¡4 Reviews! Wow, gracias por apoyar mi fic, Chic s ;w; se los agradezco.

Slash Torrance: ¡Muchas gracias por comentar mi fic! Juró no defraudarle ;w;)9

SarEma29: ¡Gracias por comentar mi fic! Espero y le agrade este capítulo ;u;

Feyris –Fannia- Nya: ¡Wow, eso sí que fue coincidencia! ¡Gracias por la bienvenida! Espero no defraudarle ;w;

Jellyfish Gaji: ¡Muchas gracias por su review! Aquí tiene el segundo capítulo nwn

Disclaimer: Happy Tree Friends no me pertenece, si no a Mondo Media. Los diseños pueden imaginárselos como quieran, solo que humanizados.

Bueno, sin más preámbulos, les dejo el segundo capítulo.


Flippy estaba realmente confundido.
¿Qué hacia una Chica en ese asqueroso lugar?
Posiblemente, era prisionera o rehén de esos desgraciados. Volteó a todos lados, en busca de alguna respuesta, pero todo era tan oscuro que no podía ver nada. Dio un largo suspiro, mientras tomaba entre sus brazos y cargaba en su espalda a aquella persona que se había encontrado. Sintió un temblor, después otro, y por último, escucho un estallido.
Chasqueó su lengua, mientras que sentía como el polvo que empezaba a aparecer se almacenaba en su nariz, haciendo que estornudase. Con su mano libre, sobo su nariz, mientras escuchaba como la voz de uno de sus compañeros, salía por medio del Wooky Toky. Era nuevamente Mouse.

– ¡¿Flippy?! ¡¿Me escuchas, compañero?!
– S-Si, Si… No grites. ¿Qué ocurre?

Escucho otra explosión, causando una estática en el WT [N/A: Así abreviare el Wooky Toky]. En cuanto nuevamente el piso se calmo por el mini terremoto, Mouse volvió a hablar.

– ¡Todo se está derrumbando! ¡Repito! ¡Se está derrumbando!
– ¡¿Q-Qué?!

Era cierto.
Los pobres focos colgados en el techo, comenzaron a caerse, y el polvo almacenado en este igual. El peli verde bufó con fastidio, mientras acomodaba perfectamente aquel bulto humano semi muerto en su espalda, pues la respiración de esta estaba demasiado pesada y lenta. A una rapidez que el mismo desconocía, comenzó su recorrido, y aunque fuese un jodido obsesivo con la limpieza, le valió mierda si sus botas se ensuciaban de lodo y/o sangre.


– ¡¿Qué no pudiste encontrar esa mierda tan valiosa?! ¡Preferiste salvar a una puta en vez de conseguir "algo" que nos conseguiría el fin de la guerra, Flippy!

Y bueno, ahí se encontraba Flippy… siendo castigado (o regañado) por su superior. Flippy, o mejor dicho Fliqpy, estaba harto de estar escuchando regaños que no deberían ser para nada suyos. No era su culpa que el Marica de Flippy fuese muy sensible con las personas.
Chasqueó su lengua, mientras cerraba sus ojos y dejaba caer su cuerpo en la silla que estaba detrás de él. Como odiaba meterse en líos con su superior.

– Cállate de una vez, viejo… y es Fliqpy, no Flippy.

El de canas hiso una sonrisa forzada, apretando su mandíbula a lo más que podía en el proceso. Retacho en la mesa frente a ellos, un par de documentos, y después, paso a retirarse a paso lento.
El de orbes dorados sonrió para sus adentros, mientras tomaba la posición más cómoda en ese momento, dispuesto a tomar una larga fiesta.
Claro, de no haber sido porque Sneaky decidió entrar.

– ¡Hey, estúpido! ¡Levántate!

