Parejas: A lo largo de la historia se iran revelando varias... pero la principal sera "Draco Malfoy y Hermione Granger"
Genero: Romántico.
Rating: K+
Libro: Saga Harry Potter.
Autor: Ali Rohan...
Aviso: AU y con personajes un poco OCC.
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de J. K. Rowlling excepto por algunos personajes de relleno creados por mí para la trama.
—Capitulo 5. Neville Longbottom.
Caminaba deprisa por los largos y amplios pasillos del lugar, se sentía feliz, revitalizada, llena de vida como nunca antes, tan solo transcurrió una semana del mes de vacaciones que le habían otorgado, y a pesar de estar agradecida por el tiempo extra que pudo pasar con su hijo, la llamada del director del colegió le había colmado de emoción y mucho nerviosismo. Se detuvo frente a la puerta de madera que daba a la oficina del hombre que dirigía el lugar, toco suavemente con los nudillos y esperó a que le dieran el paso.
—Adelante, ah "Señorita" Granger, pase, pase, tome asiento, —le encantaba la dirección del "Colegio Bridgerton" era más parecida a una vieja biblioteca de alguna casona, que a las elegantes y estilizadas oficinas que se veían últimamente, tomó asiento frente al amplió escritorio de madera pulida y cruzó los tobillos de manera nerviosa, esperaba poder contener su ansiedad, —Sé que deberá haberle extrañado el motivo de mi llamada, y agradezco que acudiera de manera inmediata, debemos tratar un asunto algo... delicado.
Observó al hombre frente a ella, tan impecable como en todos los años que llevaba de conocerle, con la perilla perfectamente recortada, y dejando ver ya el entrecano que comenzaba a apoderarse de él, le vio quitarse las gafas, limpiarlas con un paño blanco y colocarlas de nuevo en su sitio, cubriendo sus cansados ojos castaños, un enorme sentimiento de admiración y gratitud la invadió por completo, ese hombre había sido un gran aliado para iniciar su carrera como profesora de artes, le debía mucho de lo que era ahora. —Profesor Bullard, ¿sucede al... —Iremos al grano, ¿si no le importa, "Señorita"? —¿"Señorita"? frunció el ceño levemente, ahí estaba de nuevo esa manera tan desagradable y despectiva de pronunciar aquella palabra, guardó silencio y esperó paciente hasta que el hombre se animara a hablar.
—Muy bien, sé que esto va a ser difícil, —se levantó de su asiento y camino a paso lento y estudiado hacía la puerta y echó el cerrojo, —Está mañana me llegó una muy interesante información a las manos, y digamos, que es la oportunidad que he estado esperando por años, —el fuerte e irritable olor a tabaco acumulado por varias décadas inundó sus fosas nasales provocándole náuseas, y la bilis comenzó a trepar por su garganta, ¿que estaba sucediendo?, el director se colocó tras ella, sintió las pesadas y fuertes manos de hombre colocarse en sus hombros y apretarlos levemente.
—¿Profesor? —Nos ha mentido Granger. —se sintió descolocada, no lograba comprender nada de lo que decía, y la situación se empezaba a tornar bizarra e incomoda, las manos sobre ella comenzaban a subir y bajar por sus brazos cada vez con más fuerza, bajando «accidentalmente» los gruesos tirantes color índigo de su vestido, rozando así su piel desnuda. Su cuerpo no respondía, estaba completamente paralizada. —No logro entender lo que quiere decir. —Me refiero "Señorita", si es que puedo llamarle así, y los Dioses bien saben que solo lo hago por cortesía, a que esta misma mañana ha llegado a mi poder, una carta, e incluso, un par de fotografías, que demuestran que usted nos ha engañado, no es para nada la mujer que creíamos que era.
El movimiento de brazos se detuvo en seco, mientras una fuerte alarma se encendía en su interior, «Pansy», rezaba en letras grandes y rojas. El profesor Bullard giró su silla, dejándola frente a frente con aquél hombre en el primer plano de visión, —Se ha salido con la suya, mucho tiempo jovencita, pero me temo que hasta aquí llega el teatrito, ya basta de mentiras. —acarició con cuidado su mejilla, y sintió como pasaba el dedo pulgar por sus labios, la habitación comenzaba a dar vueltas, y un fuerte martillear invadió su cabeza, «¿Por qué?»
