Gracias, Gracias, Gracias, Gracias, Gracias, Gracias, Gracias por sus reviews. Eso me llena de ánimos )! Espero no les decepcione, y sigan de cerca el desenlace… Draco y Hermione se los agradecerán xDDDDD

¡Leed y dejad reviews!

(Nunca está de más recordárselos jejeje)

TÚ, MI ÚNICO DESTINO

1.- Por amor a ti

- Herms… -

La aludida volteó. Sabía de quién era esa voz suave y comprensiva. Sabía que era la persona que más quería, y con quien había tenido 7 años de una amistad perdurable e inquebrantable. Su mejor amigo.

- Harry –sonríe tristemente.

- No tienes que hacerlo… -llevó una silla cerca de ella para sentarse- Herms, mírame, sé que te duele… -

- No, tu no sabes –le interrumpió con lágrimas en los ojos- ¡No sabes lo que es perder…! -

- ¿Lo que es perder padres? –la castaña contuvo un hipido reprochándose mentalmente pensar antes de hablar- Quizás tengas razón –le acarició una mejilla tiernamente- Yo no tenía uso de razón cuando ellos murieron, así que no me dolió tanto… al menos cuando me enteré, estaba rodeado de personas que me querían… -

- Harry… yo… -trató de disculparse, pero en vano era, ya que las lágrimas salían incontrolables, y su boca estaba seca.

Harry le dedico una sonrisa, dejándola que llore para que se sintiera un poco mejor.

- El te necesitará cuando despierte –se paró de su silla, para salir de aquel cuarto de ese hospital.

Hermione se quedo sola. Quería llorar… llorar para sacar toda lágrima guardada, así cuando se fuera, no le dolería, ni lloraría por separarse de sus amigos, y de él.

- Ni siquiera sé si me necesitaras cuando despiertes… -

Acarició la mejilla pálida de Draco. Ese chico que se había vuelto una luz en su vida, después de aquel abrazo en medio de la batalla. ¿Cómo explicar esa sensación? Pero no podía… no podía reprimir ese sentimiento que se había formado. Un sentimiento que obviamente, no iba a ser correspondido.

-Hermione –una cabeza se asomó por la puerta del cuarto- ¿Hermione Granger? –

Ya era hora. Sabía que había llegado la hora de irse. Era mejor así, sin despedidas.

- En efecto –se paro de la silla, sobándose los ojos- ¿Usted es…? –se giró para encarar a un hombre de avanzada edad.

- Owen Dunne –se acercó a la castaña estirándole una carta sellada- Léelo -

Hermione obedeció y abrió la carta con temblor en sus manos.

Señorita Hermione Jane Granger.

Como sabéis lo que ha acontecido, y os damos nuestras condolencias. Su pedido, por intervención del Ministerio Inglés, ha sido aceptado, con gusto. Os le estamos muy agradecidos de antemano en hacerse participe de los últimos arrestos a mortifagos.

Esta carta le será entregada por una persona calificada y de mucha confianza, que le ayudara en su traslado y estancia.

Atte. Owen Dunne.

Ministro de Magia, Irlanda.

Cuando terminó de leer la carta, levantó su mirada para ver aquél hombre, que la sonreía como si se tratase de su nieta, o una hija. No supo que decir.

- La esperaré afuera –agachó levemente su cabeza para salir- Me temo que… necesita despedirse de al menos una persona –le sonrió viendo de reojo a aquel chico tendido en la camilla con miles de vendas.

Llevaba minutos viéndolo. Se sentía tonta ¿Cómo despedirme de ti? Sabía bien, que, estaba inconciente. Llevaba más de cuatro meses en ese estado, y tal vez despertaría, para cuando ella, estuviera muy lejos, o tal vez, muerta. ¿Quién sabe? La misión era difícil, pero…

- Por amor a ti –susurró, depositando un suave beso en sus labios.

Salió del cuarto con lágrimas en sus ojos. No podía aguantar un solo minuto más cerca de ese chico… podía ser imposible irse.

- Señorita… -le tendió un pañuelo, con preocupación- ¿Ha pasado algo? -

- No –respondió cogiendo el pañuelo- Es hora de irnos -

- Claro –anunció el hombre no tan convencido- Tenemos que ir afuera -

Ella se encaminó con el hombre por los pasillos de San Mungo.

