Capítulo 3

¿Traición o Atracción?


― ¿Cómo que me vas dejar andar? ― Cuestionó la humana, con la sorpresa dibujada en su rostro.

―Claro, no eres un animalito que no sepa obedecer a su amo…― Comentó el lobo, tomándole de la barbilla.

En cambio, Viry se hizo a un lado, diciendo nada contenta ―Eso es grosero… ―

―Tú te lo buscaste. ― Objeto el lobo, alejándose poco de ella, cerca de la compuerta. ― De cualquier modo, solo falta un día para llegar, así que, por tus tremendos esfuerzos de portarte bien, te dejo salir. Solo no entres al puente de mando, ahí está Algy casi todo el tiempo, o abajo, en las turbinas. ―

Viry un poco incrédula, respondió ante lo dicho por aquel lobo ―…Pues bueno… Agradezco la oferta. ― Poniéndose de pie de la cama, y pasó a un lado de Wold, el cual se encuentra recargado a un costado de la puerta.

―Bien, si quieres hacer ejercicio, tenemos un espacio, hay un pequeño gimnasio más adentro, en la segunda planta. ―

―Eso suena bien… ― Dijo la chica, pasando la puerta, y a aquel lobo oscuro.

―Espera…―Le tomó del antebrazo, causando que volteara a verlo. Y ambos se miraron unos segundos, la intimidante mirada azulada del lobo le puso nerviosa, no decía nada, solo la veía.

― ¿Q-qué… qué quieres? ― Preguntó al no soportar la presión.

―Solo te veía. ― Le soltó en el acto, y se adelantó a ella, dejándola parada frente a la puerta. Viry veía aquella espalda masculina alejarse, y sin querer se ruborizo. Se dio cuenta de algo y hasta sacudió su cabeza levemente ― ¿Qué estoy pensando? ―


Mientras tanto:

―Oye, Falco… ¡Levántate! ― Se escuchó por parte de Charlie, el cual jaloneó de los pies al halcón azul de lo que es una cama individual, lo hizo por fastidiar, y al caer al frío suelo éste rezongó; rascándose la cabeza, y con el ceño fruncido le miró ― ¡¿Cuál es tu problema?! ¡¿A quién se le ocurre levantar a la gente así?! ―

Charlie con su típico semblante de malos amigos, se le puso, prácticamente encima y le dijo ― A mí no me hables así, eh. Y ya levántate del suelo, tengo como diez minutos hablándote, y no me diste otra opción. ―

―Eh… ¿En serio? ―Respondió un poco sorprendido de sí.

―Sí, ya te lo dije. ―Respondió con pesadez ― Cámbiate y ve a almorzar algo, ya solo estamos a un día de camino, y aun debemos saber dónde buscar al llegar a esa base. ―Terminó de decirlo y salió de aquella pequeña habitación, que obviamente compartía con Wolf, el cual ya se ha despertado desde un rato, y Falco ni cuenta se había dado.

Al poco rato salió vestido de la habitación, luciendo una vestimenta muy parecida a la del Star Fox: Adventures, cuando ayuda a Fox al final con Andross.

Caminó un momento más, y al pasar por otra puerta, se escuchaban las voces de los presentes, ya desayunando y charlando. Se dirigió a una amplia mesa, dónde Charlie apenas se sentó, luciendo su traje ya mencionado con anterioridad, y Wolf está a un costado, quien traía un saco de un café muy oscuro y sus ropas de color un rojo oscuro, casi guindo, y claro sin faltar su visor, del cual es difícil separarse.

― ¿Qué vas a querer, Falco? ― Preguntó Charlie, al ver al halcón ya acomodándose a la mesa, a un lado del lobo, ya que del otro extremo se encuentra Katt junto con Kool, aquella felina rosada le veía discretamente mientras terminaba de sus alimentos.

