Capítulo 5

Todo es tu culpa


― ¿Qué sucede? ―Preguntó Algy en su tono habitual, al ver que Wold salía del cuarto de baño.

― ¿Huh? Nada… ― Contestó secamente, dándole la espalda al mono, que se quedó un poco estupefacto.

―Oye… Wold…― Se aproximó.

― ¿Qué? ― Preguntó con fastidio a la vez que se detuvo, apenas iba a dar la media vuelta, sintió la presencia del ágil compañero, que se le abalanzó prácticamente dándole un empujón, causando que se desbalanceara, un segundo y el otro aprovechó para tomarlo por el cuello, lo levantó si acaso pocos centímetros del piso, uno pensaría que no tiene tanta fuerza, pero por algo es un buen mecánico, y lo giró hacia la pared gris, impactándolo contra el muro.

Intentó inútilmente quitárselo de encima ―¿…Q…qué crees que haces…? ―Musitó el lobo, viéndole a los ojos, pero notó la mirada del otro de un modo distinto, no solo era enojo, era otra cosa, lo cual causó que su semblante cambiara, confundido.

―…No… ― Respondió Algy de manera severa.

A lo que Wold, desistió zafarse del agarre, y puso ya un semblante más sereno, pero de igual modo, Algy actuó de la misma manera violenta, volviendo a despegarlo del muro, para finalmente dejarlo caer al piso, el lobo alcanzó a detenerse con sus manos, pero se quedó con la vista puesta en aquel frío suelo metálico.

―No olvides el por qué estamos en esta situación. Mantén tu mente fría, Wold… Para lo que sea. ― Recomendó Algy; de cierto modo, mientras se acomodaba su chamarra remangada.

El lobo aun estando en el piso, pensó en lo que dijo su compañero, cerró los ojos un momento, y se incorporó levemente, quedando en cuclillas. ―…Entiendo…― Manifestó cabizbajo.

― Más te vale…― Respondió tajantemente el mono, dándole la espalda, para volver por donde vino.

En cambio, el lobo oscuro, se terminó por poner de pie, con su vista a la nada, pero con la espinita de lo que tal vez no terminó de decir Algy, cuando de repente, algo lo sacó de su extraña meditación.

―¡Gaaaaah! ―

Volvió de prisa al baño; donde se escuchó la fuerte exclamación, encontrando a la humana con el torso descubierto sólo cubierta por el vendaje, y el agua fría tornándose rojiza de nuevo.

―¡Tonta! ― Se acercó presuroso hasta ella, hincándose para tomarla de la espalda. ― ¡Te dije que no te movieras! ¡Eres idiota o qué! ― Gritó pareciendo enojado, cuando en realidad así no era, pues al ver el cuerpo femenino de la humana, se daba cuenta que en verdad era frágil, contando aquellas ocasiones anteriores; en que se hacía la dura.

―…Guh… ― Soltó Viry, tratando de moverse de la tina y contestarle ―…Ca…cállate… sólo, intente levantarme… Tengo… tengo f-frío… Maldicióoon…― Trató de decir, pues sus labios no dejaban de temblar.

―Sí, sí… Entiendo…― Le dio la razón, y le observó para decir con una mueca de fastidio en su rostro ―…Esto no sirve de nada… Llegaremos a lo mucho en unas horas, aguanta hasta entonces…― Se puso de pie, y tomó unas toallas, lanzando una a la cabeza de la humana. ―Cúbrete, voy a llevarte a tu cuarto, volveré a curar la herida, y a ver cómo demonios le hago; pero tendrás que ver a un doctor…―

―¿…Eh…? ―Expresó la humana, viéndole con asombro, a la vez que se cubría con la toalla. ― ¿Se… te olvida acaso lo… lo que soy…? ―

―¡Me vale…! Lo voy a sobornar… o lo amenazó, yo que sé. ― Se inclinó a ella, la cual le tomó del cuello para aferrarse, el agua escurría por todo el ropaje, despacio y con cuidado la tomó, volviendo a salir del dichoso W.C.

Sólo pasaron un par de minutos, lleva un poco de tiempo llegar a las cabinas, y en el trayecto el lobo, pasó su vista a la chica en sus brazos, notó que se iba soltando, se dio cuenta que perdía de nuevo sus fuerzas.

―…Maldición…― Se escuchó decir de la boca de Crimson.

―¿…Q-qué? ― Cuestionó la chica a manera de susurro.

―…Nada, que soy un estúpido…― Contestó aun sonando hastiado.

―¿Q-qué cosas… dices? ― Respondió Viry, sonando agotada, y con su respiración lenta.

―Estás volviendo a perder el conocimiento…― Dijo Wold en un tono tristón.

Llegó al cuartucho, y la colocó en la cama, ayudándola en el momento a secarse, pero no era muy cómodo, y debía deshacerse de las mojadas ropas, al igual que volver a curarle. ―…Oye… Mujer… ― La cansada y casi apagada mirada marrón de la joven le miró, topándose con los ojos azules del lobo, que se puso nervioso ―…Sabes que no es mi intención…― La chica parpadeaba lentamente, y su respiración leve y profunda se notaba, asentó con la cabeza respondiendo ―…L-lo sé…― Pareció comprender lo que sucedería después que se quedase dormida nuevamente.

Al ya no tener las fuerzas necesarias, el lobo tuvo que terminar de desvestirla, por esa razón se disculpó antes de tocarla.


