Capítulo 6
¿Tiempo, lo primordial?
El grupo de Wolf demoró casi el mismo tiempo en llegar al planeta Corneria, y para cierto personaje no fue un muy agradable viaje, Wold Crimson parecía un prisionero, aunque no estuviese esposado o algo por el estilo, pero habría que estar cerca de Wolf para hacerlo sentir así, éste lobo gris no dejó de vigilarlo en todo el camino, al punto de incomodarlo.
Avanzando todos los pasajeros que anduvieron en la búsqueda y rescate de la hija de Pepper, pasando una o dos puertas de seguridad, para ir hacia una sala más, donde de repente en una de esas, alguien conocido les salió al encuentro.
―¿Qué es lo que ocurrió?― Preguntó la ya notable hija del comandante Redd de las fuerzas aéreas especiales.
―Licca, qué sorpresa verte por aquí ― Dijo Wolf con el semblante asombrado.
―¡Ja! Qué significa eso, Wolf. ― Contestó la hembra con los brazos cruzados y la vista a otro lado, sonando de cierto modo molesta.
― ¿Huh? Sólo estoy preguntándolo…―La pasó de largo, Licca le siguió con la mirada.
―¡Ejem! Suficiente. ―interrumpió Charlie, entrando también a la sala. ―Qué gusto volver a verte, Redd…― Saludó de un modo suspicaz, incluso con esa pesada mirada.
Licca respondió sin titubear ante él, de manera segura ―…Igualmente Black…― Luego giró su vista a la puerta donde los demás entraron, notando a otras caras nuevas, no evitó hablar en voz alta ―¿Y éste sujeto…?― Inquirió, barriéndolo con la mirada de los pies a la cabeza.
El susodicho volteó a verle de reojo, arqueando una ceja ― No estoy interesado ― Respondió sonando malhumorado.
Licca abrió sus ojos por la impresión de sus palabras, que percibió indiferentes, al punto de molestarse por tal grosería para ella, se le fue encima, tomándolo del ropaje reclamando a gran voz ― Quién te crees que eres para hablarme así, ¡eh! ―
Wold simplemente le miró a los ojos notando el color de sus iris verdoso como las esmeraldas, no oponiendo resistencia, cosa que intuyó la joven loba, lo soltó de mala gana a un costado, sin causar que se cayera ―Otro más que se muere por la hija del General… Vaya… Díganle que me pase el secreto, ¿no? ― Dijo con un poco de sarcasmo.
Crimson simplemente se arregló el cuello de su chamarra, los demás que simplemente no quisieron entrometerse se quedaron un poco sorprendidos, conociendo los arranques que de repente le pueden dar a la madura loba, Falco se acercó respondiendo aquella interrogante ―…Es Wold Crimson. ― Miró al otro al decir su nombre ― Es el último que vio a Viry, antes de que volviera a desaparecer. ―
―Ya veo. Así que éste…― Dio unos pasos hacia el acusado con firmeza ―…es el causante de todo el alboroto… Sí que es idiota ―
―Oye…―Exclamó Wold
―Ni se te ocurra hacerte el ofendido conmigo, que bien puedo ver que todos te tienen como el principal culpable. Así que no fue una idiotez, sino más bien es una estupidez. ―
Wold con la boca abierta, trató de articular alguna palabra para defenderse, pero cualquier cosa que dijera realmente no iba a cambiar los hecho ni nada, miró a su alrededor, y todo lo que podía percibir era cierto rechazo, además de la alteración de todos los presentes. Cerró su boca, y se cruzó de brazos resignado, cosa que notó la loba, diciendo ― Muy bien… Entiendes. ― Se giró, dándole la espalda para dar unos pasos más al círculo uniforme que se formó tan de repente ― Bien… Peppy ha pedido que se haga una junta, así que los quiero listos en 20 minutos, y no lleguen tarde que esto es código rojo…― Volvió a su andar, para adentrarse a un elevador.
