Capítulo 8: Súbito
Un hombre, se levantó de su cama, alistándose como suele ser costumbre, dos pequeños bultos entraron a la habitación, haciendo una reverencia para su señor, quien seguía cambiándose, y aquel par de criaturas le ayudaron a colocarse ciertas prendas parecidas a las de una armadura medieval, pero en un sentido no tan ostentoso y fácil de colocar.
Sólo pasó un momento, terminar de cambiarse, al terminar, salió de su habitación caminando a paso lento unos largos pasillos, para ir a la centro de mando, se dirigió a su silla que parece más un trono en negro tornasol, donde se acomodó, tomó su capa oscura y abrió sus labios, diciendo ― Que comience la operación…―
Venom, sala oculta de Andross:
―…Qué…― Expresó Wolf con su único ojo visible abierto por completo.
―¿Es en serio? ― Dijo Wold, incrédulo totalmente ante lo que veía.
―Otro humano…― Comentó Leon.
―Tal parece que sí…― Respondió Algy
―…Esto… ― Dijo Wolf, todos tenían la vista puesta en la pantalla principal, era el video de otro joven humano varón, peleando cuerpo a cuerpo contra unos androides de al menos dos metros y medio, era solo un chico de al menos unos 15 años, un tanto delgado, pero atlético. ―Aaah…―O'donnell, soltó un amargo y confuso suspiro, llevando una mano a su cabeza, diciendo ―No sé si ya hallamos algo bueno para variar… ― Dejó de tocarse, y miró a Algy, diciendo ―¿Crees que ese humano siga con vida? ―
―Cómo podría saberlo…― Dijo encogiéndose en hombros, contestándole en su típica manera.
―Es que esto es realmente confuso, pensé que Viry había sido la única humana traída aquí, y además la única sobreviviente. ―
―Parece que el General ha estado guardando más de un secreto. ― Comentó Leon con cizaña.
―¿Tú crees? ― Inquirió Wolf con cierta sorpresa.
―Una máquina no puede tener todas las respuestas. Uno ya está muerto y el otro está moribundo…― Comentó nuevamente el camaleón
―Vaya, el General, sabe ocultar bien las cosas. ― Dijo entre dientes Crimson.
―¿Qué es lo que están intentando decir? ― Inquirió la ya confundida pantera, viendo a los demás, hasta que interrumpió su reptil compañero.
Señaló a cierto personaje ―Tú, Wold…―Dijo fríamente Leon, dirigiendo su voz al oscuro lobo, quien le volteó a ver con atención. ―…De todos nosotros, eres el único que ha visto a ese dichoso Ofgard―
―¿Qué? ¿A qué quieres llegar con eso? ― Cuestionó como si se estuviera defendiendo.
El camaleón dio unos pasos, y apuntó hacia la pantalla con uno de sus verdes dedos ― Si ese de ahí es un humano, que bien pudo haber sobrevivido, aunque sea de milagro… Ese cliente tuyo, en sí para qué quería a Viry―
―E-esa es una buena pregunta…― contestó Wold, girando su vista a un costado ― Pero, yo solo me encargo de la mercancía, no hago más preguntas de las que no me son necesarias. ― Su respuesta no fue muy aceptable, por más de uno de los presentes.
―¿Así la llamaste? ―Dijo de repente Wolf en un tono serio, dando un paso al frente, de una manera en que alarmó de nuevo a Wold, el cual se puso tenso y trató de calmarse, abrió la boca diciendo sin vacilar ―…Sí, así la llame en su cara. ―
―Cómo se te ocurre…― Dijo Wolf, ya sonando enfadado.
El mono albino frenó de golpe la discusión que se presentó ―Oye, oye… Wolf. Yo también la traté como tal, eso era en nuestra nave, y es lo que somos, unos mercantes. ― Se puso de incorporó, poniéndose erecto, mirando con atención al lobo gris ―No te enojes por las circunstancias, que Wold no tiene toda la culpa…― Se dirigió a ellos, y se colocó justo en medio de ambos lobos, llevó su mano al pecho diciendo ― También comparto la culpa. ― se señaló, causando una ligera impresión en los otros, incluso de Wold quien le tomó del hombro diciéndole ―Oye, Algy… no…―
―Tú cállate― Se quitó la mano de encima, y volvió su vista a la de O'donnell ―También estás en todo tu derecho de enojarte conmigo, por haber tratado mal a tu novia. Que en realidad lo ignoraba hasta el momento. ―
―Exacto… ―Wolf tomó un respiro, recapacitando y tranquilizándose en el proceso ―No armaré un escándalo más, sólo quiero encontrarla, así que Algy, sigue con lo tuyo. ― Hizo un gesto con su cabeza, dándole a entender perfectamente que debía volver al computador.
―Como quieras ― Respondió indiferente.
Wold solo se quedó con las medias palabras en la boca, le impresionó la repentina actuación de su compañero, no se llevan del todo bien, y él mismo lo ha dicho, no son los mejores amigos, simplemente son eso, compañeros de trabajo. ― Parece ser que alguien está demostrando simpatía. ―Se dijo Wold en su mente, a la vez que puso una sonrisita en el exterior.
Lo planeado, les tomó más tiempo, ellos sin darse cuenta un día más estaba por comenzar.
―Será mejor regresar…―Comentó Wolf, muy decidido, cansado de esperar. Se acercó a Algy quien le miró desde donde está sentado, alzando su albina cabeza, diciéndole ―¿Seguro? ―
―Por supuesto, reúne los datos que hayas obtenido, y guárdalos. ―
―Eso hago, pero es demasiada que incluso he estado acortándolos, solo clasifiqué lo importante, hay tanta que podría servir, hablando en todos los sentido…―Le miró con suspicacia ― …Tú me entiendes. ―
―Haré como si hubiese escuchado eso. ― Dijo Wolf, dándose la media vuelta; apenas.
―Esto no será nada agradable para su padre… bueno, es obvio que no lo es. ―Dijo Wold, en voz alta.
Sólo Wolf le miró de mala gana, y por supuesto que Wold se sintió amenazado, le pasó a su costado, sintiendo toda esa pesada aura que lo hizo seguirle con la mirada.
―Por cierto, Algy…― Dijo la voz de O'donnell, ya cerca de la compuerta.
El mono albino, volteó en dirección donde le escuchó llamarlo.
―…Destruye este sitio. ― Dijo Wolf mirando alrededor de la sala, dio la media vuelta y a punto de salir del cuarto, en cambio Algy y pues un par más, se quedó estupefacto ante lo que escucharon de aquella orden fría. Wold, volteó a ver aquella figura femenina holográfica de la humana que buscan con desesperación, puso un rostro lastimoso, y era obvio el porqué.
―…Como digas…― Dijo Algy entre dientes, volviendo su vista a la enorme pantalla, y al teclado, moviendo sus dedos lo más rápido que daban, guardando los archivos más relevantes para él, su búsqueda y otros datos útiles.
―Es realmente un desperdicio. ― Susurró Wold, a lo que la pantera a su lado se acomodó diciendo ― Y que lo digas….― Wold se sorprendió un poco, y volvió a ver a la figura seria de la joven albina, admirándola un momento más antes de partir.
