= 7. Kiss=
Miércoles. 02:30 PM
Dining Darts bar Bee Omiya
Todo parecía estar en orden. El lugar por fin estaba pagado.
Era un local bastante espacioso, lujoso y sumamente exclusivo. La pista de baile era perfecta para albergar la menos 50 almas, la barra del bar era tan amplia que cabían al menos 30 personas y mesas con sofás mullidos y muy cómodos, se esparcían por todos los extremos del bar. El personal del lugar, conocía bien a los inquilinos de esa noche, dado que no era la primera vez que lo alquilaban y sabían que sus reuniones en el lugar, siempre eran realmente agradables y sanas.
Por otro lado, los invitados ya habían sido contados, entre ellos, invitados por el propio Wakashimazu o por Sorimachi, los miembros del combinado nacional, Ishizaki, los Tachibana, Jito, Soda, Nitta, Morizaki, Sano, Matsuyama, Teppei, Taki, Izawa y Misugi, que esperaban ansiosos la reunión que pintaba a ser una gran fiesta post-mundial.
En esos momentos, lo único que les faltaba decidir, era el espectáculo que el bar ofrecería. Entre las opciones que se les brindaba para contratar, Sorimachi y Ken, los organizadores oficiales del evento, decidían entre un espectáculo de música o un show de baile.
-No estaría mal que Hye diera un show, es buena en las consolas- le dijo Kazuki a Ken, que sonrió ante la mención de su novia.
-No, no estaría mal, le comentaré, para que se anime- respondió el portero. Y así siguieron, mientras decidían por qué espectáculo decidirse. Entre tanto, algunos de sus compañeros de equipo, llegaban para conocer el lugar y también para ver como marchaban los preparativos. Todo pintaba a que sería una gran noche.
=Fuera del lugar…=
Hye Sun pagó al taxista por haberla llevado hasta el bar y mientras guardaba su cartera en el bolso de mano que esa tarde llevaba, un grupo de cuatro chicos, se detuvo a contemplarla desde lejos. De los pies a la cabeza, Hye Sun era una gran visión y también el centro de algunos comentarios que comenzaban a surgir. Según los jóvenes que la observaban, su cabello en verdad irradiaba un claro tono azul por encima del ya casi escaso negro, sus facciones aunque asiáticas no eran japonesas y su look siempre extravagante, la hacían parecer una adolescente. Y no era para más, en comparación a ellos, con una vida iniciada, la de ella estaba por tornarse madura al cien por ciento, sin ser así en esos momentos, dado que aún estaba en la escuela.
Antes de que Hye pudiera entrar en el bar, donde había quedado de verse con Ken, el líder de los cuatro chicos se acercó a ella, llevaba jeans y la camiseta del equipo, sus cabellos castaños eran cortos y sobre sus ojos un destello lo delataba como potencialmente peligroso. Se acercó con las manos dentro de los bolsillos del pantalón, su andar encorvado y un tanto aburrido.
-Así que tú eres la chica de Ken- comentó el chico, que no era otro, sino Yusuke.
-Sip, esa soy yo- afirmó ella con una sonrisa.
Tenía la vaga impresión de que había visto antes al chico ese, de que estaba en la cancha en el equipo de Ken. Aunque todos sabían que el arquero estaba estrenando relación, las presentaciones formales entre ellos no habían existido, el portero se había limitado a presentarla y acercarla, solo a Sawada y a Eirina.
-Un placer, soy Yusuke Aoyama- se presentó -Qué bonito encontrarte por aquí, eres tal como Ken te ha descrito en los entrenamientos- continuó Yusuke con una gran sonrisa, secundado por sus compañeros, posicionados detrás de él- Habla demasiado de ti.
-Espero que no sea algo malo…- rió ella, deseosa de poder entrar, pero el chico aquel, seguía sin dejarla continuar
-Pues…- aquella respuesta cortó de tajo sus ansías, guiada por la curiosidad de saber a qué se estaba refiriendo el chico ese
-¿Perdona?