—Eres una mujer muy preparada, muy inteligente, y sobre todo, muy hermosa, jamás se me había ocurrido que hubieses podido dedicarte a eso, de haberlo sabido... —sonrió de lado, bajó con cuidado su mano, pasándola por su delicado cuello desnudo, degustando con el tacto aquella exquisita piel de mujer, posándola con delicadeza en el nacimiento de uno de sus senos.
—¿Po... podría ser tan amable de explicar a qué se refiere? —su respiración era entrecortada, sentía como su corazón golpeaba con fuerza pidiendo a gritos ser liberado de aquel pecho que lo guardaba, cerró los ojos impidiendo que las lágrimas que habían comenzado a acumularse se derramaran, sintió una mano áspera y arrugada trepar por su muslo derecho e introducirse dentro de la falda, mientras un aliento caliente y húmedo se situaba junto a su oreja,—Usted llegó a fungir como prostituta, en la casa de Las Odaliscas. ¿O acaso va a negarlo? Y no se atreva a decir que no porque la evidencia que tengo es más que comprometedora —presionó su palma contra aquél delicado monte de carne, sintiendo la suavidad de su piel, logrando invadir sus sentidos del aroma a miel y duraznos que desprendía su cabello.
—No, no voy a negarlo señor, trabajé en aquél lugar bastante tiempo, desde que era una niña, si me está permitido decir, no voy a ocultarlo, y mucho menos tratare de explicarle, pero eso fue hace ya bastante tiempo, no entiendo en que afecta eso ahora a mi trabajo, y hágame el favor de quitarme las manos de encima. —abrió los ojos de golpe y retiró aquéllas manos que invadían su espacio personal, acomodando sus ropas en su sitio correcto, ¿cómo era posible que aquél hombre, tan aparentemente correcto, que la había tratado tan bien por tantos años, al que llegó a querer como a un padre, estuviera ahora tratándola de aquella manera tan sucia y vulgar?
—Lindo discurso para una prostituta, aunque resultaste muy delicadita, creo que los años al lado de Malfoy te mal acostumbraron, pero no te preocupes, lo que bien se aprende nunca se olvida. —recargó la espalda contra la pared y cruzó los brazos, estaba disfrutando la vista, Hermione con las ropas movidas, las mejillas encendidas, y los ojos a punto de derramar lágrimas, se permitió visualizar lo que sería si su plan daba resultados, y viendo las probabilidades que le quedaban a la pobre chica, no le quedaría más que aceptar.
—¿Qué es lo que quiere de mí? —Secó sus ojos con el dorso de su mano y se puso de pie, alisó su falda con cuidado, dejando todo en su lugar correspondiente, y tomo su bolso apretándolo bajo el brazo, —Dijo que sería directo, y no ha hecho más que darle vueltas al asunto, sin llevarlo a sus verdaderas intenciones.
—De acuerdo, la situación es sencilla, una mujer de su calaña, no puede estar involucrada con jóvenes en formación, por lo que me veo en la penosa obligación de pedirle, más bien exigirle, que se retire de la profesión en este mismo instante, ya he preparado su carta de renuncia solo falta que usted la firme, se le liquidará por el tiempo laborado y se le dejará ir sin ningún tipo de interrogatorio incómodo, pero si llegará a negarse; informaré a toda la secretaría de educación y tendrá graves problemas laborales además de que se verá muy afectada para conseguir un trabajo digno, o; puede elegir la segunda opción, la cual sería mucho más placentera para los dos.
En este punto de la conversación, sabía perfectamente que era lo que quería de ella, apretó con fuerza los puños, trago con dificultades el nudo instalado en su garganta, y aun así, se animó a preguntar cuál sería esa opción. —Nada difícil para ti querida, estoy seguro que ya lo has hecho muchas veces en el pasado y tienes buena experiencia en ello, si como tú dices trabajaste ahí desde niña, «dame placer, y te daré un empleo», solo tienes que abrir tus piernas para mí y tal vez tu boca, pero tendrás la recompensa de tener unas migas de comida para ti y tu bastadito.