Mientras tanto:
―Aaaah… ― Exhaló alguien un suspiro en una fría habitación, donde el vapor del aire se notaba, un par de criaturas cerca suya le apoyan de cierta manera, se les ve en traje de color blanco como de cirujano, e incluso aquél otro llamado Ofgard, quien se le nota hacer algo con mucho cuidado, y en su ropaje trae manchas de sangre. ―…Con esto… terminamos…― Se irguió de la mesa de operaciones, donde se deshizo de ese cubreboca, yendo a una parte más oscura, sin que se le viese por completo su rostro, giró su vista admirando el cuerpo femenino sobre esa plancha de metal, sonrió, para luego decir ―Déjenla en la cápsula, que las suturas sanen con el agua medicinal, y tengan mucho cuidado que es muy delicada. ―
Ambos mellizos hicieron una leve reverencia antes de acatar a su orden, y salir del cuarto con una camilla donde colocaron aquél bulto femenino.
―Sé que van a venir a buscarle… Pero me aseguraré de ser el primero en sorprenderlos. ―
Al poco rato:
El dichoso Star Wolf, completo después de un tiempo, apareció en la sala de juntas.
―¿Y tú? ¿También requerimos de tu insoportable presencia? ― Inquirió Wolf sonando aún cabreado, viendo al otro lobo oscuro sentado.
―Es obvio…― Respondía Wold sin verle aún ―Me trajeron a la fuerza, así que deberás soportarme. ―
―Cierra la boca. ― Fue hacia él con paso firme, y golpeó la mesa con una palma de sus manos, causando un pequeño sobresaltó al otro, así como su atención ― Después de la estupidez que cometiste debería encerrarte, y tal vez ahí comenzar con los preparativos del interrogatorio ―Dijo Wolf, amenazándolo no solo con su agresiva presencia, también con la mirada.
―…Oye, oye… No te me acerques tanto, me pones nervioso. ― Comentó de manera burlona el lobo, al mismo tiempo que se abrazaba a sí mismo, y hacía como si temblara.
―Qué demonios…― Alcanzó a decir O'donnell antes de tomarlo por el cuello.
―Wolf… ― Le llamó Falco con fastidio, entrando a la sala junto con Black ― Ahora qué… qué haces… No estamos para tus numeritos de nuevo… ―
―Sólo estás empeorando las cosas, no seas insensato. ― Comentó Charlie a manera de sermonearle.
―Yo no tengo ningún inconveniente ―Respondió Leon muy gustoso por el comentario ya acomodándose a una de las sillas rotatorias.
Panther solo escuchaba, al igual que el resto, que ya se disponían a tomar asiento alrededor de la ovalada mesa de reuniones.
Y aquella joven loba, entró al último viendo que algo ha sucedido, simplemente se sentía al entrar al cuarto, y tuvo que lanzar un comentario ―…Siguen los problemas, eh…―
―No molestes, Licca ― Le contestó Wolf de mala gana.
―Oye, conmigo no te desquites…― Respondió ella de la misma forma en que le habló, y se dirigió a otro asiento del lado contrario de él, quien se quedó de pie aún. Cuando de repente se escuchó otra de las puertas abrirse, de donde apareció ya entrando con prisa el conejo de Peppy Hare, quien aún está suplantando al General Pepper, que sigue delicado de salud. Todos los asistentes se pusieron de pie, al verlo entrar como símbolo de respeto.
―...Buenas tardes… Me alegra verlos…―Dijo Peppy como si hubiera corrido una maratón, se le veía un poco exhausto, alterado. ―Tomen asiento. ―Ordenó benevolentemente.
Los demás optaron por tomar asiento, a lo que Wolf tuvo que acomodarse entre Leon y Wold, quien ahora de a tiro no quiere ver ni en pintura.
―Bueno, como ya me informaron antes de llegar aquí… Y es que estoy realmente perplejo ante esta situación. Sinceramente el General, no está en óptimas condiciones para que sepa que volvieron y con las manos relativamente vacías. ― Exhaló un poco para continuar ― Hay que pensar en algo. ― Giró su vista hacia un punto ― Wold Crimson, ¿cierto? ―El nombrado asentó con la cabeza ―Empieza por decir lo que sepas. ―
El lobo oscuro miró a Hare atentamente, y comenzó a meditar las cosas en su cabeza ―…Para empezar… No tenía idea de lo que hacía…―
―Eso es evidente ― Interrumpió Wolf de mala gana.
