Capítulo 7
Lo que fue y es...
―Necesito toda la información que tengas sobre un tal Ofgard, y la raza conocida como los Oikgords. ―
―Por supuesto. ―
―También quiero que me des los datos, del último registro que dejó Andross. ―
―No tiene acceso a ello. ― Interrumpió la operación de repente.
― ¿Cómo? ― Inquirió el lobo confuso.
―Necesito la última clave de seguridad, que se registró. ―
―Pensé que ya se había desbloqueado todo. ― Dijo el lobo entre dientes, arrugando su ceño.
―Si intenta forzar el sistema, me veré obligada a apagar y borrar los datos por completo. Es la orden que se me dio. ― Dijo aquella vida artificial.
Wolf arrugó su ceño con extrañez ― ¿Qué es lo que escondió Andross? ―Pensó un momento, y se le vino alguien a la mente. ―Bien, realiza la anterior orden que te pedí…―
―Entendido…― Respondió la primate albina. ―…Computando…―
Corneria, sala de reuniones:
―¿Y bien, qué me tienen? ―
―Se sigue haciendo patrullaje en las zonas cercanas de Corneria, y en donde tenemos contacto, pedimos un informe, y vigilancia las 24 horas… Pero hasta ahora nada…― Contestó la Licca.
―Aaah…―Soltó un pesado suspiro de angustia, y con ese mismo sentimiento alzó su vista rojiza aquel buen de Hare, diciendo ― Han sido unos terribles días, ya no puedo manejar al General, su salud sigue deteriorándose, y una buena noticia lo ayudaría bastante en estos momentos. ― Dijo con mucha preocupación.
―Lo sé… Se hace lo que se puede, en verdad. ― Respondió un poco la joven loba desanimada.
―Sí… Entiendo. Charlie…― Nombró al otro conejo verde ― ¿…tienes noticias sobre Wolf? ―
―No se ha comunicado conmigo desde que salió del planeta. ― Respondió en su tono habitual.
―Bueno, ya qué…― Musitó Hare. ― Está bien, sigan como vamos…―Se puso de pie lentamente, y la pareja en la sala también. ―…Esperemos un milagro…―
A lo que Licca y más Charlie, bajaron sus cabezas, pero éste último pensaba con coraje, al no poder hacer más, sus contactos tampoco han tenido éxito, solo algo muy pequeño, una teoría, un chisme, pero que no creía, de igual modo, alzó su vista, y dijo en voz alta ―Peppy…―
El otro conejo se detuvo, volviéndose a verle ―¿Qué ocurre? ―
―…― Charlie aún meditó lo que traía en su cabeza ―…Hay algo que puede ser o no verdad. ―
―De qué se trata, dilo hombre. ― Presionó Licca.
―Uno de mis contactos… Ehm… Es sobre ese tal Ofgard…― Dijo nada seguro de lo que balbuceó.
―Habla ―Dijo Peppy con interés.
―…Según lo que me informaron, es… es…―Giró su vista y con expresión incrédula como de fastidio, dejó extrañados a los otro dos, aún prosiguió ― Es absurdo…― sonrió lo cual dejó más curiosos al par.
Licca desesperada, se le paró enfrente ―Qué hables con una…―
―Entiendo, entiendo…― Interrumpió de inmediato Charlie ―Es que en serio que es una tontera, me dijeron que hace muchos años ocurrió una desgracia para esa raza, además que ese tipo no existe, que debería ser un fantasma o algo así. ―Dijo con la incertidumbre en sus palabras.
―¿Cómo dices? ― Preguntó Peppy perplejo.
