Capítulo 4

Recuerdos del olvido


Casi al instante en que Viry, cerró sus parpados, dejó de sentir, por el momento ningún dolor o pesar, le causaban agobio, simplemente fue un instante oscuro de paz inexplicable, donde dejó de lado todas las cosas cotidianas, y en ese oscuro vacío, su cerebro reveló momentos olvidados a cerca de su pasado, un pasado que no le era permitido recordar.


Flashback

―…Está soy yo…― Se dijo a sí misma, como si alguien la escuchara.

Veía a una pequeña de cabellos ondulados, reír con otros niños más, mientras jugaban a las escondidillas en un parque. Parece llevarse bien con los demás, todos la tomaban en cuenta… Pero de repente, allá en el firmamento, por una pequeñísima fracción de segundo, que más pareció una eternidad, y como si el tiempo se hubiera detenido para el lugar, hubo una oscuridad total, hasta parecía que el sol se había apagado, y que la luna ya jamás iba a volver a salir.

Lo demás, ya solo era confuso, partes en blanco, como un viejo rollo de película de mala calidad, las partes se quemaban, se deshacían, se desgarraban, como a un pedazo de carne… Dejando, solamente una incertidumbre, y como ya se dijo, dejando algunos escasos recuerdos, que solo iban a seguir vagando en lo más recóndito de la memoria, sin poder ser liberados, hasta que algo sucediese.


Una niña abre sus ojos, se da cuenta que está en una habitación que no conoce, una resplandeciente luz blanca, le bloquea su vista, se da cuenta que está atada a una especie de camilla plateada. ―Dónde… ¿Dónde estoy? ― Se preguntaba, con los ojos desorbitados por tratar de responderse ―… Espera… ¿por qué mi voz no sale…? ¿Qué está pasando? ― Comenzó a soltar lágrimas por el temor, y éste aumentó al oír unos pasos que se aproximaron a ella.

―Doctor Andross, este es el nuevo espécimen que capturamos del Sector 326, de la galaxia ubicada en Croxmos ― La chica volteó a tratar de distinguir la extraña criatura, notó que era un especie de mono, divisó las batas blancas que portaban ambos seres desconocidos, atónita se preguntó ― ¿Qué? ¿Qué es esto…?

―Uhmm… Perfecto, llévenla con los otros. Ya veré qué se me ocurre experimentar con ella. ―

―Como ordene. ― Hizo una leve reverencia, mientras aquél otro que parece ser importante se alejaba de la camilla.

La trasladaron enseguida a una enorme habitación, oscura, fría, en donde habían muchas capsulas no se sabía si estaban llenas o no, pero antes de meterla a una le introdujo una inyección para adormecerla, mientras preparaba la cabina, está se llenó de un líquido verdoso olivo, y enseguida metió a la pequeña humana, una vez que perdió la consciencia, ese tipo de lacayo se le notaba que no le gusta batallar.

―…Así… Así que eso fue… lo que me ocurrió…― Dijo Viry, viendo aquellas escenas.


Flashback

Quién sabe cuánto tiempo habrá pasado, pero de repente, de nueva cuenta despertó estando sobre una camilla, solo que está vez sin estar amarrada a ella, pero aun así sin poder mover un mísero músculo de su cuerpecito tendido en aquella fría tabla de metal. ― ¿Qué? ¿Por qué de nuevo? No puedo… no puedo moverme…― Comenzó a sollozar por el temor, su visión solo le permiten ver una blanca pared, unas grises paredes más, como metálicas y extremadamente limpias, la lámpara no le lastima está vez, pero permanecía sobre su cabeza, y escuchó una puerta abrirse, como si se deslizara, y otros sonidos poco distinguibles, apareció otro mono más, con un cubrebocas, una bata de doctor, pero debajo de ella, la típica que usa un cirujano, confusa intentó articular palabra, pensando que a lo mejor, está vez pudiese hablar.