―Déjalo hablar. ― Dijo Peppy en un tono severo, haciendo que el otro lobo se acomodara mejor en su asiento.
―…Gracias. ― Carraspeó antes de continuar, y posó sus antebrazos en la superficie plana en la mesa de madera caoba ―…Sé que una disculpa sincera no es suficiente para ustedes. ― Pasó su vista a los presentes ―…pero, desde un principio tuve mis dudas… Y como todo buen mercante hice lo que debía hacer, después de todo soy lo que soy, así lo es, como ése tipo lo dijo. ―
―Ajá… Ve al grano Wold. ― Apresuró Peppy
―Lo único que sé ― Apretó unos botones digitales al brazalete de su muñeca izquierda, apareciendo un holograma tridimensional ―…es esto. ―Terminó de decir, pasando esa imagen como una pelota hasta hacerla llegar frete a los ojos del conejo Hare, quien se sorprendió a primera vista, lo que sus ojos simplemente no lo creían.
―…Esto es absurdo― Dijo con duda.
―Es exactamente lo que nosotros pensamos. ―Comentó Charlie.
―Y estaría de acuerdo con ustedes, sino fuera porque los vi. Además nada ni nadie confirmó que realmente se hayan extinguido. ―
―El punto aquí, es cómo…― Peppy llevó un mano a sus cines, como si se diera un ligero masaje, apretó sus ojos y alzó de nuevo rostro, frunciendo el ceño por este asunto tan inverosímil ― Bien… La prioridad es saber de la hija del General. Puedes identificar tú y tu otro compañero la nave nodriza, ¿no? ―
―Claro que sí. Pero el problema es que prácticamente desaparece ante nuestros ojos. ―
―Es simplemente un sistema de camuflaje, no es que lo usen todo el tiempo para andar por ahí vagando en el espacio. ― Opinó el halcón.
―Eso es verdad. Imagina la energía que ha de consumir. ― Le respaldó el conejo verde.
―Sí, tienen razón. De igual modo, la interrogante aquí es… ¿Dónde pudo haber ido? ―
―Exactamente… Hay que empezar la búsqueda. ―
―Yo mandaré a mis muchachos a que empiecen por todos los alrededores de Asteroid Belt ― Propuso Wolf.
―Bien. ― Dijo Peppy ― Mandaremos a las…―
―Deja que yo me ocupe de aquí, e incluso de Orbital Gate ― Dijo Licca.
―…Por supuesto, como gustes. ―
―Yo andaré haciendo llamadas…― Se puso de pie Charlie luciendo tranquilo para la severidad del asunto ― …Haré que mis contactos se muevan―
―Y yo haré lo mismo con los míos, la buscaré hasta el más bajo de los rincones de está galaxia. ― Sonó muy decidido el lobo de Crimson. A lo cual, el mismo Wolf sintió que se le revolvieron las tripas, poniendo su semblante más molesto que antes, y tuvo que decir ―¿tú harás, qué? ― Se puso de pie con ese aire exabrupto.
―Wolf…― Le llamó Panther suavemente, levantándose también, y le tomó del hombro, a lo cual el otro reaccionó de mala gana, quitándoselo de encima, casi empujándole. O'donnell fue hasta el otro lobo y se le plantó enfrente, con una sonrisita mórbida ―Te recuerdo que fuiste el causante de todo…― Hizo la seña con ambas manos al aire, sonando demasiado irónico ― …este asunto. Y ahora me vienes con que quieres ayudar. ―
Wold simplemente no apartó su vista de aquella pesada mirada violeta de la actual pareja de la humana, sabe que lo ve como un enemigo, y esa mirada se lo decía más que con las palabras.
―Ya me discul…―
―¡No lo digas! ― Gritó exasperado, a la vez que le tomó con ambas manos por el ropaje de su chamarra carmín, alzándolo, zarandeándolo violentamente hacia él.
―¡Wolf! ¡No empieces! ― Gritó Charlie, yendo a él nuevamente.
A lo que Wolf sin soltar a su víctima, le miró de reojo, y en el camino de Black, se le puso enfrente Leon deteniéndolo. Charlie bajó su vista extrañado, notando en aquellas manos dos navajas en cada una.