―Sí, ven lo que digo. Es que nadie cree o mejor dicho, desconoce aún sobre esa dichosa raza de aliens, me dijeron casi exactamente lo mismo que tenemos como base, pero su planeta fue destruido hace más de 10 años… Y según con todos ellos aun habitando su hogar. ―
―Sí…―Dijo Peppy, llevándose una mano a su mentón ―…Recuerdo que no se involucraron en la guerra se hizo con Andross… ¡Espera! ― Exclamó de repente, causando un sobresaltó en ambos acompañantes ―…Puede tener sentido… Lo más probable es que no se hayan envuelto en el asunto, lo que se sabe es que son de temer, no me sorprendería en tal caso de que Andross los haya querido en su ejército, y a decir verdad me alegra que no haya sido así, aunque también es una pena, tampoco tenía el derecho de quitarles la vida. ―
―Entonces, Andross se deshizo de ellos por una razón como esa… ― Dijo Charlie ―Sí que es absurdo…―
―Demasiado extraño…―Comentó Licca.
―Pero como les dije; es solo una especulación, no tengo pruebas que respalden lo que les he dicho… ―
―No importa, algo es algo… Aún debemos saber el paradero de ellos, y así poder descubrir dónde tienen a la hija del General. ― Les dio la espalda a ambos, dando unos pasos ―…Continúen trabajando…― Dijo saliendo de la sala.
―Necesito saber lo que Andross ha estado escondiendo. ―Se dijo Wolf en voz alto, pensando en aquello que le dijo el computador. Era extraño, pero realmente la espinita de la curiosidad, no lo iba a dejar a la ligera.
―Rayos, en un momento como este, me serviría de mucho el estúpido de Oikonny ―Se dijo Wolf amargamente por la impotencia, no podía forzar la computadora, aunque poseía conocimiento para hackearla, pero no suficientes para una mente maestra como la de Andross. Debía conformarse con lo único que tuvo acceso, cientos de archivos aparecieron a su alrededor, en pequeñas ventanas en color azul y verde―Oikgords― dijo en voz alta, a lo cual algunas imágenes desaparecieron, minimizando y optimizando la búsqueda. Era otra información adicional con la que no contaba el ejército corneriano, sus ojos se abrieron con asombro y de estupefacción su rostro. ―Qué... Demonios...― En aquella pantalla esa raza nómada tenía años de haber existido, y lo peor aún no lo encontraba.
Mientras tanto:
Ofgard se encuentra sentado en aquello que parece ser más un trono, negro, y camuflado con el resto de la ennegrecida decoración, y el ambiente frío, que casi se podía cortar con un cuchillo de mantequilla. El enorme bulto, imponente veía hacia el frente, donde uno de sus subordinados, de aquél par de gemelos, se acercó subiendo un par de escalones, y llegó a su líder, diciéndole ―Mi señor, el experimento parece que no dio resultados...― A lo que Ofgard se puso inmutable, cosa que le asustó más al subordinado, el silencio fue tortuoso, dio un sobresalto el bulto pequeño cuando su amo se puso de pie, pasándole a un lado, le siguió con temor, yendo detrás, esperando una reacción o palabras, y lo obtuvo.
―Es más necia de lo que parece... Hmm... Yo me haré cargo. ―Deteniéndose al dejar de hablar y miró a aquel pequeño bulto tenso, diciendo ―Puedes retirarte― Apuntó con su vista a la enorme puerta plateada y con negro. A lo que el susodicho se retiró, y Ofgard dio unos pasos más y se giró al lado contrario, alzó las manos, y como si él mismo abriese algún tipo de persianas, la vista en donde está el trono, del otro lado del cristal se veían las estrellas, y el dichoso cielo oscuro, pasó una de sus manos a su rostro, quitándose el cubre boca, sonrió, logrando poderse divisar tras la tenuidad de la habitación unos afilados dientes blancos ―Esto será educativo para ti mi querida Viry, espero y puedas disfrutarlo como yo... Ha, ha, ha… ― Rio al final de su monólogo.
Wold se encuentra en custodia dentro de las instalaciones de la base de Corneria, pues de igual forma es un ex fugitivo, pero con lo que pasó hace días, se le mantiene bajo cierta vigilancia. Un poco hastiado, sentado en una silla, y una mesita de metal separándolo de alguien más; es vuelto a interrogar.