―Uhmm… Se me antoja un omelete…― Respondió

Charlie giró su vista y exclamó ― ¡D-Roid, prepara un omelete y sírveselo al pájaro sentado a la mesa! ―

Falco se molestó un poco al oír cómo le llamó, pero también su curiosidad se hizo presente, alzó un poco su vista, viendo una blanca y pura cocina, no muy grande, y entonces justo cuando iba a preguntar. La comida había caído justo frente a sus ojos, y de repente un largo brazo mecánico, colocó un vaso con jugo de naranja a un costado suyo, éste se sorprendió sobresaltándose un poco de su asiento, y balbuceó.

Charlie al verle impresionado, le interrumpió su inentendible palabrería ―Él es D-Roid, un androide de uso personal, que gane en una apuesta…― Dijo dándole un sorbo a su taza de café.

Falco le miró y dijo con una sonrisa de lado que más bien parecía una mueca ―…Ah… Gracias por decirme… ― Pasó su vista al robot, notando que se diferencia mucho a R.O.B 64, es una especie de figura humanoide, con rasgos muy sutiles a los de un ser humano, pero su rostro, parece ser completamente blanco, no se podía notar sus gestos. Aquél androide hizo una reverencia, y regresó a la cocina dando por terminada su labor.

―Increíble ―Mencionó en voz alta el halcón.

― ¿Uhm? A qué es bueno ¿verdad? ―

―Sí… Por cierto, siempre ganas en las apuestas o qué…―

Charlie dejó la taza en la mesa, se cruzó de brazos y se recargó al respaldo, para contestarle con una sonrisa malévola ― Claro. ― Dijo de manera arrogante.

O'donnell, también le miró y sonrió de lado, comentando ― ¡Je! Eres un vicioso. ―

―Hey, desde que conozco a Viry lo he ido dejando. ―

―Sí, te creo. Ya paso con los cigarrillos, pero ahora es la cafeína. ― Respondió el lobo, señalando la taza.

A lo que enseguida el conejo la tomó y fingió demencia ― Mentiras… ―

― ¡Ha! Hasta yo concuerdo en eso, con Wolf. ― Habló Katt, del otro lado de la mesa, llamando la atención por supuesto de Falco, quien seguía con su almuerzo.

― ¡Oye, de qué lado estás Monroe! ― Exclamó Charlie, poniéndose de pie, y caminó molesto diciendo ― Métanse en sus propios asuntos. ― Salió del comedor de manera exasperado.

Falco, sin importarle mucho lo que sucedía, terminó de comer, y al cabo de un minuto o menos, la compuerta se abrió, entrando nuevamente el conejo verdoso, Wolf y Katt se le quedaron viendo expectantes, Charlie sólo tomó su taza; sin mirar a nadie y volvió a salir.

―Sí que le gusta el café ―Mencionó Kool para romper la tensión

―Eso es evidente ―Respondió Katt, cruzada de brazos. ―Por cierto, chicos… Cambiando de tema. ― La joven colocó sus codos sobre la mesa, y se puso seria. ―…Como bien saben ustedes, al lugar en que vamos, no se permiten mujeres. ―

Interrumpió Kool, explicando. ―Por esa razón, Katt y yo no entraremos, nuestro trabajo en realidad era solo entregarle el paquete a Charlie, y el acompañarlos ya fue como de pilón. ―

―Entiendo. ― Contestó Wolf, a la vez que se ponía pensativo ―… Había olvidado ese pequeño detalle. ―

― ¿Qué? ¿Qué ocurre si saben que es mujer? ― Cuestionó el halcón.

―Eso es obvio Falco, las mujeres no tienen permitido estar ahí, claro hay sus excepciones pero en ese caso, ya es de estar hablando de personas con dinero o poder. En tal caso que alguien se diera cuenta, es muy probable que le hagan daño… No es necesario que entre en detalles. ―Explicó Katt, quien miró al halcón notando un semblante preocupante. ― No te desanimes, no creo que ese otro lobo la deje andar por ahí, lo más seguro es que la haya disfrazado. ―

―…como un chico…― Terminó la frase de la otra.

―…Sí. ― Respondió Katt.

Falco miró a Wolf, ambos pensaron lo mismo, pues no sería la primera vez que ella tuviese que asumir el papel de un hombre.

