A/M: Ningún persona de Naruto me pertenece, son de obra y autoría de M. Kishimoto. Este fic es un conjunto de Drabbles GaaIno. No autorizo a que nadie use mis historias sin permiso.

Advertencias: GaaIno. Leve SasuIno, muy leve casi nada. Lemon en algunos capitulos. Lime. A veces, alteración de personalidades. Espacio alterno.


Poemas a medio acabar, entre tú y yo, y fotos que olvidamos revelar.


Drabble/viñeta: #02. Acuarelas.

Summary: Gaara la había conocido en aquella ridícula clase de pintura que impartían Sai y Deidara, cuando la vio pintando con aquellas acuarelas en ese lienzo desnudo, supo que la quería.


Gaara estaba en un gran lio.

Se vio obligado (por culpa de su malvada-psicótica-no-pelirroja-hermana) a asistir a unas clases que impartían un famoso artista conceptual y frustrado Deidara, y; por supuesto, el gran amor de platónico e imposible de su hermana Temari, Sai, el nuevo niño rico Uchiha; en un entresuelo de un antiguo edificio restaurado con un estilo vintage con bocanadas de aire fresco de estilo sureño con pinceladas de la década de los 60'. Ambos artistas decidieron montar un pequeño negocio de inversión de clases de pintura y dibujo para sacar beneficios para permitir pagarse la universidad, financiarse copas y descubrir nuevos artistas que pudieran trabajar en su compañía. El desorganizado proyecto no hubiera tenido mucho éxito y vida, de no ser por Itachi Uchiha, un innovador mecenas que parecía interesado en todo aquello que traía a su hermana loca (mas de lo que ya estaba, insisto y cabe señalar)

Gaara suspiro agotado. Ni los pocos razonados reclamos y suplicas de su hermano mayor Kankuro hicieron cambiar a Temari de opinión. Su hermana era muy cabezota cuando se lo proponía, era como discutir con una pared y los gritos no lo ayudaban a reflexionar. El pelirrojo malvado arrugo la frente con cansancio cambiando la expresión de su cara a una muy similar a la de un panda psicótico (el insulto preferido de su hermana). Su hermano y el desasistieron agotados hacia varios minutos, era una derrota aplastante. Gaara apenas tenía ni la más mínima idea de dibujo lineal, y Kankuro era demasiado torpe con los pasteles y cualquier-cosa-que-tenia-en-las-manos, cuando se frustraba lo único que hacía era destrozar la lámina con la punta del lápiz HB, sin pararse a pensar en la integridad psicológica y física de la pobre mesa.

Así que, al cabo por obra y culpa de su hermana, (a la que más tarde le acabaría dándole las gracias por obligarle a ir) ambos hermanos, los Sabaku No, se vieron en el apuro de asistir a la desastrosa clase a la que varios amigos, como, Sakura, Naruto, Shikamaru y Neji (Sasori, el desgraciado/malhumorado coordinador-director que no hacía más que quejarse y fartullar a media voz) estaban allí casi por las mismas circunstancias meramente similares.

Gaara estaba nervioso, apenas sabía interaccionar con otras personas que no fueran de su entorno familiar y le costaba relacionarse. Era distante. No parecía muy interesado en todo aquello, a decir verdad. Por segunda vez en el día, suspiro. Profundamente. Su suerte iba a cambiar pronto.

Con pesadez oía los típicos gritos del estúpido del dobe y su novia-pelirosa-Saku-chan discutiendo por cualquier detalle, por insignificante que fuese, que por que estoy aquí, que el profesor es gay y parece una mujer, que me da miedo, que Kankuro me quiere morder, que si Ino-puerca,que si Sasuke-kun, que donde está el pervertido de Kakashi. Sakura suspiro y el rubio de ojos azules se llevo varias palizadas merecidas por ser un idiota diplomado.

Neji intentaba aparecer ajeno a toda realidad, pero sus bellos ojos perlados tranparentes apreciaban cada rincón de aquel desconocido lugar, se respiraba magia en el iré. No pareció notar ninguna presencia más.

Una cálida bienvenida de los artistas pintores que fueron recibidos los alumnos le dieron un encanto más familiar con lo que de inmediato, se sintieron cómodos. Sai les sonrió, era capaz de recodar casi todos los nombres de los jóvenes que estaban allí.