—¿A casó quiere convertirme en su amante? —escupió con ira, ella conocía a Coraline, la esposa de la maldita basura que tenía delante, no podia hacerle eso a ella, mucho menos hacercelo a si misma, —No, «pienso convertirte en mi zorra», te he deseado desde hace mucho tiempo, pero siempre te concidere decente, vaya error, ahora entiendo porque Malfoy no asistió a aquella boda, debió descubrir tu sucio pasado y el pobre bastardo no lo resistió, todos culpandole cuando en realidad era a ti, a quien debimos señalar con el dedo.
—No puede hablarme así, no tiene ningún derecho de tratarme así.
—Tal vez, pero ahora tengo tu futuro en mis manos, asi que quitate ese lindo vestido y danza para mi, no debera resultar ningún problema, después de todo, asi era como te llevabas el pan a la boca.
Mantenía los ojos cerrados, y la cabeza flanqueada por sus brazos apoyados en la mesa de mármol, podía sentir el frío del material golpear su frente, esa maldita perra se estaba encargando de despedazar su vida gajo por gajo. Escuchó el sonido de la campanilla al abrirse la puerta de la cafetería y levantó la vista, sonriendo, por primera vez de manera auténtica desde hace mucho tiempo.
—Muñeca, he venido lo más pronto posible, ¿estás bien? —se levanto de su asiento y dejó envolver en los brazos de aquél viejo amigo (tal vez el único que le quedaba), —Neville. —la voz se le quebró de inmediato, y sintió las cosquillas en la nariz que preceden al llanto, hasta ese momento no se había dado cuenta de cuan sola que se sentía, el mundo entero se le estaba viniendo encima y cada pedazo le golpeaba con más fuerza, —Tranquila Jean, ya todo pasara, —podía sentir sus fuertes brazos acunarla contra su pecho, acariciandole la espalda, dejandola desahogarse, escuchabá sus leves murmullos acompasarse al latido de su corazón serenó, transmitiendole una paz que creyó jamás conocer.
—Lo siento, no... no quiero que me veas asi, —se desprendió de aquel cuerpo masculino, pero sosteniendose aún de sus antebrazos, —Es solo, que esto es demasiado para mi sola, Neville, ya no puedo más. —estaba al borde del abismó, a punto de caer en ese lugar oscuro y frío del que había logrado salir cinco años atrás, la soledad, el abandonó, el dolor, volvían a ella como una turba enloquecida, consumiéndola y arrastrándola a lo mas profundo del averno.
—Pero tu no estás sola muñeca, yo siempre estaré para ayudarte, ven, dejame secarte ésas lágrimas. —se dejo hacer, como una niña pequeña, dejo que la acomodará en la larga banca de vinil, y espero paciente, mientras le secaba las mejillas con un pañuelo de seda, en la que estaba perfectamente bordada las letras "NL". —Listó, hermosa como siempre. ¿Mejor? me dejaste algo preocupado con esa llamada, ¿que sucede?
—Neville, yo necesito de tus servicios, —observo sus ojos marrones agrandarse por la sorpresa, y de inmediato, fruncirse ante la duda, —Quiero que seas mi abogado. —sopeso un momento aquéllas palabras, él estaba dispuesto a todo, por ayudar a , inclusive ir en contra de Draco. —¿Vas a demandar a Draco? —¡NO!, jamás lo haría, no tengo ningún motivo, si, es verdad que me abandonó, pero se ha portado bien después de eso.
—Claro que los tienes Jean, el bastardo te dejo plantada, por irse con otra mujer. —soltó un hondo suspiro, definitivamente ese era el último tema que deseaba tocar, pero bien sabía que era imposible huir de aquella conservación. —Fuiste tu quien le dio la idea de dejarme el apartamento, ¿cierto? —Si, lo hice por ti, le dije que ya habías sufrido suficiente, que a pesar que contabas con mi apoyó, Abraxas no necesitaba pasar por eso, aceptó enseguida cuando mencione que podrías vivir conmigo en lo que encontrabas algo mejor.