Kool les miró un momento y curioso preguntó ― ¿Ocurre algo? ―

Ambos voltearon a verlo y al mismo tiempo respondieron ―No, para nada. ―

―En fin, chicos, espero que lleguemos pronto, ya solo es menos de un día de camino. ― Se puso de pie de su asiento ―Será mejor que busquemos al dichoso conejo, para discutir su plan…―Se dio la media vuelta, Kool también se paró. ―…Si es que tiene uno…―Terminó de decir. Y salió del cuarto.

A lo que Falco y Wolf se quedaron un momento a solas ―Volver a disfrazarse de chico… eh…― Expresó el lobo en un tono mustio.

―…Sí… Estará bien si lo hace adecuadamente. Además si te engañó a ti, lo hará con cualquier otro tipejo. ― Opinó de manera despreocupada.

―Uhmm…―Expresó Wolf ― No es eso lo que me preocupa… Es que de igual forma, vestida de chico… ―Se sonrojo de repente, cosa que notó el halcón azul y sorprendido soltó ― Estás imaginándote cosas rara, ¿verdad? ― A lo que el lobo se sobresaltó un poco e intentó excusarse ― ¡Eh! ¡Qué dices! ―

―Yo qué, tu eres el pervertido aquí. Siempre estás encima de ella como el lobo que eres. ―

―Oye, oye… Soy el novio, y es obvio que sienta atracción por ella, en todos los aspectos―

―En todos los aspectos…― Repitió como si dudara de ello, para luego soltar una risa burlona ― ¡Ja! Sí que eres un amante de los tabúes ―

― ¡Hey! ― Se puso de pie, y se le plantó enfrente de manera amenazante, para tomarlo por el cuello de su ropaje. ― No te pases pajarito ―

―Qué, ya vas a usar los insultos de Charlie. ― Respondió, sin molestarse mucho que digamos. ―…No me importa que seas el novio, eso es lo que eres, ella aún podría cambiar de opinión. ― Le miró con una ceja arqueada, causando que O'donnell, dudara un segundo.

―Pero, qué cosas dices… ―Le soltó con brusquedad ―…Sé que aún sientes algo por ella, al igual que Charlie. No creas que no me doy cuenta de cómo miran y susurran a mis espaldas. ―

―Tu eres el enfermo, que se enamoró de un chico. ― Se acomodó un poco su ropa ―…Todavía me preguntó cómo es que no te diste cuenta. ― Sonrió al final de manera cínica.

― ¡Deja de sacar cosas del pasado! ― Exclamó Wolf con fastidio.

―Del pasado o no, son verdades. ― Se puso de pie, para estar a la par del lobo frente a él. ― ¡Sabes que no te soporto, no me gusta la idea de que estés con ella! ―

― ¡Ya basta Lombardi! Deberías estar satisfecho de que siquiera lo intentaste, ella fue la que tomó la decisión. ―

― ¡Sí, eso lo sé! ―Gritó, al mismo tiempo que le dio la espalda ―…Y no me gusta quedarme con los brazos cruzados… Si puedo quitártela, lo haré. ―

―Pues vas a tener que esforzarte…― Contestó Wolf, dando unos pasos a su costado, pasándolo de largo dijo ―…No eres el único en la lista…― Salió del comedor, dejando a Falco abrumado con sus pensamientos.


Entre tanto, la chica empezó a curiosear por algunos rincones de la nave, era bastante grande en realidad, intentó recordar los caminos para ya tener un mapa mental del lugar; para alguna emergencia o cualquier otra cosa que se ofreciera, se adentró a un pasillo, que daba más al interior, presionó un botón a la orilla de una compuerta que le dio el paso, ella se introdujo a dicha habitación la cual permanecía con una luz tenue, notó una cama individual, poco desarreglada, ropa tirada en el suelo que después de echarle un vistazo al acercarse, la reconoció. Sorprendida y hasta roja se dio la media vuelta, pero escuchó más al fondo el sonido de una puerta más abriéndose, y unas pisadas sutiles y tal vez húmedas. Su cuerpo se tensó y entonces.

