=9. Hermanos, no.=

Había pasado demasiado tiempo desde que se habían visto, demasiado tiempo de estrecharse y sentirse más cerca que nunca. Habían pasado tantas cosas desde la última vez que se habían visto (en una visita que duro cerca de 1 día), había pasado tanto desde que se habían visto obligados a distanciarse hacia 6 años atrás. Y se sentía bien volver a tenerla en sus brazos. Y se sentía bien volver a sentirse protegida.

Kwon apretó fuertemente a Hye Sun, mientras la abrazaba, como si nunca más fuera a soltarla. La alejó solo un momento, para observarla mejor. En todo ese tiempo, la chica había crecido, se había desarrollado y se había vuelto aún más hermosa de lo que ya era. Hye observó al chico frente a ella, notando casi lo mismo que él, que había crecido, que se había desarrollado y se había vuelto un chico por demás guapo.

-Nan dangsin-i neomu bogo sip-eoss-eoyo (¡Te he extrañado tanto!)- exclamó Hye Sun al borde del llanto y en su lengua natal.

-Hajiman boda deo isang (Pero no más que yo)- aseguró el chico que por supuesto, también era coreano. Y un momento después, la volvió a abrazar. Dicho acto, acabó completamente con la paciencia, que hasta esos momentos, cierto portero estaba manteniendo, mientras miraba con ojos iracundos la escena que se estaba llevando a cabo delante de él. Carraspeó un poco y logró así llamar la atención de la coreana, que al darse la vuelta, lo miró cabizbaja sin soltar la mano de Kwon, que había pasado a ser lo que Ken antes era, un espectador.

-¿Crees que podríamos hablar después?- le preguntó ella, con la voz más inocente que jamás le había escuchado.

-¿Porque?- preguntó Ken irracional- Creo que es mejor si discutimos todo en este momento- le dijo seriamente

-Yo en serio preferiría que fuera después, como puedes ver, Kwon acaba de llegar y quiero pasar tiempo a su lado, él es…- comenzó a explicarse la chica, con la sonrisa en los labios, su mano apretando la de Kwon y el corazón desbocando de felicidad.

-¿Pasar tiempo con él? ¿Qué acaso eso no puede esperar? ¿No puedes escucharme y luego irte con quien quieras irte? ¿Es así de poco lo que te interesan mis palabras? ¿Además… quién demonios es él?- cuestionó Ken desesperado, dolido, orgulloso, destrozado.

-Sí, con él, tiene mucho tiempo desde la última vez que lo vi. No puede esperar, yo quisiera que incluso tú lo conocieras, por lo que pasó entre nosotros, si te escucho, esto se prolongara y el tiempo se perderá, además ni siquiera me dirás lo que quieres por estar pensando en él. Me interesan tus palabras, tanto como me interesa él, pero creo que no estás en la mejor posición de decirme que es lo que debo preferir, dado que no estaría mal que te ignorara por completo y tratara de continuar con mi vida normal. Tú fuiste el que hecho todo a perder- le recordó con lago de indignación- Él es…-

-Sabes algo- la interrumpió Ken- Tienes razón, si hablamos, esto se prolongara y tú tienes muchas ganas de ir corriendo por ahí con este tipo, así que yo no planeo hacerte perder más tiempo. Quería disculparme y explicarte, quería que entendieras que te amo, como nunca pensé poder a amar a alguien, pero…- tomó aire, tenía que decirlo, aunque no quisiera.

-¿Pero…?

-Pero es verdad, yo la regué. Te lastimé, te humillé, aun cuando quise hacer justamente que eso no pasara. Y te vengaste. Me demostraste que todo se paga y que las mentiras se descubren. Bueno, solo quiero que sepas que yo no dije nada de lo que crees que dije, que yo ni siquiera lo pensé, si decidí comprar todo lo que compré para el viernes, para ti, fue porque quería evitar que Yusuke y compañía se mofaran de ti. Porque te amo tanto que quería evitarte todo aquello. Al final, ya resolví todo y las marcas son notorias- dijo señalando su rostro herido- Creo que es así como puedo disculparme… No así, pedir que regreses. Y viendo que, tienes con quien correr, con quien consolarte y en que brazos apoyarte, acepto que lo jodí todo y que esto acaba por mi culpa. Ya no te buscare, no lo necesitas, como tampoco me necesitas a mí. Adiós Lee Hye Sun- dijo sin más y sin mirarla o siquiera pasar su vista por Kwon, salió de ahí caminando a una velocidad increíble, rumbo a las afueras del campus, donde Lorean y Sorimachi, le esperaban montados en el Audi TT del castaño japonés.