Unas horas más tarde

Estación espacial de Núricoz:

―Ya estamos aquí… Iré, a comprar las piezas que me faltan para arreglar la nave, y finalmente terminar con este loco asunto. Tú irás con el doctor, supongo. ― Dijo Algy, viendo a Crimson, que está unos pasos más atrás, casi a un costado suyo.

―Obviamente. ― Respondió en un tono serio, dándose la media vuelta para ir a su consola, cerca de su asiento principal.

―Sólo ten cuidado, Wold… Desde hace rato que tengo un mal presentimiento, y además del Star Fox pisándonos los talones, tenemos otro desconocido que puede volver a atacarnos en cuanto salgamos de aquí; sin razón aparente. ―

―Ni lo menciones… ― Respondió el lobo, ya yendo a la compuerta, sonó desinteresado, cosa que puso un poco histérico al mono.

―¿Wold, estás escuchando? Estoy siendo realista, las cosas se pusieron raras, desde que trajiste a esa mujer. ―

Wold se detuvo en seco ― ¿Qué estás insinuando? ―Preguntó, volviendo a verle.

―No estoy insinuando nada, es obvio. ―Se acercó un poco al lobo oscuro. ― A todo esto, Wold ¿Quién demonios te lo pidió? ¿Cómo supiste de ella o… o… qué? ―

El lobo arrugó su ceño, y meditó en la respuesta que le demandó el mono frente a él. ―…Yo… Ahm… Ya la conocía por cierta situación del pasado. Además, después de todo es única, sería muy difícil de olvidar. ―

Extrañado Algy, dio un paso más ― ¿Ya la conocías, eh? Bien, eso no me lo dijiste. ― sonó a reproche, incluso se cruzó de brazos.

―Lo siento, pero bien sabes; que no dejo que nadie se involucre en mi vida íntima. ― sonrió levemente, más como una mueca.

―Muy tu vida, te lo he dicho. ― Contestó aun sonando inconforme ―…Pero, aún no me has informado, ¿quién te la pidió…?― Volvió a preguntar.

―Mmh… Eso. Alguien me contactó; mucho antes de que saliera de la cárcel, y esa persona bien sabe lo que quiere. Me fue muy específico, muy meticuloso, además de sonar como un caballero. Dejando eso de lado, hasta me dio gusto volver a verla, por alguna razón…―

―Creo que yo conozco la respuesta a eso. ― Se acercó más, hasta colocarse a su costado, y casi como a un susurro le dijo ―…Estás interesado en ella, eres muy obvio, Wold. ―

―¡Ja! ― Exclamó el lobo con ironía ― Sí, claro…― giró los ojos con fastidio.

―Como digas… ¿Entonces, tu cliente sabe que lo encontraremos aquí, no? ―

―Claro. ―

― ¿Tiene manera de contactarte, cierto? ― Volvió a inquirir.

―Él sabe dónde, pues si fue quien nos citó aquí. Y sí, claro.―

―Por supuesto… Lleva tu comunicador, tengo el mío listo por si me necesitas, los mensajes o llamadas se irán directo a mí y a ti…―Soltó un leve suspiro ―…no quiero fugas. Así que ocúpate de la humana. ―

―Ya, ya… Fue lo que tomé hace un rato ―Se lo mostró casi en la cara. ― Tranquilo, que suenas a una típica ama de casa desesperada y mandona… Deja de regañarme. ― Dijo siendo un poco burlón Crimson.

―Ya, salgamos de aquí, que luego vendrán los guardias esos, y nomás nos van a estar fastidiando. ― Mencionó el mono, sin sonar molesto, sólo con tono de ironía.

―Pues; ya lárgate ― Dijo Wold, sonriendo, aún con su cinismo bien marcado.

―Bien, me voy adelantando. ― Salió Algy, primero, ya que el dichoso lobo de Crimson, debía ir primero por la joven humana, que sigue inconsciente.


―Muy bien chicos, solo un poco más y llegaremos a Núricoz... Ha sido un viaje placentero, si me lo preguntan ―

―Pero nadie te pregunto, Kool― Respondió de manera molesta Charlie, mientras se sirve una taza de café, la cual tenía una frase muy llamativa "Like a Boss" Dándole un sorbo, caminó un poco aproximándose al melancólico lobo gris, que está de pie en una esquina de dicha sala de mando. ― ¿Qué tanto piensas, eh?― Preguntó.

―Ah...― Expresó O'donnell, mirándole de reojo, respondió sonando sereno ― ¿...En serio, quieres que responda a eso?― Sonó ya más a sarcasmo.

―¡Uhmp, pfft, ju, ju, ju! ―Soltó una risita Charlie; alejando la taza de su boca ― Entiendo hombre, sólo intento ayudar. ― Se colocó a su lado.

―Uhm... Lo aprecio, Charlie. ― Respondió casi apático.

―Sí que no tienes muchos ánimos, pero algo ya sabemos. Sólo aguanta un poco más, y podrás partirle la cara al tipejo ese, tu primero. ¿Te parece?― Dijo como si fuera un consuelo para el otro.

―Tch... Sí, está bien. ― Respondió con desanimo.

―Por cierto...― Alzó su vista a ambos costados ― ¿Y el pajarito de Falco? ―

―Ah... No lo sé, estaba aquí hace unos minutos...―


En un pasillo:

―Falco...― Nombró Katt, al halcón azulado que está a unos metros de ella, tal parece que le esperaba.