―¿Es necesario esto, por undécima vez?―
―Es sólo rutina, lobito...―Contestó aquella figura femenina, con una voz muy seductora, y con una simple mirada, hizo que los guardias a los costados del custodiado, salieran del cuarto.
―Vaya que eres buena...― Comentó con sarcasmo y fastidio en su ronca voz.
―Ay, qué amable me saliste... No es que este contenta con perder mi tiempo aquí contigo lobito, aunque igual estás bueno ―Sonrió con astucia.
―Ah... Qué halago. Primero me odias y luego me amas. Qué lindo de tu parte, ¿acaso así es como cortejas a los hombres? ― Sonó con ese cinismo marcado en él.
La loba se puso de pie, yendo lentamente hacia él, de manera seductora, Wold siendo el macho que es, no pudo evitar notar que es realmente atractiva, y obviamente deseable para cualquier hombre. La joven se colocó tras él, sintiendo una extraña sensación y luego notó que lo abrazo, pegando su pronunciado pecho que obviamente el logro sentir.―Oye... Wold... Escuche que... Te gustan los hombres...―
Wold se puso sorprendido a lo que intentó replicar ―O-oye… no te confundas...―
―A lo que me refiero… ― Tomó un respiro, con la intención de poner un poco de suspenso ―…Es que es una lástima... ―
―N-no... ― Balbuceó ― No es verdad, me gustan las mujeres.―
―¿En serio? ― Inquirió ella.
―¡Claro! ― Exclamó con seguridad.
―Entonces…―Soltó al varón, y se le puso prácticamente enfrente, diciendo ―¿Dime, te gusto? ―
Wold se quedó callado unos segundos, viéndole a los ojos verde esmeralda, expectantes de aquella joven loba. ―...Yo...― Agachó la cabeza, y ella simplemente logró interpretarlo.
―Sí que es una lástima...―
Esas palabras le recordaron a él, por alguna razón, a lo que el sereno, habló ―Sé que ella no me volteará a ver...―Sonrió tristemente, cosa que dejó anonadada a la otra. ―...pero... Gracias, y sí; por supuesto que me eres atractiva.―Le dijo esto último viéndole a los ojos, cosa que puso roja a la loba en menos de un segundo. ―¡Ja! Era más que obvio. Terminamos por hoy, llamaré a los guardias que te dejen ir, y haré el informe...― Tomó una especie de Tablet delgada de la mesa, y salió con prisa, llamando a los dos grandotes de hace un rato. Quedando ella ahora un poco confusa, pero segura de otras cosas.
―Caballeros...― Dijo cínicamente, a lo cual aquellos guardias le obligaron a ponerse de pie, el cuerpo de Wold es realmente atlético, y un tanto fornido, pero como quiera no era alguien con quien pudieses batallar en cargar, aunque él se hiciera el pesado, prácticamente lo sacaron entre los dos arrastrándolo.
Al pasar un par de pasillos, lo arrojaron al piso, donde cayó a los pies de un personaje más, al quejarse, alzó su vista allá abajo, notando de quién se tratase, viendo que es su compañero Algy, deprisa se puso de pie, sacudiendo su carmín atuendo.
―Vámonos ―Dijo apáticamente, dándole la espalda, a lo que Crimson, simplemente le siguió sin chistar. Caminaron un buen rato hasta salir de las instalaciones, lo cual le es permitido, de todos modos seguía siendo monitoreado.
―¿A dónde me llevas? ― Preguntó el lobo.
―A ningún lado… Por cierto, ya quedaron las reparaciones, es lo único bueno que conseguimos al venir para acá. ―
Wold se colocó a su lado, con las manos en los bolsillos y mirándole de perfil le contó ― …En serio… que no fue mi culpa…―
―No te he pedido explicación alguna, Wold. ―Se detuvo y le miró ― No me interesa lo que tengas que decir. ― Volvió a su andar, a lo que el oscuro lobo, quedó pensativo, y un poco preocupado. Apresuró su paso para llegar a donde él e intentó cambiar de tema, pero simplemente se le salió seguir hablando ―…Wolf definitivamente me odia…―
―Es obvio…― Respondió secamente.
