= 6. Planes y compras =

=Domingo por la mañana=

=Vestidores del equipo Urawa Red Diamonds=

Había pasado una tarde de sábado bastante pensativo y esquivo, había tenido que hacerse de grandes excusas para que Hye Sun no notara su actitud indiferente, que se mostraba como resultado de los mil y un pensamientos que durante su cita "celebración de victoria" de la tarde pasada, lo habían atormentado y llevado a un grado de inquietud extrema. Sin embargo y finalmente, mientras caminaba por el pasillo camino a los vestidores del lugar, Ken sabía perfectamente que quería hacer y con quien quería hablar.

Esa mañana, se había presentado en el campo para la reunión que el equipo tenía, donde se les había informado que esa semana, como premio y vacaciones, se les otorgaba una semana de descanso, sin entrenamientos ni llamados. Mucho menos partidos. Luego de ello, el equipo había disputado una pequeña cascarita para estrenar las vacaciones y también para comentar la maravillosa idea de Sorimachi, acerca de realizar una fiesta de celebración, donde también estarían invitados, los miembros del combinado nacional que jugaban en el país y habían peleado contra ellos por la copa. En ese breve descanso y por ende breve charla, habían llegado al acuerdo de que la fiesta tendría lugar el día viernes de esa semana, ya que Sorimachi podía encargarse de conseguir el lugar y solo era cuestión de poner el dinero para pagar lo necesario. Y fue ahí, donde una nueva oleada de cometarios, se había esparcido en torno a oídos de Ken, que si bien se vio forzado por Sorimachi y Sawada a no abrir la boca y comenzar a pelear, no había soportado quedarse con tantas dudas. Pronto ya no las tendría. Al abrir la puerta, las respuestas llegarían velozmente a sus oídos. Por supuesto, porque al abrir la puerta de los vestidores, Ken encontró a Yusuke con tres chicos más, cambiándose de ropa, ya que sus prendas habían terminado algo, bastantes sudadas por la cascarita.

-Largo, quiero hablar con Yusuke- dijo el arquero firmemente y con desdén a los tres compañeros que formaban el sequito de Yusuke. Este por su parte, se quedó inmóvil ante la presencia del Karateca, no por temor o sentimiento parecido, sino por burla. ¡Que gracioso que Ken se comportara así! Sus amigos lo miraron esperando algún tipo de aprobación, Yusuke sonrió por respuesta y veloces como los cobardes, los tres miembros del Urawa, abandonaron los vestidores

-¿Qué quieres Ken? ¿Hacerte pasar por buen novio para reclamarme lo que te hemos dicho de tu noviecita?- preguntó con mofa el japonés, mientras se ponía la camiseta del Urawa.

-No, para nada- sonrió el karateca- Solo quiero saber, que es lo que vosotros decís de mi novia- comentó- No me parece educado que se externe todo a mis espaldas o a las de ella, así que, dilo que tengas que decir de mi novia, por favor- pidió aún con la sonrisa tatuada en los labios, una acción que sin duda exasperó a Yusuke.

-Que actitud tan infantil la tuya- comentó Yusuke, siempre irritado cuando del portero se trataba- Pero bueno, desde que sales con esa niña rara, a todos nos ha pasado advertido el hecho de que es demasiado extraña. La primera vez que te vimos con ella, no estábamos seguros de sí era porque hasta eso, es una chica a la cual se le puede echar el ojo encima o si era una disculpa por lo que se dice te paso al conocerla. Creímos en su momento que al ser una niña, aún, solo estabas con ella para disculpar tus actitudes del primer día. Con las semanas notamos que en realidad se te miraba colado por ella y no lo podíamos siquiera imaginar, entonces se comenzaron a hacer algunos comentarios respecto al aspecto de tu chica. Su cabello es de un extraño color azul, que llama demasiado la atención y sus maneras de vestir siempre pasan advertidas, es una niña jugando a ser modelo. Si permites el comentario, creemos que no es una chica digna de ser la novia de una estrella del soccer como tú. ¡Por favor! ¿Has visto a las novias de Wakabayashi o Misaki? ¿Hasta la de tu adorado capitán Hyuga?- se mofó Yusuke a carcajadas. Ken, finalmente, no pudo ocultar más su enfado y su semblante cambió.