―…Ah… Veamos… Comenzó a checar el cuerpo de la niña, como si de ganado se tratara, le alzó los brazos, las piernas, le verificaba cada parte, incluyendo las más íntimas, ella permanece tiesa como un cuerpo muerto, pesado, sin poder moverse ya por nada. La pequeña solo lloraba en silencio, su respirar se oía, y era un poco molesto, a lo que la criatura desconocida hizo un comentario ―Deberías estar agradecida de que no te hayan matado como a los otros…―

Se escuchó de nuevo abrirse la compuerta, entrando otro sujeto más, con una tabla fina, como de vidrio, pero emanaba una luz verde, casi fluorescente ― ¿Ya acabaste con eso? ―

―Oh… Sí, te toca o qué ―

―Sí… Tengo que hacerle unas pruebas más. ―

―Ni idea de qué le vio el Señor Andross a esta cosa…―

―Lo sé, pero bueno… Es un genio, qué se le va a hacer. ―

―Todo lo que hace tiene un fin, y si es para beneficio de nuestra raza, mejor. ― Comentó el otro.

La niña, tratando de calmarse un momento, les veía charlar como si ella ni existiese, hablaban sobre ella, y se preguntó ¿Quién es Andross? Recordando cuando abrió los ojos por primera vez en ese sitio, lo miró como si fuera una simple imaginación sacada de una fantasía. ―…Así que ese debe ser…― Reafirmó para sí.

La plática de aquellos tipos no duró mucho, así que quien había llegado al final, tomó la camilla de un extremo, diciendo ― Bien, me la llevo…― Empujó sin aplicar mucho esfuerzo, saliendo de ese limpio cuartucho, para pasar unos pasillos más, incluyendo un viaje por elevador.

Hasta llegar a su destino, una sala más grande que la anterior, y en ella se encontraba como si de un balcón privado con un campo de fuerza especial equipado, y como si fuera a ver un espectáculo, hizo su aparición esa figura llamada Andross. El sujeto que la llevó, la cargo como muñeca de trapo, y la sentó, recargándola en un muro de concreto, con azulejos de color blanco, así la niña pudo tener mejor panorama y lograr observar con más detalle aquel mono, que se veía imponente, e intimidante.

―Puedes hacer que se mueva. ― Dijo, siendo en realidad una orden.

―Como ordene, mi Señor. ― Respondió el secuaz, yendo a la niña, donde le introdujo un inyección más, en su cuello, se escuchó el sonido chirriante y ahogante del líquido color rojo que se metió rápidamente a sus venas, causando que a los poco segundos volviese a quedar sumida en un sueño. A lo que el macho, aprovechó para colocarle unas esposas en sus delgadas muñecas, y se alejó justo a tiempo, pues nomás dejó el área donde ella se encuentra, la niña abrió sus ojos de sobremanera rápidamente, como si estuviera llena de adrenalina, volteó a todas direcciones, y escuchó.

―…Bien, que comienza la prueba de resistencia… Preparen las armas…―

La niña con los ojos desorbitados, con las pupilas dilatadas, y su pequeño ser temblaba como nunca, ante una desesperación de no poderse levantar, ni moverse con mucha libertad, alzó su vista al mono mayor, y luego la bajó al oír salir del piso unas especies de máquinas negras, como una ametralladora, con esas cadenas de municiones, que emitían una luz verde.

―…Comenzamos…― Ordenó, mientras tomó asiento a una silla negra de piel.

Sorprendida, aterrada tenía la noción de lo que podría pasarle, sus ojos se llenaron de lágrimas al sentir rozarle una de las muchas balas que irían directo a ella.

La sangre, aquel líquido carmín salió del corte de su pómulo, hasta caer las gotas…

―…No… ¿Por qué hace esto? No…No entiendo ― Se dijo aquella niña ante el terror de lo que se podría describir como un mal sueño.

Un pedazo de carne, diría yo; fue lo que salió de ese gran cuarto, pero estaría exagerando, sufrió heridas, sí, sangro demasiado que casi pierde la vida allí dentro. Las balas, en sí, no eran para perforarla como a queso gruyere, pero sí le dañaban físicamente. De inmediato la pasaron a un cuarto, donde la arrojaron como a trapo viejo, cayendo boca abajo a una alberca llena de agua color azul celeste, que cambió a carmín, hasta volverse café oscuro, lo que el agua realizaba era adormecer y calmar esos punzantes dolores, para luego unas máquinas introducirse detrás de su espalda, como a un enchufe, y luego unos láseres aparecieron a los laterales de dichas piscina, que comenzaron a curarle, limpiarle y arreglarle los desperfectos.