Hye Sun se quedó completamente estática y con las palabras atoradas en la garganta, las piernas le flaquearon y más que nunca se sintió débil. Su mano, dejó de sujetar la de Kwon y su vista siguió a Ken, hasta que este desapareció en la distancia. Kwon notó todo y se acercó a ella, sabiendo exactamente qué hacer. La sujetó por los hombros y la hizo girar a él, la rodeó y la envolvió en el más cálido de los abrazos, mientras la pequeña chica, soltaba el llanto que tenía aún contenido. Nunca habría esperado que Ken decidiera irse definitivamente, que no la dejara explicarse y que creyera más que nunca lo que ella había dicho para herirlo, la noche de la fiesta. Después de todo, lo único bueno que sacaba, era haberse enterado de que el verdadero mentiroso, no era nadie más que Yusuke… Pero también estaba el rostro de Ken, golpeado seguramente porque de esa manera él arquero se habría vengado de su compañero de equipo. Y su partida, una simple media vuelta, que le había dejado en claro que ya no quedaba más para ellos, que si su corazón albergaba la esperanza de volver a estar juntos, se equivocaba.

-Ya, ya pequeña… venga, no llores más, yo estoy aquí- dijo Kwon arrullándola con sus palabras. Hye rodeó al chico por la cintura, aferrándose como una niña al abrazo del hombre que la adoraba por sobre todas las cosas en el mundo, del chico que siempre la había amado y cuidado y al que ella tanto añoraba y por supuesto, también amaba.

-No puedo creer que fui tan tonta…- susurró la coreana. Kwon la alejó un poco y le sonrió:

-¡Hey! No digas eso, no lo eres… Eres una chica estupenda, venga deja de llorar. Muéstrame tu habitación y cuéntame que es toda esa escena que acabo de ver. Luego hablaremos de lo que has hecho todo este tiempo… por ahora solo me interesa saber que le ocurre a mi pequeña- le dijo con dulzura, mientras secaba sus lágrimas con el dorso de sus suaves manos y la guiaba al interior del edificio de los dormitorios. Hye lo llevó hasta su habitación y pronto, ofreció un espacio en la sala, para soltarse a contar, su trágica historia de amor.

:-:-:-:-:

-¿Ken, que pasó? ¿No me digas que no te creyó nada?- preguntó Sorimachi mirando como el portero, se tumbaba desconsolado sobre el asiento trasero del carro. Lorean como Eirina, no soportaba para nada ver así al chico, que compartía tristezas con Hye Sun. En su noche de desvelos, había logrado que la coreana se sintiera un tanto mejor, pero el día siguiente había sido por completo un asco. El lunes sin embargo, pretendía mejorar, ya que al menos Hye Sun, se había puesto algo más que el pijama rosa chillón que usaba cuando estaba deprimida. Para Ken, al parecer, las cosas no mejoraban, solo empeoraban

-Ojalá hubiera sido eso- suspiró el portero- Sorimachi, sácame de aquí, quiero ir a entrenar-

-¿Qué es lo que pasó? Deja de excusarte en el futbol- le recriminó el castaño

-¡Pasa que por fin entiendo que no puedo solucionar nada! ¡Que me doy cuenta que ya no la recuperare! ¡La regué y de la peor manera! Yo solo logre perder a la única chica que me había enamorado en la vida, yo solo y por idiota. ¡Y aun así, soy tan egoísta, que me cala saber que será feliz con alguien que no soy yo!- exclamó Ken dejando que su voz subiera de tono, permitiendo que se le llenaran las palabras de tropiezos y que en sus ojos, un líquido se acumulara.