Por amor a ti, yo te dejo libre… para que no sepas de este amor, que te puede condenar y humillar. Tu siendo Malfoy, yo una simple hija de muggles ¿Cómo podrías siquiera sentir algo por mi? Eso era difícil de alcanzar. Draco Malfoy, era una estrella en el firmamento que Hermione contemplaba con amor y devoción, mas no podía alcanzarlo. Eso lo sabía.

- ¡Hermione! -

No, no iba a voltear. No ahora que se encontraba a pocos pasos de la salida. Si se detenía podía no irse nunca, y tampoco quería encarar a su mejor amigo; darle explicaciones y despedirse de él. Ya le estaba costando mucho dejar todo.

- ¡Hermione! –la cogió de las muñecas para girarla- ¡¿Por qué?! -

- La espero afuera –se disculpo el hombre, alejándose inmediatamente.

- Harry, compréndeme -

- No… no te comprendo, ni quiero hacerlo –la abrazo- ¡No tienes que hacerlo!. ¡No tienes que dejarnos e irte sin despedirte de nosotros como si fueras…! -

- Como si fuera el final –interrumpió con una sonrisa triste-… Lo es -

Los brazos de su amigo se alejaron y pronto pudo distinguir esos preciosos ojos esmeraldas, empezando a tornarse rojos y temblorosos.

- Harry, por favor –trato de animarle con poniendo una mejor sonrisa- Esto es lo que quiero hacer, esto es… -

- Esto no es lo que quieres hacer –la interrumpió sin una pizca de buenos ánimos- Lo que tú quieres es quedarte todos los días, como de costumbre, a esperar que Malfoy se despierte, y lo primero que vea sea tus ojos… No, los de nadie más -

Las palabras surtieron efecto en el corazón de la castaña. No pudo aguantar llorar y derrumbarse en el piso, sintiéndose impotente, pues esos deseos no se cumplirían, ya, nunca más. Ni tampoco se cumplirían si estuviera ahí.

- Ya no más –susurró- Harry por favor… entiéndeme…-

- ¿Y si no quiero? -

- Te lo pido –rogó poniéndose de pie más decidida- ¿Qué futuro tendríamos?. ¿Una sangre impura y, un pura sangre? -

- Esas épocas ya pasaron, lo sabes bien y… -

- Es un Malfoy, Harry –le interrumpió- ¿Crees que aceptará mis sentimientos? O peor aún, se burlaría de mi… no Harry, yo no necesito eso. Estoy sufriendo, ya, bastante -

El chico lo miro tratando se comprenderla, y dándose por vencido.

- Herms –suspiro, derrotado- ¿Me dirás, entonces, a donde te enviaran por…? -

- No puedo –se disculpó girándose para salir del hospital- Es mejor así… -

- ¿Qué le digo si pregunta por ti? -gritó cuando su amiga salía por la puerta.

Ella sonrió tal vez con esperanza o tal vez porque era una imagen bonita, pero nada más que una imagen en su mente. No real.

- Si es que pregunta por mí… –susurró, para salir por las puertas.

Se acercó al hombre que la esperaba pacientemente, con una sonrisa bondadosa. Seguro su estancia en ese lugar no sería mala, si es que, habían mas personas como ese hombre, que desplegaban ternura y confianza… como su fallecido director de Hogwarts.

- Iremos con un traslador -informó con alegría.

- Claro –respondió el gesto.

Ambos cogieron una esfera dorada, y en menos de un segundo, desaparecieron del lugar, sin dejar rastros, de que, alguna vez estuvieron ahí.


Los capítulos siguientes se ven más interesantes, creo yo, solamente me falta darles sus últimas chekeadas para subirlas y listo o.-

Karyta34: Si, es que no quería ahondar en la batalla, como que se me hace pesado xD Además creo que así quedo bien ¿No? Y gracias por seguir mi historia tt

RebecaNara: Me alegro que te haya gustado, y espero que éste capítulo también. ¿Cuento con tu apoyo? pone carita de perrito Ya me pasé por tu historia ¡Espero más de tus capítulos!

LadyOscuro¡Gracias! Ojala me sigas la historia y te guste.

Boggart.Girls: Tu comentario me subió más los ánimos. ¡Gracias! Y descuida, me pasaré por tu historia y te pondré mi opinión. Espero tu apoyo :)

- ¡Reviews!

(Aprieten el botoncito y wala… reviews para esta historia)

Háganme feliz… eso sonó raro .