Capítulo 9:

Negociemos en la, tú y mi locura.


―¿Qué fue con los Oikgords? ―Preguntó Peppy, a un joven soldado.

―…Emm… No hay muchos supervivientes, la mayoría al tenerlos acorralados, dieron pelea aún, e incluso otros acudieron al suicidio, ninguno planea cooperar con nosotros, no queda de otra que obligarlos…―

―No…― Negó Peppy, poniéndose de pie de su asiento de piel ― No podemos obligarlos, ellos solo son víctimas de toda esta situación. ―

―¿Víctimas, dice…Señor? ¿Inclusive ese otro humano…? ―

―Él… ―Guardó silenció Peppy, meditando aquel cuestionamiento tan repentino ―…Si lo ponemos de ese modo, puede que tengas razón, pero fue la mente maestra de todo este embrollo, y hay que tratarlo como tal. ― sonó muy duro en aquellas últimas palabras, miró al soldado y le dijo ― A los pocos que hayan sobrevivido, déjenlos libres. Estando ese otro humano encerrado, no creo que se atrevan a hacer algo indebido, menos si las cosas están color de hormiga. ―

―Eh… Entiendo. Como ordene― El soldado hizo una reverencia y salió de la vista del conejo, el cual volvió a tomar asiento, colocando sus brazos en los de la silla móvil. Con una cara de frustración e incluso un ligero sentimiento de incertidumbre, meditó en todo lo ocurrido en el día. Su mente lo llevó al momento en que se dirigió a aquel humano, la mirada ofensiva y retadora de él, lo hizo titubear en su momento, pero analizando las cosas, también era una víctima de aquel científico loco de Andross, sólo que las cosas ahora no se pueden justificar con un ataque terrorista como el que ocurrió.


Momentos más tarde, en la sala de interrogatorios:

Aquel hombre, sonriendo tan despreocupadamente, sentado en una plateada silla de metal, esposado especialmente de las muñecas y tobillos, reforzado incluso con una cadena en el cuello, clavada al suelo; si se puede decir así, pero con un alcance corto para prevenir problemas.

―A ver, qué descubrieron…― Farfulló con ironía, viendo a dos personajes conocidos, el líder del StarFox, acompañado de un conejo verde y malhumorado.

Fox se acercó con una pequeña pantalla o más bien un pedazo de cristal verdoso, que colocó en la superficie plana de la mesa metálica y fría, colocó uno de sus dedos, y un holograma salió de esa pantalla, formando un reproductor de video, que corrió unos minutos, con un rostro perplejo, dijo ―Este… ¿no eres tú? ―

El cuestionado prisionero, levantó una ceja ― ¿Eh…Cómo estás tan seguro que no lo soy? Si aquí me tienes…― Respondió casi mofándose.

―¡Déjate de juegos! ― Exclamó Charlie con fastidio.

Ofgard giró su vista bicolor, y le miró ―¿Acaso ves que me estoy divirtiendo con esto…? Yo soy el que está esposado, siendo interrogado por… cosas como ustedes. ― Dijo con desagrado.

―Mira el maldito video, y dime que eres tú entonces. ― Ordenó el conejo amargamente, alzando su mano, señalando esa imagen congelada en el reproductor.

Ofgard se le quedó mirando pesadamente, con un semblante totalmente serio por unos segundos, y volteó al video, en el que Fox, le dio play observando la escena que se está llevando a cabo, donde ese chico se acerca a la niña Pepper, respondiendo ―En efecto… ―Dijo sin ningún titubeo ―…ese no soy yo…― Terminó de decir.

Ambos parecieron dar un paso atrás a la vez, por la impresionante sorpresa, estaban en lo cierto, pero pensándolo ahora, en sí, no saben nada acerca de Ofgard.

El acusado prosiguió, ante la estupefacción de sus interrogantes ―El que está en esa pantalla, es Adam, quien fue mi hermano gemelo…― Fox notó una mueca, pero de otro sentimiento distinto. Aún más sorprendidos que hace rato, sus sospechas de que otro humano estaba en este universo eran ciertas, pero ahora éste ya estaba muerto, según a como comentaba Ofgard.

―¿Qué ocurrió? ―

―No finjas interés, McCloude ―Contestó un poco molesto el humano. ― Él simplemente murió. ―

―Fue solo una pregunta. Debes responder―

―Lo acabo de hacer― Dijo con insolencia.

