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.::. Songs of Colored Love .::.
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Disclaimer: Todo personaje aparecido y por aparecer son propiedad intelectual de Masashi Kishimoto, la historia y trama son propiedad reservada de la autora aquí presente.
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-¿A dónde vas?-
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La lluvia escurre por el cristal de las ventanas empañadas, el murmullo del agua caer llega a tus oídos como una canción calma y silente; angustiante. Deslizas la camiseta por el largo de tu talle con declarado desenfado. Alisas tus shorts, pasando las palmas por los muslos. Tomas la capa que yace en el silloncito que acompaña la escasa decoración de la varonil habitación.
—Está lloviendo. –dice mirándote desde la cama, adivinas que acaba de abrir sus embusteros ojos negros.
Entiendes el mensaje oculto en esa frase fútil.
"No te vayas todavía".
Y quisieras quedarte, volverte con una cándida sonrisa y botar la chaqueta una vez más al piso para ir a refugiarte en sus brazos una vez más, hundirte en el recoveco de su cuello y aspirar aquel aroma grabado en tu memoria, la misma fragancia fijada en su piel incluso después de tantos años. Qué no darías por tener ese derecho, esa prerrogativa de simplemente cerrar los ojos y abandonarte al sueño hasta que el rayo intenso del sol o el roce juguetón de tu amante te despertasen para iniciar un nuevo día. Y salir a la calle, y tomarle de la mano, y sonreírle mientras él se niega a entrar a la tienda de verduras porque la anciana siempre le trata y habla como si fuera todavía el chiquillo Uchiha, el adorable hijo de la adorable Mikoto. Y sonrojarte por verlo abochornado, y también por la enhorabuena que les regalaría por su relación, augurando una hermosa familia para el futuro. Luego, terminar en la oficina de Naruto, el Hokage y su mejor amigo, comiendo un predecible tazón de ramen mientras Shizune niega en desaprobación por tomar alimentos cerca de documentación importante.
Sonríes débilmente ante tan feliz escenario. Uno que no está hecho para ti en la realidad. Existente sólo en tus ingenuas fantasías. Porque no puedes quedarte, porque no puedes buscar refugio en sus brazos, porque no puedes salir con él de la mano por la calle. Y no puedes, porque no son nada. Sólo compañeros de equipo, compañeros de batalla; son amigos, y desde hace medio año, amantes.
No pareja, amantes. Mantienen sus idilios en secrecía, fuera de los ojos del mundo, incluso de quienes constituyen su mundo: Naruto y Kakashi.
Fuera de sus momentos de efervescencia, de los ratos de ardor que los domina, él y tú son amigos, compañeros, camaradas; dos personas que comparten un lazo de fraternidad que casi raya en la hermandad. Y quizá fuere por ello que ninguno de los dos se atrevió a hablar de promesas, de los alcances de aquella atracción, del porvenir o de un futuro compartido. No, no hubo nada de eso.
No habría nunca nada de eso. ¿Para qué prolongar innecesariamente la agonía cada vez en sus furtivos encuentros?
—Es tarde. –apuntaste llana, rechazando su argumento sobre la impetuosidad del clima.
—Sakura…
—Mañana tengo jornada en el Hospital, Sasuke-kun. –pretextaste una vez más, convenciéndose a ti misma de mantenerse en su papel y no sucumbir a los deseos de hombre que te hacía palpitar entera.
Sasuke leyó la duda bailar en tu voz, pero no insistió
—Mañana… ¿Habrá uno? –soltó apenas en un murmuro, una débil exhalación que pareció escaparse rebelde de sus labios.
Y lograste escucharlo, a pesar de encontrarte a nada de la puerta de la habitación. A nada de salir de esa burbuja que ambos habían creado para perderse y des-conocerse, allí donde no había guerras, no había odios, no había pasado ni resentimientos; donde el dolor estaba vedado, dónde lo único permitido era abandonarse el uno en el otro y vivir el dulce instante, sin importar el ayer y sin saber si acaso habría un mañana para ustedes.
Y entonces lo entendiste.
Él estaba allí. Tú estabas allí. Él estaba vivo, tú vivías. Él había vuelto, se había quedado. Habías recuperado un trozo de tu vida y corazón. ¿Qué importaba si el mundo no llegaba a comprenderlo, si las fantasías no se hacen realidad? Él estaba allí para ti, y tú…
Te deshiciste de la capa que antes ajustaras sobre tus hombros y la dejaste de nuevo en el respaldo, tus pies desnudos regresaron como imantados a la cama donde Sasuke te seguía con sus hermosos ojos negros. Te acostaste a su lado y buscaste ese refugio que anhelabas, abrazándote a él, buscando llenarte de su fuerza. Sasuke te recibió con agrado y te apretó a su cuerpo, sumergiéndose en los orbes verdes que brillaban bajo tus pestañas espesas y oscuras.
Le regalaste una sonrisa cargada de ternura.
¿A dónde más podrías ir? Si tu camino siempre retornaba a él.
Siempre a él.
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"¿A dónde vas?" - Paté de Fuá.
SS Month. Day 16. "Secrets".
¡Holas! (^o^)/
Un drabble más a la colección y como otra aportación al SasuSaku Month, bastante atrasadilla si hay que decir, pero mis ocupaciones no me habían permitido subirlo. Igual, creo que ha quedado un poco gris, estos días como que mis escritos son con tintes angst. ¿Será el clima lluvioso? Who knows... Nos vemos en un próximo, espero lo hayan disfrutado como yo al escribirlo.
Muchas gracias por sus lecturas, en especial a: Raven Sakura & Me Late El Lemmon. Tambien a quienes me agregan en sus alertas y favs, lo agradezco mucho de verdad.
Un placer escribir y compartirlo con todos ustedes que se dan la molestia de asomarse a este espacio.
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*::Sol::*