Nuestros personajes, regresaron en la nave de Crimson, la cual tiene suficiente espacio aunque sea pequeña. Cada quien permanecía en un sitio, por ejemplo Falco y Charlie en una habitación, descansando en una cama, roncando a la vez. Wold se quedó en el puente de mando, sentado en su silla, Wolf, y Algy se encuentran ahí en un esquina hablando.
―Analicé mejor los videos…― Dijo el mono.
―¿Y… encontraste algo? ― Preguntó Wolf.
―Ehm… ― Asentó levemente la cabeza, pero más como si estuviera dudando ―Sí, hay algo más…―
―¿Qué es? ― Preguntó con interés aquél desesperado lobo, que se inclinó hacia el cuerpo de Algy, quien un poco sorprendido por la repentina reacción contestó, con una especie de laptop en sus piernas, y la vista en la pantalla, respondió tomando un respiro. ―…Si notas esta parte, se ve claramente que es… Viry, ¿estamos de acuerdo? ―
― Ajá…― Expresó roncamente Wolf, observando algunos otros detalles que a lo mejor pasaron desapercibido, y esperó a que continuara el mono albino― …Pero… con quien está… parece ser otro de repente…― Señaló a la imagen, tocando la pantalla con la punta de su dedo índice, señalando a la espalda de otro humano más, ese denominado ser llamado Adam. ―…Espera…― Pasaron unos segundos, y la imagen se veía un poco dañada, y sin audio por desgracia, la niña humana estaba parada en un sitio y luego parece que caminó al otro lado del cuarto, donde se le aproximó un chico, parecían estar hablando, pero ella se veía asustada, el otro humano no volteó a la cámara… Algy esperó un instante más, y detuvo el video, el cual de la nada y de manera casi imperceptible cambió como una cinta vieja y gastada, saltándose partes de la película ―…Ahí…―
―¿Qué? No distinguí nada….― Contestó Wolf, con su ceño arrugado, acercándose más a la pantalla.
―Agh… Es muy claro, Wolf. Es más alto, por unos centímetros; quizás, y su cuerpo es un poco más robusto que el de hace un minuto, de hecho el tiempo de los videos está mal… quizás se dañaron, y cuando los grabe se codificaron mal…―
―Espera, estás diciendo que es otro… ― Hasta sacudió levemente la cabeza, confundido volvió a preguntar ― ¿Cómo? ―
―No tengo la menor idea, no soy adivino ni nada por el estilo ― Contestó Algy secamente.
―Típico de ti. ―Dijo Wolf, dándose la media vuelta ―Te encargo eso. No puedo creer que sigan apareciendo más sorpresas… ¿Ahora qué falta? Que Andross regresé de entre los muertos… Santo cielo…―Se alejó de Algy, quien le veía irse, puso una sonrisa diciendo ― Espero que eso no suceda…―Volvió su vista al computador, y con el video en pausa, lo observó ― Estoy… casi seguro que es alguien más…―
Wold se puso de pie, yendo a su mono albino, dejando pasar al otro lobo, diciendo ―¿Todo bien? ―
―No―Dijo a su manera.
―Por supuesto, fue una estúpida pregunta de mi parte, lo siento. ―
―Ay, Wold. ―Expresó Algy, deteniendo sus manos del teclado, y volteando su cuerpo a él diciendo aún ― No me digas que ahora vas a andar de sentido. ―
―No. Solo quiero saber lo que descubriste, es todo. Sé bien que no sirvo para otra cosa aquí… Tenías razón, no debí obligarte a que me trajeras, me hubiese ahorrado muchos malos tratos. ―
―Fue tu elección, y sí mi error. ― Contestó Algy, volviendo su vista a la laptop. ―Pero, así lo quisiste tu… Sigues sintiéndote culpable, ¿no? ―
Wold se sorprendió, y con la vista clavada en el mono respondió casi farfullando ―… Sí… No voy a poder remendar lo que pasó, hasta que haga algo por él… por ella, mejor dicho. ―
―Deja de agobiarte, algo pensaremos, para que podamos irnos una vez que todo termine. ―
Wold colocó una sonrisa incrédula en su rostro, y Algy interrumpió ―Por cierto, tienes un mensaje… de Corneria. ―
―¿Quién es? ―
―Esa mujer… la otra loba, Licca. ―
Crimson, se alejó un poco asombrado, y volvió a su asiento, donde presionó unos botones de su consola, y apareció una pantalla, y el mensaje que es más un video, se reprodujo al instante, viéndose aquella joven loba un poco preocupada.
Algy siguió con lo suyo, sin poner atención a lo veía Wold, Panther y Leon se reunieron con Wolf, en uno de los pasillos, como si conspiraran, el camaleón en su tono de voz dijo ―¿Y bien? ―
―¿Qué quieres? ― Contestó fastidiado Wolf.
―Ya sabes, Crimson…―
―Leon, deja de estar fastidiando con eso ―Replicó Panther
―¿Qué? ― Expresó, y miró de nuevo al lobo ―Sabes que si no asesino a alguien, me siento mal… Necesito hacerlo…―
―No es verdad. ―Le miró Wolf con ese ojo purpura ―…Ahora, solo necesito de tu apoyo, de ambos… Siento que a cada paso de damos, la estoy perdiendo… ― Agachó la cabeza, notándose lo afectado que se encuentra. Leon arrugó sus ceño, y se le acercó tomándolo violentamente del cuello, y amenazándolo como suele hacer con su cuchilla ― Ni se te ocurra ponerte así, Wolf. No es la primera vez que te veo sufrir por ella… Pero ahora, menos debes ponerte en este estúpido estado, que no hay tiempo. ―
―Leon... Cálmate ―Dijo Panther, intentando detenerle al menos con las palabras.
―Déjalo, Panther ―Contestó de manera simple el amenazado lobo ― Sé que tienes razón, no debo darme por vencido, pero esto sigue tornándose más y más turbio, ya no puedo saber con certeza el final de todo esto… Las malas ideas pasan por mi mente, haciendo que me sienta cada vez peor, que alguien finalmente se la lleve, sin poderla ver jamás…―
―Ella no es la única, Wolf. ―Comentó Leon entre dientes, cosa que impresionó a Wolf, y en vez de hacer un típico escándalo, suspiro como si se tranquilizara, Leon le soltó al notar su reacción, y éste lobo le miró distinto, haciendo que diera un par de pasos atrás.
―Puede no ser la única, pero es la escogí, y ella a mí… Si quisiera hacer mi vida con alguien más, simplemente no sería igual. Si puedo hacer algo para recuperarla, y arrebatársela a ese mal nacido, lo haré. ―
―Mph… Je, je,je… Eso es lo debes de hacer, Wolf. ― Dijo Leon, con una sonrisa en su verdoso rostro de reptil.
En otro lugar, en el frío espacio:
Una puerta de metal, se abrió, entrando a la habitación aquel hombre serio, y de manera gentil dijo ―…Es hora de cambiarte de cuarto…― comentó acercándose a una cama, donde la figura de la humana Viry, permanecía inerte, en silencio, parecía más una muñeca bien acomodada en el medio de la cama, sobre unas colchas color aperlado, era lo único blanco en el lugar, ella siguió igual, sin inmutarse en lo absoluto por la presencia del varón. Ofgard se acercó hasta llegar a un costado, donde simplemente se inclinó para tomar a la joven chica entre sus brazos, para sacarla del cuarto, parecía cansada, somnolienta, y algo atontada, ni siquiera enfocaba algo en específico, sólo veía a la nada, y sus ojos no reflejaban más que vacío, como si de un momento a otro hubiese perdido algo muy importante, tal vez, la esperanza.
