¡Olita de mar! Perdonen por el retraso pero mi familia no me dejaba en paz, ya que me castigaron :'(, aparte fui a jugar y estoy muy adolorida, más de mis piernitas, bueno, sin más que decir les dejo el tercer capítulo bonito monito. xD Fenikkusu fuera.
Ambos hombres despertaron la mañana siguiente con muchas expectativas, demasiada confusión, montones de preguntas, pero, sobre todo, un extraño sentimiento de ansiosa tentación, por atravesar el baño que los separaba y rendirse el uno al otro, pero eran demasiado orgullosos, y muy obstinados, aun así, tenían decidido unir sus sentimientos, ambos, esperaban que funcionara.
Levi tras levantarse se dirigió directamente al baño, no muy seguro de sí debería, pues lo que había pasado la noche anterior podría dar pie a que eren intentara algo indebido, pero el ex corporal rápidamente descarto esta idea, ya que sabía que el menor valoraba su vida, pero lo que desconocía era que eren había encontrado una manera más fácil de espiar a su superior, resulto ser que junto a la puerta se hallaba una rendija para que el vapor del baño escapara, pero el castaño la utilizaba para poder observar lo que él consideraba como el cuerpo más hermoso que habían apreciado sus ojos, de hecho el soldado más fuerte de la humanidad poseía uno de los cuerpos mejor trabajados de toda la legión de reconocimiento, el arduo entrenamiento y los años de práctica le habían otorgado la gracia de un cuerpo escultural y bien formado, un adonis de donde se observará y nadie tenía el placer de conocer ese preciosos cuerpo, excepto eren, él había visto cada rincón de su superior y había soñado con el millones de veces, Levi seguro de que el mocoso no entraría a su encuentro se sintió un poco decepcionado pero muy aliviado, que lo encontraran en esa situación habría sido un golpe directo a su orgullo, lentamente se sumergió por completo dentro de la gran bañera, meditaba que le diría al castaño cuando se encontraran después en clases, ¿porque las confesiones son tan difíciles? se preguntaba, bueno no debería ser algo de lo que preocuparse, Levi se dio cuenta de que llevaba demasiado tiempo dándose un baño y se decidió a salir, sin tardanza, se levantó, dándole inconscientemente la espalda al castaño el cual se deleitó con el bellísimo diseño del tatuaje que poseía el mayor, había oído rumores pero hasta ese momento confirmo lo que otros solo especulaban.
El capitán Levi se había tatuado la espalda casi por completo.
Se corría la voz por el cuartel que cuando el corporal había entrado a la legión de reconocimiento era un muchacho rebelde y que por azares del destino había decidido tatuarse, obviamente nadie tenía el suficiente valor como para espiar aunque fuera un poco en la habitación del mayor, y claramente preguntarle acerca del tema seria la sentencia a muerte de quien fuera, pero ahí se encontraba eren, asombrado y extasiado, sus ojos se maravillaron ante aquellos dibujos finos como hilos que recorrían la espalda de su amado, ahí donde sus hombros empezaban se podía admirar el comienzo de dos alas, cruzadas en blanco y negro bajando hasta la espalda baja, con suaves he incluso amorosos trazos, ambas alas se encontraban envueltas por lo que parecían ser corrientes de aire que movían pétalos de cerezo entre ellas, era algo asombroso, lo único que pudo hacer el menor fue soltar un sonido parecido a un suspiro, el cual no paso desapercibido por el azabache quien se dio vuelta mientras amarraba una toalla blanca y esponjosa a su cadera.
-¿eren?-pregunto el corporal
Lo único que pudo hacer eren fue petrificarse en donde estaba y dejar de respirar, si heichou lo descubría estaría en un verdadero problema, del que seguro no conseguiría salir vivo, solo se quedó ahí, fue pasados unos segundos que Levi suspiro pesadamente, ya comenzaba a tener delirios de persecución , no, peor, tenía esperanzas, esperanza de que eren abriera la puerta apenado y le confesara que lo observaba tomar un baño todos los días, cosa en la que el azabache no estaba del todo equivocado, el deseaba que el mocoso entrara corriendo y le confesara su amor, incluso le hubiera gustado despertar y sentir ese aroma tan peculiar que poseía su ex subordinado, claro que nadie nunca podría enterarse de estos anhelos, para el mundo él era un hombre frio, calculador e insensible, pero deseaba ser para eren una persona tierna, cariñosa, alguien en quien el bello ojiverde pudiera confiar, quería estar con él, se había hartado de sus juegos estúpidos, de sus provocaciones inconscientes, de todo; suspiro por segunda vez pero ese fue un suspiro lleno de anhelos y sufrimiento, al menos eso fue lo que sintió eren.