―Vaya, vaya…― Escuchó tras de sí, la voz de Wold, quien salió del baño, con una toalla en la cadera, y otra en su cabeza, era obvio que acababa de tomar una ducha caliente, ya que aún se podía divisar un poco de calor y vapor en él y el cuarto de baño. ― Qué tenemos aquí…―

Viry no quiso voltear, pero tampoco podía moverse, la presencia de aquel por alguna razón se lo impedía.

―…Andabas fisgoneando ¿eh? ― Lo dijo ya cerca de su oído, lo cual causó que se escamara, y se estremeciera al mismo tiempo que solo se excusó ― Me diste permiso para andar por donde quisiera, tu habitación no estaba dentro de las restricciones ―

―…Uhmm…― La rodeó para ponerse justo frente a la compuerta y se recargó en ella apropósito, Viry pudo observar su marcado cuerpo, realmente lucía bien, y que se mantenía ejercitado. En seguida desvió su vista a un lado, sonrojada claro. Wold sonrió como siempre y dijo tan desvergonzado como suele ser ―… No lo sé, algo no me deja creerte… ― Se acercó a ella, intencionalmente, sabiendo a la perfección que la ponía nerviosa y más en el estado en que se encontraba. ― Oye… ― Le tomó de la barbilla obligándole a verle ― ¿Por qué apartas la mirada? Eres un chico… ¿no? ―

―…D-deja de decirme eso… No soy un chico― Le tomó de su mano, y la llevó justo a su pecho, para que palpara bien uno de sus senos, el tipo sorprendido por el acto, aprovechó para manosearle sonriendo muy complacido.

―Oh…― Expresó poco impresionado. Luego la soltó y dejó su mano al aire; con la forma de la copa de la chica, y luego soltó ―…No sentí gran diferencia…―

La chica avergonzada, exclamó ―No me importa. ― Caminó quitándolo del camino sonando muy molesta ― Con permiso…―Saliendo con prisa del cuarto.


Al poco rato, por querer olvidar aquel bochornoso momento, la humana, se encontró finalmente en el pequeño gimnasio, se sintió aliviada, trayendo a su mente algunos recuerdos con su antiguo maestro y ahora amigo Charlie Black. Por supuesto, extrañaba a los demás, en especial a su actual pareja, Wolf O'donnell, en quien tiene fe de que la encontrara y la sacará de este aprieto como se lo había dicho. Sabe que es terco y no descansará hasta sacarle unos dientes al culpable de su secuestro. Pero mientras eso solo quedaba en sus pensamientos, ella seguía desquitando sus ansías y mal humor contra ese saco de boxeo, que golpeaba sin parar, de un color azul, solo con sus manos y pies cubiertos por vendas, realizaba patadas, y muchos ganchos.

Wold apareció en el sitio observándola a una distancia considerable, sin que ella se diera cuenta todavía de su presencia.

―…Oye… Deberías calmarte, o vas a matar a ese pobre costal de arena…― Hizo de comentario, aquél lobo oscuro, mientras se iba a acercando a ella.

La chica se detuvo, era claro que ya tenía rato ejercitándose, respiraba agitada, y notaba sudaba, respondió de mala gana. ― ¿No puedes darme un momento de paz…? ―

―…Cuida esa boquita tuya…― Amenazó, al detenerse a un lado suyo.

La chica miró a otro lado y dijo entre dientes ―…Al menos, agradece que me desquito con esto, y no contigo…―

― ¡Ja, ja, ja! Eres una sádica, ¿lo sabías? ― La tomó del antebrazo y la jaloneó volteándola a él y pegándola a su cuerpo, le dijo ―Te encantaría estar en el papel dominante. Pero sabes qué… Ahora lo tengo yo. ―

Viry se sonrojo un poco y confundida, tal vez, replicó ― Ah…suéltame…― Se sacudió para que la dejase ir, lo cual hizo.

―Ay… no tienes remedio…― Caminó a otro lado del lugar, a donde hay una pequeña nevera plateada, y sacó un par de botellas de agua, volviendo a donde la chica que le miraba con precaución. ―Toma… Debes estar sedienta, después de tanto ejercicio. ―

―…Uhm…―Miró aquella botella con desconfianza, y aun así alzó su mano para tomarla.

―Buena chica…― Comentó Wold, con una sonrisa cínica.