Fuera, en el pasillo, una especie de camilla le esperaba, el hombre se dirigió a ella, donde recostó a la chica delicadamente, a los pies de la humana, están unos botones digitales, que Ofgard presionó, y como por arte de magia, una burbuja ovalada, cubrió la parte de arriba del cuerpo quieto de la chica, haciéndose macizo, al tomar forma de cristal, y a los pocos segundos un gas color rosa apareció dentro, logrando dormir a Viry. Ofgard se acercó al cristal, tomándolo acariciándolo con una mano, y pegó su mejilla a ella, dejando que su mechón oscuro le cubriese más su ojo, diciendo ― No te preocupes… ya todo terminará, mi adorada… Realmente me hiciste feliz, verte y tenerte de vuelta… ― Se irguió de nuevo, sin quitar la mano, viendo el dormido rostro de la joven ―…Descansa un poco más, ya es solo cuestión de tiempo. ― Sonrió, claramente podría uno saberlo, se recogió su cabello, notándose que ése ojo, era único, ennegrecido, pero el color de su iris de ese hermoso color azul topacio. Ofgard, llamó a sus típicos lacayos, ahora por su nombre ― Lozom, Zekma…― Aquellos ya conocidos gemelos, hicieron su aparición en la tenuidad del pasillo, colocándose cada uno a un costado de lo que es ya una cápsula especial. ― Llévenla al laboratorio, con mucho cuidado. ― Enfatizó ― Realicen un escaneo más, yo iré en unas horas a verla, antes de llegar a nuestro destino. ―
Las criaturas hicieron una reverencia ante su líder, antes de salir fuera de su vista, y enseguida acataron la orden.
―…Sólo un poco más… ― Dijo para sí aquél hombre, caminando hacia el puente de mando.
Más tarde:
Como un día cualquiera, una linda y agradable mañana para muchos de los ciudadanos de Corneria, pero… como dice en un pasaje bíblico: No te fíes del día de mañana; uno nunca sabe lo que puede suceder en sí el día…
Centro de operaciones:
―Los sistemas de seguridad fueron violados, algo… hay algo…― Intentó comunicar uno de los soldados; al ya preocupado conejo que se sorprendió de ver al varón que le daba una muy inesperada noticia.
―¿Qué es lo que pasa? ― Preguntó Peppy con desesperación.
―No… no lo sé… Se detecta algo, y grande, pero no lo podemos ver…―
―¿Mandaste las naves de reconocimiento? ―
―Claro… pero… no han regresado…―
―Esto…― Dijo entrecortado Hare.
El día se oscureció, Ofgard ha podido entrar a la atmosfera de Corneria, y lo que quiere es simple, introducir un poco de anarquía.
―Causen el mayor caos posible, y no se contengan. Quiero que el pánico cunda en todas partes ― Ordenó diligentemente.
La raza bajo su mando, una muy poca conocida, que resulta ser muy leal a quien es su líder, buenos peleadores, y muy resistentes cabe decir, acataron la orden. Uno pensaría que no eran muchos, y es verdad, después de que su planeta fue destruido, más sin embargo los pocos que lograron sobrevivir, ahora están de su lado.
Ya estando en los cielos, descendiendo de esa enorme nave nodriza, que de repente, se separó en tres partes, las dos de los costados de menor magnitud; que la de en medio. Se esparcieron por la enorme ciudad, la que quedó en el centro, abrió las puertas del hangar, y de ahí salieron como moscas; cazas de color negro tornasol, disparando a diestra y siniestra, sin mucho sentido realmente.
Algunos incluso acudieron al suicidio o ataque Kamikaze, con el simple hecho de estrellarse a los edificios más altos para cumplir las retorcidas órdenes de su líder, y causar un desastre mayor.
Cierta persona, sí, aquel hombre de negra armadura, veía el espectáculo tal cual obra de teatro, su sonrisa cubierta por ese cubre boca, dijo más para sí ―Bien, antes de bajar a saludar… ― Se dio la media vuelta, dirigiéndose a la compuerta, y a su encuentro aparecieron sus dos lacayos, quienes le siguieron como los fieles sirvientes que son.
De alguna manera, hubo un error en los radares, logrando así su entrada a Corneria, ahora aquella alta figura se adentró a un lugar en específico, una casa no muy alejada del centro, pero bien resguardada, y atendida… Ofgard hizo su aparición con varios Oikgords al frente y detrás, entraron tranquilamente, arrancando la poca paz que tenía el viejo sabueso de Pepper, quien sigue postrado en su cama, la enfermera de turno, asustada se pegó a la pared, sin poder hacer algún llamado de alerta.
Pepper, se incorporó lentamente del lecho, y cuestionó ―¿Q-quién eres…? ¿Qué haces aquí? ―
―Veo que no le han informado, mi estimado General. ―Dijo muy cordial el hombre, acercándose, se acomodó a la orilla de la cama, con una sonrisa cínica debajo de su cubre bocas. ―Sé muy bien que no me conoce, y permítame presentarme. Mi nombre es Ofgard, y déjeme agradecerle; en parte, aquello que hizo hace más de diez años… Tanto cuidar de mi adorada Viry, su actual hija adoptiva, como el haber acabado con un despreciable científico loco que estuvo a su cargo. ―
Pepper, arrugó su ceño, confundido trató de articular palabra alguna ―…Qué… por qué lo dices de ese modo…―
El varón vestido de negro, se puso de pie estrepitosamente, y le miró de manera distinta, ese único ojo azul visible, que te helaba hasta los huesos, el débil sabueso se intimidó abriendo sus ojos de par en par, a lo cual Ofgard dijo ―Ya le dije lo que tenía que decir... ― de entre sus ropas, sacó un arma, un blaster de gran tamaño, en color negro y gris, se veía pesada, y el cañón bastante largo, asemejándose a una magnum 500 ―…Ahora simplemente, desaparezca. ― Le apuntó, Pepper no podía hallar escapatoria alguna, y el otro sin quitarle la vista de encima, le disparó primero a la enfermera, sin siquiera voltear a verla, un solo disparo la hizo silenciar, y volvió al canino, que agachó la cabeza y cerró los ojos, Ofgard pensó que se estaba preparando para lo inevitable, ahora tenía la vida del padre de Viry, pero...
―…Así que también viviste la misma pesadilla que mi hija…Tienes la aquella mirada al igual que ella… en ese entonces… ―
―No se dé el lujo de llamarla su hija. ― Dijo fríamente, sin bajar del todo tremenda arma.