-Ken no se cansó de presumir toda la semana acerca de su novia, desde entonces supimos que en realidad eres increíble por haberlo enamorado y supusimos que eras realmente guapa…- le respondió el chico sonriendo amablemente- Cuando te vimos por primera vez en el campo, aseguramos que eres realmente bonita y le hicimos alusión a Ken respecto a tu aspecto bastante alocado y fenomenal- mintió- Ken comentó entonces que lo único malo en ti era precisamente tu atuendo, pero como no nos interesaba, no nos metimos
-¿Qué estás diciendo?- preguntó Hye muy confundida. No creía nada, pero le extrañaba escuchar todo eso.
-Durante semanas, escuchamos a Ken comentar con sus amigos que tu estilo de vestir es realmente extraño y extravagante, Sorimachi le dijo que no estabas a la altura de ser la novia de un futbolista de renombre como Ken y este lo apoyo diciendo que su capitán Hyuga, había logrado conseguir una chica mejor- comentó Yusuke muy afligido, para hacer más realistas todos los comentarios que estaba escupiendo- No sé porque ha dicho todo eso, si en realidad tu estilo es único y original-
-¿Estás seguro? Ken no es así… él no…- comenzó ella, Yusuke, la cortó de tajo
-Lo estoy, Ken es así. Por eso no se lleva bien con muchos, por ser un tipo bastante huraño. Si no me crees, puedes preguntarle o como tú quieras, lo último que nosotros supimos, es que Ken ha presumido todos estos días de que la chica que llevara a la fiesta del viernes, será completamente distinta a la que conocemos, afirma que su acompañante lucirá a la altura de su rango en el soccer- dijo cizañoso. Había escuchado a Sawada comentar con Sorimachi el hecho de que Ken, había ido de compras con Hye y si no lograba plantar la duda en la chica, bueno, se daba por derrotado.
Sin embargo, el rostro de la coreana le delato que había logrado plantar discordia en esa relación, cuando sus ojos se tornaron tristes y su semblante se apagó.
Ella no podía creerlo, no esperaba esos comentarios de parte de Ken. Pensaba que todo era mentira, dado que el chico siempre le recordaba lo bonita que se veía, lo hermosa que le parecía y cosas así…. Aunque… Hacía dos días, Ken había insistido en comprar ropa, en cambiar su estilo, en cambiarla a ella, con la excusa de ser romántico, pero muy seguramente, con el plan en manos, de presentarla como otra, de demostrar que controlaba a su pareja, de mostrarle a todos que podía ser una chica a la altura de un futbolista…
Sostuvo la cadena que llevaba siempre, desde que conocía a Ken, atada al cuello. Una simple cadena de metal, que como dije, mostraba el abre fácil de la lata de cerveza que Ken le había puesto en el dedo, el día del concierto, su segunda cita. La apretó en su palma, estaba enojada.
-Puedo… puedo tener tu número Yusuke- le dijo con una sonrisa, tomándolo desprevenido. El chico aceptó y le dio su número celular, ella sonrió al anotarlo directamente en la agenda de su teléfono- ¿Te gustan las apuestas?- le preguntó
-Claro, siempre ganó- comentó el chico. Y era verdad, le gustaba apostar y le gustaba ganar
-Pues entonces creo, que apostaremos… Me tengo que ir, me deje unas cosas en casa, nos vemos- dijo al darse la vuelta y salir casi corriendo del lugar, mientras enviaba un mensaje de texto, a Ken:
"No puedo llegar. Me ha surgido una clase. Te veré después."
Y lo envió.