-Pero Ken… Hye no puede ser feliz, si no es contigo- le aseguró Lorean, en un intento de darle ánimos a su amigo

-¿Ah sí? ¿Y porque no se lo dices a Kwon?- le espetó el arquero

-¿Kwon…?- preguntó Sorimachi

-Ni me preguntes- le respondió Ken de tajo- Tampoco sé quién es, solo sé, que ese tipo apareció hace solo unos momentos y logró que Hye sonriera, que se sintiera mejor y que fuera el chico con el que quiere estar, palabras de ella. ¿Podemos largarnos ya? Ya no quiero entrenar, ahora quiero ir al dojo- dijo emberrinchado. Lorean tenía una pequeña idea de lo que quizás estuviera ocurriendo, pero de todas formas, tendría que comprobarla.

-Iré a ver a Hye, tu lleva a este a un lugar donde deje de actuar como niño pequeño- le dijo a Sorimachi. Este, asintió con la cabeza y depositó un dulce beso en labios de la americana, antes de que ella bajara y cerrara la puerta.

-Bueno Ken, vamos al campo, te voy a dar una goliza- rió Eirina. A modo de respuesta, Ken gruñó.

:-:-:-:-:

Martes. 01:30 PM.

Campus de la Universidad de Saitama

Oculto entre los árboles, Ken se repetía una y otra vez que solo estaba ahí, porque Sorimachi lo había convencido, que solo sería esa vez, por resolver sus dudas y claro, verla una vez más. Al fondo de su escondite, en una de las mesas de la Terraza de la cafetería de una Universidad, Hye Sun tomaba un frappé en compañía de Lorean y una chica que Ken recordaba haber usado para llamar a Hye Sun fuera del edificio de los dormitorios. La coreana, llevaba puesto un vestido bastante lindo, la parte superior era blanca y en la falda, una textura de flores rosas con hojas verdes llenaba la tela. La prenda entallaba estupendamente a la figura de la chica, sus pequeños tacones de plataforma, eran primaverales y alegres, ayudaban por completo a hacerla ver a juego con el día soleado y alegre, aunque su rostro, había perdido cierto brillo y júbilo que tenía, cuando salía con él. Ken quiso darse el lujo de creer que era porque lo extrañaba, de pensar en que ese aspecto un tanto distante y triste en su rostro, se debía a que como a él, le dolía que estuvieran separados.

Pero pronto deshecho el pensamiento. Detrás de Hye, apareció de nuevo Kwon, le cubrió los ojos y la hizo sonreír cuando la chica se dio cuenta de quién se trataba. ¿Quién DEMONIOS ERA ESE? Seguía preguntándose sin cesar. Estaba más que celoso, furioso y rabioso. Había acudido ahí por orden de Sorimachi y consejo de Sawada, pero lo único que podía pensar era que Kwon, no era nada más y nada menos que un ex novio coreano de Hye Sun que en el momento justo, llegaba para consolarla y apartarla de él. Trató de serenarse y recordó su charla con Sorimachi.

Flash-Back

-Tal vez es un amigo de la infancia- dijo Sorimachi desde el sofá. Ken, estaba desparramado en el sillón y en la alfombra Sawada trataba de ayudar a Eirina a idear propuestas, acerca de la verdadera identidad del chico que se había llamar Kwon.

-Claro, un amigo que la besa como si fuera lo más preciado que tiene- se mofó Ken- Te digo que de seguro es un ex

-No creo… -intentó Sawada- Quizás… un ¿primo?- se animó a proponer

-¡No! ¡Un hermano!- propuso más animado Sorimachi. Ken, les lanzó dos cojines

-¿En serio? ¿Un hermano? Esa es una idea ridícula- espetó el arquero

-¿Porque? Hye tiene un hermano… ¿no?- preguntó Eirina, tomando muy en serio su propuesta

-Sí, pero no puede ser. Porque los hermanos no pasan mucho tiempo sin verse o hablarse y según lo que yo vi, ellos parecían dos jóvenes que vuelven a verse después de años…- explicó el greñudo

-Tal vez si es su hermano Ken- opinó Sawada- Hye lleva casi 4 años aquí por la escuela, tal vez su hermano no había podido verla en todo este tiempo…- le propuso

-¡Ay por favor! Existen las vacaciones y los aviones... de ser así ¿Por qué está aquí ahora? ¿Por qué no antes?