El sabueso respondió a la vez que elevó su arrugado rostro, viéndole ― Lo es… aunque sea de un lugar distinto, diferente a nosotros, la amo como si fuera mía…― Notó aquella fulminante mirada de Pepper, algo muy dentro de Ofgard, logró introducirse, algo muy fuerte que le hizo dudar, y que le causó incluso pensar en aquello ― Oye, si ella pudo superarlo… ¿Por qué tu no? ―
―Pero, qué cosas dices, perro. ― Sonó ahora con desprecio ― El día del apocalipsis no se olvida. ― Dijo, levantando nuevamente aquella arma, dándole ya un ultimátum, así disparó al soltar un suspiro, y el sabueso cayó a la cama en posición fetal, la sangre salpico la clara pared, y esas sabanas tornándose en carmín.
Ofgard tomó su gran capa de piel, y se dio la media vuelta para salir del cuarto, ahora dirigiéndose a otro sitio más.
―Vámonos, que el telón apenas se ha levantado…― Dijo, caminando con prisa por el pasillo de la casona.
Mientras tanto en otro lugar:
―Wolf… Hasta que apareces ―Dijo el conejo de Hare, parecía hablar con otro personaje más que, en seguida se dio la media vuelta. El lobo se detuvo en seco con su ojo sorprendido, al igual que el otro par que entró junto con él, hablando de Falco, y Algy, los otros quedaron en la sala de espera.
Falco fue quien expresó ―¡Fox, amigo! ―Dijo el halcón, acercándose a su compañero, dándole un abrazo de bienvenida, y unas palmadas en la espalda.
―Fox… No sabía… que habías vuelto. ―Dijo Wolf, con sorpresa, el otro le contestó con una ligera sonrisa ― Sí, acabo de llegar, era inevitable el no saber nada de lo que ha ocurrido estos días, además Krystal tenía un mal presentimiento, y… ya veo cuál era. ― Dijo un en un tono serio, a la vez como triste.
―Entonces; no hay mucho qué explicar. ―
―Claro, no es necesario, ya Peppy me dejó al tanto. ¿Y tú, estás bien? ― Preguntó dando un par de pasos al frente, colocándose en el camino del lobo, el cual respondió ―Lo estaré, una vez que le ponga las manos encima a ese tipo. ― Sonó de una manera fúrico.
―Ja… No empieces, que aquí ya todo se está complicando. ― Dijo Fox.
―Y qué lo digas... ―Expresó Falco.
― Espero encontrarlo, antes…―Decía Wolf, hasta que Peppy, lo interrumpió
―Ejem, ejem… ― Carraspeó apropósito, llamando su atención ― ¿Y bien, Wolf? ¿Conseguiste algo con el viajecito? ―Preguntó, con una ceja arqueada.
―Por supuesto. ― Respondió yendo hacia el conejo, Algy le siguió con una laptop en sus manos, abrazada a su pecho.
―Él me ayudó con lo que buscaba, y créame, esto está cada vez más raro. ―
―¿Uhm? ¿A qué te…? ―
Algy le calló colocando la laptop sobre el escritorio, y apenas puso el video que se mencionó anteriormente. Una llamada urgente apareció, la pantalla de un soldado más, asustado, con una cara de horror, habló. ― Señor…―
―Jeremy, qué pasa ― Inquirió Peppy, extrañado.
―…Es sobre el General, lo vinimos a buscar tal como ordenó… pero…―El joven Husky agachó su cabeza, guardando silencio.
―¡Qué ocurre! ― Exclamó el conejo de Hare, exaltado de su asiento, con las manos abiertas sobre la superficie plana del escritorio, totalmente preocupado.
―Todos en la casa… están muertos, el General… él…― Trato de informar el soldado.
―No es verdad…― Negó Peppy, con sus ojos abiertos de sobremanera, al punto de incluso derramar algunas lágrimas que aparecieron sin previo aviso, pero era más la conmoción, que se dejó caer lentamente al asiento, aun con el rostro lleno de desconcierto.
―Apenas y llegue, y encuentro una guerra… Cómo es que ha pasado todo esto…―Dijo Fox, con frustración, después de lo que escuchó. ―…Peppy… Dime que no es cierto. ― Miró al conejo, que se llevó una mano a la sien, terminando así la llamada del Husky, sabiendo lo que debía hacer.
―Ni yo me lo creo… Quién es… qué es lo que realmente quiere…―
―Nos está dando donde nos duele…―
―Definitivamente voy a matarlo yo mismo…― Se dio la media vuelta estrepitosamente, saliendo de la oficina, dejando a los otros atrás, excepto McCloud que le tomó de la chamarra, deteniéndolo en la sala, los demás los vieron sorprendidos.
―Wolf, no actúes por tu cuenta. Esto ya se pasa de la raya, yo lo sé. Y qué más quisiera que vengar la muerte del General…― Dijo Fox, casi reprendiendo al lobo gris.
―No tienes por qué quedarte con las ganas, mas sino haces nada, entonces yo lo haré, ese tipo sea lo que sea, me las debe, y en grande. ― Contestó.
―Esa es la respuesta que esperaba de Wolf…―Comentó más para sí, el camaleón de Powalski.
El lobo gris, caminando fuertemente, olvidándose de los demás estaba ya a punto de poner un pie fuera del edificio, los otros le siguieron de todos modos, pero más atrás, excepto por Algy, Panther y Leon. Cuando de repente, de la nada, algo sucedió, un sonido; casi imperceptible, un disparo de largo alcance, fue directo a la cabeza de Wolf, Fox logró acercarse un poco aquella espalda del lobo, alzó su mano, para jalonearle, pero no parecía alcanzarle a tiempo, pero alguien más veloz, logró agarrarle con fuerza, y tirarlo al suelo. Evitando la tragedia, Wolf solo quedó atónito, en el suelo con los ojos abiertos completamente por la impresión, escuchando el impacto que dio contra una de las paredes del cuartel.
―¿Qué… qué fue? ―Dijo entrecortado.
Wold, le miró mientras se incorporaba lentamente, ―Alguien intenta matarte, genio. ― Sonó con sorna.
―¡Idiota, lo sé! ― Exclamó el otro lobo gris, también levantándose del piso.
―¡Entonces no preguntes estupideces! ― Exclamó Wold con las manos en el aire, casi quería golpearlo.
―¡Cállate! ―
―¡¿Por qué?! ¡Te acabo de salvar el pellejo, maldición! ¡Y así me lo agradeces! ―
Fox, alcanzó a divisar algo en su visor, era algo más grande; lo que detectó, así que simplemente gritó, al estar los otros dos peleándose como perros y gatos.
―¡Corraaan! ―
―¡Qué! ― Exclamaron ambos lobos al unísono, y voltearon sus rostro, al estar a la par se notaba un poco la diferencia de estatura entre ellos, donde Wold es más alto de Wolf.
―¡Qué corraaaaan! ― Volvió a gritar, corriendo el mismo, y así estos dos le hicieron caso, por poco…
¡Booom!
El impacto de un misil, cayó justo en la entrada, causando que se derrumbaran poco las paredes, además de la conmoción por los civiles y soldados.
―¡Qué demonios! ―Expresó Falco a unos metros de la entrada, mientras el humo y tierra se esparcía.
―Ya empezaron los fuegos artificiales. ― Dijo Charlie a manera de broma.
―Wolf O'donnell… Mi principal obstáculo. ―Dijo una voz masculina, desde las espaldas de nuestros personajes, era él… Cómo era eso posible. Todos, voltearon a la vez, con la sorpresa dibujada en el rostro.
