Viñieta para Al, bro, Prota Makorrian. No me acuerdo muy bien tus especificaciones, así que no estoy seguro si es lo que pediste xD. Al menos respeté el pairing. Ojalá te guste n.n


Rating: T (podría ser K, pero quiero ponerle T)

Personajes: Asami y Mako.

Pairing: Masami.

Aniversario(s).

Miró otra vez su reloj. Ya se había pasado por cuarenta minutos. Suspiró, apoyando su cabeza sobre su mano. Estaba decidiéndose por sentirse aburrida o enojada. Quizás podría combinar ambos, y hacerle pasar un mal rato a él, si acaso llegaba. Le indignaba tener que quedarse esperando, pero sus piernas la retenían a irse. Parte suya quería quedarse y mirar a la entrada del restaurante, esperando por lo que ya sería un milagro.

Desvió su mirada a otra mesa, donde una pareja hablaba de forma animada y reía. Las miradas que se lanzaban entre ellos eran especiales. Ella nunca había vivido algo como eso.

Se escuchó una campana sonar, y la puerta de entrada se abrió. Su ilusión duró una milésima de segundo. No era él, sino que un amigo nada más. Se sorprendió de todas formas, no esperaba verlo ahí. Cuando salió de su estupor, hizo un ademán con la mano para que fuera notada.

―¡Mako! ―gritó cuando vio que no se percataba de su presencia.

Él giró su rostro y la vio. Sin dudar un segundo, se acercó.

―Asami, ¿qué haces aquí?

―Es mi aniversario.

Al ver la cara de tristeza que ella puso, él en seguida entendió. Se sentó en la silla que el supuesto novio de la chica tendría que estar ocupando.

―Oh, entiendo…

Ella sacudió ligeramente la cabeza, decidida a no deprimirse por eso.

―No importa ―dijo con una sonrisa― ¿Qué haces tú aquí?

―Estuve esperando afuera a alguien, pero parece que ya no va a venir.

Y por alguna razón desconocida, ambos empezaron a reír. Un mesero se les acercó, y pidieron comida. Durante dos horas, quizás tres quizás cuatro, hablaron casi sin parar. De parejas pasadas, de citas desastrosas, de todo lo que se les ocurría. Durante su cena, Asami notó e Mako una mirada. Una mirada que había visto antes, y no hace mucho tiempo. Una mirada que había visto de alguien en la mesa de un restaurante, mientras envidiaba a la pareja feliz.

Una mirada bastó. Desde ese día, Mako y Asami celebran su aniversario en el mismo restaurante, en la misma mesa, a la misma hora. Y siempre se aseguran de no llegar tarde.