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.::. Songs of Colored Love .::.
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Disclaimer: Todo personaje aparecido y por aparecer son propiedad intelectual de Masashi Kishimoto, la historia y trama son propiedad reservada de la autora aquí presente.
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-Hypnotize U-
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No podía dejar de mirarla.
Sus ojos la siguieron como imanes cuando ella se adelantó en el pasillo para ganarles a él y a Naruto a entregar su informe sobre el éxito de su misión a Tsunade, que después de la guerra continuara al mando de Konoha, no sin antes claro escuchar las quejas del mocoso Uzumaki por no nombrarlo a él en su lugar, enunciando algo como: "Ya es hora de que te pensiones, abuela Tsunade", a lo que obvia –y merecidamente- se ganó un buen golpe de su parte.
La observó detenerse un segundo en la puerta y tocar, su estilizada y bien proporcionada figura pronto se perdió en el despacho al que enseguida entró con Naruto a su lado. La notó correr al escritorio, hacer una reverencia y dejar un fajo de papeles pulcramente ordenados en una carpeta, para después hacer un par de observaciones, inclinándose un poco, haciendo que las hebras de sus cabellos se balancearan hacia delante, enmarcando su rostro brillando en sonrisas.
De perfil, Sasuke pudo observar la finura de sus rasgos con mayor claridad. Sus pestañas sobresaliendo de sus ojos, aleteando inquietas mientras sus delgados labios proferían una a una, incesantes palabras de las que no escuchó ni la mitad, estaba absorto en delinear la leve inclinación de su nariz y la longitud y perfecto delineado de sus cejas.
No podía dejar de mirarla.
—¡Uchiha!
El sonoro llamado de la Hokage lo sacó de su embobamiento y la miró interrogante. La mujer rubia le dedicó unos ojos cubiertos en sospecha y desagrado por su cínica falta de atención.
—¿No hay nada que quiera agregar?
Sasuke alzó una ceja.
—No. –completó antes de que Naruto comenzara a soltar una serie de escandalosas objeciones y comentarios en torno a su misión en el país de las olas.
Era insano, pero cuando estaban juntos, sus ojos no encontraban más cauce que el de la presencia de Sakura Haruno.
—¿Tengo algo en la cara? –preguntó la medic-nin una vez que lo atrapó contemplando el largo de su cabello. Se lo había dejado crecer después de que la guerra llegara a su fin. Tan cuidado, tan brillante, tan…
Sasuke negó con la cabeza, retirando sus ojos del pelo que ella comenzó a alisarse pensando en que quizá estaba despeinada. ¿Qué diablos le pasaba?
"Maldición".
Había algo. Desconocido. Diferente. Algo que antes no notó.
"Pero si es la misma Sakura, ¿qué puede haber cambiado?", preguntábase en otra ocasión en que caminaba detrás de sus compañeros que hablaban cosas sin sentido como que el usurantokachi era un idiota por no invitar a Hinata a salir, o el porqué de todas las catástrofes mundiales, ese día no habían abierto Ichiraku Ramen.
El andar de la kunoichi era grácil pero rebosante de seguridad, su espalda se alineaba con elegancia hasta su cuello de cisne y con los menudos y estrechos hombros que forjaban la perfecta escultura escondida bajo el verde chaleco Jounnin. Y esos shorts se ajustaban tan bien a sus piernas torneadas, que el faldín que cubría sus muslos sólo acentuaba las curvas de su armónica cadera…
"Rayos". No podía dejar de mirarla.
Y es que era como un conjuro, un aura que parecía permearla en todo momento. El Uchiha no podía ignorarla por más que pusiese empeño en ello, en especial cuando la despistada de la molestia no cooperaba.
—Sa-Sakura-chan… -tartamudeó el Uzumaki en la mañana que quedaron de reunirse en la puerta de Konoha, justo para partir a otra misión a Sunagakure.
La pelirosa había fruncido el ceño, llevando sus ojos en dirección a donde Naruto miraba: el nacimiento de sus pechos que era sugestivamente visible bajo la camiseta de malla que se mostraba por la abertura generosa de su chaleco jounnin, y que llegaba hasta el inicio de sus costillas.
—Tuve que bajarlo. Me apretaba.
Ambos jóvenes, rubio y pelinegro, no fueron capaces de eludir un sonrojo que tinturó sus rostros por la respuesta despreocupada de su compañera de equipo, sabiendo exactamente a lo que se refería. Naruto tosió abochornado, y Sasuke no pudo hacer cosa más sensata que tragar saliva y mantener sus ojos ónix en el escote de la kunoichi.
Se había desarrollado. Es decir, Sakura era ya toda una mujer, no la adolescente de doce años que abandonara en una banca el día que decidió abandonar su hogar; se había sencillamente transformado en una mujer inteligente, fuerte y muy, muy hermosa.
—¿Sasuke-kun?
Su voz aterciopelada envuelta en un tono de confusión le hizo darse cuenta que la seguía mirando de aquella forma extraña, y en esa parte de su femenino cuerpo, no precisamente catalogada como inocente.
Su rostro enrojeció con violencia al sentirse atrapado descaradamente por ella.
—Lo siento. –murmuró intentando ocultar su sonrojo con la palma de la mano.
Y Sakura entendió, ruborizándose furiosamente al comprender los pensamientos que sin intención había provocado en el heredero Uchiha.
Naruto también lo entendió.
—¡Teme! ¡¿Tú..?!
Tal vez Sasuke no enunciara una sola palabra, pero con la mirada lo decía todo.
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"Hypnotize U" - N.E.R.D
SS Month. Day 3. "Watching".
¡Holas! (^o^)/
Un drabble más a la colección, esta vez como una aportación al SasuSaku Month, del que van tres gloriosos días de fanfics, fanarts y fan-de-todo de nuestra agridulce pareja favorita. Me despido, supongo que este mes nos estaremos leyendo muy seguido, pienso aportar lo más posible a la causa, so... aquí andarémos actualizando esta serie de drabbles.
Muchas gracias por sus lecturas, en especial a: Raven Sakura & Me Late El Lemmon.
Un placer escribir y compartirlo con todos ustedes que se dan la molestia de asomarse a este espacio.
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*::Sol::*