Un cuchillo paso rosando su mejilla, causando que todo su cuerpo tomara un color pálido en unos momentos. Un leve rasguño se hiso en la zona.
Fliqpy, ahora Flippy, soltó un gran suspiro y se acerco a paso rápido al chico de piel (por el momento) palida, tomando su cachete y examinándolo en el proceso.
La herida no fue profunda, menos mal…

– ¡Para la próxima, no entres sin tocar! Sabes lo delicado que es Fliqpy…
– E-Esta bien…

El oso humanizado soltó un grande y largo suspiró, para después soltar una pequeña risilla, contagiando a Sneaky después de unos segundos.

– Me alegro que estés bien… Tú y Mouse son como una familia para mí…
– ¡Venga! Deja las cursilerías para luego, Oso ~

El mayor exploto de risa, mientras que el "Oso sangriento" dejaba su expresión en un "Poker Face". Odiaba ese apodo por parte de la armada.

– ¿Pudiste conseguir ese objeto tan valioso, Oso?
– N-No… el comandante dijo que después recibiría mi castigo… aunque sigo sin entender que tan importante debe ser ese objeto para poder acabar con la guerra…

Un escalofrío recorrió su espalda, pues sabia que los castigos de su jefe no eran de esos "Come mierda mientras sonríe".

– Bueno, mientras no sea limpiar los baños, puedes contar conmigo

Ambos chocaron puños, mientras se miraban entre sí.
Sin embargo, un dolor agudo se hiso presente en la mano de Flippy, haciendo que se tomase esta mientras colocaba una mueca de dolor. Sneaky, preocupado, se acerco rápidamente y examino la mano de su contrario. Estaba sangrando. Flippy sonrio una leve risa.

– Déjame adivinar… Fliq no quiso entrar a la enfermería…
– N-No es gracioso… Venga, vayamos para allá

Coloco el brazo de Flippy detrás de su cuello, haciendo que se apoyara en él y comenzaran a caminar. A pesar de que el camino era corto, el lo sentía de los mil demonios.
¿Qué porque estaba todo mal herido? Bueno, ¿recuerdan el derrumbe de la base enemiga? Con pura y suerte pudo salir, lo malo fue que al traer peso de más (que no era del todo liviano), se retraso demasiado, cayendo varios trozos de techo, rocas y entre otras cosas en su débil pero bien entrenado cuerpo. Agradecía a Fliqpy por haberle sacado de esa situación.
Esperen.

¿Dónde estaba ese "bulto"?

– O-Oye, Brother… ¿N-No viste a una chica d-de casualidad?

Sneaky asintió, explicando que le habían dejado en enfermería.
Por un momento, Flippy se sintió aliviado, pero por otro, intrigado. Aún no sabía que hacia esa muchachita por esos rumbos.
Justo en ese momento, pudieron escuchar un grito agudo, muy femenino, provenir de su destino.
"Mierda…" fue lo que pensó nuestro protagonista, al momento que tanto él como su compañero aceleraron el paso.
Sabían que ese grito no había sido de una de sus compañeras de campo.

– ¡¿Qué carajos sucede aquí?!

Exclamaron al mismo tiempo ambos soldados, mientras entraban a la enfermería. Lo que vieron, bueno, era un total desastre. Todas las enfermeras con miedo, se podía ver en sus ojos. Algunos soldados apuntando a una esquina, donde posiblemente, se encontraba alguien.
Mouse, el compañero de Sneaky y Flippy, se encontraba ayudando a las enfermeras de salir del Shock.
Rápidamente, estos dos últimos, se acercaron con velocidad a su compañero.

– ¡Mouse! ¿Qué ocurre, hermano?
– Oh, Flippy, compañero… al parecer ese "invitado" que trajiste salió de control… estuvo a punto de matar a nuestro personal médico.

Hiso un gesto de desaprobación, mientras veía a donde estaba la mayoría de los soldados. Flippy, se quedo pensando por unos momentos, hasta que reacciono.
¿Acaso era esa persona que había "salvado"?
No se lo pensó ni dos veces. Se solto de Sneaky y se fue a paso rápido a donde estaban sus compañeros. A pesar del dolor en sus articulaciones, trataba de pasar, para poder llegar a esa persona.