―Aah… ¡Al grano con esto, Fox! Qué importa, es un muerto más. ― Expresó Charlie, alterándose más de lo que acostumbramos a verle ―¡Dinos ya lo que le hiciste a Viry! ―

―¡Ha, ha, ha, ha, ha! Creen que se los voy a decir, así de fácil… ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Qué ingenuos! ― Decía entre carcajadas de ironía.

―¡Habla ya, maldito monstruo! ― Exigió Charlie con coraje.

―¿Ahora yo soy el monstruo aquí? Ustedes son los fenómenos para mí… Así que estamos; de cierto modo a mano. ―

―Deja de hablar cosas innecesarias…― Amenazó Charlie, mirándole de muy mala gana.

―Oblígame…― Dijo de manera insolente.

―Tranquilo Charlie… Es suficiente por hoy… Si no habla hoy, lo hará mañana. ― Dijo Fox, tratando de que se calmara.

Black veía al humano con ganas de matarlo en ese mismo instante, sólo respiro hondo, y soltó ese suspiro amargo, abriendo sus labios diciendo ― Está bien… Entre más tiempo te tardes…―

―Ay no… Ya no quiero ver sus horribles rostros, mejor confieso todo de una vez ― Dijo tan cínicamente, que solo hizo enfadar más al conejo verde, que sin pensarlo dos veces, se le abalanzó tomándolo por ese traje de prisionero color celeste, típico de la cárcel de Corneria. Propinándole un golpe con su enorme mano hecha puño directo a un costado de su rostro, el zorro se sorprendió, mientras el conejo seguía golpeándole cada vez más fuerte y rápido.

―¡Charlie! ¡Detente! ― Trató inútilmente de detenerle, el nombrado parecía otro, y peor aún Ofgard parecía sonreír golpe tras golpe.

―¡Muérete de una vez! ¡Maldito desgraciado! ―

―¡Basta Charlie! ― Gritó de nuevo el zorro, atrayendo la atención de los guardias que veían las cámaras, además de Falco y Wold, quienes veían el interrogatorio también.

El humano quedó tirado en el piso, y ahí aprovechó Black para darle unas buenas patadas en las costillas, con esas llamativas botas con metal en la punta, lo hizo sin medirse siquiera.

―¡¿Qué diablos haces?! ― Exclamó Lombardi al ver la tremenda golpiza que le daban al humano tirado en el suelo en posición fetal. En seguida Wold se le echó encima, tratando de detenerle un instante, pero el conejo forcejeaba, a lo que Falco de prisa, le tomó del un brazo, y el cuello, tratando de ponerlo de rodillas entre ambos.

―¡Charlie, no puedes dejarte llevar por tus emociones! ¡Contrólate! ― Volvía a gritar con desesperación McCloud.

―Eso guárdatelo para ti… Ese maldito… ¡Mira lo que está haciendo! ―

Los paramédicos entraron deprisa, debían hacer su trabajo, el humano quedó lastimado, sí y un poco herido, quizás… Deshicieron la cadena de luz para sacarlo con prisa en camilla hacia su celda especial, fuera del alcance de los demás prisioneros.

―¡Tú sabes lo que hizo, lo sabes perfectamente! ― Gritó con reproche.

―Todos lo sabemos, pero está no es la solución… Wolf está inconsciente, el General está luchando por su vida, la ciudad se está recuperando, y Viry ahora está encerrada… Sé que son muchas cosas, lo sé… Pero por lo que más quieras… No hagas más de esto una tormenta… ― Dijo Fox de manera alarmante, con mucha preocupación, al punto de parecer quebrarse en un instante.

Charlie le miró con impresión, dejando de forcejear finalmente, una vez que quedó en suelo contra Falco, y Wold, quienes también estaban alterados y preocupados.

―Tch…―Expresó resignado de cierto modo. Sus compañeros lo dejaron estar; al sentir que ya se había calmado un poco por lo menos.

―Como sea… Al menos me desquite un poco ―Dijo poniéndose de pie, y saliendo por la compuerta, mientras se arreglaba sus desacomodadas prendas.

―¿Qué pasó? ―Preguntó atonito el halcón

Fox giró su cabeza de un lado a otro, diciendo ―No es su culpa… todos quisiéramos hacerle pagar a ese Ofgard… Pero no está en nuestras manos tomar justicia por nuestra propia cuenta. ―

―…Claro… Te entiendo ―Respondió Falco.