-Hye Sun no tiene nada que envidiarles a las novias de mis amigos- comentó irritado- Lo único que encuentro coherente en tus comentarios, es el hecho de que efectivamente, mi novia es una chica por demás hermosa, tiene un rostro y cabello sumamente increíbles y por supuesto un cuerpo de envidia, que creo yo, no serías capaz de conseguir en las chicas que pretendes, dado que las que se le parecen, escapan de tus "coqueteos"- se mofó. Yusuke se coloró rojo, ante el enfado- Y ahora, dejemos algo bien en claro, Yusuke. Yo sé que desde que llegué a este equipo y te relegué de capitán a simple defensa, estás más que enfadado conmigo y no me soportas, el odio es mutuo, pero no soy tan inmaduro como para meterme en tu vida personal, es mi primera advertencia, pretendiendo que soy buen novio- sonrió- Vuelves a hablar de mi novia, porque sé que sos vos el que ha estado esparciendo todos esos comentarios y no podrás volver a decir nada, cuando te deje sin dientes- amenazó el arquero.

-No me asustas Ken, tienes razón, no te soporto. Lo único que me das es lástima, entérate de que el día que te presentes con tu novia en esa fiesta que tanto organiza Sorimachi, todos los cometarios que hasta hoy has escuchado llegaran a sus oídos. ¿Quieres ver a tu hermosa novia humillada? Permítele seguir como esta, inocente e infantil. Si no estás dispuesto a tener una novia a la altura de un futbolista, tendrás que soportar lo que ocurra en esa reunión- escupió Yusuke, cerrando su taquilla y colgándose la maleta al hombro, preparado para salir de los vestidores. Ken se colocó delante de él y sin previo aviso, soltó un fuerte puñetazo sobre su rostro, haciéndolo caer al suelo. Yusuke se llevó la mano a la mandíbula, ahí donde sentía el gran dolor de un golpe proporcionado por una gran Karateca.

-Si crees que permitiré que te sigas burlando de ella, estas equivocado. Mi novia es una chica a la altura de un futbolista, pero que vas a saber tú. Cuando tengas novia, hablamos del tema- rió el arquero enfurruñado antes de abandonar el lugar, dejando a Yusuke en el suelo, con el dolor de mandíbula y unas tremendas ganas, de vengarse del portero.

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Por la tarde

=Departamento de Ken=

-¡¿Qué hiciste qué?!- exclamaron Sorimachi y Sawada ante el relato de lo ocurrido en los vestidores que Ken, acababa de proporcionarles.

-Lo que oyeron, el idiota de Yusuke, me tiene hasta el qué-qué con sus comentarios absurdos. Pero primero lo primero, me quieren decir, que ustedes ¿no habían escuchado nada de lo que se dice?- preguntó irritado

-Pues no, la verdad yo no- respondió Sawada

-Yo escuché algo una vez que entraba a los vestidores, pero Yusuke y su sequito se callaron en cuanto entre, así que no me entere de más. Obviamente sabían que si te enterabas, no sería nada buena la cosa- comentó Eirina

-Si sigue abriendo la boca, con comentarios como esos, entonces sí, no será nada buena la cosa- respondió el arquero

-¿Y qué harás Ken?- le cuestiono Sawada- Hagas lo que hagas, Yusuke no se va a quedar callado el día de la fiesta, no podemos prohibirle la entrada o cancelar, ya avisamos a todos y el lugar lo hemos empezado a pagar. Tampoco puedes faltar, sería darle demasiada satisfacción a Aoyama.

Ken lo meditó durante unos momentos, Sawada tenía razón, no podía faltar o hacer como que no sabía nada, Yusuke no se iba a quedar callado el viernes por la noche y muy seguramente haría que Hye Sun pasara un momento muy incómodo que aunque Ken tratara de evitar, iba a ser innegablemente un desastre completo. Y lo supo entonces, lo que tenía que hacer. Quizás, si Hye Sun se enterara, lo odiaría por no haberle dicho nada, quizás le agradeciera lo que había hecho, lo no sabía. Ni deseaba averiguarlo. Confiaba, en que no importaba que, Hye Sun nunca se fuera a enterar y después del viernes, no tendría que preocuparse de humillaciones públicas, al menos, las oportunidades de Yusuke, de arruinarle todo, serían muy muy escasas.