Para quedarse de nuevo dormida, hasta que la volviesen a usar…

Fin del Flashback


―…Eso… Así que ese era Andross… Mi padre… aquél buen samaritano que me sacó de una prisión… Realmente yo…no… no pertenezco aquí…― Se dijo la humana, aun recordando la película de su vida.


Flashback

Pasó el tiempo, y no volvió a despertar hasta que alguien la encontró.

―Tiene pulso… ―Se escuchó la voz masculino de una persona, más la pequeña no veía nada, pues permanecía adormecida.

―Sáquenla de ahí. Hay que trasladarla de prisa. ― Dijo otra voz más, sonando con autoridad.

―¿Qué…? ¿Qué sucede…ahora? ―

―Pero, Señor… ― Replicó un soldado ― ¿no cree que sea peligroso…?―

― Es pequeña, está desorientada, y no parece ser lo que dices. No me cuestione soldado. ―Dijo el sabueso general luciendo más joven, en aquél tiempo.

Fin del Flashback

―Ahí estás… Así fue como me encontraste… Papá…― No se sabe bien, si sonrió, pero dentro de ella, sintió que era lo que plasmaba en su exterior, una ligera sonrisa manchada de carmín, lo que sucede en el mundo exterior a su mente, lo ignoraba por completo.

Flashback

Una habitación, blanca… pura… la pequeña humana abrió sus parpados, que sintió tan pesados como antes, abrió sus labios, preguntándose.

―¿Qué…qué ocurre…?― Abrió sus ojos de sobremanera, sorprendida al oír su propia voz, ya casi había olvidado el timbre de ella.

―No sabía de nuevo, dónde estaba. Desperté en una blanca y acogedora habitación de hospital. Entonces apareció un macho sabueso, y se aproximó a mi cama, sonreía diciéndome ―Me alegro que hayas despertado. Tenías tres días sin abrir los ojos. ― Pepper midió sus palabras; pues la niña estaba confundida ― Desde ahora cuidaré de ti. ― Notó que la humana se incorporó para sentarse y le miró con sus ojos color café, en los cuales desbordaba un sentimiento de misericordia, a la vez que le regaló una tierna sonrisa. De alguna manera le cautivo aquella sonrisa inocente que expresó en ese momento.

Fin del Flashback

―Me sentí feliz al saber eso. No sé, cómo… pero después por alguna razón le llame, Padre. ― Se dijo la humana, aún sonando como si alguien le escuchase.


Mientras tanto:

Aquél lobo presuroso, con la humana desangrándose en sus brazos, la colocó en otra sala, y en una mesa de color plomo, la colocó boca arriba con cuidado, corrió a un estante, donde buscó con desesperación algunos instrumentos, casi todo lo tiraba al piso, y sacó una caja de primeros, auxilios, entre otros aparatos, se acercó con todo ello abrazado a su cuerpo, y lo colocó en otra mesita movible, miró las tijeras, pero antes de comenzar, tomó un respiro profundo, tratando de calmar su impotencia, pues las manos le temblaban, la adrenalina tal vez.

Así que ya, a los pocos segundos, abrió las ropas de la humana con prisa, pero a la vez con cuidado, y comenzó a quitarle aquel vendaje, que no ayudaba mucho que digamos. La sangre emergía de la herida, que parece a simple vista profunda, en el abdomen para ser más precisos. Así que sin perder más tiempo, comenzó, no era necesario anestesia, ella parece no responder a nada.

Algy al responder al fuego del adversario, sus dudas solo aumentaban, esas naves tan sofisticadas, y a la vez antiguas, parecían venomianas, pero también de otra clase más.

―Maldición… Qué planean con quedarse ahí quietos…― Dijo extrañado, pues de repente dejaron de maniobrar, y abortaron el ataque. A los pocos segundos, regresaron a la nave nodriza, tan enorme y oscura, que casi no se podía notar, desapareció ante sus ojos, y molesto el mono, gruñó.

Al poco rato:

― ¿Qué es lo que realmente sucedió? Ni yo mismo logro entenderlo… Y más aún, no pareció un ataque al azar, tenían un propósito, pero… para saber cuál… ¡Gah! ― Volvió a los suyo, y de repente escuchó que la compuerta se abrió, los pasos de su compañero se acercaron a él, quien estaba en cuclillas verificando el computador.

