Amaneció y junto con ello los ojos de Cosima se abrieron, se levantó y comenzó su día.
Al llegar al Instituto se topó con Delphine en unos de los pasillos, está se le acercó.

-Me entragarás los exámenes a penas los termines, así podrás retirarte más temprano, ¿De acuerdo? - Decía Delphine con tono profesional.

-De acuerdo, pero ¿No sería faltar a mi contrato?, Señorita Cormier - Dijo Cosima algo extrañada

-Me he tomado la libertad de leerlo y aparece en un párrafo que usted puede retirarse antes si es que su horario de salida afectaría en su devolución a su hogar, bueno he querido tomar cartas en el asunto y desde hoy se puede retirar antes de que caiga el sol - Dijo Delphine envarandose

- Oh, está bien... Gracias, Señorita - Dijo Cosima restandole importancia

- Que tenga un buen día - Dijo Delphine comenzando a moverse

Delphine se fue del pasillo y al doblar la esquina Cosima aún sin entender susurró un "Igualmente", no detuvo su caminar hasta llegar a su laboratorio donde seguía pensando en lo recién ocurrido.
Pero al cabo de unos minutos vio la carpeta encima de su escritorio junto con unas muestras, se le salió una pequeña sonrisa al pensar que ella había dejado su tarea para hoy y comenzó a trabajar.
Antes de que sonara la campana para almorzar ya había terminado de analizar y examinar las muestras, abrió la carpeta y anotó las conclusiones, no eran muy variantes pero presentaban una leve mejoría.

*Ring* (campana para el almuerzo)

Cosima salió de su laboratorio y pensó que sería mejor ir a entregarle las muestras a Delphine de inmediato, las tomó y partió.
Algo nerviosa tocó la puerta y de adentro dijeron que pasara.

-Permiso, ya he terminado las muestras, Señorita Cormier -Dijo Cosima entrando y cerrando la puerta

Delphine miraba por la ventana, Cosima quería ver sus ojos pero Delphine no se volteó.

- ¡Que rapida!, quiero decir, Bien Señorita Niehaus puede dejarlas en el escritorio - Dijo Delphine apretando los dientes por su error.

- He visto que el paciente ha presentado una leve mejoría - Comentó Cosima haciendo que el nerviosismo se apoderara de su voz.

- La escucho algo cansada, bueno como ya ha cumplido su trabajo le aconsejo que se retire, buenas tardes Señorita Niehaus - Dijo Delphine casi a regañadientes

- Como quiera - Dijo Cosima saliendo de la oficina.

Ya Cosima afuera de la oficina, se dirigió a su departamento y tomó una larga siesta, Delphine aparecía a los pocos segundos en su terraza, contemplandola, escuchando los latidos de su corazón, el correr de la sangre por sus venas, los pequeños movimientos de sus ojos cerrados, en fin... Todo.

Los días se convirtieron en rutina y la sequedad en el trato de Delphine hacía Cosima iba en ascenso, pero eso no disminuía los sentimientos entre ambas y bien que lo sabía Delphine.

Un día Delphine fue tan seria con Cosima que bordeó lo grosero y ya cuando esta no estaba se hallaba sola en su oficina, un día sucedió lo inevitable.

-¡Maldita sea!, pensé que sería más fácil pero no puedo con esto, no puedo ser así de cortante con ella... hasta me llega a doler - Dijo Delphine en voz alta

- ¿Decías Delphine? - Dijo Leeke apareciendo por la puerta.

- ¡Leeke!, ¿Escuchaste algo? - Dijo Delphine dándose la vuelta y algo titubeante

- Todo querida y déjame decirte que actúas muy bien, así que no te preocupes, la relación de ustedes dos está muy bien en lo profesional - Dijo Leeke sentándose cerca del escritorio de Delphine

- ¿Cómo está su madre? Al parecer aplicaste el tratamiento que nos aconsejó Cosima - Dijo Delphine preocupada

- Al parecer con este nuevo tratamiento su organismo ha dado una respuesta positiva, quiero asegurarme unas semanas o meses más para ver si es realmente efectivo este descubrimiento - Dijo Leeke algo feliz.

- ¿Qué hago con Cosima? Ella de todas formas sabrá la verdad - Dijo Delphine lentamente.

- No te preocupes, tu sabes bien que ellas no tienen mucha comunicación, Cosima no tiene idea de su enfermedad - Dijo Leeke girando en la silla.

- Hay algo que se te escapa de las manos, Leeke - Dijo Delphine sentandose.

- Le leíste la mente, ¿Cierto? - Dijo Leeke aún girando.

- Si, Leeke por extraño que parezca ella confía en mí, aunque me encuentre un ser "inalcanzable" ... Yo le inspiro confianza, yo soy de su agrado y ams... yo le gusto - Dijo Delphine mirando fijo a su escritorio

- ¡Oh, Vaya! Eres toda una rompecorazones Delphine, a la final no entiendo tu preocupación, es un punto a favor que ella confie en tí ¿No? - Dijo Leeke parando la silla

- No lo entiendes Leeke - Dijo Delphine parandose de nuevo y mirando hacia la ventana.

- Delphine es algo sumamente positivo, a menos que... el sentimiento sea mutuo, si no es así no hay de que preocuparse... ¿No? Delphine - Dijo Leeke parándose.

Delphine guardó silencio y la sangre se le subieron a las mejillas, en un abrir y cerrar de ojos Leeke estaba a su lado y percibió su estado anímico con solo tocarle el hombro.

- Realmente te preocupa como acabe ella, es fascinante y no lo había pensado de ti, mira me haré cargo yo... no te preocupes - Dijo Leeke retirando su mano del hombro de esta.

- Y ¿Qué hago con ella? - Dijo Delphine tocándose la frente con una mano.

- Lo que tu quieras - Dijo Leeke volviendo a sentarse en un abrir y cerrar de ojos.

- No te entiendo - Dijo Delphine volteando su cabeza.

- Le gustas ¿no?, te gusta ¿no?... deberías hacer algo al respecto querida - Dijo Leeke casi riéndose de lo obvio que era.

- Ella se sentirá traicionada si sabe que yo sé esto, acabaremos las dos mal... bueno mas ella - Dijo Delphine volviendo a mirar por la ventana.

- Mira hasta el momento no le digamos nada y si es que ustedes se vuelven cercanas aconséjale ir a ver a su madre, ya sabes, más cercanía, se supone que ahí tomariamos recién su caso, ¿Está bien? - Dijo Leeke tratando de poner paños fríos

- Está bien - Dijo Delphine más aliviada.

- Tu tranquila, bueno es hora de irme y continuar con mi trabajo, ah por cierto, tómate el resto del día - Dijo Leeke saliendo de la oficina y cerrándole el ojo.

A Delphine le recorrió un escalofrío por la espalda al saber lo que pensaba Leeke, el quería que las dos estuvieran juntas pero a la vez las hacía jugar con fuego ya que Cosima podía enterarse de todo... Se quedó parada ahí unos segundos y decidió salir.
Bajó hacia el primer nivel y comenzó a caminar por la calle, los días cada vez se hacían más helados, decidió comer algo pero no quería cocinar, entró a un Delivery de comida y pidió un menú.
Se sentó en un gran sofá que había en un costado y comenzó a leer una revista esperando por la comida.

-Un menú, por favor - Dijo aquella voz que Delphine conocía a la perfección.

Cosima al pedir el menú se percató que Delphine estaba en el lugar, por un momento pensó en voltear e irse pero no lo hizo.
Tomó asiento y comenzó a leer una revista también.