Neville era su mejor amigo desde que tenía 17 años, si bien, él era mayor que ella por cuantro años, la diferencia de edad solo había acrecentado la unión, y ahora más que nunca agradecía tener a alguien que no solo conociera su pasado, sino que lo hubiera vívido con ella, que hubiera pasado por todo aquéllo a su lado. —No debiste haberlo forzado, yo no quería su casa, terminamos llegando a un acuerdo, pagaré un alquiler decente por el lugar, pero ahora, ¿podrías decirle que tal vez me atrase un poco con el de este mes? —No debes pagar nada, el departamento es tuyo, ¿es para eso que quieres que sea tu abogado?
Todo el camino hasta la cafetería había ideado la mejor manera para abordar el tema, pero ahora, con Neville delante de ella, y preguntando por el asunto, no estaba muy convencida de como empezar, tomó el servilletero y comenzó a jugar con las esquinas de papel —No, no es por eso, Neville, debes prometerme algo, —Lo que tu quieras muñeca. —No le digas a Draco que me estás ayudando, e independiente de como manejes el caso, no quiero que lo involucres por ningún motivo, no deseo saber nada de él.
Cerro lo ojos un momento y exhaló con fuerza, se paso las yemas del dedo pulgar y medió por las sienes, —Te lo prometo, Jean, el hechó de que trabaje en su empresa, o que sea socio de Draco, no lo involucra de manera automática en mis casos, o a mi en los de él, si quieres discreción la tendrás, siempre te he dicho que tendras de mi lo que pidas. —la vio sonrojarse y no pudo evitar sentirse bien por eso, siempre la había amado, y se sentía orgulloso de poder decir que había estado al lado de ella necesitara lo que necesitara, la había apoyado en todo lo que le había pedido, pero siempre sabiendo cual lugar era el que le correspondía, ¿quién iba a decir que al final, su colega terminaría rompiendole el corazón a la mujer que tanto amaba, y que por tantos años había protegido?
—Me han botado del trabajo Neville. Pansy le ha dicho al director Bullar que trabajé en Las Odaliscas, me dijo que una mujer como yo no podía involucrarse con niños en formación, y que no debía volver a dar clases nunca más. —la veía sufrir, la sentía quebrarse entre sus brazos, no podia entender como aquél idiota podía abandonarla, ¿como no amarla? era tan perfecta, tan ella, tan pura, y ahora se veía en la necesidad de volver a llorar.
—Tranquila, todo estara bien, yo resolvere todo, ya lo veras, —la apretó contra su pecho, y acaricio su cabello como tantas veces había ansiado hacer, como tanto tiempo atrás ya había hecho, jugó con las largas hebras descubriendo las diferentes tonalidades que las formaban, desde las cobrizas de la coronilla quemadas por el sol, hasta las caoba que invadian casi por completo su nuca.
—No pueden correrte asi, te reincorporaras a tu trabajo antes de lo piensas, y si ya no quieres trabajar ahí, te conseguire algún cupo en otro colegió, ya lo veras, —¿De verdad puedes arreglarlo todo? Él esta muy enojado, dijo que hablaría con los directivos, que se encargaría de hundirme. —pasó los pulgares por sus mejillas, secando las lágrimas que aún colgaban de sus pestañas, acariciando, recordando y redescubriendo cada una de sus pecas, desde que iniciará su relación con Draco había perdido su derecho a tenerla tan cerca, a tocarla, acariciarla.
—¿Porque Patrick Bullard esta tan enojado contigo? creí que tenían una excelente relación, según tengo entendido él era quién te entregaría en el altar. —Puede que yo le haya dicho un par de cosas que le molestaran en demasía. —un monton de pequeños recortes de servilletas permanecía frente a ella, se estaba poniendo demasiado nerviosa, y las mejillas le encendieron de manera estrepitosa.
—Cuentamelo todo. —levanto y la vista y el sonrojo desapareció, —El bastardo intentó chantajearme, dijo que si me metía con él, no contaría a nadie mi secreto, pero no podía aceptarlo, no me dejaría humillar asi como asi, entonces «le dije que se metiera sus propuestas por el culo, a ver si eso le daba el placer que tanto buscaba, pero que a mi me dejara en paz, o Coraline se enteraria de con que clase de puñetera mierda estaba casada.»
