Los jóvenes Titanes no me pertenecen, son propiedad de DC Comics y Cartoon Network.

"Cuidado, nada es lo que parece"

-Dick….Víctor… ¡no es lo que parece! -logró articular, mientras movía sus manos en frente de si con nerviosismo. Dick estaba boquiabierto y la cara de Víctor era todo un poema. ¿Cómo creerle si la imagen decía todo lo contrario?

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Esa mañana….

-A correr se ha dicho. ¡Vienen por nosotros!

-¡Que! ¡Dijiste que no había peligro!

-Es hora de poner a prueba nuestra amistad sacrificándose por mí... ¡Oigan no me dejen!

Tres jóvenes atravesaban el patio de una enorme mansión a toda velocidad, seguidos de cerca por feroces perros de caza.

Y es que robarle a un vecino, el cual se rumora que se come a los niños y usa una máscara, es una tarea peligrosa hoy en día. Peligrosa, pero no imposible. Sobre todo si no tienes suficiente dinero para comprarle a tu novia un ramo de flores decente, ni tienes un balón de repuesto.

Y esa fue exactamente la situación de estos tres que, flores y pelota en mano, con peligrosos canes mordiéndole los talones corrían en dirección a la enorme muralla, para poder saltarla y ponerse a salvo.

-¡Al fin! –gritó Wally saltando fuera con una perfecta rosa color rojo sangre en sus manos. Nicole estaría encantada con el obsequio. Luego echó un vistazo a su reloj de muñeca- súper, he marcado un nuevo record.

-¡Mi balón, por fin lo recuperé! -anunció Roy llegando a su lado, elevando su tesoro con ambas manos- estuvo cerca pero valió la pena.

Tomaron sus mochilas y se encaminaron al colegio por el camino de siempre. Sin embargo un mal presentimiento asaltó al velocista pocos metros después.

-Oye, tengo la sensación que me olvido de algo ¿tú no?

-¿Algo como qué? –interrogó Roy haciendo girar la esfera sobre su dedo índice.

-¡Auxilio!-se oyó detrás de la muralla. Congelando de miedo a ambos pelirrojos. No se estaban olvidando de "algo", sino de "alguien".

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-Y así fue como luego de enfrentar a cincuenta ninjas y salvar a una ballena encallada en la playa, termine en la enfermería.

-¿En serio?-le preguntó Rachel mostrándole una suave y burlona sonrisa- pues yo he oído otra versión…una en donde luego de tratar de robar rosas en una propiedad privada, y ser abandonado a tu suerte por tus amigos. Terminas todo magullado y mordido por perros. Me pregunto… ¿cuál será la versión real?

Garfield le mostro la lengua ofendido.

-Sabes Rae, tú como mi súper novia debes creer mi versión… además los ninjas suenan mejor -el joven balanceaba sus piernas sentado en una camilla de la enfermería, debía quedarse allí hasta que la enfermera volviera con el papeleo, Rachel junto a él se dedicaba a curar los rasguños y magulladuras de su espalda y brazos.

-¿Y si no fuera tu súper novia? –cuestionó la muchacha. Pegando una bandita con dibujos de animalitos en su cara.

-Me creerías igual –sonrió, mostrando su extraña sonrisa con colmillo saliente- oye no pongas tus ojos en blanco, no es mi culpa ser tan adorable. Hasta una amargada como tú, cayó ante mis encantos.

La joven le arrancó la bandita de la cara de un tirón, provocando un grito de dolor de parte del muchacho.

-Tus "encantos" podrán servir para todos los demás. Pero a mí no me engañas Gar, eres un bromista empedernido y ladrón de rosas –comenzó a guardar el algodón y la medicina. Luego como no oyó ninguna replica volteó a verlo preocupada.

-Que cruel eres Rachel…-musitó cabizbajo- yo salté el muro solo para traerte flores. Wally le lleva rosas a Nicole, Víctor tiene un auto para impresionar a Karen, Dick es súper inteligente y esas cosas. Y yo…solo soy yo.

A Rachel se le encogió el corazón y corrió a abrazar a su novio, como muestra de arrepentimiento. A veces no media lo punzante de sus palabras y lo hería sin querer.

-Rae…-sonrió tristemente el muchacho- ¡no puedo creer que hayas caído!

Rachel abrió los ojos sorprendida.

-¡Garfield Logan eres un…..!

-Oye no te enojes –carcajeó envolviéndola en un cálido abrazo- fue una bromita.

-¡Estoy enojada, suéltame ahora mismo! -gritaba furiosa mientras trataba de soltarse de los mimos de su novio. Había caído en sus encantos de nuevo. Sin duda era un bromista empedernido, pero esta vez había parecido tan real…. ¡no se lo perdonaría tan fácilmente!

Tanto forcejeo hizo que ambos cayeran al piso. La puerta se abrió y aparecieron Víctor y Dick, que al enterarse de que su amigo estaba en a la enfermería, fueron a visitarlo.

Los recién llegados se encontraron con Rachel en el piso, con Garfield sobre ella sin camisa. Respuesta estúpida en tres, dos, uno….

-Dick…Víctor… ¡no es lo que parece! -logró articular el chico, mientras movía sus manos en frente de si con nerviosismo. Dick estaba boquiabierto y la cara de Víctor era todo un poema. ¿Cómo creerle si la imagen decía todo lo contrario? ¿Cómo creerle si habían escuchados los gritos de Rachel?

-Rae diles…-pidió el rubio poniéndose de pie. Viendo con temor los ojos del moreno ponerse rojos de furia y los del pelopincho oscurecerse de odio. Si no aclaraban las cosas, su vida correría peligro por segunda vez en el día por algo peor que los perros de esa mañana.

Rachel aún recostada en el piso, le dedicó una sonrisa que tan solo él pudo ver claramente. Luego miró sin expresión al par de muchachos que esperaban su respuesta. Y con voz clara y firme:

-Víctor….Dick…. ¡Sobre él! -gritó señalando acusadoramente a su novio. Garfield jamás corrió tan veloz en toda su vida.

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Esto comenzó con un BBRae y termina con un BBRae.

Y con 16 caps esta colección de Drabbles finaliza. Pareciera ayer cuando Nicole arrojaba por las escaleras a Jason o cuando todos perdían la cabeza en un simulacro de incendio. Como suele decir "Bell Star":

"¿Que sería de un escritor sin sus lectores?"

No tengo más que agradecerles su gentil compañía todo este tiempo, por sus reviews y follows, por su paciencia, por darme la oportunidad de poder escribirles, y por sobretodo…

¡Gracias por leer! ¡Hasta pronto!

Connor Kurasay.