― ¿No se supone que deberías estar cerca de Kool?― Dijo de manera quejumbroso.

―Aaah...― Soltó un suspiro la felina ― Ni siquiera te das cuenta... ¿En serio?― Sonó con fastidio.

―¿Qué? ¿De qué hablas? ― Preguntó deteniéndose en el acto.

―¡Gaaaah! ¡Sí que eres lento! ― Se dirigió a él con paso rápido y firme, se ve molesta, tal parece que furiosa, a lo que el halcón azul dio unos escasos pasos hacia atrás, hasta que Katt le tomó bruscamente de su chamarra azul cobalto, cosa que puso alerta al otro. La felina le amenazó con la mirada, y lo jaloneó hacia ella, para que quedara encorvado a su altura.

De repente, como por arte de magia; el semblante de Falco cambió por completo, parece el ruborizarse, al igual que el rostro de la linda felina, que permanece con los ojos cerrados. Es obvio lo que ocurre, Katt lo aleja de ella con violencia, empujándolo, de inmediato le da la espalda, diciendo ―Eres un idiota...― Y comenzó a alejarse del faisán. Falco quedó más estupefacto, confundido, hasta con las manos alzadas en el aire, con los ojos abiertos de sobremanera, al igual que su pico.

Todo pasó muy rápido, que ni le dio tiempo de pensar en las cosas, simplemente pasó y, después de recapacitarlas un momento, como un relámpago, la imagen de una Viry sonriéndole inundó su mente. Entonces, se dio un manotazo prácticamente en su propio rostro. ―...Viry...― Susurró ―...Maldición...― hizo esa misma mano en puño, que tembló con impotencia. ―…Qué… Qué me sucede…―

A los pocos minutos:

―Oh, tú también faltabas Katty...―

―Ugh… Cierra la boca, Charlie...―

―¿Oye, por qué tanta hostilidad, eh?― Dijo de manera severa, con un tono de voz ronca, que parece incluso estar molesto. Hizo que la felina se detuviera, y casi se retractara de contestarle hace unos segundos. ―No es algo que te corresponda. ―

―Lo que suceda en MI nave, me es de suma importancia.―

―¿Katt...?― Le llamó Kool, acercándose a ellos.

Black con la simple mirada fría le detuvo, era muy evidente el mensaje que le lanzó. De igual modo la felina respondió ―Danos un momento, Kool―

Esto también llamó la atención del lobo gris, pero no le puso mucha importancia al asunto.

―Ven conmigo...― Ordenó el conejo, encaminándose ya a la compuerta, la hembra le siguió dejando al otro gato azulado detrás, la puerta se abrió y casi chocan Charlie y Falco, quien tiene aún la mente confundida, pero simplemente pasó de él, y la felina rosada ni siquiera le miró está vez.

El faisán, realmente se quedó anonado, hasta que el otro gato se acercó y lo sacó de sus pensamientos. ―Oye, Falco...―

―Ah... ¿Qué pasó?―

―Katt, está un poco extraña... Waah...―Soltó un suspiro ― ¿No se sentirá mal?― Dijo sonando preocupado.

― ¿Eh? ¿Por qué lo dices? ― Preguntó interesado el halcón.

―Bueno, ya sabes... Ella y yo pues...― El suspenso se apoderó del Falco, lo cual le puso nervioso, pensaba en cualquier cosa mala para él, por alguna razón. ―...ella me cuida demasiado... Me trata como su hermano... Y yo como a la mía...― Terminó de decir aquél gato azulado, sonando sincero.

Falco sintió un gran alivio en su corazón, y fingió de momento el no saber por qué. Volvió a confundirse, y de todos modos puso una sonrisa en su rostro, diciendo ―Oye, Kool… Tal parece que malinterprete las cosas. ―

―¿Eh? ¿A qué te refieres? ―

―…a Katt…― Volvió a sonreír, pero solo fue para darle la espalda.


― ¿Y bien? ― Inquirió Charlie, muy severamente, con la mirada fija y pesada sobre la figura femenina.

La felina rosada, traía la vista al suelo ―...― Black, es realmente intimidante cuando se lo propone.

Volvió a preguntar, casi de manera exigente ― ¿Monroe? ―Dio un par de pasos, cosa que sobresaltó a la felina, y más al sentir el tacto masculino sobre uno de sus hombros, ella le miró a los ojos con impresión y vergüenza, de nuevo el conejo ―...Vamos, Katt... Puedes confiar en este conejo. ― Sonrió de lado, muy levemente, ya sonando más compasivo.

―…Aaah…―Soltó un suspiro la joven, mostrando resignación ―…Charlie… Es sobre Falco. ―

El conejo le soltó, y se cruzó de brazos, mirándole de manera singular, respondió ―…Sí, entiendo las pocas señales que has lanzado, tu indiferencia, tu poca comunicación en sí con él, pero esas miraditas que se echan ambos, eh. ―Sonrió con ligera picardía ― Hasta Wolf lo sabe, y eso que no es tan apegado al pajarito azulado. ―

―¡Ah! ¡Más te vale no decir nada de esto! ¡Que te lo estoy confiando! ― Pidió, tanto avergonzada, pareciendo molesta con ese ceño fruncido, que sólo le dio risa al conejo verdoso, entendiendo que la joven frente a ella, básicamente se había declarado.