-Mañana iré de compras con Hye- respondió Ken con una falsa sonrisa. Sus amigos lo miraron, Sawada no comprendió muy bien, pero Sorimachi sí y algo le decía que quizás el plan, podría funcionar.

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Al otro día

=Campus de la universidad de Saitama=

-Hye, ¿tu novio tiene carro?- preguntó Hana, una de las tantas compañeras de la joven chef que acaba de salir de su última clase y llegaba algo cansada a su dormitorio. Antes de poder abrir la puerta de su habitación, su compañera la detuvo en seco con un comentario que le provocó una sonrisa.

-Ja, ja, ja, sí, así es- respondió alegre

-¿Y es amarillo?- preguntó Hana de nuevo, con una pícara sonrisa

-Ja, ja, ja, sí, un Camaro amarillo- tal vez… ¿Ken podría andar por ahí?, pensaba la coreana

-¿Y también tiene una linda sonrisa?- preguntó la japonesa riendo

-Sí, una hermosa sonrisa-¿Porque?- preguntó la coreana con ganas de salir corriendo y ver si Ken estaba fuera del edificio

-Ah, es que lo vi en un artículo en una revista, ya sabes, se hablaban de carros y futbolistas- dijo Hana seriamente. Y el alma de Hye, se fue al suelo. Luego de un momento en que Hye estuvo a punto de entrar a su habitación y tirarse en su cama, Hana volvió a reír y continuó su frase- No, no es cierto, es que está allá afuera, esperándote- le dijo

-No bromees…- comentó la coreana, con los ojos dudosos

-No lo hago, pero si no quieres salir, puedo ir y pedirle que me dé una vuelta en ese gran carro- rió Hana. Hye Sun no se lo pensó más y salió como alma que lleva el diablo rumbo a la salida del edificio, donde frente a este, un Camaro amarillo, esperaba estacionado. Ken, recargado en la puerta del conductor, la esperaba enfundado en sus jeans oscuros, una polera blanca y zapatillas Vans.

Sin duda no pudo resistirse a esa visión que el chico más guapo que había visto en toda su vida le brindaba y con la idea de estar entre sus brazos, se echó a correr a estos. Ken la miró desde el momento en que puso un pie fuera del edificio, la observó con cuidado desde los pies hasta la cabeza. Hye iba vestida con una linda y elegante blusa negra algo holgada y perfecta para la falda corta azul, que tenía figuras extrañas en otros tonos azules. Sus tacones eran negros y cerrados y sus siempre blancas piernas, se veían cubiertas por unas medias negras. Se veía hermosa y radiante, su figura resaltaba y su cabello sujeto en una coleta inclinada al lado izquierdo de su cabeza, le daba aparte de elegancia, una total porción de originalidad al atuendo. Llamativa y roba miradas, extraña, como dirían sus compañeros de equipo. Pero… Era hermosa, para él. Y debería ser así para todos, porque dijeran lo que dijeran, para el arquero, la chica era la mujer más hermosa del planeta.

Y se arrepintió de querer cambiarla aunque fuera por una noche. Pero su sonrisa en sus labios, su rostro alegre y entusiasta… no quería nunca tener que verla mal. Nunca. Y quizás eso pasaría, si la dejaba ir así, a donde Yusuke pudiera molestarla.