―…Ya me disculpe ―
―Te digo que a nadie le importan tus disculpas, ponte en los zapatos de los demás, en realidad a mí ni me interesa el asunto. En primer lugar solo iba a ser un trabajo, eso era todo Wold, era demasiado simple, algo de rutina y sin chiste… Pero no, todo cambio por meter cosas que no debiste. ― Protestó y casi regañó a su compañero.
―Sí que estás enojado conmigo también. ― Dijo como si no le importara, rascándose detrás de la nuca con indiferencia.
―No lo estoy, solo estoy molesto, es todo. Ya ahora no se puede hacer nada, únicamente sigue apoyándoles en lo que puedas, yo igual hago mi parte, ya qué, me embarraste en tus asuntos. ―
―Ah… Así parece que yo soy el único culpable. ―
―No exactamente, también comparto la culpa ― Meditó un momento, recordando el instante del accidente de la humana dentro de la nave.
―¿Algy…?― Le llamó Wold, acercándose más a él.
―Nada― Contestó y siguió caminando, para detenerse en una esquina ― Te saque de ahí para simplemente pasear, ya de aseguro estabas hastiado de tantos interrogatorios, ¿no? ―
―Claro… Gracias por eso. ―
―Se ve que hay buenos lugares para comer, te invito el almuerzo. ―
―Jo… Tú sí que sabes. ―Sonrió Wold.
Horas más tarde:
Algy, junto con Wold, iban de regreso al cuartel después de haber comido, cuando de repente una de las líneas del comunicador hizo un beep, causando una ligera sorpresa en el primate, el cual decidió contestar, se oía interferencia, pero aun así se logró escuchar una voz conocida.
―…Algy… Soy yo… Wolf…― La interferencia parecía desaparecer.
Únicamente Algy podía oírle, y teniendo al otro lobo a su lado decidió separarse un poco, y evidentemente Wold le llamó la atención.
―¿Qué ocurre? ―
―…Necesito de tu ayuda… ― Dijo, ya siendo escuchado claramente.
Algy se quedó en silencio unos segundos ―¿…Puedo saber para qué? ―
―Un favor. ― Dijo él sin muchos rodeos.
El primate soltó un suspiro amargo ― No me estás diciendo nada, Wolf. Así no te puedo ayudar y mucho menos sé dónde diablos estás…―
―¡Estoy en Venom, bien! Ya te lo he dicho, ¿contento? Ahora más vale que vengas… realmente necesito que me ayudes. ―
―Te oyes serio… ―
―Quiero que vengas solo, ni se te ocurra decirle a alguien más. ― Amenazó de cierto modo, cosa que Algy no tomó con mucha importancia.―Pero, cómo… Ugh… No requieren de mi presencia así que está bien, nos veremos allá… Trataré de tomar la ruta rápida ― Dijo teniendo la idea de ir a la estación espacial, para ser transportado.
―¿Pasó algo? ―Preguntó Wold, deteniéndole al ponerse frente suyo, con los brazos cruzados.
―Nada ―Contestó apáticamente, rodeándole para seguir su andar.
―No hagas eso, Algy. ― Dijo Wold, girándose al mismo tiempo, hablando ― ¿Era él, cierto…? ¿Dónde demonios está? ― Exigió saber.
―No sé de qué hablas. ― Contestó con indiferencia, casi fingiendo demencia.
―¡Qué no hagas eso! ―
―¿Qué quieres que te diga? ―Respondió ya con fastidio ― Quiere que lo vea solo, en cierto lugar… Ahora mismo voy para allá. ―
―¿Solo? Estás loco, iré contigo. ―
―¡¿Para qué?! ― Exclamó.
Wold se aproximó hasta él, con una mirada decisiva ― Porque tengo que hacer que me crea… ―
―No, Wold…No tiene caso, Wolf es un tanto rencoroso, solo conseguirás que te perdone de dientes para afuera. ―
―Ese era el Wolf que tú conocías, ¿no? ―
―¿Mmh? ― Expresó con interés.