― He me aquí. ― Se presentó en persona antes ellos. ―Mi nombre es Ofgard… Para servirte. ― Dijo en una manera cortés, incluso haciendo una reverencia, para luego erguirse, y empezar a reír a carcajadas. ―¡Ha, ha, ha! Ay, pero qué tonterías estoy haciendo ante un fenómeno como tu… ―Lo señaló, Wolf solo arrugo su seño. ― Aaah… La suerte no te acompañara esta vez… ― Dijo seriamente, y un puñado de Oikgords, hicieron una fila, mostrando unos chalecos con ciertos artefactos, haciendo un sonido beep, incluso carecían de brazos, y corrieron hacia ellos, alzando un grito de ataque.
―¡Qué! ― Exclamó Wold, un poco espantado.
―No es posible… ¡Ataque suicida! ― Dijo Wolf.
Fox se giró gritando a todo pulmón ―¡Salgan de aquí! ― Lo hizo para que las pocas personas que seguían ahí, confundidas y hasta conmocionadas por el ataque tan repentino. La ciudad sí que se estaba tornando en un caos, tal vez igual que el de lo aparoids. Los oikgords, llegaron hasta ellos, tratando de correr, y salir fuera de su alcance, ya era casi imposible.
Los estallidos empezaron, destrozándose tanto ellos, como cualquier cosa donde estuviesen paradas esas criaturas.
En la oficina, Peppy escuchó el tremendo ruido, asustado en primera instancia, salió del cuarto, encontrando a Leon y Panther corriendo por el pasillo. ―¡Tengan cuidado! ― Gritó preocupado.
―Lo tendremos ―Contestó la pantera, sin voltear a verle. Mientras que Leon siguió su camino, y obviamente le escuchó, pareciendo indiferente a como lo es normalmente.
Ofgard con toda tranquilidad, se encaminó poco a poco a unos escombros y de uno se escuchó que alguien alzo una mano, el hombre se agachó tomándola de un solo jalón, sacando el cuerpo de el mismo Wolf, y éste le dijo ―Aprovecharé que sigues con vida, Wolf. Te contaré mi malvado y cruel plan, que tengo para ti y tu especie, sin dejar de lado a Viry. ― Lo tomó del pescuezo, sin aplicar mucha fuerza en su agarre.
―…Eck…― Tomó un respiro para hablar fuerte, debido a las explosiones, sus oídos quedaron un poco aturdidos ― ¡…Qué es lo que… estás diciendo, maldito! ―
―Pensándolo bien, mejor olvídalo, de nada sirve que te cuente, si ya mi plan está empezando, aunque realmente no lo notes. Lo que sí ansío ver; es tu rostro, cuando te diga lo siguiente…―Desenfundó ese enorme blaster, y apuntó con ella la frente del lobo gris. ― Tomé la virginidad de Viry…―
La cara de Wolf, estaba de no creer, atónito completamente, pasmado, incluso pálido, diría uno, pues no comía aun esas palabras su cerebro.
―…Qué dices…― Musitó con rabia, y desprecio.
― Lo diré despacio… y con sutileza…― Le miró a los ojos ―…La viole. ― Dijo, con tanta frialdad, como si hubiese sido cualquier cosa.
―Maldito… ―Musitó sonando con enojo ―…Ni siquiera eres bueno para mentir. Si de verdad lo hubieras hecho, no lo dirías con ese rostro, ni con esa calma… No la tocarías, ya que ella es…―
Interrumpió el hombre, terminando su típica frase ―…como un vaso frágil… Lo sé… y tuve que romperla, para volver a moldearla yo mismo…― Terminó por decir él. Causando un escalofrío interno al lobo, que dudó en ese instante. ―…Bien, aquí nos despedimos, Wolf O'donnell…― Sonrió debajo de ese típico turbante, mientras aún seguía cortándole el aire al aprisionado lobo.
Cuando sucedió algo que realmente no se esperaba Ofgard. Una cuchilla se encajó justamente en su mano izquierda, la cual torturaba al lobo, el hombre lo soltó por el punzante dolor, haciendo que Wolf cayera en seco, tosiendo fuertemente, para luego erguirse con prisa, y poder proporcionarle una patada de barrido, justo en sus pies, para que cayera, y lograr echársele encima.
Charlie fue el segundo en salir de otros cúmulos de escombros, lucía como un animal salvaje, incluso notándose sus hinchados músculos del cuerpo, estando cerca de Falco, que seguía tirado en el piso. El conejo verdoso, se deshizo de su ropaje, quedando simplemente con una playera de tirantes en color blanco, y se dirigió a Wolf con prisa. ―Ni se te ocurra…― Lo detuvo con sus palabras.
Wolf giró su vista, hacia él, diciendo de manera molesta ―Debes estar loco. ―
―Ahí vienen más de sus amiguitos…―
―¡Ja, ja, ja! ―Rio Ofgard, sin ningún tipo de temor ― Yo, digo que lo intentes, puedes golpearme, torturarme, hacer lo que sea para desquitar tu ira, pero dime… ¿Eso en qué te va a ayudar exactamente…eh? ―
Wolf quedó estupefacto ― Insolente, aún tienes el descaro de hablar así… ¡Maldito! ― Lo tomó por el ropaje de su cuello, acercándolo intimidándole con su rostro, pero Ofgard se veía realmente tranquilo.
―Ya basta de charla. Si tanto quieres hablar, comienza por decirnos dónde tienes a Viry ―
―Ah, eso es simple, está en mi nave. ― Dijo sin ningún problema.
―Uhmm…―Expresó Charlie ― ¿Eso es todo? ―
Se volvió a oír al fondo, y en otros puntos que parecía derrumbarse, de repente salieron ya de sus lugares los demás restantes, como Fox, y Wold, Panther y Leon ya estaban fuera, ya que fue el que detuvo a Ofgard en el momento final, y Falco apenas despabilaba, Fox le auxilió a ponerse de pie.
―¿Y puedes llevarnos hasta ella? ― Preguntó Charlie.
―No tengo por qué hacerlo ¿o sí? ―
―Ya decía yo que era demasiada amabilidad. ― Miró de nuevo al lobo ―Wolf, ya quítatele de encima. ―Ordenó Fox con severidad.
A lo que el lobo gris simplemente giro sus ojos con fastidio, y se le fue quitando lentamente, mientras que Charlie y Fox se acercaron con precaución.
Pero Ofgard esperaba una oportunidad como esta. Se irguió con casi la misma velocidad que la de una gacela, utilizando sus pies, para empujar al lobo desde del abdomen, y tirarlo al suelo, para que fuera de tropiezo a los otros dos. Donde solo le estorbo a Fox, mientras que Charlie pudo esquivarle e ir hacia Ofgard para atraparle, en cambio el hombre lo esquivo, haciéndose a un lado, y aprovechó el impulso que se dio el conejo para darle un codazo cerca de la nuca, haciendo que soltara una exclamación y cayera también, incluso optó por sentarse sobre su espalda diciendo ― …Creían que todo sería tan fácil, por favor, no me hagan reír. ― Se despojaba de su armadura negra como la noche, se quitaba todo ante la vista de todos, quedando simplemente en un pantalón, sus botas, un traje que le enmarcaba un cuerpo en buena forma, y al final, para ser la cereza del pastel, se retiró aquel turbante que en sí le cubría su boca ―Vengan, sé que soy un buen contrincante para cualquiera. ―Tentó él, pero con eso último que hizo, logró que todos quedaron en una total confusión.