– D-Déjenme… D-Déjenme ir… P-Por favor…

Escuchaba suplicas femeninas, algo que le alerto más. Al abrir paso entre sus bien proporcionados compañero, la pudo ver.
Bajita y de tez blanca, vestida con una ya desgastada bata (o mejor llamado, costal) mugrienta. Su cabello, era exótico, muy raro… era pelirroja, de eso no se quejaba, pero su cabello tenían forma de púas, como la de los puercoespín, decorado con una caspa muy visible.
Su rostro representaba miedo y terror, mientras que temblorosa sujetaba una Kanata.
Podía ver como todos sus compañeros le apuntaban, y eso le alerto.

– ¡B-Bajen las armas!
– Pero, joven Flippy… ella ataco primero. – Habló uno de sus compañeros, pero Flippy dio caso omiso a eso.
– ¡Q-Que bajen las armas!

Al ver la situación del más joven, decidieron hacer lo que ordenaba, así que dejaron de apuntar a la baja muchacha frente a ellos. Flippy suspiró, y miró a la temblorosa chica frente a él.
Dio un paso, trato de acercarse, pero la chica solo retrocedía hasta el punto que no podía más, debido a que estaba al límite de la habitación. Seguía apuntando nerviosa con el arma al peliverde, pues su confianza no era la mejor en ese momento.

– T-Tranquila… No somos enemigos…

No recibió respuestas, solo un jadeo por parte de ella. Un jadeo muy tembloroso.

– Yo – se apuntó a el mismo – te encontré a ti – la señalo a ella, recibiendo una expresión de desconfianza de la chica. Eso sí que era difícil.

– ¿Puedes entenderme? ¿O hablar? – Asintió dos veces de manera lenta, mientras bajaba un poco el arma. – Bien… ¿Ves a estas personas a tu alrededor? No son enemigas… nosotros te encontramos en la base enemiga. ¿Lo entiendes? Enemiga. – Se acerco más, mientras que la pelirroja bajaba un poco más el arma. – Somos amigos. No te haremos daño… nosotros salvamos, no dañamos… – Flippy alzo una mano, con la intención de tomar el puntiagudo cabello de la chica, pero esta se alejo. – No tengas miedo… ahora, ¿confías en mí? – recibió una respuesta afirmativa muy nerviosa por parte de ella. – Bien… entonces… confía en mí… ¿vale? – nuevamente, acerco su mano a su cabello, esta vez, siendo correspondido (de manera desconfiada) por parte de su contraria.
– Así me gusta… Muchachos, ¿pueden dejarme a solas con ella, por favor?

Los espectadores asintieron, mientras que con inseguridad, salían uno por uno de la enfermería. Solo quedaron cuatro personas, sin contar a las enfermeras.
Eran Flippy, Mouse, Sneaky y la chica.

– ¡Wow, campeón, eres todo un Casanova! – Bromeo Mouse, estallando de la risa en el momento.
– Cállate Mouse…
– Que aguafiestas eres, camaleón ~

Nuevamente, el mayor de esos cuatro volvió a estallar en carcajadas, recibiendo un golpe por parte del "camaleón". Flippy, dio una sonrisa nerviosa, mientras sentía como aquella persona bajita se ocultaba detrás de él.

Volteó a verle, agachándose un poco para poder quedar rostro a rostro.

– ¿Cuál es tu nombre

– ¿No lo recuerdas? Ya veo, está bien, podremos colocarte uno ~

Flippy sonrió, haciendo que, desprevenidamente, sonrojara a la chiquilla pelirroja. Flippy estuvo dispuesta a irse para poder atender sus heridas, sin embargo, alguien tiro de su chaqueta.
Era la chica.

– ¿Qué ocurre?
– … F-Flaky…
– ¿Hmh?
– F-Flaky… ese fue el nombre que me asignaron…

Algo despertó de un momento a otro, en el corazón de Flippy.
¿Qué mierda…?


¡Hasta aquí el capitulo de hoy! Bueno, no es mucho, estoy apurada TwT
¡Espero que les agrade, no olviden dejar review, me motivan a seguir!
¡Gracias por leer "Experimento Fallido"!

Jaa ne!