― ¿Qué tanto hubo de daños? ― Escuchó el otro, ya incorporándose del suelo, y volvió su vista al lobo, notándole las ropas llenas de sangre, se le veía incluso agotado, tal parece que Wold practicó una pequeña operación a la humana, que permanece aún inconsciente.

―Ah… ― Expresó atónito, pero igual respondió ―…No mucho, los motores están a un 79 % de su capacidad, el escudo tardará un buen en recargarse, las escotillas de la parte de atrás se quedaran cerradas por el momento. Cuando lleguemos a la base de Núricoz, podre comprar unas refacciones, y repararlo.

―Ajám…― Farfulló Crimson, muy serio, y hasta cierto punto cansado.

―En realidad no es mucho el daño…― Tecleaba frente a él en un monitor, donde estaba en holograma la nave, y unas partes parpadeaban en rojo, en señal de que eran las áreas afectadas. ― Como puedes ver son estás de aquí… y aquí…

―¿Y supiste qué nos atacó o mejor dicho quiénes? ―

―La computadora hizo un escaneo rápido a las naves, la otra era demasiado grande, y lo que mis ojos vieron es para no creer. ―Puso una sonrisa ingenua en su rostro malhumorado. ―…Pero… según esto…― Tecleó algo más, y abrió una ventana a un costado, que tomó y la lanzó, casi a la cara del lobo, donde aparecían las formas de las criaturas, y otras muchas letritas más.

― ¿Qué? ― Expresó Wold con sorpresa ― ¿Que no estaban extintos, ya? ―

―Pues tal parece que no del todo…Ya son más una raza nómada… Y por eso mismo muchos ni siquiera saben que existieron.―

―Uhm… Bueno como sea. Lo extraño aquí, es por qué nos atacaron, y no se llevaron nada. ―

― ¿Diversión? ― Insinuó el mono.

―Puede ser… o tal vez algo más. ― Pensó el lobo ―Mmh… ¡Grr! Esto es realmente frustrante. No le hallo sentido a esto…― Llevó una mano a las sienes, con fastidio.

―En fin, después lo averiguaremos, ya casi llegamos a nuestro destino y será mejor que me ocupe de las reparaciones internas, no vaya a ser que vuelvan por más. ― Miró al lobo cuando pareció recordar ― Por cierto… ¿Cómo está la mercancía? ―

Wold le lanzó una mirada fría y respondió ― Estable… Aun no despierta… Estaré con ella. ―Se dio la media vuelta, Algy arrugó su ceño; un poco desconcertado por la escena de hace un momento, se le hizo extraño que Crimson actuara así por un momento.

―Deben ser ideas mías…― Dijo para sí el mono. Volviendo a su quehacer.

Wold se acomodó en una silla, a lado de la humana que permanecía inconsciente aún. Había manchas de sangre por el piso, los utensilios caseros que uso en ella como hilo, aguja, agua, caja de primeros auxilios entre otras cosas, sin contar el desorden.

La dejó simplemente recostada en ese sitio, sus ropas estaban manchadas de igual modo, y el vendaje sujeto a su abdomen, Crimson la contempló, apoyándose en su mano a la orilla de la tabla metálica y fría, sin querer se quedó dormido mientras le observaba.


―Cierto… Esa vez… esa vez fue cuando los conocí…― Se dijo Viry, aun recordando ya cosas, más actuales.

Flashback

―Como ya he cumplido la mayoría de edad y casi todo lo que recuerdo de mi vida había sido en la academia, mi padre me ha asignado al grupo Starfox, lo cual si no mal recuerdo conoció a James Mccloud, y por su puesto a su hijo, el actual líder del equipo. Finalmente lo conoceré, y por fin podré salir y conocer más del sistema. Estoy emocionada porque el día ha llegado, me presentará ante los integrantes―

General Pepper, se prepara ante el grupo de mercenarios, con una sutil sonrisa, presenta a la joven humana a su lado. – Bien, chicos ella, es mi hija Viridiana Pepper, la pongo en sus manos como nueva mimbro del equipo Starfox. Ya es oficial. ―

Fox, aquel intrépido zorro, da un paso al frente; mientras los demás están en fila. –Mucho gusto Viridiana, es un placer. Bienvenida ―

―Ah, llámenme Viry, es más corto y fácil de recordar ― Sonrió al final, con un poco de nervios.