No es como ellos, tal parece que lo que comentó la computadora de Andross, y lo que decía Algy era simplemente cierto…
―Es una broma…―Expresó Fox, atónito.
―…Mentira…―Musitó Wolf, negándolo con la cabeza inconscientemente. ― Tu rostro… tu cuerpo, es como… ella… pero… ―
―Y…un lobo… pero…― Retiró el mechón de sus cabellos oscuros y ondulados, que cubren el otro, mostrándole uno muy normal ―…es solo uno de ellos si no le habías puesto atención, Wolf. Pero sigo siendo un humano. Un maldito científico loco por jugar con las especies de otros mundos, decidió implantarlo una vez que perdí el mío en uno de sus enfermizos experimentos. ― Su semblante cambió con el simple hecho de traer a flote un amargo recuerdo. ― Me alegra que esté muerto. Lo que nos hizo no tiene perdón. Y en el proceso, me hizo más fuerte, de algo sirvió pasar el dolor, y poder usarlo para una ocasión como esta. Debiste ver cómo dejó a Viry en las demás pruebas, no tienes ni la más mínima idea de lo que sufrimos…― Volvió a retomar postura, pareciendo tranquilizarse, alzó una mano y con ella hizo el ademán de "vamos" ―…Entonces, Wolf. Qué esperas…― Se puso de pie, dejando el pesado cuerpo del conejo verde, aun inconsciente.
Una navaja, salió de la nada, dirigiéndose hacia el hombre, el cual con una velocidad y agilidad increíble, tomó en el aire, el mismo camaleón quedó estupefacto. ―No volveré a caer en el mismo truco de antes, lagartija…― Dijo sonando serio, dirigiéndose a Leon, quien no logró esquivarlo, Ofgard lo tomó por el cuello, tirándolo al piso, con mucha fuerza, causando una grieta debajo del tan delgado cuerpo verde del reptil.
―¡Leeeon! ―exclamó la pantera, de repente abrió sus ojos de sobremanera, viendo que ya tiene frente a él aquel hombre que acababa de apalear a su compañero. Ofgard simplemente alzó su mano y le dio un puñetazo en la cara con mucha fuerza, lanzándolo un metro lejos de él.
―¡Voy a terminar con cada uno de ustedes, aquí mismo! ― Gritó Ofgard.
―¡SUFICIENTE! ― Exclamó una voz masculina fuertemente, resonando en los rincones del casi destrozado edificio. Ofgard giró su vista hacia las escaleras, donde Peppy Hare se encuentra, le retaba con su rojiza mirada.
―Derribamos la nave, y ya recuperamos a Viry Pepper. ―
―¿Es en serio lo que estás diciendo, Peppy? ―Dijo con emoción Wolf, se le notaba en la mirada una pequeña luz de esperanza; que apareció sin previo aviso.
―¿Cómo sé que no es un truco, conejo? ― Dijo seriamente el humano. ― Mi nave se dividió en 3 partes. ―
Peppy, bajaba de una plataforma, que parecía más como un elevador, sin puertas, ni paredes. Extendió su brazo, y lo acercó a sí, viendo su muñeca izquierda, de lo que parecía ser un reloj de oro, era más bien un comunicador. Apareció la imagen en holograma, donde los paramédicos, soldados y pilotos, sacaban a la joven humana, se lo mostró, para que así se callara la boca.
―Mph… ―Hizo una mueca el humano, pareciendo sonreír sutilmente ―…veo que la encontraron. Déjame felicitarlos…― Alzó sus manos, y comenzó a aplaudir unos segundos, mientras todos alrededor suyo le veía con precaución. ―¿Y crees que aun con eso me voy a detener…?― Se giró amenazadoramente hacia el viejo conejo, poniendo al resto en alerta.
―Yo diría que sí…― Respondió sin flaquear el amenazado.
Ofgard se quedó quieto al notar la mirada carmín del macho, y en seguida uno, y otro y otro punto rojo de láser. El humano sonrió nuevamente mostrando su blanca dentadura poco peculiar, y dijo adoptando una postura sencilla. ―Bien hecho…―Se dejó caer de sentón ―…General…― Hare, le dio la espalda antes de oír cómo le llamó, era obvio por qué lo hizo.
―Arréstenlo, y pónganlo en la celda de seguridad máxima. ―Ordenó el conejo sonando severo ―Asegúrense que no escape. ― Uno de los francotiradores, asentó con la cabeza, e hizo unas señas con su mano, donde varios soldados aparecieron en escena. Un sabueso se acercó, al igual que muchos otros soldados de varios rangos, y uno en especial se aproximó con cuidado, apuntándole con otra arma diferente, Ofgard de inmediato supo lo que era, así que comentó más para sí. ―No puedo creer que a uno lo traten como animal…―
―Te lo ganaste. ―Respondió Peppy fríamente.
Un dardo con tranquilizante le fue disparado justo en su cuello ― Necesitas una dosis mayor…― Dijo el aprendido, sonriéndole con cinismo.
Peppy, accedió a que le dispararan más, y con mayor peso. Logrando así que Ofgard terminara tirado en el piso a los pocos minutos. Wolf estaba que quería golpearlo, pero era obvio que se contendría, además de que no es muy bien visto que se aproveche de alguien estando indefenso.
La pesadilla pareció el haber terminado, y en ese instante de calma, Wolf se aproximó a Peppy, y los otros le detuvieron haciendo un circulo uniforme ―¿Cómo está ella? ― preguntó el lobo gris.
―Está bien Wolf. Ya la han chequeado, y no tienes de qué preocuparte…―
―De verdad… ¿Seguro que no le hizo nada ese maldito? ―
―No tiene señales de violencia en su cuerpo, no me han dado el informe completo, pero igual una visita le ayudaría mucho, ¿no crees?. Aún sigue sin despertar. ―
―Perfecto. Iré de inmediato. ―
―Oye, no iras solo ―Dijo Falco.
―Deben ir con los paramédicos, ustedes están heridos, es una orden. ―
―Claro, Peppy… como digas. ―
―Ugh… Qué pasó…―Dijo el conejo verdoso, siendo atendido por un enfermero.
Hare se acercó a él, diciéndole ―Ya término, Charlie… Que eso me recuerda, chicos, tienen una llamada. ― Volvieron a acercarse los ya mencionados, y Peppy mostró su comunicador, donde en la pantalla estaban Fay y a lo lejos dando órdenes Miyu la lince, la linda y albina collie dijo ― ¡Hola! Nosotras nos hicimos cargo de esto. ― No tienen nada de qué preocuparse, que todo está bien ahora. A Viry la han llevado al hospital general… Según está en la habitación 103…―
―Fox, ahí estás… qué mal te ves ― Comentó Bill, que de repente se metió en la pantalla.
―Aww… Bill, deja. Que estoy dando las buenas noticias… En fin, chicos, todo está bien. Ánimo, los veremos más tarde.