Entretanto:

En uno de los mercadillos de la susodicha estación, una figura de espaldas, compraba algo de dudosa procedencia, en un local de baja categoría, diría uno. Un hombre de la especie Pitbull, parece ser un carnicero, con su gorrito, y delantal totalmente sucio, le muestra un pedazo de carne, podría ser, ya que es de un extraño color verde oscuro, y cabe mencionar que chorrea algo negro y pegajoso, prácticamente se movía aún ese curioso comestible, si es que lo es…

―…Uhmm… No lo sé… ¿Tú qué dices? ― Se giró de perfil, a ver a su extraño acompañante, que se ve realmente desinteresado.

―Sea lo que sea que elijas, sigue siendo basura…― Contestó su compañero, mientras juega con unas navajas lanzándolas al aire, y atrapándolas como un buen malabarista.

Lo que parece ser una pantera, se alejó un poco del puesto, diciendo ofendido ―Leon, qué grosero. Sabes que me esfuerzo mucho para cocinar, por qué mejor no lo haces tú. ―

―Yo no quiero hacerlo…― Contestó el camaleón sonando apáticamente.

―Ah… Sí, me lo suponía. Además es lo que podemos pagar, no te quejes. ―

―…Sí, has estado eligiendo unos muy malos trabajos, además de mal pagados, y aburridos. ― Contestó con un toque de fastidio, guardando ya esas navajas, en su chamarra oscura, donde claramente al abrirla se podría divisar que tiene una pequeña colección.

―Oye… Vamos a estar aquí discutiendo mis malas elecciones, o me vas a ayudar a escoger lo que vamos a cenar… ―

―No tengo qué responder…―

―¡Bah! ― Se dio la media vuelta, para volver a donde el dichoso carnicero, solo dio un paso, y chocó con un lobo oscuro, notando que trae cargando a alguien más en brazos. Panther intentó disculparse ―…P…perdón…― pero fue inútil, aquél sujeto sólo siguió su camino, sin ponerle mucha atención. Caroso, se quedó un poco extrañado y miró a los ojos rasgados de su compañero camaleón, pareció como si se hubiesen dado un mensaje, probablemente.

―¡Oigan! ¡¿Van a comprar esto o no?! ¡Tengo clientes esperando! ― Gritó el carnicero un poco fastidiado, de estar esperando al cliente.

Panther, se acercó al local diciendo ―… Debe disculparme, pero me temo que no le compraré nada mi amigo. ― Dijo siendo amable, cosa que no le ayudó mucho.

―¡Bien! ¡Entonces largase a otra parte! ― Reclamó el dueño del local, molesto.

―Lo siento…―

―¡Ya, vámonos a lo que sigue…!―Gritó ya encaminándose Leon, y Panther se dio prisa en seguirle, diciendo ―Espérame…―

―Me sorprende que no lo hayas comprado. ―

―Dijiste que no lo querías. ―

―Yo no respondí a nada. ―

―Pues no… pero esa mirada tuya me lo decía… Rayos… estaba barato, pero…―

―Sólo era basura, sacada de un basurero, eso ya estaba podrido, Panther. ―

―Oh…―


Ya al pasar menos de treinta minutos, la nave debía pasar por un hangar especial de la estación espacial, llamada Núricoz, ubicada cerca de la nebulosa con forma de Z. Donde se presume debería estar la actual pareja de Wolf, y en que se dice está la peor calaña del espacio, un lugar peligroso, donde a las mujeres no se les permiten la entrada; por razones aparentemente desconocidas.

―Muy bien… Les agradezco nuevamente el que nos hayan acompañado. ―

―No hay de qué, Charlie. ― Contestó Kool, con una sonrisita en el rostro ―…Tomaremos una de las naves de apoyo. ―

―¿A dónde piensan ir? ―Preguntó el halcón

―Regresaremos a Macbeth… No hay por qué preocuparse, les haremos saber que llegamos con bien. ― Contestó la felina Monroe.

―Sí…― Le clavó la mirada de una manera distinta, como si le coqueteara. ―…me parece bien. ―

A lo que Katt, se puso un poco nerviosa, y eso que ya se había desahogado con el conejo verdoso, abrió levemente los labios, respondiendo ―…Por supuesto…―

―…Ahm… Será mejor que nos vayamos, aquí es peligroso para Katt. ― Interrumpió Kool, el intercambió de miradas que se echaba la pareja.

―¡Bien! ― Aplaudió Charlie sólo una vez, como para que todos se despabilaran ―…Entonces, aquí nos separamos. Espero volver a verlos… ―Volvió a despedirse de una manera cortés el conejo, acercándose al gato azulado, para darle un abrazo, y luego fue junto con la gatita rosada, donde aprovechó para susurrarle algo al oído ― Estás sonriendo, Katt…―

―…― Katt no contestó, al parecer. ―…sí, estoy feliz de que dejaré de ver tu fea cara. ―

―…Ja… Sí, claro. ― Respondió para nada ofendido el conejo Black.

Wolf y Falco se despidieron de la misma forma, pero cuando Katt y Lombardi se tocaron y se abrazaron, la linda felina le amenazó al oído de manera sutil ―Ni se te ocurra decirle a alguien lo que sucedió…―

Falco, sonrió de oreja a oreja, casi con sorna por saber que Katt se avergonzaba de lo que pasó hace un rato, y por solo molestarle le contestó ―¿Y, qué si lo hago?