-¡Oh, demonios!- se hartó Sorimachi- ¿Sabes qué? ¡Sí, si es un ex novio! Es el chico del que se enamoró hace años y con el que se tuvo que separar por cuestiones que solo Dios sabe. Ahora el volvió y pretende recuperarla y tu ni siquiera podrás mover un dedo, porque la regaste y se la entregaste en bandeja de plata. Eres un idiota y puedes pasar el resto de tu vida chillando y viviendo rodeado de gatos- le exclamó- No te gusta nada de lo que te decimos, si no estás abierto a todas las opciones, sigue creyendo lo que quieras. Pero yo iría a averiguar quién es ese, antes de sacar mil conclusiones que solo me llevarán a perder a la chica que amo. Y déjame decirte que si no es ella, dudo que alguien en su sano juicio mental se fije en un aburrido como tú- terminó por decir Eirina, antes de desplomarse en el sofá, a falta de aire.

Fin del Flash-Back

¡Pero es que no podía ser su hermano! ¡Un hermano no es así de lindo y amoroso! ¿O si lo eran…? Se tiró debajo del árbol, recargo contra este y trató de acomodar todos sus pensamientos. Estaba por volverse loco y su cabeza estallaría con una sola idea más que se ocurriera. Ok… tal vez debería considerar que el chico fuera hermano, primo, amigo, tío o padre de la chica, tal vez debería estar abierto a todas las opciones. Respiró profundamente y se decidió a mirar de nuevo, antes de largarse de ahí.

Lorean, Hye y Kwon ya estaban de pie y se habían acercado al jardín donde Ken se escondía, sabía que debía irse antes de que lo vieran y le preguntaran qué rayos hacía ahí, pero no puedo mover un solo músculo, cuando de nuevo, Kwon se acercó a Hye y le susurró algo al oído. Luego le dio un beso en la mejilla y volvió a hablar. Hye tardó en reaccionar y sin borrar su sonrisa, dirigió la mirada exactamente a donde Ken estaba. Y no pudo más. El chico salió corriendo como alma que lleva el diablo. No había opciones, Kwon era un ex de Hye, estaba seguro.

Desde su punto de vista, Kwon apretó la mano de Hye y sin mirarla, sin borrar su sonrisa, dijo:

-El problema de ustedes los niños, es que se complican demasiado la vida. Si se prestaran a escuchar, todo tendría sentido-

-Kwon… tienes la misma edad que Ken- le recordó Hye- Si somos niños, tú también lo eres-

-¿Yo? Para nada…- alegó el coreano- Pero bueno, ¿lo has pensado?- preguntó tornándose serio- ¿Vendrás conmigo a Corea?- Hye miró de nuevo donde Ken había estado parado y suspiró… Sí, tenía que irse. Asintió con la cabeza y confirmó:

-He pedido permiso para faltar jueves, viernes y sábado, aunque tenga que reponer horas de mi seminario. ¿Nos vamos el jueves por la mañana?

-Cuando quieras- sonrió Kwon.

:-:-:-:-:

Jueves. 10:00 AM

=Campo de entrenamiento del Urawa Re Diamonds=

-¿Cuánto te durara la farsa?- preguntó Sorimachi a Ken, que bebía agua, cansado de tan solo calentar, para dar inicio al entrenamiento. Esos días, el mes de abril estaba por terminar y para inicios de junio, el mundial estaría ya sobre ellos, por tanto, que los directivos los estaban sometiendo a él, Sorimachi y Sawada a un duro entrenamiento que casi no los dejaba respirar.