:-:-:-:-:
Jueves por la noche
=Departamento de Ken=
Llevaba dos días sin verla y sentía que moriría de la desesperación si no lograba verla antes de la fiesta. Luego de un mensaje de texto bastante seco y que no obtuvo respuesta cuando él lo devolvió, Ken no había sabido más de Hye Sun. La había llamado para verla la noche anterior y ella no había respondido. La había buscado en la escuela esa mañana, pero Lorean, le había explicado que Hye al parecer, iba a pasar largas horas en las aulas de Cocina de Especialidad. Esa noche, la había llamado y ella seguía sin responder. Como consecuencias, Ken estaba por volverse loco.
No se resistió más, pero en lugar de llamar, envió un texto:
De: Ken A las: 8:00 PM
"¿No hablas? No verte me mata, ¿sucede algo? No hemos acordado nada para mañana. ¿A qué hora paso por ti?"
:-:-:-:-:
Su celular sonó, no era una llamada sino un texto, pero sabía de ante mano que se trataba de él. Suspiró. Como la estaba matando el no hablar con él y no verlo, en serio se había enamorado de ese chico que como desde un principio sospecho, había resultado ser un manipulador y un mentiroso.
Hye Sun estaba herida, pero su orgullo, no la iba a dejar tirarse, por el momento.
El día anterior, había dicho incluso a su mejor amiga que pasaría toda la tarde en las clases, pero había mentido. Se había dedicado a guardar en lo profundo del armario y en una bolsa negra de basura, el vestido, los zapatos y la joyería que Ken le había comprado y a evitar responder ansiosa las llamadas del chico. Se dijo que por leer el mensaje no pasaría nada y al hacerlo, se le encogió el corazón cuando leyó: "No verte me mata…"
Decidió responder.
De: Hye-Sun A las: 8:10 PM
"Estudio. No pasa nada. Yo llegaré al bar, quiero sorprenderte"
:-:-:-:-:
Otro texto escueto. Seco. Breve. Pero al menos, era una respuesta.
Ok, lo entendía, ella estudiaba y como era su último año, debía de prepararse bien para poder graduarse y finalmente ser chef.
Ok, si ella decía no pasa nada, pues no lo pasaba y ya, tal vez solo era su imaginación. Pero… ¿sorprenderlo? No tenía idea de a qué se refería con eso, cuando si se trataba del vestuario que ella usaría, él lo conocía bien. ¡Venga! Ken había comprado todo lo que Hye usaría el viernes por la noche. Decidió mejor no pensar en eso y respondió el texto:
De: Ken A las: 8:13 PM
"Te has de ver hermosa mientras estudias. Espero esa agradable sorpresa. Muero por verte otra vez, te extraño."
:-:-:-:-:
¡Ay aja!- pensó. ¿Cómo se atrevía a ponerle aquello? Tal vez ella estaba exagerando todo. Tal vez, él ni siquiera había dicho algo y Yusuke se lo había inventado, pero eso no explicaba que de la noche a la mañana, Ken hubiera decidido vestirla.
Tenía buenas razones para estar enojada y muchas más para no creerle. Pero se decidió a seguirle el juego.
De: Lee Hye Sun A las: 8:25 PM
"No creo que con sueño una se logre ver hermosa. Oh, la tendrás, no lo dudes. Nos veremos mañana. Buenas noches. (ZZz, estoy cansada) "
:-:-:-:-:
¿Nombre completo? Qué raro.
No era demasiado tarde para tener sueño, pero, tal vez ella no habría dormido bien con tanto que estudiar. Algo no andaba bien y lo presentía, pero no quería volverse loco. Escribió una vez más y apagó el celular. Ya hablaría al otro día con ella, tal vez solo era la distancia la que le hacía pensar cosas extrañas.
De: Ken Wakashimazu A las: 8:27 PM
"Siempre estás preciosa. Dulces y adorables sueños.
