Como ya saben los personajes no me pertenecen sino a la gran Stephanie Meyer y la historia tampoco es mía, sino de Abbi Gliness, yo solo la adapto para mi diversión y su disfrute…

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Capítulo 15

Edward POV

La opresión en mi pecho finalmente se calmó para el momento en que llevé a Bella hacia el interior de las puertas de Live Bay. Ver su rostro surcado de lágrimas sólo empeoró el pánico. Sí, ella realmente presionó, yo tenía que regresar aquí y encontrar al chico para disculparme. Estaba dispuesto a hacer lo que quisiera para conseguir que me perdonara.

La llevé al Jeep así ella podría coger su bolso y arreglar su rostro antes de que regresáramos dentro. También me aseguré de conseguir un buen y largo beso. Sólo para sentirla segura en mis brazos y no huyendo de mí, ese había sido el mayor alivio. El hecho de que sabía a labial de caramelo del que se puso, era un extra.

Noté a una chica que estaba bastante seguro de haberla jodido antes, haciendo su camino hacia nosotros. Realmente no quería que nada más de mi pasado fuese expuesto a Bella esta noche. Ya había tenido su cuota de mierda de Edward. Fue un milagro que no insistiera en que la llevara a casa. Alcanzándola, tomé su mano y entrelacé sus dedos con los míos. El simple hecho de que me dejara hacer esto, me hizo sentir como un afortunado hijo de puta.

Levanté las manos juntas y le di la vuelta mientras se reía y luego la puse cerca de mí. —Mmmm... Hueles bien —le susurré al oído mientras encajaba su cuerpo lo más cerca que se pudiera contra el mío. Sus manos se arrastraron hasta mi pecho, hasta que su mano izquierda sintió el piercing bajo mi camisa. Sonriéndome, corrió su dedo pulgar ahí, antes de deslizar ambas manos detrás de mi cuello.

—Son sólo los piercings los que te ponen caliente o también te gustan los tatuajes, porque tengo uno asesino justo debajo de mi bóxer, y dejaré que lo sientas después, si tú quieres —bromeé. Su cabeza se echó hacia atrás en estado de shock, hasta que vio la sonrisa burlona en mi cara. Su risa era justo lo que necesitaba para hacer que el desastre que había sido la noche, se volviera mucho mejor.

—Eres un chico malo. —Jaló el cabello que rozaba mi cuello.

—Puedo ser muy malo. No has visto nada aún —murmuré, inclinando la cabeza para poder morder la suave piel de su cuello.

—No estoy segura de poder mantenerte el ritmo. Soy extremadamente inexperta. Somos de planetas completamente diferentes cuando se trata de experiencia sexual. —Su respiración era trabajosa mientras lamía y besaba diferentes puntos clave en su hombro y clavícula.

—No he dicho nada sobre sexo, Bella. —Sonreí antes de besar su mandíbula—. Tú eres la traviesa que trajo al sexo a colación.

Ver subir y bajar su pecho rápidamente me mareó un poco. Quería bailar, pero maldición si no quería también llevar su culo de regreso a mi cama.

El ritmo de la música cambió y le di la vuelta y presioné su espalda contra mí. Tomé sus dos manos y las envolví alrededor de mi cuello. —Esta es una muy buena vista —le susurré al oído.

Se tensó desde la nueva posición. Esto era algo nuevo para ella. Deslicé mis manos por su caja torácica y moví mis caderas contra ella al ritmo de la música. Poco a poco empezó a sentir la música. Cerró los ojos y apreté mis manos contra sus huesos de la cadera y moví su cuerpo con el mío.

Su cabeza estaba inclinada hacia un lado y me aproveché de su cuello expuesto. Olvidando la sala llena de gente y la banda tocando una de mis canciones favoritas, disfruté de sostener a Bella mientras se dejaba llevar con lo que sentía. Ningún pensamiento o precaución. Era algo hermoso para ver.

Bella pensaba que era la inexperta, pero no lo era. Yo lo era. Bella sabía lo que se sentía tener a alguien en sus brazos para cuidar. Sabía lo que se sentía estar herida cuando lo herían y desear hacerlo feliz. Sabía lo que se sentía el ser tocada y besada por alguien que no era una aventura de una noche.

El sexo con Bella no sería sólo sexo para mí. Nunca sería eso. Sería... más. Mucho más de lo que jamás imaginé. ¿Estaba listo para eso?

La música cambió y Bella se dio la vuelta en mis brazos y se puso de puntillas para darme un beso en los labios antes de entrelazar sus dedos con los míos. —Eso fue divertido.

Bajé la cabeza para darle un beso más profundo. Tener esa conexión con ella fue incluso diferente para mí. —Sí, fue divertido —contesté después de conseguir su sabor en mis labios—. ¿Estás interesada en conocer a la banda?