Katt le apretó de más el cuello, casi ahorcándolo y dijo para que solo él pudiese oírle ―Vendré por ti, y te cerraré el pico…―

―Mph… ¡Ja, ja! No me molestaría…― Respondió con una sonrisita traviesa, cosa que dejó anonadada a Katt, en seguida lo empujó para quitárselo de encima, fingió demencia, y volvió a donde Kool, para ya marcharse por aquel pasillo, donde debían tomar la nave para salir.


Base espacial de Núricoz, cerca del mercado.

Cuando Charlie y los demás finalmente se adentran a las calles, concurridas de gente de casi todo tipo de especie, al pasar por uno de los locales, más bien un bar de poca monta, un grupo de cinco individuos, aparentemente Cornerianos, uno de ellos parece reconocer a aquel lobo gris, y más al llamar la atención de este tipo grande y fuerte, más como un rottweiler, algo panzón por el alcohol, pero se le ve que tiene una tremenda fuerza en los brazos. Se acercó por detrás del trio, comenzando por gritar y llamar su atención

―¡Hey, hey tú...! ¡El maldito lobo bastardo! ― Wolf, al saber que se dirigía a él, simplemente se detuvo, escuchando que el otro tipo le decía, también deteniendo sus pasos ―Sí… Eres tú, el dichoso líder del Star Wolf… ―Dijo, viendo la espalda del nombrado, y detrás de él, se detuvieron más adelante Charlie y Falco, al sentir que no les seguía. ― Oye… ¿Recuerdas cuando asesinaste a mi hijo?―

Wolf, le dio la cara al sujeto, mirándolo de una manera fría, actuando como si aún fuese el aclamado Lord O'donnell ―Recuerdo haber hecho muchas cosas, pero no, no lo recuerdo.― Respondió con apatía, cosa que le enfureció al otro.

―…Grr… Maldito, ahora mismo te haré recordar…― Amenazó preparando sus puños, iba a propinarle un golpe, pero...

―El no hacía las tareas sucias... Ese debía ser yo...― Dijo una voz un poco chillona y muy osada, amenazando al grandote, con una navaja realmente filosa, cerca de su vena aorta del cuello.

Wolf se sorprendió de verlo y dijo ―…Leon...―

―Así es...― Respondió el camaleón, viendo al lobo que le llamó.

―Defenderemos a nuestro líder de quien sea.― Apareció también Panther. El tipo que lo acusaba desistió al ser amenazado por el camaleón, mejor decidió retirarse y se reunió con prisa a los suyos. Leon simplemente lo dejó ir, pero sin dejar de verle con esa intimidante mirada fría. Finalmente se acercaron los otros dos acompañantes del lobo.

―Hola, Falco... ― Saludó, Powalski.

―Leon...― Dijo él a manera de saludo.

―¿Que hacen aquí?― Inquirió el lobo.

―Eso no es de sorprender Wolf, la pregunta es más bien para ti... Ustedes a qué...― Dijo Leon sonando seriamente.

A lo que O'donnell, soltó un suspiro, interrumpiendo y llamando la atención de su compañero y amigo. ―Ah...Viry... ― Miró a un costado, para que no le viera turbado.

―¿Qué?― Dijo, Leon confundido.

―Fue secuestrada por un maldito mercader, un lobo oscuro, que suele vestir de rojo. Ese que pertenecía a CrimsonRed. ¿No sé si lo recuerdes? ―

―Ah, ése tipo... ― Dijo Leon, al ya haberse acordado. ―Ese lobo, hizo muchas transacciones y fraudes en su carrera, supe que salió de la cárcel hace no mucho tiempo… Y mira que ya anda haciendo de las suyas. ―

―Eso es algo terrible, Wolf… ― Comentó Panther, pero casi de inmediato, recordó. ―Crimson… también he oído de él… Y… ¡Ah! ¡Wolf! ― Exclamó con sorpresa, e hizo que el mismo lobo gris se girará a verlo ―…creo que… se me hizo ver… Lo vimos, hace menos de qué será… cuarenta minutos... ― Arrugó su ceño tratando de recordar la imagen donde chocó con el susodicho ―Iba con un chico... Diría yo... Pero... Solo fue un segundo, pero ahora que lo pienso detenidamente, era humano...― Dijo aún más sorprendido.

―¡Qué! ¡¿Y porque no hiciste nada, Panther?!― Dijo Wolf, casi histérico, plantándosele enfrente de una manera que el intimidó.

―Cómo iba a saber yo...― Respondió Caroso, un poco sorprendido ante el repentino comportamiento de su líder.

Le demandó con más preguntas. ―¿Cómo está vestida o qué fue lo que viste? Sé me más específico. ―

―Ah… Eh… Lo traía en sus brazos, paso a nuestro lado y por cómo se veía, pude notar que llevaba prisa. Es todo, Wolf. Lo siento…― Bajó la mirada, apenado.

El lobo se trató de calmar tomando un poco de aire, el cual exhaló, y contestó ―…Está bien… No… No debería desquitarme contigo, yo soy el que se debería disculpar.―

―No, Wolf. No te preocupes, es entendible. ― Respondió Panther, de manera compasiva.

―¿En sus brazos, dices?― Inquirió Charlie extrañado.

―Sí... Fueron más al sur, tal vez puedan seguir ahí, no lo sé…―

―Wolf... ― Dijo Leon, llamándolo con discreción, aquél lobo se acercó y Powalski aprovechó para informarle ― No te quiero asustar ni nada de eso, pero Panther olvidó un pequeño detalle. ―

―Qué ocurre, dilo ya ― Pidió con fastidio.