―Tienes razón Fox, pero si te soy sincero, verlo ahí tirado siendo apaleado por Charlie, me hubiese gustado unírmele…―Dijo el lobo oscuro, pasando a los otros dos, saliendo del cuarto.


Hospital:

Habitación de Wolf

En el cuarto podemos apreciar la figura robusta del lobo gris durmiendo en una cama de hospital, los aparatos a los costados de la cabecera, y un respiradero artificial cubriéndole su boca y nariz. A un metro, se encuentra sentada en un sillón blanco, la joven Licca Redd, parece cuidarle de momento. La loba se puso de pie un instante para ir al tocador, que está dentro de la misma habitación, parece que no ha dormido muy bien, se le nota un rostro de angustia combinado con agotamiento, han sido tantas cosas en tan poco tiempo, la paz fue robada a muchos, y es difícil recuperarla de nuevo, más no imposible. Licca se miró en el espejo, colocando sus manos a la llave que soltó el chorro de agua automáticamente, tomó un poco con ambas manos y se empapó el rostro, tomó una toalla de color beige, para secar su cara, mientras se veía en el cristal, escuchó un ruido, sus orejas se pusieron alertas, y deprisa salió del baño, viendo al que estaba dormido sentándose a la orilla de la cama; con mucha sorpresa, se acercó hablándole con preocupación, preguntó ella.

―Oye, oye… ¿Qué haces? ―

―In…intento levantarme…― Respondió como si nada el otro, mirándola, quejumbroso le decía ― ¿Estás ciega o qué? ―

―¡Idiota, de qué te sirve, solo te estás haciendo daño! ― Licca se aproximó al lobo gris, solo lo alcanzó a tocar unos segundos, y fue cuando Wolf le tiró un manotazo para quitársela, la joven loba se sorprendió por el acto quedando inmóvil con los ojos abiertos de sobremanera, y las manos alzadas en el aire. O'donnell, le miró arrugando su ceño por el dolor que recorre su cuerpo maltrecho, diciéndole ― Tengo que verla… No me fastidies ―

Licca tomó un momento para calmarse y tomar postura, entiende que se ponga necio como un viejo, así que dejó pasar lo anterior para no discutir. ―Wolf… No estás en condiciones para…―

Las palabras de la mujer fueron interrumpidas por la compuerta de la habitación que se abrió tan de repente, entrando Charlie, viendo a la pareja de lobos que posaron su vista en él ―¿Ahora qué ocurre? ― dijo con fastidio, se le veía muy estresado, tal vez por lo que ocurrió con anterioridad.

La joven apenas abrió la boca, diciendo ―…Quie…―

―Quiero verla― Interrumpió de golpe el lobo gris, sonando en tono de orden.

Charlie se acercó; y le observó notándole la manera seria y serena que reflejaba su semblante ― Aún no puedes ni levantarte― Dijo sonando sin mucha importancia, se giró hacia Licca yendo al sillón blanco.

―Claro que puedo…― Intentó ponerse de pie en ese mismo instante, logrando hacerlo por pocos segundos, para simplemente desbalancearse y caer en la cama, mal sentado, el ligero movimiento hizo que se quejara por la herida.

Charlie soltó un suspiro amargo, se aproximó ahora a un costado, le miró de una manera singular, diciendo ― ¿Ves? Mejor descansa, y recupera fuerzas. ―

La compuerta volvió a abrirse, apareciendo ahora Algy, en compañía de Wold, quienes ambos vieron al lobo sentado a la cama, el mono comentó ―Ya estás despierto. ― O'donnell, giró su vista, sin mucho ánimo en verdad, afirmando con su garganta.

A Wold no le gustó mucho su apática contestación, así que sin pensarlo abrió la boca diciendo lo primero en mente. ―Deberías dar las gracias, Charlie y Falco llegaron a tiempo, antes de que…― Detuvo sus palabras al darse cuenta de lo que decía.

El conejo verdoso se giró frenéticamente a él, casi amenazándole con sus manos, era obvio lo que le decía, y Wold tuvo que callar el resto de su habladuría. Wolf se impresionó ante la escena y soltó un suspiro pesaroso diciendo ― Sé bien lo que pasó… ―Cambió su semblante por completo, cabizbajo prosiguió ―…No es que haya perdido la memoria o siquiera algo en el proceso. No sean idiotas. ― Charlie bajó la guardia, los demás lo vieron cambiando su expresión a preocupación, e inquietud.