-maldito mocoso, aun cuando no estás aquí me haces anhelarte, eres un imbécil- dijo con vehemencia el poseedor de tan cautivantes ojos plateados.
Eren no se lo podía creer, ¿heichou se estaba lamentando el no poder estar cerca del?, ¿acaso Levi realmente podía amarlo?, fue ahí cuando todo tomo sentido, una epifanía invadió cada musculo de eren, con que era por eso que lo había besado tan repentinamente, ese era el motivo de porque el corporal había explotado la noche anterior,
"Realmente me quieres ¿verdad?" pensó el ojiverde
Cuando el castaño logro salir de su estupor tomo su decisión, era ahora o nunca, tenía que hablar con Levi, con SU Levi, espero pacientemente hasta que el azabache dejo el baño y cerró la puerta que daba a su habitación, se adentró al baño y aguardo ahí cinco minutos que según el serían más que suficiente para que el ojiplateado se pusiera algo de ropa, porque sabía que si lo veía desnudo y acalorado por el baño que se había dado con solo una toalla ¡que dios lo ayudara! Porque él no tendría el suficiente autocontrol como para detenerse, cuando creyó que ya era tiempo solo toco levemente la puerta y firme dijo:
-corporal, voy a entrar-
Cuando abrió se quedó encantado con lo que ante su vista se posaba, el azabache se encontraba recargado en la cabecera de su cama con sus acostumbrados pantalones negros, el dorso desnudo y cayendo de sus mechones rebeldes gotas de agua que no habían secado todavía, placenteramente leyendo un libro, el cual cerro de golpe al notar la presencia del castaño, luego se levantó lentamente, demasiado a juzgar por la posición en la que lo había interrumpido, luego con toda calma se posó frente al menor y levanto la vista ya que la altura no era su mejor aliada en ese momento:
-¿qué mierda te piensas mocoso imbécil para entrar en una habitación ajena de esa manera tan escandalosa?-
-yo…-eren se quedó pensando por unos segundos y luego encaro a el de menor estatura-tengo que hablar con usted, es muy importante-
-lo suficiente como para que faltes a clase?- dijo el mayor viendo de reojo el reloj encima de su escritorio, aunque el verdadero motivo de la pregunta era el de saber si realmente se tomaba las cosas enserio, saber si no era solo un juego, un pasatiempo de un adolecente explorando su sexualidad , quería conocer los verdaderos motivos del menor.
-¡claro que sí!- grito impaciente el castaño, estaba más que nervioso, su corazón no paraba de latir, al igual que el del azabache, este se mostraba tranquilo y reservado aun cuando sentía la sangre subir rápidamente a sus mejillas.
-¿entonces?-
-b-bueno, yo…- el ojiverde estaba deseoso de besar a su superior, se veía tan sensual en ese momento, aun tan pacifico eren pudo notar que las mejillas del otro se volvían coloridas de un hermosísimo tono rojizo, vaya espectáculo que le ofrecía el mayor.
-¿puedo?- pregunto inconscientemente el castaño, sin revelar sus verdaderas intenciones, el ojiplata claramente extrañado solo reacciono para alzar una ceja y ver interrogante a su ex subordinado, gesto que el menor consideraba en exceso atractivo.
-¿Qué quieres decir?- se atrevió a cuestionar Levi
Para contestar a su pregunta eren hizo lo único que rondaba su cabeza en ese instante, tomo la mano del corporal y lo jalo hacia sí, atrapándolo con su brazo el cual rodeaba la cadera del mayor, luego de este tan inesperado acto los ojos de ambos soldados se encontraron, el verde esmeralda peleando y fundiéndose en una mirada tan brillante como la plata, pidiendo permiso de proseguir, el mayor, entendiendo, se acercó más a su amante, rozando intencionalmente sus labios con los contrarios, eren, sumergido en la sensación tan placentera que le provocaba el contacto del ojiplata, cumplió uno de sus más desesperados deseos.
Lo beso.
Lo beso y la desesperación que le transmitió al mayor lo hizo darse cuenta de que muy dentro de su corazón un vacío se llenaba, el calor lo invadía y confusos pensamientos cruzaban su mente.
"si pudiera amarme"
Por su parte eren descubría nuevas emociones, podía percibir la presencia de su amante en todo, cuando lo tocaba, el calor de su respiración y la suavidad de su lengua que pedía a gritos ser atendida.
Era un beso inolvidable.
Uno eterno, especial.
Era SU beso.
¿Qué tal? He pensado en hacer el siguiente capítulo de lemon, pero no soy muy buena aun así, lo hare a ver qué tal, chao, chao