―Déjame…― Replicó la humana.

Wold sonrió, abriendo su botella de agua, y comenzó a beber, la chica se dirigió a una banca justo frente a un enorme espejo, allí tomó asiento, y también una toalla blanca, que colocó alrededor de su cuello. Sentada sobre esa banquilla acolchonada, la chica se secaba la frente, mientras el lobo se sentó a su lado. Un momento de silencio, reino… Cosa que solo tensaba a la humana, y le deba nervios el tener al varón tan cerca, pensando que de un momento a otro pudiese actuar de diferente manera. Así que se le ocurrió hacer una pregunta para aligerar el ambiente y despabilar su nerviosidad.

―Por cierto…― Escuchó el lobo, quien solo le miró de reojo, sin mover la cabeza, poniéndole atención. ―…me he estado preguntando desde ayer… ¿Dónde está tu otro compañero? ― Ella, elevó su vista, y le miró ― El que estuvo contigo aquella vez en que nos conocimos…―

― ¿Red, dices…? ―

―…Sí, él… qué ha sido de…―

Interrumpió de repente contestándole ―Él falleció hace un par de años, en prisión. ―

― ¿Qué? ― Dijo la chica impresionada, y sintió que no le gustaba mucho que digamos el que se lo preguntara.

―…Fue inevitable, y además Algy lo conocía también, ya que estuvieron compartiendo celda, y así fue como él contacto conmigo.

―Oh… ya veo. Lo siento. ―Dijo cabizbaja la chica, pensó que había metido la pata, de repente él se puso un poco distante, por el hecho de haber preguntado acerca de Red, cosa que dedujo que se llevaban bien, y era evidente que tal vez, aun le dolía la pérdida de un amigo.

A lo que el lobo pudo divisar que parecía estarse lamentando, así que soltó un suspiro para darle a entender que no se sentía tan mal como ella lo imaginaba. ― No te pongas así. Son cosas que pasan. ― La chica al oírle reaccionó, volteando a verle con compasión aun en sus ojos. El lobo continuó diciéndole ― Como ya dije, fue inevitable, una pelea de internos, donde él estuvo en el lugar y momento equivocados… A cualquiera le pasa, ¿no? Uno nunca sabe cuándo será el tiempo de su… deceso… ― Uso aquella palabra para que no se escuchará un poco más cruda.

―Bien… Si tú así lo miras, está bien. ― Se puso de pie, secándose nuevamente el rostro, y cuello, el lobo la miró desde atrás, y parecía catalogar todo en su mente.

―Ahora que te pongo más atención… Tienes un buen cuerpo desde este ángulo. ―

La chica evidentemente se molestó, y no se pudo aguantar esta vez ante la zalamería de sus labios, y se volteó con la mano hecha puño, impactándolo cerca del rostro de ese cínico lobo de pelaje oscuro. Viry, con la vista puesta en esos ojos azules que le miraban con sorna, acompañados de esa típica sonrisa blanca, sólo provocó a que se molestara más, pero sabía bien que no podía darle frente, no mientras estuviese en su territorio, donde él podía hacer lo que se le diera la gana.

Wold, simplemente ni se inmuto, lo demostraba con esa sonrisa burlona, y sabe que aquella humana frente a él, lo aborrecía. Viry con el ceño arrugado, aun le retaba.

―Te lastimaste, tonta. ― Comentó él, pues era obvio que ha roto aquel cristal.

La chica despegó su mano hecha puño lentamente, cayendo minúsculos pedacitos de vidrio, aún traía el vendaje de la práctica, el cual al momento de alejarlo del espejo, de repente se manchó de carmín.

La chica sin quitarle la vista de encima, respondió secamente ― Esto no es nada. ― Se dio la media vuelta indignada, y deprisa tomó su camisa, chamarra y botas, y gritó antes de salir ― ¡Voy a tomar una ducha, ni se te ocurra espiarme! ―

Wold sonrió al verla salir y dijo en susurro ― Tampoco soy un degenerado, mujer. ―


Más tarde:

― ¡Qué! ― Exclamó fuertemente la chica, y comenzó a correr, huir si es preciso decirlo, de aquel lobo oscuro que le perseguía como si de un juego se tratara. ― ¡No! ¡No dejaré que lo corten! ― Saltó a una plataforma, ya estando en el puente de mando, donde llamó la atención del otro pasajero.

