Actualizar siempre es un asunto muy complicado para mí, sigo sin entenderle bien a la página. giseledute muchas gracias por tu comentario (tu español es millones de veces mejor que mi portugués), no estoy segura si puedo responder reviews fuera de mensajes privados, aprenderé, algún día... espero yo.

Nunca explicaron si Nico, Riario y Zita se enfrentarón a la misma prueba que Da Vinci y Zo, eso me causó curisidad, además de que en el capítulo 7 nos muestran que Riario también es un listillo (No tanto como Da Vinci, nadie es tan listo como Leonardo Da Vinci)

Antes de dirigirse a la Bóveda del cielo tuvieron tiempo de hablar, al menos Da Vinci, Nico y Zo lo hicieron, ya que Conde lo único que hizo fue acostarse lo más alejado de ellos a llorar en silencio su pérdida (al menos eso pensó Leonardo), Nico había tratado de animarlo un par de veces, pero no había sido mucho lo que el joven logró.

Después de despotricar (en voz baja, claro está) contra el conde un rato y escuchar del viaje de Nico Zo se fue a dormir, por lo que el artista y su aprendiz quedaron solos.

—Maestro ¿por qué no hablas con él? —el conde estaba lo suficientemente alejado para saber que Nico se refería a él.

—¿Qué ganaríamos?

—Podrías animarlo.

—Sirviéndole de muñeco de entrenamiento— comentó sarcástico, recordando el golpe que había recibido.

—Él te admira— comentó Nico hablando en voz más baja.

—¿A mí? — el artista no pudo evitar sonar sorprendido.

—Sólo hablaba de ti, comentó lo mucho que admira tu trabajo.

—Son armas, Nico, cualquie…

—No, todo tu trabajo, yo también creí que hablaba de armas, pero…—Nico guardó silencio, dejando en suspenso a Da Vinci por unos segundos— admite que quizá no es capaz de entenderla, pero Riario siente debilidad por la belleza de tus obras. El tiempo que pasamos encerrados antes de tu llegada lo único que yo hacía era hablar sobre ti, maestro, supongo que el sacrificio que hizo Zita no le fue tan difícil porque sabía que era para salvarte, oyeron tanto de ti que te consideran más que sólo un conocido.

—Yo…— Da Vinci no fue capaz de agregar una frase a la conversación, por lo que Nico continuó.

—Al principio nos hicieron una prueba.

—La de las semillas.

—Exacto— Nico seguía hablando en voz baja— ¿viste el resultado de equivocarse?

Ante el asentimiento de Leonardo, Nico siguió narrando.

—El conde fue quien lo resolvió, él es una persona digna de tu aprecio, maestro, a pesar de su actitud hacía ti él te tiene un gran respeto.

Nico no tardó en irse a dormir, dejando al genio con sus pensamientos, no era la primera vez que Leonardo oía que alguien admiraba su arte, pero que ese alguien fuera el conde le causaba un sentimiento que no era capaz de explicar. Sólo salió de sus cavilaciones cuando notó que sus ojos estaban clavados en la espalda del conde. Se levantó, aún sin estar seguro que podría decirle al conde para animarlo se dirigió a él.

Cuando estuvo a su lado intentó llamarlo, pero su garganta estaba tan seca que no fue capaz de decir palabra, por lo que se hincó tras de él, intentó tocarlo para despertarlo, pero cuando su mano estaba por tentarlo se alejaba cobardemente.

"Este no soy yo" se reclamó mentalmente Da Vinci "esta no es una manera digna de actuar de Leonardo di ser Piero Da Vinci"

Respirando profundamente colocó su mano sobre el brazo del conde Riario, pero lo hizo con tal fuerza que el conde volteó alarmado.

—¿Qué sucede? —preguntó al ver a Da Vinci a su lado.

—Yo… yo…—el artista, no sólo para su molestia, sino también extrañándose, no fue capaz de hilar algo coherente.

Leonardo pudo jurar que por un instante una sonrisa se dibujó en los labios del romano y su rostro sorprendido cambio por uno más amable, lo cual le dio cierto valor al genio.

—Quería decirte…

—Mi soñador— tras de Da Vinci Ima lo llamaba, el artista mencionó algunas maldiciones entre dientes.

—Yo quería…—intentó de nuevo con Riario, los ojos del conde se dirigieron a la mano de Da Vinci que aún seguía en su brazo y para sorpresa del genio notó que se aferraba con fuerza a su manga— yo iba a…—Leonardo suspiró, esa lucha la había perdido— quería decirte que ya era hora de partir.

—Gracias— fue la respuesta del conde, tomando la mano del artista lo hizo apartar su mano para levantarse, sin soltarlo ayudó a Da Vinci a ponerse en pie.

Para ninguno pasó desapercibido que la mano del artista estaba sudada por su nerviosismo.

No sé si lo han notado, pero las historias han ido en reversa, primero cuando ya se regresan a Europa, después cuando estan atrapados luego de haber entrado en la boveda del cielo y éste antes de entrar a la boveda, no fue a proposito, sólo salió así, el siguiente capítulo vuelve al viaje de Leonardo y Riario de regreso a Europa, me apuraré a pasarlo en computadora ahora que ya se acercan las vacaciones. El fic ya tiene un seguidor y favortio (Gracias Alley Michaelis) y un review (gracias de nuevo giseledute) me alegran la vida :) Tengo ganas de publicar un fic Athelstan/Ragnar