Charlie simplemente le gritó ― ¿Así es cómo planeas salvar a Viry? Con tus idioteces de novio celoso. ¡Maldita sea, Wolf! Pon cabeza en donde debe ser. No eres el único idiota preocupado aquí. ―
Wolf le puso atención, pero se le nota a más no poder que sus intenciones son otras para con el otro lobo en sus manos, tomó un respiro, lo soltó lentamente, y dijo ―...Leon ― A lo que el camaleón le cedió el paso al otro varón, quien en seguida se le fue encima al otro, ahora él ahorcándole casi con una sola de sus manos.
―Todos estamos igual de tensos, impotentes… Ella nos tiene a nosotros, cuenta con nosotros, aunque al final de cuentas solo le importes tú…―
Wolf recapacitó en su mente, pero aun así el despreció que siente por Crimson nadie se lo quitaba ni a tamborazos, se remolineó forcejeando para deshacer el agarre del fornido conejo, el cual entendió y lo soltó con rudeza ―Espero que entiendas, Wolf. ― Sólo dijo eso, y salió con prisa del salón, llevándose al otro lobato casi arrastras también.
―Ay… Qué Viry… Hace que su noviecito pierda la cabeza. ― Comentó más para sí la loba.
―Wolf, si es necesario me veré forzado a hacer que te quedes en Corneria, si no puedes cooperar en esto como se debe. ―
―Pero… ― Intentó replicar.
Peppy le interrumpió con una seña ― Entiendo cómo te has de sentir, pero debes mantener tu mente fría, estar sereno… La ira sólo te va cegar más de lo que ya estás…―
―¿Huh? ¿Eso fue un chiste? ― Dijo extrañado Wolf
―No, pero tómalo así. ― Se dirigió a los demás presentes diciendo ―Bien, la sesión se levanta, hasta nuevo aviso o cualquier cosa que nos ayude a saber del paradero de los Oikgords, y por supuesto de Viry Pepper. ―
El resto se puso de pie, saliendo del cuarto, en cuanto a Wolf; se quedó ahí parado en el mismo sitio, y se acercaron sus dos compañeros de antaño ― ¿Me puedo encargar de él si lo deseas? Haré que no quede nada…―
―Basta Leon… Deja de sonsacarme, que lo último que quiero es ir a la cárcel de nuevo. Aaah…― Soltó un largo suspiro pesado. ―Debo poner atención a lo que en verdad importa… Regresen a la base de Sargasso, díganles a todos que muevan su trasero de mandril, y me informen de cualquier cosa sospechosa; por menor que sea. ― Demandó volviendo a tomar postura.
―Oh…― Expresó, Leon con fastidio ―…Eras más divertido antes, Wolf. Pero, como digas…―
―No te preocupes, haremos lo que nos pediste. ― Mencionó Panther, tratando de que su líder no se molestara de nuevo.
―Bien. Les llamo, después. ― Salió del cuarto como si estuviese cansado, más bien apesadumbrado. Pasó su mano con desesperación a sus cabellos blancos, mientras siguió con su camino, con la vista al suelo, meditando en todo el raro e infructuoso asunto.
Volver a perder a la mujer que ama, pensando en que finalmente podría tener una vida tranquila, feliz como debería ser, pero no… Una vez más tenía que quedarse con la impotencia, con el amargo sabor que un desafortunado giro de los acontecimientos se le ocurrió realizar. Envolviendo a todos y cada uno de quienes les rodean.
Al salir del corto pasillo, en un asiento se encontró al otro compañero de Crimson, aquel mono albino. Wolf se detuvo antes de llegar a él, quien enseguida se le quedó viendo con extrañez, ambos a la vez, el otro varón se puso de pie del asiento y se dirigió al lobo, quien le seguía con la vista, expectante.
―¿Eres de verdad Wolf O'donnell? ―
―Claro… El mismo…― Contestó un poco desanimado.
―Sí que te olvidaste de mi…― Dijo Algy cruzándose de brazos, lanzándole una mirada con cierto recelo, y una sonrisita de lado.