―…Pero los rumores, dicen otras cosas… Ya no es el mismo de antes, ¿cierto? Tú mismo lo viste... ― Le lanzó una mirada suspicaz.
Más tarde:
―Recuerdo haberte dicho que vinieras únicamente tú. ―
―No podía dejarlo… él insistió. ― Dijo viendo a su costado al otro lobo oscuro, quien dio unos pasos hacia O'donnell, cauteloso, sabiendo lo molesto que se encuentra.
―Detente…―Dijo Wolf duramente, cruzado de brazos, donde Wold notó que parecía contenerse, apretujando sus antebrazos, y su pelaje erizado. ― Sólo apártate de mí vista. ― Volteó la cara molesto obviamente, y diciendo ―Llame a Panther y Leon también, ya no deben de tardar…― Dicho y hecho, aparecieron sus otros compañeros. ―Vaya, hablando del rey de roma…―
―Oh… No pensé que estarías acompañado…― Dijo Panther, quitándose una máscara de gas, y detrás Leon, quien no dijo ni los buenos días.
―Mph…― Expresó Wolf, dándose la vuelta, a la vez que hablaba ―…Iré directo al grano, ya que el tiempo se agota…― Caminó al computador. ―Algy, para esto te necesito…― El nombrado fue hasta donde él, y se colocó a su lado, notando muchos botones digitales no muy desconocidos, observó la enorme máquina, como si la estudiara. Wolf le distrajo ― Hay cosas aquí escondidas acerca de tu tío, últimos experimentos, sus tácticas de la guerra, bitácora, y no sé qué más… Pero hay algo quiero saber, y el sistema no me deja entrar. Además la vida artificial que creó es muy lista. ― Dijo lo último con sorna
―Ya veo… Entonces, quieres que yo…―
―Exacto. Sencillo y simple, para ti. ― Expresó con cierto gusto, casi sonriendo.
―Que adulador…―Expresó Algy, y volvió su vista a la computadora, diciendo ― Yo me encargo…―
Los otros personajes de atrás solo los veían desde su distancia, pero Leon, aun sentía esa tirria hacia el otro lobo, sabe que Wolf no haría nada, así que era mucho más fácil hacer las cosas por su propia cuenta. Mostró una sonrisa sádica en su verdecido rostro de reptil, y acercó al notarlo distraído por detrás, colocando uno de sus afiladas navajas por el cuello de Crimson, quien sólo quedó mudo, y Panther se dio cuenta diciendo ―¡Leon! ¿Qué crees que haces? ―
De inmediato Wolf, se volteó y miró la escenita que se lleva a cabo, poniendo un semblante de poca importancia, dijo en tono de orden ―Leon, ya discutimos esto… Déjalo en paz de una buena vez. Que ahorita no hay tiempo para tomar venganza. ―
―Tu no vas a hacer nada al respecto Wolf, mejor deja que yo me encargue. ― Contestó el camaleón.
―¡He dicho que no! ¡Basta! ― Exclamó muy molesto, harto.
Leon, apretó su mandíbula al igual que aquella afilada arma, que alejó del cuello del lobo oscuro, con molestia, pero sin perder oportunidad de como quiera poder empujarlo con una patada, haciendo que se cayera. ―Je…―Expresó el camaleón volviendo a donde Panther.
Wold, sólo alzó su vista a O'donnell, quien le miró con desdén, sin decir palabra alguna.
―No deberías disculparte. ―
Wolf se detuvo, dándole la espalda contestó ―No tengo por qué hacerlo. ―
―Qué mal líder eres. ―
―Nadie pidió tu opinión. ― Dijo sonando muy enojado Wolf, a lo que el otro lobo entendió y decidió guardar sus comentarios para él mismo.
En cierto lugar:
―¿Ni siquiera te acuerdas de todas las cosas que hiciste? ―
―¡¿De qué me estás hablando?! ¡¿Quién eres?! ―Demandó la humana con desesperación, tratando de zafarse de los láseres que la aprisionaban y apretujaban de su asiento de piel y metal.