Te quiero…"
:-:-:-:-:
Y le dolió. Porque ella, también lo quería…
:-:-:-:-:
Viernes por la noche…
Dining Darts bar Bee Omiya
La fiesta había comenzado hacia casi una hora. Al fondo, "Animals" sonaba a todo lo que daba y en la pista muchas parejas y grupos de amigos comenzaban a bailar. La noche, había caído con grandes sorpresas, como la aparición de las parejas japonesas, Ishizaki y su novia, Yukari. Taki que se acompañó de una prima suya y Teppei que acudió con la hermana de uno de sus compañeros de equipo. Izawa apareció solo. Hikaru y Misugi, como era de esperarse, se presentaron en compañía de Yayoi y de Yoshiko.
La sorpresa de esa noche para los miembros del Toho, fue la aparición de una chica, bajita, delgada, bastante linda y de ojos completamente negros, japonesa por supuesto, líder del grupo de porristas del Urawa Re Diamonds, Naoko Fukushima. Que no se presentó como animadora esa noche, sino, como la novia oficial de Sawada. Ambos habían entablado una linda relación semanas atrás, en que buscando no ser mal cuarteto, Takeshi se había alejado de sus enamorados amigos. Menudo secreto, menuda relación, menuda sorpresa para todos.
Lorean ya estaba ahí con Sorimachi y Ken se moría de las ansías porque Hye por fin apareciera. Al fondo del lugar, Yusuke y su grupo ya habían aparecido y como era de esperarse, habían estado mofándose de Ken y de su novia, irritando al portero.
-¿Se puede saber porque estás tan apagado?- preguntó Izawa, tomando asiento al lado de Ken. Ambos bebían un poco de vodka con jugo de naranja y miraban desde sus asientos a los invitados que comenzaban a divertirse.
-Mi pareja aún no llega, estoy esperando más bien- respondió el portero con una sonrisa.
-Oh, ya veo, ojala llegue pronto- le animo Mamoru.
-Espero… ¿tu porque no llegaste acompañado?- preguntó
-Mi novia esta fuera de la ciudad estos días, no tenía con quien venir- respondió Izawa
-¡¿TIENES NOVIA?!- se sorprendió el arquero, provocando una sonora risa, por parte del delantero del Yokohama Marinos.
-Ja, ja, ja, sí, la conocí hace poco, es gimnasta y esta fuera por un evento que tuvo. Le llamé para decirle y me amenazó con no venir con nadie más, porque ella llega hasta el domingo- explicó el chico con una sonrisa
-Vaya, parece que todos comienzan a salir con alguien- espetó Ken, más para sí mismo que para Izawa, pero lo bastante alto para que este le oyera
-De hecho, aunque no puedes opinar porque parece que tú también- se mofó el chico
-Es algo impresionante, lo sé, pero es verdad. Ella es increíble, la quiero mucho- se animó a confesar. Izawa era, de esas personas que no le caían del todo bien, pero que soportaba bastante y con la que era muy fácil charlar
-¿Cómo es…?- preguntó el delantero. Y el arquero, sonrió al comenzar a hablar de ella.
:-:-:-:-:
-¿Bueno…?- respondió Yusuke
-Apuesto 100 yenes a que dejo boqui abierto a Wakashimazu- dijo su interlocutor
-¿No dicen que lo suyo empezó en una apuesta?- rió Yusuke reconociendo la voz
-Así es, quiero devolverla. ¿Apuestas o no?
-Tiene que haber beso. 150 yenes, ganaré. Wakashimazu no se quedara boquiabierto, él te está esperando
-No, espera a su muñeca Barbie. Ten listo mi dinero- y colgó.
Yusuke sonrió y decidió acercarse a la mesa del lado derecho que se hallaba medio vacía, al lado de Ken y su amigo de la selección.
:-:-:-:-:
Dejó caer el teléfono en un vaso con agua, en una de las mesas principales del bar. Siguió caminado con la cabeza en alto y el semblante serio.