―Como gustes, deja te presento al equipo. – Dio unos pasos, mientras que con la mano extendida al aire, presentó a cada quien ― Él es Slippy, Krystal, Falco, Peppy…―

―Realmente… Es humana… No puedo creer que una especie así, exista… ― Dijo el halcón anonadado.

― Así es, joven Lombardi… ― Le contestó el mismo General, sonando un poco serio, yendo hacia su hija adoptiva. ―Y con esto, la dejo a cargo de ustedes. La documentación, ya deberían estar en tu correo, Fox. ―

―Por supuesto. ― Afirmó el zorro.

―Muchas gracias, papá… Ah… Qué diga… General…― Sonrió apenada.

―¡Aja, ja, ja! Está bien, Viry… Tranquila… Después de todo aun seguiré siendo tu padre…―

Flashback

―Y pensar que me dijo esas palabras… sonando como siempre, quién diría que todo eso ocurriría a los escasos meses de haber sido parte del Star Fox…―

Invasión Aparoid… Ciudad de Corneria.

―El radar detecta la proximidad de otro objetivo…― Se escuchaba la voz robótica del androide R.O.B 64, en los comunicadores de todos los presentes.

Peppy interrumpió ―…Espera… Deja… ¿Huh? Esa silueta… No puede ser…―

Una nave, con un aparoid combinado hasta las entrañas de dicho galeón, se aproximó hasta el Wolfen donde están Wolf y Fox.

―…No… no puede ser…― Musitó la humana para sí, estupefacta.

―…Es la nave del General…―

―…Fox… ¿Eres tú…? ― Se escuchó la misma voz del viejo sabueso, forzando todo lo que podía, para no permitirse ser más corrompido. ―…Es tarde para mi… Los aparoids… ya…―

―¡PAPÁ! ¡Nooo, tu nooo! ― Gritó la chica con desesperación.

―¡General, no puede ser! ― Exclamó Fox también, atónito.

―Hi…Hija, me duele… que veas esto… pero… No hay otra opción, ya no puedo controlarme más… Fox… dispárame… no dejes que esto me destruya―

―¡No…! ¡Sabe que no puedo! ―

―Tienes que hacerlo, Fox. Acepta la realidad…― Comentó el lobo.

― ¿Por qué está ocurriendo esto? ― Se preguntó el zorro, impotente en el momento.

― ¡Eh! ¡No te atrevas! ¡No se te ocurra hacerlo! ―

La humana, se lanzó sin pensar bien, a la nave donde yace su líder de equipo, pero en eso la rebasó el halcón, estrellando su propio Arwing contra la de la chica, cayendo como unos típicos avioncitos de papel, hasta aterrizar de manera forzada a lado de uno de muchos edificios.

El piloto varón, salió despavorido de la cabina, yendo hacia la otra que impactó, la joven humana que no resultó herida, simplemente, escuchaba los gritos del compañero, que enseguida golpeó el vidrio, pero no abría.

Solo se quedó ahí, quieta… Como si estuviese apenas masticando todo en su cerebro, la simple idea de que su padre estuviese infectado por esos seres, era horrible, era como de nuevo, todo, toda aquella pesadilla, que casi no podía recordar, se volviese realidad. Se sintió… sola.

―¡VIIIRYYY! ― Gritó fuertemente Falco, quien ya había roto el cristal, sacando a la humana violentamente de la cabina, la tomó de los antebrazos, pero ella; estaba ida, con los ojos abiertos de sobremanera.

Inmutable a simple vista, perturbable por dentro, veía al cielo, a aquél Wolfen en el que McCloud viajaba, y tal vez dudando, comenzó a acatar aquella ultima orden del General Pepper ― ¡No te atrevas, Foooox! ― Volvió a exclamar, con lágrimas en los ojos, que finalmente salieron, se aferró a la ropa color carmín del halcón, luciendo fatigada.

―Tranquila… que a ninguno le gusta la idea… No actúes por tu cuenta, sé que es duro, pero también hay que tener un poco de fe. ―

Escuchó las palabras de Falco, entonces ella sintió algo. Nadie pensó que ella podría actuar de esta manera, ni siquiera ella misma, simplemente fue algo que no vio venir, y que la perturbo hasta el punto de sacarla de sus casillas.