―¿Realmente quieres que te responda a eso? ―Sonó intimidantemente Ofgard a la vez que se aproximó al delgado cuerpo femenino sentado a esa silla plateada, donde solo una luz iluminaba su silueta.
―…Basta… ―Agachó la cabeza con dolor ― Deja de torturarme más… ¿Acaso no ha sido suficiente? ― Respondió casi al punto de quebrar en sollozo, se tensó al sentir la fuerte presencia del otro ser tan cerca, a punto de tomarla con una de sus manos.
Ofgard respondió con sutileza, casi preocupado por aquella interrogante ―No… Yo no te he torturado… Cómo puedes decir eso, si eres mucho más especial de lo que crees, de lo que creen los demás― Le tomó de la barbilla con delicadeza aun diciendo ―…Eres… realmente… ―Soltó un suspiro, y la soltó alejándose de ella. ― Está bien que te lo diga, Viry… Pero estaría mejor si lo vieras por ti misma…―
La chica alzó un poco más su rostro, con los ojos llenos de asombro, viendo la espalda masculina cubierta por una gran capa en café, casi de piel.
―…Yo haré que recuerdes aquella otra versión… ―
―¿Q-qué? ―Musitó, con temor.
Sus muñecas y tobillos fueron enlazado por otros láseres especiales, incluso de otro color, un tono violeta, de los cuales no se podría zafarse, mientras que Ofgard del otro lado, de una mesita tomó unos guantes negros, que transmitían algún tipo de electricidad, se volteó a la joven que le veía ya temblando, con sus ojos desorbitados, buscando una salida, una escapada que no sucedería, las lágrimas cayeron finalmente, y el sujeto le tomó de la cabeza con fuerza…
―¡Gaaaaaaaaah! ―
Aquél agudo grito, se escuchó por unos vacíos pasillos de aquella enorme nave nodriza, donde se sabe bien que nadie podrá socorrerle.
De vuelta a Venom:
Mientras Algy, parece estar ocupado con aquél enorme computador que ni ruido había hecho, Wolf sentado en otro extremo de la sala, cruzado de brazos, pensativo, con muchas cosas en la cabeza. De repente como si algo lo hubiese jaloneado del asiento, se puso de pie, con el semblante lleno de aflicción y desconcierto, cierto lobo oscuro le volteó a ver, y el camaleón de Powalski se acercó a su amigo y líder.
―¿Qué te sucede? ― Preguntó con esa chirriante voz, sonando preocupado.
―…― Wolf permaneció en silencio unos segundos, con el ceño fruncido, volteó su cabeza como si estuviera negando, a la vez respondió ―…Estoy bien…―
―No te pregunte eso…― Dijo secamente.
―…Es que…― Dijo un poco liado ―… es que, sentí algo muy extraño…―Llevó una mano a su pecho ―…justo aquí… y… pensé en Viry. ―
Leon escuchó atentamente, mirándole, Wold que no evitó escuchar la plática,
―Sí que eres un novato en el amor. ―
―Nadie te está hablando, Wold. Aléjate de mí vista te dije. ― Dijo molesto O'donnell.
―…Fue un mal presentimiento, lo que se te vino a la mente ¿no? Algo le sucedió a la mujer. ― Respondió sin importarle aquellas amenazas.
Wolf dio unos pasos hasta acercarse a él de manera retadora ― Tú qué sabes―
―Que tú eres el novio, y que ella te está llamando. ―
Wolf no pudo responderle, quedó estupefacto ante lo dicho por el otro lobo que ahorita desprecia. Sólo le dio la espalda diciendo ―Esto es estúpido…―
―¿Qué? ― Expresó Wold.