Wolf abrió los ojos con una ligera impresión, diciendo ―…Ehmm… No exactamente… Es sólo que en ese instante no tenía cabeza. ―
―Me imagino… ―Contestó serio ―…Por cierto, sé que las condiciones se pusieron color de hormiga y todo eso, pero… no fue culpa de Wold…―
―Ugh…― Expresó con desagrado ― No me lo menciones, estoy tratando de controlar mis ganas de golpearlo, ¿Cómo puedes defenderlo? ―
―Es una buena persona, aunque tenga poco de conocerlo. Él simplemente fue un peón más en esto… Sólo hizo su trabajo y ya. No puedes estar así de resentido. ―
―Bah… como si me importara. ― Contestó Wolf irritado.
Algy dio un paso más al frente con firmeza ― Date cuenta, ese tipo sólo nos ha usado a todos―
O'donnell, le miró con cierta atención, como si las palabras le hubieran hecho pensar un poco más las cosas, giró su vista a otra dirección.
―Oye, con lo poco que estuve en tu equipo conozco la manera en que pueden terminar las cosas, y más tratándose de Leon, siempre anda ahí manipulando ciertas cosas, para salirse con la suya… No digo que siempre pero…―
―Entiendo, entiendo, entiendo…― Le volvió a ver ― Sólo no menciones a ese tipo de nuevo. Trato de despejar mi mente. Ahora mismo necesito aire fresco…― Soltó un suspiro pesado, y comenzó su andar alejándose del otro ―…Nos vemos, Algy ― Fue su manera de despedirse.
Horas después, en otro lugar:
Los ojos de aquel ser humano, volvieron a abrirse, estando dentro de una cápsula especial, e intentó hacer algún movimiento con sus brazos, pero era lenta, y además de percatarse de una extraña sensación tras su espalda, fue entonces cuando se dijo ―Agua… ¿Por qué? ¿Dónde… dónde estoy? ― Se preguntó confundida, y sus ojos se abrieron con asombró al sentir que no movía los labios, asustada giró su vista estrepitosamente a todos los ángulos posibles, notando que más al frente una extraña y alta figura, obviamente masculina se aproximó hasta llegar a donde ella. Abrió los ojos con más sorpresa diciendo ―¿…Quién eres? ―
Notó que aquél bulto masculino hizo un movimiento con una de sus manos cubierta por un guante negro de piel, llevándola directo a su rostro, tomándose de aquel cubreboca, el cual despegó de su cara revelando una sorpresa más para la joven cautiva.
―Eh…Mentira…― Negó con la cabeza lentamente con los ojos llenos de estupefacción e incredulidad.
Aquél otro abrió los labios; diciendo palabras sordas para ella.
―…Espera… No… no oigo…― Se dijo ella en su mente, sin lograr hablar, ya que al pasar sus manos a la boca, un gran tubo endotraqueal, conectado a un respirador artificial.
Ofgard se acercó más, tocando con la palma de su mano ese frío cristal, sonrió para terminar diciendo ―…Esto se pondrá interesante…―Volvió taparse, se giró regresando por donde vino, y alzó la voz diciendo ―Empecemos con la etapa uno…―
―¿Qué? No entiendo… ― La joven humana comenzó, a ponerse histérica, y detrás de esa delgada espalda femenina; un montón de tubos insertados en ella comenzaron a cargar cierto liquido morado, que causó una extraña reacción a la joven, que de repente dejó de luchar, pero con sus ojos abiertos sorpresivamente, a la vez que se enrojecían, y sus venas, las más visibles de la frente, y brazos se hincharon repentinamente.
―Es solo para ayudarte, mí querida Viry. Así será más fácil…― Dijo él con toda la calma del mundo.
En cambio la joven humana, como si lo hubiese escuchado a la perfección, alzó su mirada café como saeta, a la azul de él, viéndole como si lo quisiera asesinar.
De nuevo en Corneria:
Cuando la noche había caído en la ciudad, nuestros queridos personajes seguían haciendo lo que podían… Mucho dentro de las instalaciones del cuartel principal.
Otros; como Panther y Leon, hicieron lo que les encomendó Wolf, a quien siguen viendo como su líder, aunque el equipo en sí este dividido desde hace un tiempo.