―Díganme ya; lo que quiero saber es, ¿cómo está ella? ― Volvió a inquirir el lobo gris.

El silencio se hizo presente unos momentos, Wolf los miró a todos, quienes le evitaban la mirada. ―Al parecer nadie quiere decírmelo… No me hagan esto…―Dijo sonando cansado, llevando una mano a sus sienes ― Sólo quiero saber…―

―Ella…―Habló el otro lobo oscuro, colocando una sonrisa tristona en su rostro ―…Ella está bien, con eso confórmate. ―

Eso no le dio mucha confianza que digamos, solo fingió dejar su testarudez, para que creyeran que se había dado por vencido. Volvió a acomodarse a la cama, donde la joven Licca le auxilió. ― Bueno, solo manténganme informado…―

―Por supuesto. ― Respondió Charlie.

―¿Y ese otro tipo… Ofgard? ― Preguntó curioso O'donnell.

―Ha estado siendo interrogado… Ugh… Esto ha llevado desde la mañana, y aun ni se ha terminado. ― Le respondió Wold, acercándose un poco a los pies de la cama.

―Ya veo. ― Dijo Wolf desganado.

―Es posible que haya un juicio por sus actos, pero… Peppy, no lo quiere hacer, ya sabes, por lo que le pasó al General, quien ahora está un poco delicado, y no tiene poder de momento. Según lo último que nos informaron…― Dijo Charlie, en su tono habitual.

―No me digas que…―Dijo impresionado Wolf.

―Sí, quiere hacer la ejecución lo más pronto posible. ― Respondió Wold.

―…Ejecución… No imaginé que Peppy tomara una decisión así de pronto…―

―Creo que ninguno de nosotros, hasta Fox está sorprendido, pero aún no es oficial ― Contestó Black.

―Y… ¿crees que lo haga? ― Preguntó Wolf, dudándolo.

―Por mi está bien. ―Respondió el conejo.

―Es obvio que será algo rápido e indoloro… No es para nada justo…― Comentó fríamente Wold cruzándose de brazos inconforme.

―También lo están pensando detenidamente, debido a que es como la hija del General, es otro humano más, y fue una víctima de mi tío… Si lo piensas bien, él no tiene la culpa del todo…― Algy pareció sentir lástima y hasta remordimiento, cosa que sorprendió a Crimson al punto de molestarse.

―Qué cosas dices, Algy… Eso no tiene importancia ahora, sino las cosas que cometió, quién sabe qué es lo que le hizo a la mujer, y ahora estamos todos frustrados y enojados… Por mí que se muera. ― Contestó Wold.

―Yo no estoy tan de acuerdo, hubiese preferido partirle la cara primero, pero… con esta condición que tengo ahora, me siento tan jodido… je… Qué miserable…― Se dijo así mismo Wolf.

―Bien, mi opinión aquí no cuenta mucho. ―Interrumpió la loba. ―Lo que sea que se decida, será. No podemos opinar ante la ley, y mucho menos desobedecer una orden, si el problema es ese humano, es mejor terminarlo, y fin del asunto. ― Dijo con resignación y un poco de fastidio la joven Licca ―No imagino que ese hombre cambie de la noche a la mañana…―

―Estás diciendo que se le dé una oportunidad. ― Dijo Black sonando molesto.

―Ya discutimos esto, Charlie… No estoy ni en contra ni a favor, hágase lo que se haga, estaré de acuerdo. ― Se irguió un poco más, y caminó a la compuerta, terminando de decir. ― Es todo. ― Salió del cuarto, luciendo un poco molesta.

―Veo que a Licca no le importa mucho el asunto. ― Dijo Wolf.

―Claro que sí, ¿no lo notaste? ― Dijo Wold sonando disgustado, señalando hacia la puerta.

A lo que el trio de varones le miró; un poco atónitos, Charlie sorprendido a primera instancia, de la nada soltó una carcajada. ― ¡Ha, ha, ha! Wold, tranquilo… Mejor ve y tranquilízala si tanto te preocupa. ―

Wold pareció avergonzarse un poco, evitando las miradas de los demás, en cambio Wolf le observó detenidamente, parece estar entendiendo que hay algo raro, hablando de amor, entre Wold y Licca… o algo así pudo imaginar. ― Está bien, Wold. Lo siento… ¿Sabes? Si me has dado consejos a mí, bien podrías seguirlos tú también. ―

―Qué están pensando, idiotas… ― Fingió demencia ― Mejor quédate dormido Wolf. ― Se giró y salió del cuarto.