―¡Faaaay! ― Exclamó Miyu, corriendo hacia ella, saludando a los chicos, diciendo ― Les ganamos, ni siquiera los necesitábamos. ― La lince se percató del conejo verdoso sobre una camilla, y preguntó sin querer ― ¿Estás bien? ― A lo que todos se sorprendieron, le hablaba bien como una típica novia a su amado, sonó raro en ella.
Los paramédicos se quedaron quietos, antes de llevárselo fuera del alcance de la cámara, y Charlie contestó asombrado aún. ―…S-sí… Gracias por preguntar ― hasta dejó ver un sonrojo, y aquella joven lince también al darse cuenta, tarde, de lo que había dicho, fingió demencia y empezó a gritar diciendo ― ¡Genial! A ver si se apresuran, que aquí necesitamos personal… rayos…― Se alejó de la pantalla murmurando, a lo que Fay sonrió nerviosamente, diciendo ― Bueno, que estén bien, los visitaremos más tarde… Cambio y fuera. ―
Horas más tarde:
El Star Fox, incluido el antiguo Star Wolf, y Crimson Red, fueron atendidos en el hospital, en el cual fue llevada la joven Pepper, en una habitación blanca, en su totalidad, una enfermera atendía al lobo O'donnell, y entró Peppy, acompañado de los demás.
―Wolf… Tenemos otra noticia. ―
―¿Qué sucede? ― Les miró a la cara, se veían muy animados.
―Es sobre… el General… él… de milagro, sobrevivió…― Dijo Peppy, con una sonrisa, y casi unas lágrimas en sus ojos.
―¿De verdad? ―
―Por supuesto. ― Contestó Fox.
Wolf sonrió también, contento de que su futuro suegro estuviese vivo. Las buenas noticias no parecían dejar de surgir, y esto era realmente bueno para todos, después de haber pasado por una terrible tormenta… La calma ahora está reposando en ellos.
Más tarde:
Falco entró a una habitación, encontrando a una joven enfermera, que le dijo ― Shh… Aún sigue durmiendo. ―
―Claro…― Dijo en voz baja ― Entiendo, solo quiero verla…―
―Está bien. Lo dejaré a solas. ―
El halcón se aproximó a la cama, donde yace la dormida joven Pepper, luciendo el típico ropaje de hospital. ― Viry… hasta que te veo de nuevo… Siento que pasaron décadas, aunque hayan sido solo días…― Se acercó más a ella, llevando su plumeada mano azulada al rostro de la joven, mirándolo con cierto sentimiento y dijo en voz baja ―…Ahora entiendo las cosas… Sabes… desde que te conocí, me sentí tan atraído a ti… realmente me gustas, pero… volví a verla… a ella… ― Recordó a Katt, aquella linda y coqueta felina. ― Pensé que no la encontraría en mi vida… cuando la dejé… Sí que soy un idiota… pero me di cuenta de que mis sentimientos hacia ella, no habían muerto, como imaginé…― Dejó de tocarla y sonrió levemente diciendo ―…Espero y no llores por mí ahora. ― Dijo en un tono de broma. La compuerta de la habitación se escuchó abrirse, y la voz de Charlie y Wolf escuchó, Lombardi se irguió volteando a verles.
―Falco… no sabía que estabas aquí. ―
―Sólo vine a verla. ¿Acaso no puedo? ―
―Ja… Claro, claro. ―Dijo Charlie, tomándolo del hombro, diciendo ―Ahora deja que el novio este con ella. ―
― Ya qué…― Dijo con una sonrisa Falco, mientras que Charlie se lo llevaba, y en ese momento, volteó atrás, mirando a la chica, y luego a Wolf, pareció más como si hubiese abandonado una batalla.
El lobo gris la miró tranquilamente, puso un rostro melancólico, y tomó asiento en una silla plateada, colocándose a un costado suyo, la tomó de la mano con delicadeza, diciéndole de una manera suave ―…Aquí estoy… Te dije que te encontraría, fuese donde fueses…― En ese momento, sintió que la joven apretó un poco su mano, esto le causó alegría, sintiendo que ella sabía que estaba ahí.
Un rato más tarde, O'donnell dejó la habitación de su pareja, para ir por algo de comer, en su pequeño recorrido, se encontró con Algy, acompañado de Wold, ambos lobos se vieron, y Wolf se acercó diciendo ― La vas a ver…―
―Si no te molesta, necesito verla…―
―Algy―Giró su vista al mono albino ― … te lo encargo. Iré a la cafetería, en un rato regresaré. ― Se alejó del par, y así Wold tomó la oportunidad de ser la siguiente visita de la chica Pepper, seguía exactamente en el mismo sitio, respirando suavemente, el oscuro lobo se aproximó con asombro, y Algy le comentó ― Esperaré afuera… ―
―…C-como quieras… Gracias ―Respondió Crimson, viendo que el mono le dio la espalda, y salió del cuarto.
―Aaah… Mujer… después de tanto jaleo… De tantas cosas… Vengo simplemente a decirte… Lo siento… ― Tomó una de sus manos, posadas en su abdomen, recordando cuando salió herida en el ataque sorpresa que le dio los Oikgords ―De veras lo lamento… Espero que, cuando despiertes, no me trates como lo has hecho hasta ahora, y puedas aceptar mi disculpa… V…Viry…― Se acercó lentamente a su dormido rostro, y con una de sus manos, tomó la frente de la chica despejándole esos cabellos marrones, para regalarle un corto beso. Se incorporó, viéndola un momento más, y sonrió tristemente, para salir de inmediato de la habitación, afuera tal y como lo dijo el mono, le espera. ― Vámonos, que también tengo hambre. ―
Algy sonrió diciendo ― Sí… yo también estoy hambriento. ― Siguieron su camino, alejándose de aquella habitación con el número 103.
―No, no… No es necesario. ― Decía Wolf, estando en la cafetería, donde se encuentra hablando con Charlie y Falco, quienes decían.
―Estás tan cansado como nosotros, al menos deja que hagamos turno. ―
―Dije que no es necesario, incluso Peppy, proporcionó seguridad para ella, yo puedo quedarme dormido en el suelo o cómo sea, soy el novio, y quiero cuidarla. ―
―Sí que eres terco. ―Dijo Charlie, cruzándose de brazos al ver lo testarudo que se volvía el lobo al tratarse de la humana.
― Se los agradezco…―
―Bueno, igual iremos a echarte un ojo, espero que no te quieras sobrepasar con ella, en ese estado tan indefensa… Eh…― Dijo Charlie astutamente.
―Ja… Mira quién habla. ― Respondió Wolf, recordando cierta escena de hace tiempo, cuando le dijo casi lo mismo, en aquella abochornada situación en que la joven Pepper, se hizo pasar por un humano varón. ― Los veo al rato…― se despidió de esa manera, regresando por donde vino.
Pasaron horas para que siquiera la joven Pepper pudiese despertar, ya caída la noche, ella abrió los parpados lentamente, arrugando su ceño, enfocando su vista en la tenuidad del cuarto de hospital, solo hizo un ligero movimiento, para poder despegar su adolorida espalda de la cama, estar tanto tiempo acostada no era saludable. Giró lentamente su cabeza, viendo hacia la puerta, y luego a su derecha, donde miró a aquel lobo gris, dormitando a su lado, mal acomodado en una silla no muy cómoda, con los brazos cruzados, y la cabeza baja, escuchándose solo su respirar.