Levantó la vista hacia el escenario como si Jackdown anunciara su separación. —Sí, claro.

—Te lo advierto ahora, Cayo es el típico cantante principal. Él piensa que todo lo que tiene que hacer es sonreír y las chicas dejarán caer sus bragas. Me voy a asegurar de que entienda que estás fuera de los límites, pero aun así hará comentarios sugestivos. Lo llevaré afuera y golpearé su culo si es necesario.

Bella se rió. Pensó que bromeaba. Obviamente no había conocido a un cantante. Sólo esperaba que Cayo realmente no me molestara. Dependía de que tan drogado esté.

Bella POV

Edward me llevó de regreso a la mesa en la que estuvimos antes. Había mucha más gente alrededor. Otra mesa fue agregada a un costado. Los miembros de la banda que noté anteriormente se reunieron alrededor de la otra mesa y le gritaban sus órdenes al barman. Rose reía y empujaba al cantante principal sin camisa. Él estaba sentado en su regazo sacudiendo su cabello sudoroso sobre ella. Me sorprendía un poco que su marido de aspecto rudo, no estuviese molesto por eso. Entonces, el cantante levantó su cabeza y sus ojos se encontraron con los míos. Vi el parecido al instante. Sus ojos eran del mismo color y la forma exacta que los de Rose. También tenían bocas similares.

—Tal vez le dé una paliza sólo por la forma en la que lo estás mirando —gruñó Edward a mi lado. Sorprendida por su tono molesto, volví mi atención a él.

—¿Qué?

Le gruñía al sujeto sin camisa con un muy sudado cabello.

—¿Edward?

Finalmente rompió la intensa mirada que tenía con el cantante y me miró. —¿Sí?

—Lo miraba porque estoy sorprendida de que estuviese sentado en el regazo de Rose, entonces vi su cara y noté el parecido. Eso fue todo.

Su ceño se alivió. —De acuerdo, bien.

—El convicto está de regreeeso —dijo el cantante con voz cantarina.

—Bella, el matón en el regazo de Rose es su hermano, Cayo. Y Cayo, esta es Bella, mantén tu mierda lejos —dijo Edward a modo de introducción.

Las cejas rubias de Cayo se dispararon y saltó del regazo de su hermana sorprendiéndome. —Miieerda. ¿Edward Cullen ha sido atrapado? Di que no hermano. Di que no es jodidamente así. —El asombro en la voz de Cayo era un poco inquietante. ¿Era realmente tan difícil para todos creer que Edward estaba en una cita? ¿Con una chica que no quería compartir?

—¿Qué es esto que oigo? —El bajista sin camisa que cantó un par de canciones, se inclinó sobre la mesa con un trago de algo en la mano. Todo su pecho y sus brazos estaban cubiertos de tatuajes.

—Eso —dijo Cayo apuntando hacia nosotros con la mano con la que sostenía su cerveza—. Edward no la compartirá. Tu horrible cara no estará disfrutando ni sacando ventaja de la cara bonita de Edward esta noche. Él tiene a su mujer. No va a coquetear con nadie para compartir contigo.

Edward se tensó a mi lado. No tuve que preguntar por qué.

—Bella, ese idiota es Aro. Toca el bajo y se pone a cantar cuando Cayo comparte el centro de atención.

Lo había notado antes, cuando estaba sentada en la mesa. Mirar a alguien que sabía tocar el bajo era siempre interesante para mí.

—Eres bueno. Estoy impresionada por el hecho de que puedas lograr asimilar a Flea.

Cayo y Aro se congelaron.

—¿Sabes quién es el bajista de los Red Hot Chili Peppers? —me preguntó Aro. La conmoción en su rostro me hizo sonreír.

—Sí, lo sé. Flea es uno de los grandes en mi opinión. Pero Jon Paul Jones es mi favorito por siempre —contesté.

Aro estrelló su chupito aún lleno sobre la mesa y algo del contenido salpicó alrededor. —¡Santa mierda! Sabe quién es el bajista de Led jodido Zeppelin.

Desvió la mirada asombrada hacia Edward. —Haré lo que sea hombre. Sólo déjame tenerla, ¿por favor?

El brazo de Edward se aferró a mi cintura y me acercó más a su lado. —No sucederá. Retrocede.

—Mierda hombre, ¿sabes cuantas chicas de las que he conocido saben siquiera qué demonios es un bajista? ¡NINGUNA! ¡Malditamente NINGUNA! ¿Dónde la obtuviste? También quiero una.

Edward rió a mi lado. —Lo siento, hombre. No va a suceder.

—Tal vez podrías ir a una escuela de música y conocer chicas que saben cómo tocar el bajo. Por lo general las que recoges en los bares sólo saben cómo bajar la cremallera a tus pantalones —informé.

La mesa entera estalló en carcajadas. Edward me dio un beso en la cima de mi cabeza y apretó mi costado.

