poco más detrás de la columna, ese hombre era el director y debía entregarle los papeles. ¡Pero ahora estaba demasiado nerviosa para hablar con él! En especial no quería interrumpirlos.
"No, es que el público ama esto"- intervino de nuevo Daley.
"Ja, el público, señor Daley ama lo que llega. Usted debe saberlo usted nos dejo"- reclamó el director, Nora se mordió los labios al notar el tono de voz del hombre, parecía decepcionado. Daley tampoco notó el cambio de humor del director.
"Mi situación es otra, mi empresa creció y..."-
"¡Si! ¡Si! Se volvió un éxito. Eso haría yo si fuera el velador"- interrumpió el director. Daley soltó un suspiro.
"¿Y a dónde los mandaran?"- preguntó
"Al archivo muerto"- respondió el director haciendo una pausa, el tono de decepción había desaparecido. -"Los archivos federales"
"¿Dónde está eso?"-
"Washington D.C. al Smithsoniano"-
"Vamos Mcphee, debe haber algo que podamos hacer"- intentó de nuevo Daley.
"¡Es tarde!"- gritó el director - "Se van mañana temprano, se acabó" - ambos se quedaron callados. Daley volvió a suspirar mientras se pasaba la mano por el cabello, levantó la vista y observó a la mujer que estaba detrás de la columna.
"¿Uh? Hey, hola"- Nora sintió sudor en su espalda, no se había dado cuenta que los hombres se habían movido en su plática y que ella había salido de su escondite por intentar ver el aparato de realidad virtual -"¿Eres nueva?"- el director McPhee volteó a verla curioso.
"¡Ah! E..este si, acabo de... de ver al señor Badel"- contestó rápidamente, con cuidado se fue acercando a ellos, no tenía caso estar escondida detrás de la columna ahora que la habían visto.
"El buen Badel"- dijo sarcásticamente McPhee – "Ese hombre es un dolor de muelas. ¿Serás la nueva guardia nocturna?" –
"Si señor, Badel me pidió que empezará mañana"- contestó ella acercándole los papeles –"y que le entregara esto"- Mcphee le dio un vistazo rápido. Nora sintió que el hombre Daley la estaba viendo y giró la vista avergonzada a otro lado.
"Entonces, si no tienes nada que hacer, puedes irte mañana nos veremos"- ordenó McPhee, Nora asintió –"¡Oh no, están mezclando las figuras" el director se distrajo al ver a los hombres trabajar. El hombre elegante vio una oportunidad para acercarse a Nora.
"Hola de nuevo, me llamo Larry Daley"- se presentó ofreciéndole la mano. Nora la aceptó dudosa, esperando que su propia mano no estuviera sudada y no quedar avergonzada frente al hombre.
"Nora Parks"- se presentó, el hombre sonrió con un dejo melancólico.
"Así que.. serás la nueva guardia"- comento él, Nora volvió a asentir –"Yo era guardia nocturno"- dijo Nora sintió como esas palabras escapaban de los labios del hombre con demasiado sentimiento.
"¿En serio?"- preguntó Nora, lo vio rápidamente de arriba a abajo, toda su ropa era de marca y los zapatos hasta parecían espejos de lo reluciente que estaban. No podía creer que alguien tan elegante hubiera sido antes velador del museo.
"Así es"- contestó él sin quitarle la vista al uniforme que Nora abrazaba –"Te voy a dar un consejo"- Nora se sonrojó –"No tengas miedo,después de que caiga el sol, tu vida será más emocionante"- terminó guiñándole un ojo. Observó como el director tomaba un mono disecado –"Oh Dexter, con permiso"- dijo antes de separarse de ella.
Nora se quedó confundida. ¿Su vida sería más emocionante? Sujeto con más fuerza el uniforme y salió del museo. No sin antes ver como el hombre llamado Larry veía cada caja con tristeza. ¿En serio sería más emocionante? Esa mirada de tristeza no la convenció del todo.