―Aunque no sea mi verdadero padre, aunque no lo sea… mi corazón al saber que podría perder al único familiar, a la única persona que me tendió la mano, a la primera… Sentí que yo también, iba a morir…― Se dijo a sí misma la joven humana, que aun recordaba ese trago amargo.

Al saber que todo iba a estar para mejor, trató de calmarse, ya tanto Peppy como su Padre estaban siendo atendidos por los paramédicos, y aun la misión no había terminado.

―Incluso Peppy actuó como debía ser… Yo… perdí el control…― Dijo sonando triste la joven humana.

―No te lamentes tanto… Ya estará bien, está estable, y eso es lo que cuenta.―Le dijo el halcón, tomándole de la cabeza, para reconfortarla.

―…Sí… Gracias…― Dijo sonando un poco cabizbaja… ―Iré a buscar a Fox…― Se alejó del faisán, a lo que Krystal le gritó ― Deja voy contigo…― Pero, cierto personaje interesado en ella, Panther la detuvo con sus palabras.

La humana siguió con su camino, la verdad ni le escuchó, así que se dirigió al centro que estaba a un par de minutos, notó en aquel enorme hangar exterior, con el emblema de Corneria, que ahí está, así que se dirigió con prisa, escuchó los cuchicheos de ambos líderes, pero… ya había llegado tarde.

―Aah…―Expresó lamentable, con una mano extendida al cielo. Desconcertada, y poco agitada por correr, se entristeció.

―Viry, qué haces aquí…― Preguntó con interés, Fox, quien saltó frente a ella, y se incorporó del suelo.

―Aah… Nada… Simplemente no… No lo alcancé… ― Dijo ella sonando tristona, a lo que Fox se le acercó hasta tomarla de un hombro ―…Quería agradecerle la ayuda… Es todo…― Decía aún con su respirar acortado.

―Entiendo. No te preocupes, es seguro que nos lo volvamos a encontrar. ― Pronunció Fox, con sinceridad.

―…Je… ― Soltó una risita nerviosa ―Tú lo conoces, así que te creo…―

Fin del Flashback


―No está de más recordar la primera vez que lo vi… Ahí… a través de un cristal… solo escuchando su voz mientras hablábamos con su equipo. ―

Flashback

―Así que es él… el líder del Star Wolf…― Dijo para sí misma, tanto asombrada como alerta ante un grupo de mercenarios con mala reputación, así era como ella los conocía. Pero, también algo más en su interior sucedió…

Ya al haber terminado de pelear con el equipo de O'donnell, comenzaron los diálogos para saber el dichoso paradero de Pigma Dengar.

―Ha sido suficiente por ahora, Fox…― Dijo Wolf, en su tono habitual.

―Oh, vamos. Suficiente de esto, Wolf. Solo quiero saber de Pigma. ― Exigió Fox.

―Uhmm… ― Expresó con interés, a la vez que pasó su mirada a las demás naves, pero vio una de manera singular, y contestó con su mirada puesta en ella ―…Pero, si Pigma, desde hace tiempo que no es más, parte del Star Wolf ― Volvió su vista al líder del Star Fox.

― ¿…Eh…? Eso… Qué fue… ― Se preguntó la humana, sintió como si le hubiese visto el alma, su mirada violeta le fue muy penetrante, poniéndola nerviosa.

―Pero… Entonces, ¿a dónde habrá ido? ― Habló Krystal desde su Arwing, preocupada.

―Ah… Adorable Krystal… Palabras no le hacen justicia… Soy Panther Caroso, a tu servicio. ¡Oh…! Y qué más tenemos aquí, una especie distinta… ― Pasó su mirada a la joven humana, estando a lado de Falco.

― ¿Huh? ¿Quién es este idiota? ― Inquirió el faisán en su típico tono.

―Cuidado, pajarito. Solo estoy siendo caballeroso, cosa que te falta. ― Contestó Panther, muy tranquilo.

― ¡Ah! ¡Qué fue eso, eh! ― Replicó el halcón.

―Oigan, oigan, oigan… Dejen eso. ― Dijo Krystal, para evitar una confrontación más ―…Mira, si sabes dónde está, solo dilo. ―

―Oh… Cómo resistirme ante esto... Tengo entendido, que hay cierto punto, en la torre de Fichina, donde…―

Interrumpió de golpe el lobo gris, sonando severo ―Hablas demasiado… ¡Panther, Leon…! ¡Vámonos! Recuerda esto, Fox… El Star Wolf, te derribara un día de estos…―

Y salieron de la vista de todos los presentes…

Esa mirada… ― Pensaba aún la chica humana, llevando a su pecho una mano, sintiendo unas palpitaciones irregulares, incluso un rubor apareció en sus mejillas.