Por alguna razón, la humana abrió sus ojos de sobremanera, su respiración aumentó, se colocó a la orilla de la cama, aún con esa reacción, y le llamó ―…W-Wolf…―
El nombrado de inmediato despabiló, poniéndose de pie tal cual resorte, y sacudió su cabeza un momento, antes de ver a su pareja sentada en la cama, mirándole con mucha atención, O'donnell sintió un ligero escalofrío, y se acercó a ella, tomándola de los hombros, diciendo emocionado ―Viry… Tú… me llamaste por mi nombre… Ah… Qué estoy diciendo. ¿Estás mejor ahora? ― Le preguntó, ella comenzó a dibujar una sonrisa en su rostro humano y abrió los labios diciendo a la vez que llevaba una de sus manos al rostro peludo del lobo griseado ―…Wolf… Finalmente… ― Él sintió el tacto tibio de la joven, le respondió tomándole con su mano, y sonreía felizmente. ―…Sí… Viry, finalmente… qué diga, nuevamente estamos juntos…― Ella sonrió, y unas lagrimitas comenzaban a asomarse por esos ojos marrón, y simplemente se le fue encima, haciendo que ambos cayeran al piso, O'donnell se sorprendió un poco, pues le tomó con la defensa baja, y ahí la rodeó suavemente, abrazándola y enterrando su cabeza entre su cuello, y cabellos cafés, que ahora están cortos nuevamente. ― Te dije, que te encontraría… ―
―…Lo sé…―Susurró ella, suavemente, rompió el abrazo, enderezándose para verlo desde su altura, algo pasó por su mente, algo muy extraño y que no podía entender. Tragó gordo, nerviosa se acomodó mejor sobre el cuerpo masculino, el cual se sobresaltó; diciendo ―…Oye… Viry… q-qué… ― La humana, hizo una señal, colocando su dedo índice en sus propios labios ―Shh…― El estupefacto lobo musitó ―…Ah… Qué haces…― Preguntó anonadado ante la situación que se le está presentando, y muy tentadora. ―…Siempre has querido esto… ¿no? ― Dijo, ella suspirando de una manera sensual.
A lo que ya el lobo estaba sudando frío, le sorprendió escucharlo decir de su propia boca, él se malpensaba a más no poder, e imaginaba ciertas cosas que se tenía guardadas. ―Hace cuánto que no estábamos en una situación como esta…―
―¿De verdad quieres que responda…?―Alzó su mano cubierta por su típico guante negro, con los dedos descubiertos, y la llevó hasta poder acariciarle tiernamente la mejilla ―¿…a eso? ― La humana sonrió y bajó su mirada, apenada, notando la funda donde descansa su blaster. ―Era necesario estar armado ―Preguntó sonando seria, a lo que el lobo se enderezó sentándose en el piso, aun con la chica en su regazo, la cual solo se despegó unos centímetros, Wolf, respondió quitándose el cinturón ―…En realidad, no. ―Se lo mostró, y luego lo dejó a un lado.
La joven Pepper, sonrió nuevamente, acercando su rostro al de O'donnell, viéndole de manera dulce ―…Oye… Wolf…―
―Haces que me dé algo; cuando me llamas por mi nombre… ―Dijo el lobo, tomándola de la cintura, acercándose más a ella.
―Hazme un favor…―Pidió ella, Wolf se sorprendió levemente, y le escuchó ― Cierra los ojos…― O'donnell, lo hizo sin chistar ―Qué harás…― Preguntó curioso, pero sonriente. ―Es…― Se deslizó sigilosamente, y se posó en sus rodillas, aun diciendo ―…Es una sorpresa…― Su voz se escuchó distinta, y ya el lobo pudo sentir su respirar cerca de él, y claro que fue una sorpresa, sintió la calidez de aquellos labios femeninos sobre los suyos, causándole una reconfortante sensación, y que su corazón no dejaba de latir fuertemente, hasta que algo más sucedió en ese inter. Wolf antes de reaccionar, miró a los ojos a la joven frente a sí, notando sus ojos rojizos, y una sonrisa en su rostro sonrojado. ―…Vi…Viry…― Susurró incrédulo, la chica uso la navaja del blaster especial de Wolf, incrustándolo apenas a la mitad, en su costado izquierdo. ―...Por… ¿por qué…?―
―Tengo qué hacerlo…― Dijo ella, volviendo a encajárselo por completo, el lobo soltó una ahogante exclamación, y la sangre apenas y se asomaba en sus ropas oscuras, él cayó al suelo como si le hubiesen arrebatado todas sus fuerzas, y la chica aprovechó para sacarle el arma, dejando fluir todo ese líquido carmín, para ponerse sobre de él, y acuchillarlo en el estómago.
Alguien entró de repente a la habitación, iluminándola, ese alguien era Charlie, acompañado de Falco, quienes con horror veían a la joven bañada en sangre, al igual que el cuerpo inerte del lobo debajo de ella.
―…Viry… qué…― Dijo entrecortadamente Falco, no entendió la escena que veían sus propios ojos.
La humana se volteó enseguida para darle una puñalada más, cerca del corazón, pero Charlie la detuvo arrojándosele por la espalda, ella exclamó a gritos soltando el arma homicida de sus manos ― ¡Déjame, déjame! ― Pataleó como niña pequeña, desesperada, tratando de soltarse del agarre del conejo.
―¡Qué estás haciendo! ¡Lo mastasteee! ― Exclamó Charlie, asustado, incrédulo.
―¡Es lo que quiero…! ¡…debe estar muerto! ―
Unos enfermeros aparecieron de prisa, tomando a la chica de los brazos del tremendo conejo, por detrás, y una enfermera llegó con una jeringa, tranquilizándola así.
―¡Atiéndanlo, rápido! ―Exigió Falco, viendo el encharcado cuerpo de Wolf en el suelo.
―¿Qué es lo que está pasando…?―Dijo Charlie atónito.
―¿Por qué Viry, haría algo así? ―
―No lo sé…―Negó aún sin creerlo ―…No… lo sé…― Voltearon ambos hacia el cuerpo de la joven Pepper, siendo atendida por los enfermeros, volviendo a recostarla, para asegurarse de que se había tranquilizado. ¿Qué es lo que en realidad está pasando?
Un personaje que dejó de salir de momento, en una celda bien resguardada, sentado en el frío piso, sonrió diciendo ― Creo que ya despertó…―
…Fin del capítulo 8…
Notas del autor:
Primero que nada, quiero pedir disculpas, por no haber actualizado antes, en serio… Pero finalmente, lo logré, y aquí está. Espero haya sido de su agrado, y agradezco su paciencia, n.n Sé que estuvo corto, pero… al menos yo, pienso que logré lo que quería… Gracias por pasar a leerlo, y como siempre agradezco a mis queridos amigos, gracias Ray Wolf Aran y Foxbellikostar y a su nueva amiga Krystal O. Ando a las prisas, y mañana hay que trabajar, en serio gracias y que Dios me los bendiga, saludos.