―Tengo qué, así que deja de huir…― Decía Wold, con un ligero tono de fastidio, al ya haberla seguido un buen rato, tal vez.

― ¡No, no te me acerques! ― Siguió gritando la humana, intentando huir una vez más de su perseguidor.

― ¡Grr…! ¡Algy! ― Gritó ya con hastío.

El mono enseguida sacó el dispositivo ya en mano, lo cual miró la chica y dejó de protestar quedándose quieta, y cabizbaja dijo ― Apenas está creciendo…―

Wold se acercó lentamente a ella, ya con calma; diciéndole nada ansioso ―De igual modo te volverá a crecer, es necesario deja de quejarte…―

La tomó del brazo y la guió a otro lugar de la nave, a uno de los sanitarios mejor dicho.

La chica sentada, y cubierta por un delantal, oyó la máquina de cortar, y unas tijeras que el lobo utilizó para deshacer su no tan largo cabello, lo tenía a lo mucho debajo de los hombros, pero un par de mechones de la frente, más largos hasta llegarle al pecho, que también cortó un poco, se lo dejó hasta a mediación del cuello.

Triste; la chica miró cómo caía su cabello al suelo, soltó un suspiro y aquél lobo oscuro le notó. ―Es solo cabello…― Expresó él con poca indiferencia.

―…Ya lo sé…― Contestó desganada, tomando un pequeño mechón de cabello castaño en la palma de su mano, que a la vez sopló para que cayera por completo, como si se hubiese despedido.

―Te daré algo con qué cubrirlo… Hasta que vuelva a crecer…― Comentó espontáneamente.

La chica se sobresaltó un poco y volteó su cabeza y cuello, le miró a los ojos como si le pidiese compasión, pero no era así, ella soló esbozó una pequeña sonrisa y dijo ― Te… Te lo agradeceré…―

El mismo Wold, se extrañó así mismo por lo que el momento dio, y sintió algo en el pecho, hasta arrugó su ceño y se volteó dándole la espalda diciendo ―Eh… N-no tienes por qué…―Levántate y lávate el cabello, después de te doy una boina o algo así. ―

La chica se levantó sin decir más, y entonces se retiró a hacer lo que el lobo le recomendó.

Pero Wold, parecía tener un semblante distinto, como si estuviese confundido.


Al poco rato, el lobo buscaba algo muy insistentemente entre sus cosas, pues como le había dicho a la humana que le daría algo para cubrir su cabeza. Sacaba y tiraba ropa, u otras cosas de entre su ropero, y cajones, hasta a Algy le preguntó, si tenía algo entre sus cosas que le pudiera servir, pero nada. Hasta que se puso a pensar en medio de su desordenada habitación, con una mano sobre el mentón y su vista baja hacia la izquierda, meditó unos segundos. Hasta que pareció que se le prendió el foco, que incluso chasqueó los dedos, de un pequeño compartimiento de su cama, que tal parece ser como un baúl, introdujo una mano, entre un montón de cosillas, saco una boina de color negro. ―Lo había olvidado…―Era realmente parecida a esas que se usan en la Academia de vuelo, de Corneria. En realidad tenía un parecido con la del General Pepper, excepto por el color, y falta de insignias. ―Muy bien… Esto… ― Dijo observándola entre sus manos, y la sacudió un poco con un soplido. ―…Servirá… Qué bueno que no la tiré… ― Se puso de pie de donde estaba, y saliendo en busca de la humana, que ya tenía rato de haberse lavado el cabello, y ahora se encuentra en el puente, mirando por la ventana a unos metros del mono.

―Así que aquí estas…― Dijo él, entrando.

― ¿Mmh? Sí, ya entré hace rato, y tal parece que Algy no le molesta mi presencia. ― Regresó su vista a la ventana ― Extrañaba ver algo más…―Dijo ella, sonando melancólica.