―…Percibí el olor a sangre, cuando pasaron junto a nosotros. ― Respondió el camaleón en un tono nada preocupante.

―Eeh...― Expresó estupefacto ― ¿E-estas seguro?― Hasta pareció el haberse puesto pálido con lo que le informó su amigo.

―Jamás me equivoco con algo tan único. Ya le hice daño una vez, ¿recuerdas? Así que puedo reconocer su aroma. ―

El semblante de Wolf cambio repentinamente, tornándose en aflicción ―Sí… Ahm… Gracias, Leon...― Dijo llevándose una mano a la cabeza, y pasó a ese mechón blanco, como si lo peinara.

―Estate listo para lo que sea. Es mi recomendación.― Dijo en su tono apático el camaleón.

―Sí, eso… intentaré…― Asentó con la cabeza, y se dio la media vuelta, para seguir a los demás.

―¡Vamos, Wolf! ¡Apúrate! ―Gritó Charlie.

Al ya haberse perdido entre el gentío casi sofocante del camino, Panther se acercó a un costado del camaleón y le dijo ― ¿Deberíamos acompañarlos…? ―

―…Ugh… Ya pensé que Wolf estaría bien, no se me ocurrió verlo destrozado nuevamente por esa humana. ― Comentó él, sonando disgustado.

―Eso… es un…―

―…No…― Respondió el camaleón en su tono habitual.

Panther abrió sus ojos de sorpresa, y sonrió diciendo ―…Bien, entonces hay que unirnos a la causa. ―

―Al menos espero que coman mejores cosas que nosotros. ― Terminó de hablar, y salió corriendo, dejando a la pantera atrás, que solo se quedó con las palabras en la boca, y un poco molesto por cómo llama a la comida que suele cocinar, pero es la verdad.


Mientras tanto:

Nave en curso a Núricoz, desconocida.

―Aaaaah…― Soltó un leve, pero largo suspiro, una enorme figura, imponente, al punto de casi hacer temblar a sus propios subordinados. Un par de similares, criaturas más pequeñas que él, le siguieron desde atrás, una compuerta pesada y negra se abrió, dándole pasó a tan impactante ente, que caminó tranquilo, va al puente de mando, donde otras más se encuentran en los monitores, y consolas.

En la plataforma más alta, con una vista excepcional, veía al frente, donde la imagen que proyectaba era de la misma nebulosa, que aumentó de zoom, una leve sonrisa se dibujó en aquel cubierto rostro, diría uno, con solo verle a los ojos uno podría darse cuenta de ello.

―…Solo es cuestión de tiempo… ― Giró su cabeza a un costado, ordenando ―… Envíen un mensaje a la nave de Crimson. Que sepa que ya estoy por llegar. ―

―Cómo ordene, mi Lord. ― Se escuchó la chirriante y aguda voz de uno de esas criaturas frente al monitor.


―Ni se le ocurra tocar donde no deba, doctor…―

―Claro que no… Veamos… Sí que no es tan profunda, por suerte… No hay de qué preocuparse, estará bien. ― Se giró a un costado, y tomó una jeringa, para inyectarla.

―¿Qué es eso? ― Inquirió rápidamente el lobo con desconfianza.

―Eh, esto… es solo un calmante, para quitarle el dolor. Los antibióticos se los daré después. ―

―¿En serio? ― Le miró Wold con suspicacia, de una manera muy penetrante, cosa que incluso hizo dudar al enano doctor.

―…S-sí…―

―Si se atreve a hacerle algo indebido, será un placer acabar con su mísera vida. ―

―…Eh… No, en serio. Mírala, está sufriendo no sólo por el dolor, la calentura incluso está afectándole de manera que está alucinando.

―¡Entonces, qué está esperando! ¡Maldita sea! ― Gritó exasperado el lobo, causando un sobresaltó en el doctorcito, que en seguida tomó el antebrazo a la humana y le introdujo el medicamento.

―…La… la mantendremos vigilada… ―

―Ni crea que me voy a separar de ella. Vaya a hacer lo que tenga qué hacer. ―

―Ehm… sí…― Contestó tímidamente el doctorcito, saliendo con prisa de la habitación, donde el lobo oscuro se aproximó a la humana, llevando una de sus manos a la frente sudada, pareció acariciarle, y soltó un suspiro pesaroso, se le notó afligido, pero ya más tranquilo.

―¿Qué debería hacer contigo, mujer? …Tal vez… Algy, tenga razón… ―


El mono albino, iba caminando ya con una caja de herramientas en sus manos, y otras partes de alguna nave robada que debió comprar en el mercado, volviendo al estacionamiento de la nave.

―Uhm… ¿Qué es esto? ― Se preguntó Algy, al ver una luz parpadeante en su muñeca, donde tiene un brazalete con pantalla. Presionó unos botones digitales, y entonces se abrió una imagen holográfica, donde apareció un mensaje que de inmediato se tradujo al dialecto normal. Lo leyó con prisa, y hasta su cara cambió, cerró el mensaje, diciendo ― Debo avisarle a Wold de esto…― reenvió el mensaje a su compañero, esperando a que lo leyera, pero aquel lobo parecía tener la mente ocupada en otras cosas.


―¿Huh…? ¿Pero qué es…? ― Dijo con fastidio el lobo, notando también su brazalete, pero luego, Algy le llamó.

―¿Wold… me copias? ― Dijo el mono.