Falco volvió a contactar con Katt y Kool, quienes quedaron sorprendidos y un poco frustrados con el asunto, quedaron en ayudar a investigar en Macbeth, el halcón decidió unírseles.
Charlie se quedó en su apartamento, realizando ciertas llamadas a ciertas personas, pero al ya tener rato haciendo su parte, decidió salir a tomar un poco de aire. Al estar al borde del barandal de concreto, miró al cielo nocturno donde las estrellas titilan sutilmente, llevó una mano a su chamarra donde sacó una cajita delgada y dorada, la abrió con calma, exponiendo unos cigarrillos finos, donde tomó uno y de ahí mismo sacó el encendedor con diamantes incrustados, tiene unos gustos un poco exagerados, y tiene el dinero para darse ese tipo de lujos. Lo encendió para luego llevarlo a sus labios, aspiro con la nariz para luego exhalar ese tabaco con su boca, siendo más un suspiro angustiado, notando que realmente no está bien.
―Sí que eres un mentiroso, Charlie…―
El llamado, escuchó la voz masculina provenir de las escaleras, donde la figura de un lobo se acercó lentamente hacia donde él, quien enseguida se sacó dicho cigarro de la boca, tomándolo entre sus dedos de la mano derecha, viendo a O'donnell, detenerse a un lado suyo.
―¿Qué esperabas? Además eres el menos indicado para sermonearme. ― Contestó secamente con su típica voz grave.
―Tch… Como sea…― Contestó Wolf, mirando a otro lado, para recargar sus antebrazos y encorvándose hacia aquel pasamano. ―Entiendo…―
Charlie tiró al piso el cigarrillo, y le dio un pisotón con su bota negra vaquera, y volvió a tomar otro de aquella cajita, para luego ofrecerle uno a su acompañante. Wolf se le quedó mirando un momento, pareció dudoso, pero aun así lo aceptó. Black encendió su cigarro y luego se lo pasó al lobo, quedándose un momento en silencio, viendo a la nada, pensando… en muchas cosas; tal vez.
Wolf terminó, tiró la coletilla de cigarro al suelo, haciendo lo mismo que hizo el otro, para luego erguirse, tomar postura y decirle al conejo verdoso sin darle la cara. ―…Voy a dar un paseo…― Lo dijo enfatizándolo todo, causando que Black girará su vista ― ¿Estás seguro de eso? ― Inquirió con cierto interés, pero sonando serio, a la vez con severidad.
―Por supuesto... ― Exhaló un suspiro ― Sólo… voy a… ya sabes, seguir los pasos… ―
―Ajá…― Expresó con ironía ― Bien, vete cuanto antes. Da lo mismo lo que te diga, sólo ten cuidado en sea lo que te metas, tú sabrás. ―
―Sí que me entendiste… ―Se giró a verlo con una sonrisa muy apagada ―…No sé ni porqué vine contigo…―
―No te hagas el que no sabes…―
―Bien… ―Desvió su mirada a otro lado, ambos lo hicieron, en dirección al otro edificio donde está aquél vacío departamento de la joven humana Pepper. ―…Soy malo mintiendo…―
―Sí. ―Contestó secamente el otro dándole la razón, pareciendo sincero.
―Creo que es hora… ― Se estiro un poco, alzando sus brazos, y espalda, para luego bajarlos, y darse unos golpecitos en uno de sus hombros. Dio la media vuelta, despidiéndose con aquél típico ademán de ―…Nos vemos…―
Charlie, veía alejarse a aquel quien sigue viendo como un rival, con su semblante serio y sereno, pensó en detenerlo, pero no habría caso intentarlo, simplemente lo miró marcharse.