Tenía las cejas levantadas en un perfecto arco de incredulidad, la débil y resquebrajada niña que tenía entre los brazos unos momentos atrás, había desaparecido para transformarse en la fiera que sabía que era, su dulce Jean jamás se dejaría utilizar de aquélla manera. —Estoy flipando, aunque no debería extrañarme que sepas utilizar esas palabras, después de todo yo fui quien te las enseñó, bien hecho muñeca, se lo merecía, y no te preocupes, me encargare de él, eso es acosó laboral y despido injustificado, en cuanto a lo otro, creo que mañana por la mañana Pansy recibira en su casa una demanda por difamación.
—No puedo demandarla por difamación, después de todo ella dijo la verdad. —su cuerpo comenzó a temblar involuntariamente, estaba furiosa con aquella maldita perra, —Lo se cariño, pero aunque dijera la verdad, hace mucho que no ejerces, y esa mujer no puede llegar y tratar de arruinar tu nueva vida. —una mesera se acercó a ellos colocando dos tazas de porcelana, —Bebé un poco, te ayuda con los nervios. —vio como se llevaba el té de menta a los labios, le encantaba observar hasta el mas mínimo de sus detalles, todo en ella parecía una pequeña ceremonia.
—Creo que debo ir a ver la matriarca, si vamos a demandar a Pansy, Las Odaliscas deben estar preparadas. —dejó su taza de café negro, en el platillo blanco y la observo con diversión. —Si tu tía se entera que le has dicho asi, nos mata a los dos. —Si no le hubieses puesto así, no tendríamos problemas. —la voz le salió entre rota y divertida, pero él sabía que aunque no tenía lágrimas en los ojos, debía tener un nudo en la garganta, le pasó el brazo por encima de los hombros y la acerco a su cuerpo, la volvía a sentir frágil, —¿Hace cuánto no la vez? —Antes de la boda, fui a invitarla, quería que estuviese ahi, pero dijo que ese lugar no le correspondía, que ella ya no pertenecía a mi vida, conoces a la tía Molly, siempre poderosa, me dijo que estaba orgullosa de mi, que cuidara a Abraxas, pero que ella ya no era parte de mi vida, ¿como puede decir que no es parte de mi vida, si es la única familia que he tenido?
Había sido ella, quien le había cuidado cuando su madre falleció, la acogió en su casa y se encargo que nada le faltara, tratando de involucrarla lo menos posible con el negocio familiar, haciendola que se encargara solo de las tareas mas sencillas, pero por decisión propia había terminado trabajando como una mas de las chicas, —Le encantará verte, Jean. —Igual a ti, te quiere mucho, por cierto, nunca pude agradecerte. —El que nunca le dijera nada a Draco sobre... —No, eso solo te pertenecía a ti, tu decidías decírselo o no, lo que quería agradecerte es por hace quince años, tu me salvaste de aquél viejo verde, y ahora con la propuesta de Bullard, solo podía pensar en ti y en la noche que siendo una niña te conocí.
Jean tenía los ojos mas bonitos que había visto en su vida, eran dos lagunas profundas, en las que podía perderse con facilidad si no tenía cuidado, bebió nuevamente un trago de su café y se pasó las manos por el cabello oscuro, «hace quince años», una noche hace quince años se habían conocido, no se enorgullecia en absoluto del motivo de aquel encuentro, pero agradecía a los Dioses haberlos puesto en el mismo camino. Tan solo tenía 21 años, y había salido a festejar con unos amigos el final de los exámenes, estaban ebrios y bastante estúpidos, entraron en aquél elegante lugar, ya no eran niños (o al menos eso pensaban ellos), se sentían invencibles, haciendo la bola, y fue entonces cuando la vio, en medio de un gran escenario, en su piel se reflejaban sin dificultad los rayos de luna que entraban por la ventana, el largo cabello castaño cubriendo casi en totalidad su cuerpo, vestida únicamente con una simple túnica blanca. Parecía una pintura de Danté, tan perfecta, y tan asustada, entre los requicios de alcohol que inundaban su cerebro escuchó como comenzaban a gritar grandes cantidades de dinero, —: $7000, $7500, $10,000. —giró el rostro en busca de quien gritara aquel número exorbitante, lo descubrió tres asientros detrás de él, un viejo que montaba entre los cuarenta y los cincuenta, se relamia los labios con lascivia y movía los dedos compulsivamente, apretó los puños con fuerza, no sabía lo que estaba sucediendo, pero entendía perfectamente que no podía permitir que aquélla chica terminara en manos de ese hombre. —:$15,000 —gritó con seguridad, estaba usando prácticamente todos sus ahorros, pero lo único que importaba era salvar a la pelirroja, —:17,000 —contrarresto el hombre, cerro los ojos e hizo cálculos mentales, aún no terminaba la universidad, pero ya había recibido una propuesta de empleo en la mejor empresa de abogados de todo Boston, podía permitirse aquél gasto. —:$20,000. —Era su última oferta, ya no tenía mas dinero en su cuenta bancaria, sentía el corazón desbocado y lo escuchaba latido por latido, —:No vale tanto. —escupió con veneno el hombre retirandose de inmediato del lugar, caminó decidido hacía el escenario y tomó una de aquellas delicadas manos entre las suyas, depositando un beso en ella. —:Neville Longbottom, a sus órdenes madame.