―…Aunque ya la busqué una vez, sin obtener resultados, sin saber su paradero ni nada… y… aun así, ella regresó por su propia cuenta… Claro de manera distinta…― Crimson estando cerca, le miró extrañado. ― A lo que quiero llegar es que estoy seguro que volveré a encontrarla… ― Dijo O'donnell de manera confiada, pero también con cierta incertidumbre, aquella vez habían sido otras circunstancias pero ahora eran mucho más oscuras y desconocidas para todos. ―…Y a esto que dices― Volvió a poner su mano cerca del corazón, diciendo ―…te daré la razón, Wold…―
A los pocos segundos, Algy se puso de pie al estar moviendo y acomodando ciertos chips y cables debajo de la consola, llamó la atención del lobo, diciendo ―…Creo que está listo. ―
Wolf se puso contento, y sonrió diciendo ―Y bien, qué esperas… ―
Algy presionó unos botones, más, y la computadora se encendió, mostrando en la pantalla una imagen en negro, y un cuadro en rojo donde debías anotar cierto código, a lo que el mono, sólo movió sus manos, y se decodifico sin esfuerzo una simple palabra, EVA. Los demás se aproximaron un poco más, con estupefacción y muy atentos a lo que se vería a continuación.
―Bienvenido sea, Doctor Andross…―Se escuchó aquella voz electrónica de la vida artificial, pero de repente unas luces holográficas, que se encuentran en toda la sala, comenzaron a emitir un brillo, y detrás de los invitados, se comenzó a formar un cuerpo, delgado, cubierto por un traje en color rojo, cabello largo, liso y de color blanco, la cara de Wolf fue distinta al darse cuenta de lo que sucedía, no podía creerlo, él ni ninguno de los que están ahí.
Wold no pudo evitar expresar ―…Qué demonios está pasando… ¿Por qué tiene la forma de…? ― Ni siquiera lo termino de decir, aun atónito.
―¿…Viry…? ― Inquirió Wolf, yendo hacia la figura femenina, que firmemente como un soldado se quedó quieta, con esos ojos apagados, y un rostro inexpresivo.
―…Viry… ― Repitió la figura ― …Computando… ― En sus ojos parecían correr como una cinta, haciendo un ruido un poco extraño, era como si buscara algo. ―…Esta forma se me otorgo hace más de 9 años, fue uno de las últimos ordenes que se me encomendaron. ―
Wolf se quedó perplejo al oírla ― ¿Qué? ―
―…Un momento por favor… Buscando… Encontrado… Experimento 001, proveniente del Sector 326, de la galaxia ubicada en Croxmos, del planeta llamado Terra, que quedó desolado tras una prueba de armas bélicas, hechas por el mismo ejército venomiano. Denominada también como Eva, puesta en el área de ejercicios de fuerza, resistencia, agilidad, destreza, inteligencia, y demás categorías con tal de ser un beneficio de nuestra raza. ―
Lo que acababan de oír no era siquiera la mitad de una vida casi olvidada, y oscura de lo que fue una pequeña niña huérfana dentro de un mundo que solo podía existir en un sueño o una fantasía muy loca.
―¿Qué es lo que acaba de decir? ―Preguntó Panther, aun con la interrogante en su mente.
―Ni yo… entiendo…―Contestó Wolf atónito. ―Algy, busca algo más acerca de Viry. ―
―Claro… De hecho…― Presionaba botones, y pantallas holográficas ―Hay videos… ocultos, son de lo último que quedo tras la guerra.
―¿Qué esperas? ― Ordenó.
―¿En serio quieres verlos? ― Preguntó un poco extrañado, pero a la vez con preocupación.
―¿Por qué lo preguntas? ― Dijo con desesperación.
Algy, tenía reproduciendo uno, en una pequeña pantalla, y su rostro no reflejaba nada bueno. ― No deberías…―
―Déjame ver. ― Ordenó nuevamente con autoridad, O'donnell.
La joven albina con la apariencia humana, dijo ― Preparando video… EVA 001… Reproduciendo…―
Se colocó en la enorme pantalla principal, donde Andross se encuentra sentado, observando la prueba de resistencia, y otros más monos vestidos como típicos doctores, acompañándole, mirando el espectáculo que se lleva a cabo más abajo, tras el vidrio de protección, pero sin audio.