Han pasado al menos tres días y medio, desde que se volvió a perder el paradero de la joven Pepper, por lo pronto el ex líder del Star Wolf, decidió hacer una travesía por su parte, y completamente solo…
Venom:
Aquel Wolfen sobrevolaba la superficie de aquel planeta, que según quedó inhabitable, dispersaba en su vuelo nubes verdes y grises que en sí le impedían su vista normal, ¿cuál es su propósito? Dentro aún, puso el piloto automático, y con su mirada comenzó a buscar dentro, encontró una caja un poco sucia, la halló de debajo de su asiento, usando un poco de fuerza logró sacarla, era más como un maletín grueso no muy grande, introdujo algún código de seguridad que le pidió dicha caja, y se abrió en un dos por tres, mostrando una máscara de antigás militar, la tomó en sus manos despegándola ya del maletín, la miró con extrañez, pero de igual modo se la llevó a su rostro, colocando las cintas por detrás de su cabeza, abrochándolo.
Unos minutos más pasaron, y decidió estacionarse en algún punto de aquel desértico lugar, con precaución ante uno escabroso precipicio, salió de su nave dando un salto, se enderezó al sentir los pies en tierra, y alzó su vista a tal ambiente triste, y gris. Wolf tomó un suspiro, es como si quisiera encontrar alguna respuesta en ese lugar, pues muchos recuerdos salieron a flote, malos y un poco amargos en sí.
Dio unos escasos pasos sin mucha preocupación, con la cabeza abajo, y las manos metidas en los bolsillos de su abrigo marrón oscuro, como si fuera cosa adrede, parecía volver al antiguo estilo de cuando era aquél temido Lord O'donnell, hablando de cuando Andrew, Algy y Pigma pertenecían a su equipo. Se detuvo antes de acercarse aquel risco, y elevó su vista al frente, y respiró hondo para soltarlo; al decir un nombre ― …Viry…―Musitó suavemente, abrió sus ojos de sobremanera, y comenzó a correr hacia ese tajo sin dudarlo un segundo y se lanzó al llegar dando un enorme impulso, como si quiera llegar al otro lado de la grieta.
Pero, algo sucedió, en vez de caerse al oscuro vació que se veía, pasó una especie holograma otra visión que uno no podía distinguir, simplemente caminó lentamente hacia un pasillo tenue, se detuvo ante una fuerte y maciza compuerta, a un lado un panel de botones holográficos aparecieron y él sin ningún inconveniente, puso tal clave, aquella pesada puerta se abrió de par en par, y Wolf accedió a su interior, donde las luces comenzaron a parpadear, encendiéndose automáticamente al instante en que él iba dando paso por paso. Aproximándose a otra compuerta, y otra, y otra más… Hasta llegar a su destino; tal parece, el lobo se detuvo en una sala que apenas se iluminó, sonrió un poco, ya quitándose esa máscara, y se acercó a una enorme plataforma llena de pantallas, botones, palancas y demás cosas, O'donnell, se acercó a la más grande, que se encendió ante su presencia.
―…Bienvenido sea… Doctor Andross ― Se escuchó una voz femenina provenir del mismo sistema.
El lobo replicó de cierta forma, diciendo ― No Andross, Wolf O'donnell…―
En aquella pantalla se logró apreciar el rostro de una mona albina, casi tridimensional, que con una mirada apagada respondió automáticamente ―Corrigiendo… Computando… Wolf O'donnell, bienvenido… Introduzca la clave de seguridad. ―
Wolf, se cruzó de brazos diciendo ―Nirvana ―
―…Procesando… Espere, por favor… Acceso permitido…― Dijo la computadora.
―Perfecto ―Expresó Wolf.
―¿Cuál es su orden? ―
El lobo volvió a sonreír, pero esta vez con un sentimiento de esperanza, diciendo ―…Voy a encontrarte, Ofgard… y voy a arrebatártela si es necesario de tus frías manos…―
Fin del capítulo 6
…Continuará…
Notas del Autor:
Sé que me tarde… Pero aquí está… Woooh! Espero que lo hayan disfrutado así como lo hice yo xD Mis más sinceros saludos a mis queridos lectores y lectoras de siempre, n.n/
Ray Wolf Aran, Foxbellikostar, y Dianager Rambaldi (Datsu)
Me tarde por lo de siempre, las ideas a veces no salen como uno planea, incluso cambié de parecer, y trato aún de formular bien las cosas con ciertos personajes principales. Pero, bueno, al menos ya conseguí avanzar en este, y espero no tardar mucho con el otro. Gracias de nuevo, saludos y bendiciones mis estimados nwn… Hasta la próxima…