-Hola bonita- dijo Ken recibiendo a su novia entre sus brazos, ella besó sus labios y sonrió

-Hola bonito, ¿Qué tal el día post-victoria?- comentó la chica

-No me quejo, echamos una cascarita, ja, ja, ja- rió él- Y me dieron una semana para descansar-

-¿De verdad?- preguntó Hye bastante impresionada

-En serio, así que, si tú quieres, te podré ver cuando quieras y a la hora que quieras, sin preocuparme por el entrenamiento- sonrió- Solo que eso no puede ser una excusa para faltar a la escuela, ¿eh?- le advirtió

-Ja, ja, ja, claro que no, yo no falto a clases… ¿entonces, por tus vacaciones, es que estás aquí?- le preguntó

-Pues… es lunes, el día más aburrido de la semana y pensé: ¿Qué puede estar haciendo mi hermosa novia después de sus clases, además de dejar babeando a cada chico del campus que se cruza en su camino?, así que decidí venir y ser yo el que impresione por tener una novia tan fantástica… además claro, creo que mereces un descanso de tanta comida y pensé que podríamos ir a comer a Lalapot Shin Misato, luego ir de compras y al final, darte una sorpresa- le dijo sin dejar de sonreír y sin dejar de abrazarla. Todas las chicas que iban de llegada o salida del edificio, los miraban envidiosas por la linda escena que montaban o simplemente conmovidas de ver que una chica tuviera la suerte de salir con un chico como aquel.

-Yo no dejo babeando a nadie- aseguró Hye Sun sonriente- ¿Qué sorpresa?- preguntó curiosa

-Pues, si quieres saberlo, deberás seguir el plan que te he dado y aceptar venir a comer conmigo, queridísima chef- Ken guiño un ojo y la guió a la puerta del copiloto, donde abrió la puerta y la ayudo a subir al carro. Tras una sonrisa de complicidad, Ken subió de su lado del carro y arrancó rumbo al centro comercial.

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=Lalapot Shin Misato=

La comida había estado maravillosa. Había habido charla, risas y burlas de parte de Ken para Hye, que indudablemente replico acerca del sabor de algunos alimentos, pero que disfruto en verdad de lo que había probado. Al final, habían decidido recorrer las tiendas le centro comercial y Ken había insistido en que lo que comprarían sin falta y sin pretextos, sería un atuendo completo para la chica.

-¿Insinúas algo acerca de mí ropa?- preguntó ella con una pícara sonrisa. Aunque no dejo que se notara, Ken sintió un escalofrío recorrerle la columna vertebral, al escuchar el comentario.

-Claro que no preciosa, eso solo… am bueno, siempre quise ser la clase de novio que hace cosas extrañas por su novia, lo peculiar de comprar el atuendo que te digo, es que va ligado a mi sorpresa de más al rato y que seré yo, quien elija cada prenda- comentó con su característica sonrisa, que lograba derretir a la coreana.

-¡No!- exclamó la chica bastante sorprendida, pero con una sonrisa tatuada en el rostro- Tú no puedes elegir mi ropa… eres un chico

-Ja, ja, ja gracias por notarlo- dijo Ken con indignación

-Siempre lo hago, tengo buena vista, si creíste que me haría creer que eres chica, te equivocaste- rió la coreana

-Oh, sí, sí, eso era lo que planeaba, hacerte pensar que soy chica- rió Ken- Ya nena, deja de bromear y vamos, Ken quiere gastar algo de dinero en su novia- exclamó con felicidad. Y arrastrando con él a la coreana, mientras se dedicaban a recorrer tienda tras tienda.

Al cabo de 2 horas, aún no habían terminado de realizar sus compras, dado que lo que Ken escogía, no era muy del estilo de Hye Sun, acostumbrada a vestidos, faldas, jeans o blusas informales, nada recatadas, brillantes y casi siempre en tonos vistosos. Finalmente y luego de mucho rogarle, Ken consiguió que su adorada novia se probara un vestido normal y no extraño.

Un vestido corto, por encima de la rodilla, de vuelo amplio y ajustado a la cintura con una cinta que formaba una preciosa rosa, todo negro y completamente agradable, elegante y sensual. La prenda tenía unas pequeñas mangas que solo cubrían un poco de sus hombros y en ella, resaltaba su cuerpo, dándole una imagen más adulta y menos estudiantil, que dejo boqui abierto al portero, que concluyo, que no importaba que se pusiera su novia, siempre se vería perfecta.