Dio unos pasos acercándose a la joven, y le dijo mostrando la boina ―…Esto es lo que encontré. ― La chica le miró con sorpresa, y dio unos pasos para tomar la gorra, y dijo agradecida ―…Vaya… Muchas gracias. ― Se lo colocó apenas, con una sutil sonrisa en su rostro que aquel lobo pudo observar.

Wold y Viry despreocupados en ese instante, ya estaban por llegar a su destino, pero algo muy poco probable sucedió, un ataque sorpresa sufrió la nave que los transportaba. No solo fue un disparo sino varios, seguidos de otros ataques más potentes.

― ¡Algy! ¡Qué sucede! ― Exclamó Wold, al sentir el golpe.

― ¡Nos están atacando…! ― Exclamó impresionado.

― ¡Eso ya lo sé! ―

― ¡Entonces no preguntes, idiota! ―

― Gaah…― Gritó la humana cayendo al piso, el impacto fue aún más fuerte, Wold se le fue encima para protegerla, de los monitores, que parecían caer en cualquier momento, pero luego todo dentro se volvió negro, las luces de emergencia se encenderían a los pocos segundos.

― ¡Qué malditos! ― Exclamó el lobo al oscurecerse todo, y de repente se incorporó, dejando visible la chica la cual tenía sus ojos abiertos de sobremanera que dejaba ver sus ojos café oscuro.

La tenue luz apareció, iluminando la sala de mando ― ¿Por qué siento raro a mi costado…? ― Pensó para sí misma.

― ¿Estás bien? ―Preguntó Wold, pero le observó mejor, y entonces la chica bajó su vista a un costado, de sus ropas emanaba un líquido carmín, elevó su mano junto con su rostro que no parecía inmutarse, en cambio el lobo se alarmó ― ¡No me jodas! ― Le arrebató la mano apretándole fuertemente, e intentó moverla para sacarle un fragmento de una estructura que se destrozó tras el impacto, causando que se le incrustara en su costado derecho ― ¡Algy, ven rápido! ―

―Estoy ocupado… La nave no va a resistir otro ataque… Los escudos están a un 59% de su capacidad, esos malditos nos quieren destrozar.― Decía, tras recibir un ataque más. ―…Bueno, 37%... Ahora sí que no resistiremos, otro… ― Intentaba contraatacar aquel mono, con desesperación, pero esas naves pequeñas que salía de otra más grande, eran muy rápidas.

― ¡Eso no importa, la chica está herida! ― Exclamó con preocupación ― ¡Hey, mujer, mujer! ¡No se te ocurra dejarme! ― Gritaba el lobo con impotencia, mientras la joven perdía el conocimiento al punto de cerrar por completo sus ojos.


Notas del Autor: He aquí un capítulo más… Sé que me tarde, pero de repente me quedo seca xD Como dice un amigo. Espero y les haya gustado n_n Sé que fue corto y es que así quise que fuese, ya se han de imaginar de quién se trata esta horrible treta ¿eh? En fin, volviendo a los saludos… Gracias mijo Ray Wolf Aran, por seguir leyendo x3 De nuevo al Guest, que ahora me dio su nickname, y su nombre, gracias por responder, y ahora yo te responderé la duda. Kool, es un gato azul, que sólo aparece en el cómic de Star Fox: Farewell, Beloved Falco, o Adiós querido Falco en español, creo xD Es una historia ubicada entre Star Fox 64 y el inicio del Star Fox: Adventures, aquí se explica el por qué Falco dejó el equipo, en otras palabras por qué rayos no aparecía en el Adventures, y si lo jugaste ya sabes porque de repente llega al final del mismo juego. En fin, el gato llamado Kool, es un amigo y conocido de Katt, quien solo se presume que tiene ciertos sentimientos o interés en ella. Deberías de buscarlo, debe de estar en español en algún sitio de internet, yo lo tenía, pero no se distingue bien las letras xD. Espero que me hayas comprendido, y pues te mando un saludo tanto como "Foxbellikostar" o simplemente Roberto. Bueno, es todo. Gracias por pasar a leerlo, se agradece, que Dios me los bendiga.