-¿A qué te refieres?- preguntó Ken desentendido

-A exactamente cuándo dejaras de haberte tonto y buscarás a Hye Sun para hablar-

-Ya no sigas, te he dicho que eso se acabó- respondió el arquero

-Bueno, entonces ten la nueva, Lorean me dijo ayer que Hye Sun faltara a clases a partir de hoy, hasta el lunes- le dijo Sorimachi, queriendo que su amigo, de una vez por todas, corriera a escuchar a Hye Sun y arreglar las cosas- Se irá de viaje a Corea, con Kwon-

-Ahí lo tienes, se va con él, eso a mí no me debe interesar- el mismo Ken se sorprendió de que lo dicho hubiera salido de su boca, cuando en realidad, había sentido la noticia como un golpe directo al corazón, que lo había hecho temblar y sentirse peor de lo que ya lo hacía.

-De acuerdo- cedió por fin Sorimachi- Yo te lo dije creyendo que aún esperabas arreglar algo. Pero ahí va la verdad…- Eirina dudó, tal vez fuera la única manera, de hacer a Ken entender que debía ir a la universidad- Hye no volverá. Hoy es la última vez, que podrás verla, regresa a Corea y allá se quedará. En estos momentos, debe estar saliendo del campus- dijo sin más. Ken dejó caer la botella de agua y solo atinó a salir corriendo, mientras se quitaba los guantes a medio camino y recibía gritos y protestas del entrenador.

-¿Eso es verdad?- preguntó Sawada, mirando como finalmente, Ken se negaba a no ver más a Hye Sun

-Probablemente lo sea…

:-:-:-:-:

=Campus de la universidad de Saitama=

Aparcó el Camaro donde pudo, bajo corriendo rumbo al edificio de los dormitorios y se encontró con un Porsche rentado, estacionado frente a este, dispuesto a salir sin contratiempos ni obstáculos. Y metiendo algunas mochilas a la cajuela, Hye Sun y Kwon, terminaban de empacar. Apenas los vio, se detuvo. Había llegado a tiempo. No sabía si Sorimachi mentía, pero viendo que al parecer, Hye si se iba, no quiso pensar en cuanto duraría su viaje o que hubiera hecho si al llegar ella ya se hubiera ido.

-¡Hye Sun!- exclamó desde el cofre del Porsche. Hye cerró la cajuela, al tiempo que Kwon decidía no meterse en líos y entrar al carro, en el asiento del conductor.

-¿Qué haces aquí?- preguntó la coreana fuera del asiento del copiloto, con la mano en la puerta

-No puedes irte…-espetó Ken

-¿Quién te lo dijo?- cuestionó la coreana

-¿Y eso qué más da?- recriminó Ken conteniéndose para no correr hasta ella y estrecharla y besarla y no soltarla- El punto es que no puedes irte, tenemos cosas de que hablar, tienes que escucharme y…

-¿Ahora si quieres hablar? Pues lo siento, ahora yo no quiero- le dijo ella abriendo la puerta- Piérdete Ken, se acabó- concluyó, mientras subía y cerraba tras de sí

-¿Qué haces?- le preguntó Kwon

-No empieces y solo arranca- contestó ella poniéndose el cinturón de seguridad

-¿Quieres que lo arrolle?- preguntó el sorprendido, encendiendo el motor

-No me interesa que le pase, si no se quita, pasa sobre él- la coreana cerró los ojos con indiferencia. Kwon sonrió ante esa niñería y le dijo:

-Sabes que si soy capaz de atropellarlo- rió y ella abrió un ojo. Miró a Ken, dispuesto a no moverse de delante del auto

-Vete por la orillita- susurró Hye. Kwon trató de esquivar a Ken al arrancar y tras hacerlo a un lado, arrancó y se perdió en la distancia.

CONTINUARA…

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

¡WA! Ya estamos en la semifinal y eso en serio que pone feliz. Bueno, bueno, las dejo aquí, con este capitulo lleno de intriga, esperando les guste y les resulte entretenido. Ya saben que la vida sin drama no es vida y en estas historias, eso no puede faltar. Gracias a todos por sus palabras de apoyo, nos estamos leyendo, MAÑANA, SÁBADO 13 DE JUNIO, para la gran final, de COMIENZA CON UN BESO, cuarta entrega de la colección: Mundial de Locos (detalles en mi perfil)

Espero sus comentarios si gustan dejarlos. Saludos.

GRACIAS A:

CANDY, chicarara, ValeMisaki, Jos Ro Ma

¡Nos estamos leyendo!

JulietaG.28