Sabía perfectamente que más que nunca, robaba miradas por donde pasaba. Las chicas envueltas en sus finos vestidos y elegantes tacones, la miraban sorprendidas de verla así vestida, envidiosas de lo que genial que era y claro burlonas por no ir acorde al evento. Los caballeros, la miraban casi babeando por su presencia y también extrañados de que se animara a vestirse así.
No le costó mucho localizar su objetivo, estaba sentado y algo sonriente, mientras charlaba con un amigo que ella podía jurar, había visto en alguna revista. De lejos, no sabía.
Conforme se acercaba, distinguió a Yusuke, sentado una mesa más allá de su objetivo. Y hablando de él, esa noche, no podía negarlo, estaba guapísimo. Llevaba un traje gris un tanto metálico, el pantalón algo ajustado, el saco un poco remangado, muy casual y la camisa negra sin abrochar los dos primeros botones, dejando ver el inicio de su fuerte torso. Incluso llevaba zapatos de vestir, como todos los chicos ahí presentes. Sonrió, que sorpresa se levaría.
¡Oh, sí que lo hizo!
Justo en ese momento, Ken fijó su vista en la chica que desprendía miradas por donde pasaba y que desde kilómetros más allá, habría podido distinguir. Su cabello estaba sujeto en media coleta, a modo de que resaltara, la parte de arriba surgía algo inflado y unos largos mechones caían sobre sus hombros. No llevaba el vestido elegido, ni siquiera una falda. Su blusa blanca tenía grabado el símbolo de la banda de rock "Rolling Stones" y estaba cubierta por un chaleco de piel, extraño y llamativo. Su pantalón rojo, pegado a sus piernas y con una textura como de manchas de jaguar, resaltaba cada curva y lucía más que los muchos vestidos que esa noche habían desfilado. Llevaba un cinturón roquero de cuero con argollas y sus zapatos eran unas botas, estilo de combate, también negras y con algunos detalles metálicos, eran de plataforma y le daban tanta figura y presencia, como los varios tacones que por ahí había lucido anteriormente.
Como siempre, sin importarle nada, Hye Sun se veía hermosa a ojos de Ken y si había buscado resaltar, lo había conseguido. Pero una duda, predominaba en él: ¿Por qué había ido así? ¿No habían comprado algo para esa noche?
Se puso de pie, con las palabras en la lengua, esperando a que su novia se plantara frente a él. Estaba atónito y paralizado, la miraba acercarse sin siquiera sonreír o articular sonidos, dado la impresión que se acababa de llevar. Y justo cuando Hye Sun, con una arrogante y extraña sonrisa, con los ojos azules destellando en venganza, se plantaron delante de él, Ken no pudo hacer o decir algo más que NADA.
Hye Sun lo tomó de las solapas del saco. Lo acercó bruscamente a ella, con la mirada de todos los presentes y cercanos a la escena, sobre ellos. Ken se quedó boquiabierto, cuando sin previo aviso, la coreana, juntó sus labios con los de él.
…CONTINUARA…
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Notas:
-Naoko Fukushima es un personaje propiedad de JulietaG.28
-Animals es una canción de música electrónica, de Martin Garrix
-Rolling Stones es un grupo de rock.
-Todos los personajes de Captain Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y SheiShua.
-Les recuerdo que este Fanfic esta inspirado en el Video Musical de Sandara Park "Kiss".
-Si gustan descubrir el genial atuendo de Hye, podeis encontrarlo en el video de Kiss, ya que es el mismo que Dara usa al final.
:-:-:
Muy buenas tardes a todos. Espero que este capítulo les agrade y que se animen a dejar algún comentario, bueno, malo o pésimo no importa, todas sus palabras, me animan a seguir. Y bien, estamos entrando en la recta final de este bonito romance, aún tenemos muchas sorpresas que descubrir y claro, mucho trabajo para continuar con esta saga.
Nos estamos leyendo.
JulietaG.28
GRACIAS A:
CANDY, ValeMisaki, chica rara