Gaara se sintió etéreo, con alas, libre como nuca, extraño y sus ojos divagaban por aquella estancia en busca de algo que le hiciera detener el latido que no era capaz de calmar. Buscaba algún lienzo bello artísticamente que calmara su sed que llevaba dentro, que le hiciera ver la calma que el buscaba para sentir las cosas, uno que poder llevarse a casa, sentarse y admirarlo durante horas sin decir palabra como si fuera lo más hermoso del mundo, El Lienzo que le hiciera sentirse en paz con todo el mundo y experimentara sensaciones que nunca había tenido la suerte de llegar a sentir.

Su corazón iba a mil por hora como en una autopista sin fin, sobre todo cuando sus ojos se detuvieron en ella. No esperaba encontrársela allí mismo. ¿Qué hacia ella allí? ¿Aquello era una vil casualidad del destino? Poder tener a aquella mujer angelical cerca de su esbelto cuerpo una vez más, aspirar el perfume de su pelo y apoyarla en su hombro.

Aquella joven muchacha, rubia, de nombre Ino, estaba sentada en una gastada silla de madera concentrada en su perfecta obra, haciéndola suya. La vio dando aquellas pinceladas de acuarelas de mar en el lienzo desnudo que lloraba. Inmediatamente, su silueta lo dejo totalmente imprimado y atónito, su largo cabello rubio deslumbrante caía como una cascada graciosa por su espalda de piel nieva, los facciones suavizaban su cara angelical y hermosa, ella estaba totalmente concentrada, y no era capaz de enterarse de nada que pasaba a su alrededor. Sus hermosos ojos azules del color del agua marina estaban clavados en el mar que ella misma con dedicación y talento había dibujado. Sus manos de porcelana delicadas que Gaara quiso rozar sin intención alguna vez estaban ante él. Gaara quiso acercarse a ella, pero no fue capaz, sintió de temor de perturbar a tan hermosa mujer, sintió miedo de su rechazo por primera vez. Sus ojos no dejaban de observarla, y en aquel momento, se olvidó de todo, pero no fue capaz de olvidarse de ella. Por un momento se olvido de todo, de Naruto, de su hermana y solo era capaz de mirar a Ino ¡Oh, que hermosa mujer, la primera en poder despertar sensaciones tan profundas en el!

Ríe cuando todo vaya mal, llora cuando todo tenga motivos para ir bien.

Ella se levantó un momento, y se dio cuenta de que Gaara no paraba de mirarla. Ella sonrió para sí, a Gaara le pareció que estaba preciosa. Ino no cruzo ninguna palabra con él y se alejo en dirección contraria. Gaara no se atrevió a decirle a aquella bella artista lo que sentía y nunca fue capaz de decírselo. Las acuarelas y pinturas de Ino hablaban bellamente por si solas y necesitaba aquello. Asimismo, ella nunca podría olvidarse el tono rojizo de su pelo, tenía una tonalidad cálida y tremendamente familiar que le estremecían, un color increíblemente carmín. Se prometió a si misma pintarlo.

Aun así, el mar de acuérdales que pintaba le seguía recordando a Ino. El próximo cuadro que ella pintaría seria a él.

Una voz varonil y seductora la llamo. Unos cabellos negros alborotados que recordaban a los cuervos, una nariz respingona que se asomaba, y unos labios tan perfectos que ni Deidara era capaz de dibujar con tal maestria. Un hombre que parecía un Adonis, Sasuke. Ella se iría de la mano de aquel hombre, admiraría el lienzo de su mujer varios minutos, la tomaría de la mano y se alejarían. Era un final injusto para Gaara.

Gaara se había imprimado de la bella Ino, y de sus acuarelas... Y sabía que la joven de la que estaba enamorado estaba en sus lienzos plasmada con toda su grandeza. Gaara le compro todos sus cuadros a la artista y con ello inició su querida carrera de bellas artes; era el único recuerdo que tendría de ella, a la que nunca más volvería a ver.


Nota de autora: Holaaaaaaa, aquí seguimos con el segundo capítulo de mi drabble #02 Acuarelas. ¿Quedo muy triste y nostálgico? Me resulta deleitoso, encantador y totalmente satisfacción personal imaginando estos fics. Espero con ansiedad comentarios, criticas, mejoras, ideas, tomatazos, lo que queráis siempre con debido respecto. Los comentarios son importantes para mí, y si no tengo comentarios realmente dejare de escribir porque me entristece no tenerlos.

Animaros a comentar y escribir llenando fanfiction de un mundo más SasuIno y GaaIno. Espero empezar pronto el próximo capítulo, aunque estaré ocupada con mis clases de arte así que intentare hacerle hueco a Gaara.

Nos vemos en el próximo Drabble, fieles lectores.

InoySasuke