―…Ah… Qué fregados quieres ― Contestó sonando molesto.

― El cliente ya no debe de tardar, le mandé la ubicación exacta en donde te encuentras, así que espero que el trato salga bien. ―

―…Ah… Qué rápido… ― Sonó un poco desilusionado ―…Sí que actúas con prisa. ―

―Ya te lo dije, quiero terminar con esto ya. ―

―…Uhm…― Expresó Wold, a lo cual Algy preguntó ―¿Qué, qué pasa? No te oyes muy bien. ―

―…Es… la mujer…― Respondió el lobo.

―¿Qué, no está bien? ―

―…No… no es eso… ― Dudo en lo que pensaba decir, y sólo soltó un lamento ―Ugh… Olvídalo… ―

―Wold… Oye, no vayas a decir que cambiaste de opinión. Eres un maldito mercader, no puedes darte el lujo de cambiar de parecer, cuando ya el trabajo está prácticamente hecho. ― Le dijo muy directamente, teniendo parte de razón, además de sentir que sus sospechas, eran ciertas.

―…Eh… N-no… no es…―

―¡Ja! Cómo que no lo es. Estoy en lo cierto… ¡Maldición! ¡Wold! Te dije que la amarraras y la dejarás… ―

―¡Gaaah! ¡Cierra la boca si no me conoces! ¡Yo no tengo la culpa, no fue de ahorita, desde que la conocí… desde que la vi… sentí que era especial… no… No pensé…Traté, ¡de veras que lo intenté…! No quise atreverme a sentir algo por ella…―

―…― El silencio se escuchó del otro lado del auricular, pero solo fue por poco segundos ―…Wold… Ya es tarde para eso. ―

―…Lo sé…― Respondió sonando decaído.

De repente, pareció que todo el tiempo se detuvo, el aire, la atmosfera, todo… cambió de manera repentina, casi como si fuese un maleficio.

Wold, se giró precipitadamente, a la compuerta del cuarto para sólo encontrarse con él… Ese sujeto, tan alto como un muro, cubierto en su totalidad con una túnica larga, que parecía también como una armadura de tiempos medievales, entró solo, sin ese par de criaturas con él, su presencia impactó al otro varón, que simplemente quedó boquiabierto. El único ojo visible, de un hermoso color azul; como el mar, le miró fijamente, para decir ―…Hasta que te encuentro…―

―A-Algy, después hablamos, el cliente llegó― Cortó de inmediato sin dejar hablar al otro que se encontraba en la línea ―…Tú… eres… Ofgard… ¿cierto? ―

―Exacto… Señor Crimson…― Contestó él aún parado en el umbral de la compuerta que no se cerró.

―…Un placer. ― Dijo Wold, tranquilamente acercándose al sujeto.

―El placer es todo mío, Señor. ―Contestó siguiéndole con esa azulada mirada, de repente apareció uno de sus lacayos, que se acomodó a lado de su señor.

Wold le llamó la curiosidad, abrió sus ojos con sorpresa, diciendo ―Él…―

―…Viene conmigo…― Contestó sereno ―…No le ponga atención. Ahora bien, ¿puede decirme por qué estamos en este lugar…?―

Wold pareció ido de momento, reconoció aquel ser, no podía creer lo que estaba sucediendo, sólo sintió la presencia de Ofgard pasarlo de lado, yendo a la cama donde está la inconsciente humana.

Sin pensarlo si quiera, se giró al líder de aquella raza extraterrestre, le apuntó con el dedo índice para únicamente gritar lo que se le vino a la mente ― ¡Es tu culpa que esté en cama…!―

―¿Disculpa? ― Expresó Ofgard, sonando confundido.

―Es tu culpa, lo que le sucedió… Fuiste tú quien nos a…―

Las palabras del lobo fueron interrumpidas por la habladuría de Ofgard ― ¿De qué hablas? ¡Cómo se te ocurre tremenda barbarie! Si a ella, se le debe tratar como a vaso frágil…― La observó de la cabeza a los pies, y la tomó con mucho cuidado, en sus brazos, aun diciéndole ―…Tú eres el responsable de esta pena… Crimson…― Sonó a amenaza, fue una amenaza, el ambiente ha cambiado con tan solo oírle decir su apellido, un escalofrío corrió por la nuca del lobo, erizando su pelaje, y su asombro así como su temor por tan imponente mirada azulada, fría como el hielo, sintió que le clavaba un cuchillo entre ceja y ceja.

―…El resto del dinero, está en tu cuenta personal… ― Pasó a su lado, y ni siquiera pudo moverse, era como si estuviera pegado al suelo ―…Disfrútalo…―

Y salió del cuartucho, seguido su cómplice, a lo que Wold simplemente, quedó petrificado. Pero, de quién sabe dónde sacó el coraje, para moverse, seguir a ese sujeto, y gritarle al verle.

―¡Alto ahí! ― Exigió con su arma desenvainada.

―Vaya, vaya, vaya… Esto no era parte del trato…― Dijo Ofgard, sin darle la cara siquiera.

―No es justo… Me timaste…―

―¿No es justo, dices? Eres lo que eres, Crimson, un simple peón en un juego de ajedrez que debía hacer lo que mejor hace… Eso fue lo hiciste, y ahora si me disculpas, aprovecharé mi tiempo con lo que me pertenece… así es como debe ser…―

Solo terminó de decir aquellas palabras, cortantes y frías dirigidas a Wold, que ni siquiera pudo disparar, veía cómo aquél varón se llevaba a la humana, subiendo a un galeón más pequeño, que al que vio Algy.