Después compraron unos hermosos y altos zapatos de tacón color plateados, abiertos y con pequeños diamantes en las tiras que sujetaban el zapato al tobillo. Ken optó por comprar joyería sencilla pero agradable. Un collar de plata, con un ángel como dije, que tenía una joya pequeña incrustada en el cuerpo del querubín. Unos aretes pequeños, con dos joyas diminutas y una bella pulsera, ligera y delgada, formada por eslabones que le daban la impresión de ser una serpiente enroscada en la muñeca de la chica.

Luego de tantas compras, tantas cajas, bolsas y por supuesto de una suma de dinero que a Hye le pareció un poco exagerada, Ken la llevó a tomar un helado, de fresas con crema y finalmente al edificio de los dormitorios de la universidad. Estacionó el auto y antes de dejarla bajar, la preparó para su sorpresa:

-¿En serio quieres saber?- preguntó el chico con una dulce sonrisa

-¡Sí, dilo!- le rogó ella

-Bueno… por la victoria que obtuvimos ayer, llegamos al acuerdo en el equipo, de realizar una fiesta en un bar bastante exclusivo, donde quiero que por supuesto estés, no solo porque seas mi amiga y mi novia, sino, porque en el mundial que viene, yo espero que estés conmigo, para motivarme a ganar y presentarte a los personajes que han sido amigos y enemigos desde que soy niño. En esta fiesta, acudirán algunos de los miembros de la selección, los que juegan para Japón y no han salido al extranjero- le comentó. Hye Sun no podía con la sorpresa, no sabía que decir, le parecía que Ken estaba dando demasiado por ella, la consentía, la mimaba, la mantenía cera y se tomaba incluso la molestia de considerarla para eventos donde estarían personas importantes de toda la vida, con él.

No se pudo contener y lo abrazó con entusiasmo, lo llenó de besos por toda la cara y aceptó gustosa acudir a dicha fiesta con él. Prometiendo por supuesto que usaría lo que habían comprado, para presumir al mundo que el novio perfecto, la consentía incluso comprándole todo lo que le había comprado. Luego de la muestra de cariño y agradecimiento, Ken la ayudó con las bolsas, cajas y más bolsas que habían comprado y la dejó en el dormitorio que le pertenecía, prometiendo hacer su grandiosa aparición al día siguiente.

En la soledad de su auto, antes de retirarse de la universidad, Ken miró la ventana correspondiente a la habitación de la coreana y sonrió. Su plan había funcionado, nunca nadie humillaría a su novia.

CONTINUARA…

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¡Hola a todos! Bueno, realmente lamento mucho el retraso de esta actualización, lo que pasa es el semestre está por terminarse y requería de hacer tarea tras tarea. En fin, creo que me di mi bien merecido tiempo para escribir y espero de verdad que este capítulo, les sea de buen gusto. Como siempre, si gustan dejar algún comentario, bueno o malo, todo es bien recibido y leído con ansías locas.

Ojalá se queden picadas con esta actualización.

GRACIAS A:

OPAWER: Ja, ja, ja espero haberte complacido con el golpe, aunque creo que quizás merezca otros pocos. Saludos y ojala te guste.

CANDY: Espero que esto te agrade y que le hayas encontrado buen gusto. Con mucho cariño, espero tu comentario. Aprovechando… Te quiero.

Chica rara: Espero que esto te haya agradado y pronto, tendremos la fiesta.

Lucio atom: Ja, ja, ja hubo bastante extravagancia? Espero que te guste. Saludos.

Soy Fan: Espero que esto te guste. Saludos.

Eli 15: Claro que hay pareja para todos, aquí no hay solteros, solo Yusuke, ja, ja, ja.

Angel negro: Lamento haber tardado, gracias por tus palabras. Saludos y ojala te agrade.

Andy pelo azul: Vuestro nombre es idéntico al cabello de Hye, espero que te agrade. Saludos.

Melina: Un placer, volver a veros en mis historias. Me alegro de que esto te agrade y espero en verdad que te siga agradando, saludos y espero con ansias vuestro próximo comentario si gustas dejarlo. Un abrazo.

Nos estamos leyendo.

JulietaG.28