Se ve la toma de una niña aprisionada contra el muro, siendo lastimada por más de cientos y cientos de municiones de cierto calibre, y brillo carmesí, la sangre salpicaba a más no poder su cuerpo, el piso, y chorreando su ropaje… Al parecer que ya había terminado la terrible prueba, el cuerpo inerte de la niña, con la cabeza abajo, lastimada, y un charco de sangre a su alrededor, y se divisó uno de sus brazos casi despegándose de su codo, las piernas lastimadas así como todo lo demás.
―Jamás pensé que mi tío haría estas cosas tan horribles…― Dijo Algy casi arrepentido de lo que veían sus ojos.
Wolf agachó la cabeza, y golpeó con la palma de sus manos la mesa de metal, a lado de los controles, los apretaba con mucha fuerza, sintiendo una tremenda furia e impotencia, era algo que ya había pasado, pero aun así no pudo evitar sentir ese amargo sentimiento que lo inundaba en querer a asesinar con sus propias manos a cierto personaje ya muerto, y ver lo que le ocurrió en el pasado a su actual pareja era para no creer, ahora sólo quiso encontrarla y poder abrazarla decirle un "todo está bien" pero si no se apresuraba puede que a lo mejor no ocurriera.
―…Sigue buscando, quiero todo lo relacionado con ella… ― Ordenó Wolf a Algy, quien le miró preocupado, asentó con la cabeza, diciendo ―…Como digas… ―
―Por si es de su interés, también están las grabaciones de enfrentamientos del experimento 002, también denominado como Adam. ―
―¿Qué dices? ―Inquirió Wolf, volteando a ver aquella figura holográfica, pero aunque no fuera la humana, sentía raro el verla.
―Lo que escucho. ¿Quiere reproducir el video? ―
Wolf meditó unos segundos aquella pregunta, volteó su mirada a la pantalla principal diciendo ―Qué esperas… Hazlo…―
―Entendido… Reproduciendo…―
―¿Cómo sigues? ― Entró alguien a una habitación donde aquella humana tumbada en una cama, inmóvil, escuchando las imponentes pisadas, pero sin inmutarse. Ofgard sí, aquel varón, líder de los Oikgords, detuvo su andar para simplemente quedarse ahí admirando a la joven que viste unas ropas blancas, más como un vestido sencillo y simple. Ella con una mirada perdida veía únicamente al techo oscuro. Y por alguna razón el hombre se subió a la cama, donde se acurrucó entre el pecho y vientre de la joven. Lo cual hizo que reaccionara levemente, volteando su vista a la cabeza del hombre.
―Acaríciame...― Pidió diligentemente.
A lo cual la humana obedeció, tomándole suavemente, de su desnuda cabeza sin ese típico ropaje que suele llevar encima. Eran unos cabellos negros como la noche, al igual que el entorno, ni tan largos ni tan cortos, ondulados sutilmente, y un largo mechón cubriendo su ojo derecho. Alzó un poco más su rostro, acomodándose mejor en el pecho de la humana, revelando finalmente su misterioso aspecto.
―Así es como deberían ser las cosas... Mi adorada Viry. ― Musitó suavemente, seguido de una sonrisa, mientras que la joven nombrada no expresó cosa alguna. ―…Me perteneces ahora…―
Notas del Autor:
Muchas gracias por su paciencia, de veras. Nwn Espero que les haya gustado el capítulo de hoy, y claro, sé que me tarde un buen en actualizar, pero ya tengo trabajo mis estimados, así que me tardaré más de lo que hacía normalmente… Perdón D:
Pues bueno, esto sigue teniendo interrogantes, y tal vez más cosas raras, igual espero poder aclarar sus dudas más adelante en capítulos próximos… Como siempre me despido con un abrazo, y muchas bendiciones, felices pascuas mis queridos y queridas lectoras, les mando saludos especiales a Ray Wolf Aran, Foxbelikostar, y a mi loca Datsu, Dianager Rambaldi… Los aprecio mucho.