—Te juro que no sabía que aquélla subasta era para vender tu virginidad, lo único que sabía, era que no podía dejarte ir con aquél sujetó.
—Gastaste mucho dinero en mi esa noche, y nunca pude agadecertelo.
—Los ahorros de toda mi vida, y valieron hasta el último céntimo. —tomó uno de los trozos de servilleta de la mesa, e imitandola lo siguió rasgando. —No creo que tu tuvieras muchos motivos para estar agradecida conmigo esa noche, no fui mejor que ese sujeto.
—Cobraste tu compra, eso era lo que debías hacer, y debo confesar que estuve muy agradecida, le di gracias a los Dioses por que fueses tu quien me tocaba y no aquél viejo decrépito.
—¡Mami! —tomó a su hijo en brazos y besó su frente, le había extrañado en demasía, últimamente los días eran cada vez más largos y difíciles, pero al regresar y verle, sabía que todo había valido la pena. —¿Cómo te portaste? ¿Le diste problemas al Sr. ? —observó el apartamento desde la entrada y le agradó comprobar que estaba en perfecto estado, podría dejarlo nuevamente con su vecino sin ningún problema.
—El tío Phin fue a jugar bingo con la señora Cook, me quede dibujando con el tío, —Sera el próximo Picasso, o el siguiente dictador, me ha gritado como el mismo Lucifer toda la tarde, —Es que no dejabas de moverte, no podía pintarte en esas condiciones. —se quedó congelada al escuchar aquélla voz, tenía más de una semana evitando a su nuevo vecino, y hasta ahora, sus tácticas evasivas habían funcionado a la perfección, pero tal vez el ir y tocar a su puerta no pudiera ser contada exactamente como evasión.
—«Ha pasado mucho tiempo, gadji». —tragó en seco y se obligó a sonreír, Sirius apareció tras la puerta secándose las manos con un mono de cocina, llevaba su cabello castaño atado en una pequeña coleta tras la nuca, y pudo percibir el brillo de zarcillos en sus orejas, estaba guapísimo, el aspecto hogareño lo volvía mas real, mas humano, pero no por eso menos encantador, él no tenía la culpa del patético circo en el que se había convertido su vida, y probablemente le debiera una disculpa por su actitud cortante. —Hola gitano.
—Muñeca, ¿ya recogiste a ? ¿que les parece si les llevo a comer? —la sonrisa del hombre frente a ella desapareció al escuchar la voz de Neville, dejando solo un rostro pétreo, demasiado hueco en comparación con segundos atrás. Definitivamente en su vida habían muchos hombres pero en su corazón solo habitaba el amor de madre y ese era todo para su pequeño hijo.
Notas de autor.
HOLA CHIC S, SE QUE HE TARDADO BASTANTE TIEMPO EN ACTUALIZAR, Y NO ME SIENTO ORGULLOSA DE ESO, PERO YA ESTOY AQUÍ OTRA VEZ, AGRADEZCO A TODOS AQUELLOS QUE ME LEEN Y ME TIENES PACIENCIA, Y A TODOS LOS QUE ME HAN DEJADO REVIEW, ASI COMO A MI AMIGA LUISA QUE ME HA ESTADO AYUDANDO Y SIRVIENDO DE BETA, PARA PODER HACERLES LLEGAR ESTA HISTORIA.