—Bien, diablos ahora yo quiero una —intervino Cayo.

—Deberías traerla más seguido, Edward. Me gusta esta —dijo Rose sonriéndome.

—¿Qué quieres decir con "esta"? —preguntó Aro antes de vaciar su chupito—. Nunca ha habido otra que él haya mantenido por más de un par de horas.

—Es suficiente. No estoy de humor para evitar que sus culos sean azotados por Edward esta noche. Si decide hacerlos callar, lo voy a dejar —habló Emmet por primera vez.

—Él sabe que estamos bromeando. —Cayo me lanzó una sonrisa arrogante y me guiñó un ojo.

—Miieerda, no estoy bromeando. La quiero —dijo Aro antes de tomar otro chupito de una camarera.

—¡MARCUS! —gritó Cayo a la multitud. Me di cuenta que las chicas con demasiado maquillaje y no la suficientemente ropa, flotaban a nuestro alrededor como buitres. ¿Esperaban a que uno de los miembros de la banda las notara?

Un tipo con el pelo largo, peinado con una cresta y pantalones vaqueros muy ajustados, se aproximó con una chica en cada brazo. Ninguna de ellas parecía mayor de diecisiete. Estaba más que segura de que no eran legales.

—Por favor dime que chequeaste su identificación —gimió Aro con molestia.

—Confío en ellas. Las dos tienen dieciocho años, ¿no es cierto, chicas?

Las chicas asintieron al unísono.

—Claro que sí —murmuró Edward a mi lado.

El nuevo chico finalmente miró en nuestra dirección y su mirada se centró de Edward a mí y de regreso a Edward. —¿Ya elegiste una para la noche?

Edward hizo un sonido de disgusto con su garganta. —Bella, éste es Marcus, el baterista. Marcus, ella es Bella, mi cita. —La mirada de advertencia en los ojos de Edward no pasó desapercibida por mí.

La expresión de sorpresa de Marcus era algo a lo que ya empezaba a acostumbrarme. ¿Si era tan loco que para Edward tener una cita con una sola chica, entonces por qué está conmigo? ¿Si nos acostamos, eso será todo? ¿Terminaría conmigo? ¿Me engañé pensando que era un buen tipo? Porque sabía que él no era exactamente un buen tipo.

—Que me condenen —fue la respuesta de Marcus.

—Sí, ya sabíamos que estabas condenado. Incluso antes de que decidieras salir con dos estudiantes de primer año de la secundaria. —Cayo arrastró las palabras en un tono divertido.

—Te dije que tienen dieciocho —insistió Marcus.

—Estaremos en dos —los interrumpió Aro y se tomó lo último de su chupito. ¿Cuántos había bebido durante su descanso de cinco minutos?—. Vuélvela a traer —le dijo Aro a Edward y luego me guiñó un ojo.

—Lo siento por él. Pero desataste un cierto conocimiento estelar en los bajistas famosos. Eso es como porno para Aro —dijo Edward con una sonrisa.

—Eran entretenidos —le aseguré.

Me atrajo hacia él y me estudió un momento.

—¿Quieres decirme cómo sabes de bajistas?

¿Estaba dispuesta a compartir eso con él? Yo sólo había tocado mi acústica una vez la otra noche. Compartir más de Jacob con Edward se sentía mal. Si Edward está solo en mi vida por el verano entonces, ¿quiero darle tanto de mí? Si yo hubiese imaginado que habría más para nosotros, eso le pondría fin a esta noche. Edward no se comprometía. Yo era sólo una aventura de verano.

Me encogí de hombros. —Me gustan las guitarras, supongo.

No se lo tragó. Podía verlo en sus ojos, pero tampoco me presionó.

—¿Estás lista para irte? —preguntó.

—Sí, creo que lo estoy.

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Hasta aquí llegamos por hoy….

LOQUIBELL: A mi también me gusta el fic y ya que tengo DEMASIADO tiempo libre mejor lo aprovecho antes de comenzar la universidad.

Marieisahale: Esta celoso pero lo aclararon rápido… además el Edward celoso me encanta.

Guest: Gracias por tu review me encanta que te guste mucho esta historia también en una de mis favoritas.

Nadiia 16: Noooooooo lo hago a propósito….. Bueno un poquito. =0P Pero no te preocupes que vienen muchos momentos buenos, no tan buenos y algunos picantes.

YouHysteriaMyHysteria: Todavía quedan varias cosas por resolver y alguna que otra sorpresita.

Leilaamt: Gracias por tu review y no te preocupes que mi propósito es actualizar diario hasta el final dela historia.

Gracias a todas por sus reviews no saben lo mucho que me anima leerlos y lo feliz que me hacen. Si me olvide de alguna, háganmelo saber sin miedo. Exceptuando a mi Eddie, no muerdo… =0P

Un abrazo, un besote y hasta mañana

Elisse