El grupo de Wolf, apareció a los pocos segundos, solo viendo el cómo aquella nave despegaba, ya para salir de la vista de los recién llegados.

―Llegaron tarde…― Dijo Wold cabizbajo, y serio.

―¿Qué demonios estás diciendo? ― Cuestionó Lombardi, tomándolo por el cuello, a punto de golpearlo.

―¡Hey, cálmate estúpido pájaro! ― Le detuvo Charlie.

―¡…Se la llevó…! ¡Ese maldito, se la llevó! ―

―¿De qué hablas, Wold? ― Inquirió confundido el lobo gris, viendo en un estado arrepentido y derrotado al otro.

―…Su nombre es Ofgard, es el líder de una raza casi desconocida, que se creía extinta… Oikgords…―

―¿Qué? ― Expresó Wolf, confundido, casi con el ceño fruncido por la extrañez.

―Esas cosas desaparecieron hace décadas, casi para ser precisos desde las guerras Lylat…― Replicó Charlie.

―Sí, lo sé. Pero, entonces dime qué fue lo que vi… ―

―¡Eso no importa! ― Exclamó con desesperación Wolf ― Quiero saber por qué… Maldita sea, ¿Por qué se llevó a Viry? Tú debes de saber algo. ¿Para qué la quiere? ―

―No tengo la menor idea, solo pensé que era un cliente normal, un coleccionista, pero a como la llamó él, parece que tiene cierta fascinación hacia ella, la miraba distinto, no como un depravado sexual, la respeta casi como una diosa, y la trató con cuidado. "Vaso frágil" dijo él―

―Suficiente…― Dijo Wolf, yendo a él y lo tomó de su chamarra jalándolo con fuerza ― Tú vienes con nosotros. ― Ordenó.

―¿Eh? No puedo dejar a Algy…― Trató de detener al otro lobo, que prácticamente le arrastró.

―Mándale un mensaje, llámalo, que nos siga, me da igual. Volveremos a Corneria, pensaremos mejor las cosas, con la mente fría, porque para serte sincero… ― Se detuvo, sonrió de manera perturbadora, aún aferrado de su chamarra, y le volteó a ver de una manera tétrica ― …Tengo ganas de ver tu sangre correr…―

―Ése es el Wolf que conozco…― Comentó Leon, con una sonrisa sádica también. ― Si quieres yo me encargo, Wolf. ―

O'donnell, giró su único ojo violeta, visible, y le sonrió con placer ― …Si me haces el favor, Leon… ―

―¡Oigan, oigan! ― Exclamó Charlie, yendo al par de lobos, quitándole las manos de encima a Wolf de Wold, causando que ambos se tambalearan. ―Aquí nadie va a desmembrar a nadie, eh… Será mejor que volvamos, estoy de acuerdo en eso con Wolf. Así que, andando. ―

―¿Eso es todo? ― Preguntó molesto, Lombardi.

―Sí, Falco. Es todo… no podremos seguir esa nave en este momento, tal y como lo dijo Wolf, debemos armar un plan, y entre más rápido mejor. Volvamos, es todo. ―

―Ah… ― Frunció el ceño y apretó ambas manos haciéndolas puño… ¡Gah! ¡Maldita sea! ¡Ya qué! ― Expresó el halcón.


En un lugar, muy tenue, el enorme bulto masculino, parece admirar de lo que acaba por adquirir, la figura femenina permanece aún dormida, y está dentro de una capsula, Ofgard se quitó la capucha, el cubre boca, dejando visible un cabello negro, largo como por encima de los hombros, y un mechón le cubre uno de sus ojos el derecho para ser precisos, también aprovechó para quitarse uno de sus guantes ennegrecidos.

Acarició a la humana tiernamente del rostro, con la mano con la que se deshizo del guante, la joven pareció despertar, sólo fue un escaso minuto, donde lo único que vio fueron aquellos ojos azules, penetrantes que sobresalían, en especial el derecho, ya que se había recogido su mechón oscuro, ese ojo fue demasiado intrigante, causando que la chica sólo preguntase ―¿…Quién eres…?―

El hombre sonrió levemente, mostrando es blanca dentadura ―Soy… quien mejor te conoce… Viry…―

―Eh…―Expresó débilmente la chica, para volver a perder el conocimiento.

―…Y soy el único a quien le perteneces…― Volvió a sonreír con más ánimo, dejando ver unos colmillos, más largos de lo normal.

…Continuará…


Notas del Autor: Sé que me tarde, lo siento n_nU Pero, aquí lo tienen… Espero y les haya gustado nwn/ Realmente no tengo mucho qué decir, solo que sí le metí más coco xP A la historia, y aún estoy atorada en cómo seguirle, ya que tengo un montón de ideas locas xD ¡jajaja! Ya veré con qué me quedo al final, y espero sea buena xD De nuevo gracias mis queridos (as) lectores (as) Les mando muchos saludos y bendiciones.

Foxbellikostar: Lo intentaré hombre, ya ves cómo ando ¡Ja, ja! Saludos y un abrazo.

Ray Wolf Aran: Mi hijo querido xD Gracias por tu paciencia y x3 y sabes que te quiero ¡eh! xD ¡Jajaja! También un abrazo y espero te haya gustado el capítulo de hoy… owo/