―Bueno, chicos, ya por lo menos tenemos noción de a dónde ir. Volvamos a la Great Fox…― Ordenó el líder.

Fin del Flashback


―¿Qué ocurre? Aun no puedo moverme… pero… Argh… ―

Al paso de las horas, la chica comenzó a despabilar… Se incorporó de aquella mesa de metal como las que usan en la morgue de un hospital, por el movimiento, y el leve sonido, el lobo oscuro se sobresaltó al sentirle, llevó su manos a los ojos para tallarlos, diciendo ―Ya despertaste…― Abrió más sus ojos al notar que le veía de manera distinta, parecía ida, como si fuera una sonámbula, intentó levantarse de aquella mesilla.

―O-oye… No te muevas…―Intentó detenerle, pero la chica sin escucharle, se le fue encima con los brazos extendidos, causando que ambos quedaran en el piso del cuarto. Wold quedó boquiabierto, Viry estaba sobre de él apoyada en sus rodillas, y con las manos sobre el pectoral del lobo, pero las movió lentamente a su rostro para acariciarle, él por supuesto seguía un poco estupefacto, no entendía por qué se comportaba así. La joven humana, le tomó suavemente, y fue acercando su rostro, él sintiendo el respirar y un calor que emanaba de todo su cuerpo, entonces, sin moverse; ni decir ninguna palabra, dejó que sucediera, ella logró darle beso que duró un momento, pero en ese inter ella derramó lágrimas, el lobo sintió lo tibia de éstas en su pelaje, Viry al separarse casi nada de él, lo soltó su cuerpo pareció dejar de responderle, y cayó sobre el cuerpo masculino del lobo.

Wold se sorprendió y en seguida la volteó boca arriba, recostándola en el piso, puso una mano en la frente, y dijo ―Ah…Tiene fiebre… La herida le está afectando…― Notó cómo se quejaba la chica, hasta el punto de oírle balbucear. ―…W…Wol… Wolf…― El lobo dibujo una sonrisa desconcertante, y un poco decepcionado, la tomó en sus brazos para cargarla y llevarla a donde se supone es su habitación.

―Necesito antibióticos, y algo frío… la fiebre puede ser peligrosa si sigue subiendo…―

Algy, lo vigilaba por las cámaras, bueno, las que funcionaban, el mono sospechaba de que algo ocurría por la mente de su compañero, pero igual lo dejaba pasar, notó que se dirigía con la humana en brazos, hasta adentrarse a uno de los cuartos de baño.

Wold, abrió la regadera de agua fría, tomó a la chica de nuevo en brazos, y la fue introduciendo lentamente a la tina de baño. Dejándola ahí si acaso unos minutos, al cabo de eso, la chica abrió sus ojos, y por inercia, asustada y confundida, se exaltó.

―Aaah… F-frío… ¡¿Dónde estoy?! ¡Qué pasó! ―

―Hey, tranquila mujer…― Se acercó a ella, y le tomó del rostro, acariciándola sutilmente, la chica con la mirada aturdida le veía expectante, aun con la confusión del momento reflejado en su rostro. ― Estás con fiebre, por eso decidí meterte al agua, para que se bajara un poco… Tranquilízate… Además tu herida se puede abrir―

A la chica le temblaban los labios, y su rostro pálido con unos ojos dormilones, asentó con la cabeza, pareciendo ya más serena, y parecía comprender la situación, aunque por su mente pasaban muchas otras cosas.


Notas del Autor: Bueno, sé que me tarde, pero es que… Se me meten otras cosas a la cabeza, según yo me dije "El siguiente capítulo es como de relleno :v " ¿Naruto o qué? ¡Ja,ja! No iba a tardar tanto owo… Pero sucedió, así que… Lo siento, y pues espero que lo hayan disfrutado, ya esto sirve como introducción y para que sepan de dónde rayos salió mi Oc, Viry Pepper… En fin, gracias por la paciencia, muchos saludos y bendiciones para todos… nwn/