―Sólo era una sugerencia ― Dijo más para sí O'donnell, acomodándose en la cama, Algy se acercó para acobijarlo.

―Llamaré a una enfermera. ― Dijo Charlie, Wolf le detuvo diciendo ―No es necesario, estoy bien… Te agradeceré mejor que subas el nivel de morfina… estoy empezando a sentir más el dolor…―

―Estás loco Wolf― Terminó diciendo, se volteó sin hacerle caso, para salir y buscar a una enfermera que sería difícil ya que hay muchos heridos tras la batalla contra los Oikgords. Algy se quedó a solas con Wolf, el mono albino le miró diciendo ― Charlie perdió el control el medio día… le dio una golpiza al humano. ―

O'donnell giró su vista, pareciendo sorprendido, pero su contestación fue lo contrario―…No me sorprende, normalmente es así de explosivo, y es entendible el por qué se puso de ese modo. Créeme que yo habría hecho lo mismo… ―

―Sí es justificable, y por supuesto que te creo capaz. Pero, tú lograste algo que Charlie no. ―

―¿Uhm? ¿A qué te refieres? ―

―Te controlaste mejor, ya sea por ti o por ella… Sé que eres muy agresivo, pero Charlie te gana por el doble. ―

―Vaya… No sé si agradecerte…―

―Como quieras…― Dijo perezosamente, como si no le importara.

La compuerta se abrió nuevamente ― ¿Cómo está el paciente? ― Entró una joven enfermera Husky, con anteojos, con sus cabellos negros recogidos como una cebolla, y detrás Charlie, el cual se quedó en el umbral, y a los costados de esa puerta, se encuentran un par de guardias, custodiando la entrada.

Cuando de repente, Se escuchó la chirriante voz de alguien conocido. ―¡A un lado, a un lado…!―

Charlie se giró aun estando fuera del cuarto, mientras revisaban a Wolf. ―Tu aún sigues lastimado. ― Dio unos pasos hacia ese reptil personaje, tratando inútilmente de detenerle.

―¡Cállate! ― Gritó el camaleón.

Panther le seguía, diciendo ― Oye… Tranquilo… ― Miró al conejo ―Sólo quiere saber si Wolf despertó. ―

―Claro, lo están chequeando….― Giró su vista, cruzándose de brazos.

―Muy bien. ―Expresó amigablemente la enfermera ― Debe estar hambriento, haré que traigan la comida del día. ―

―… No tengo mucha hambre…― Contestó Wolf, sonando desganado.

―Wolf…― Dijo Leon, acercándose lentamente a la cama, y detrás la pantera.

―Leon… Panther…― Los miró a ambos con una ligera sorpresa en su rostro.

―Wolf, veo que estás bien. ― Dijo el camaleón, tomando asiento en una esquina de la cama, mientras la pantera se quedó de pie.

El lobo gris no evitó poner una sonrisa que parecía más una mueca, diciendo ―Si a vivo te refieres, por supuesto que sí. ―Contestó sarcásticamente

―¡Je! ― Expresó el camaleón. ―Es bueno verte así… Después de todo lo que ha pasado. ―

―Leon― Dijo Algy, sonando como si lo regañase, el camaleón volteo su fría mirada a él, y le respondió ― No soy idiota. Estaban hablando de ella, ¿no? ― Volvió su vista al lobo, señalándole con la mano extendida ― Tiene a Viry escrito en la cara. ―

Wolf sólo abrió su ojo violeta, agachando la mirada, dijo ―…No me permiten saber de ella. ―

A lo que Panther enseguida contestó. ―Y con eso debes conformarte. Ella está bien, y fin del asunto. Trata mejor de pensar y en recuperarte, para salir de aquí pronto… Tengo entendido que debes presenciar la condena de ese Ofgard. ―

―¿Uhm? No sabía al respecto. ― Dijo asombrado.

―Bueno…― Se puso de pie Leon, aun diciendo ― …pues ya lo sabes… Y ya no pienses en esa mujer, lo mejor sería imaginar que jamás existió―

―¡¿Qué dices?! ― Exclamó de repente.

―¿Tienes tapados los oídos o qué, Wolf? Por mi humilde opinión, yo ya no le veo futuro a su relación…―Se giró de manera indiferente, dándole muy poca importancia al asunto, y caminó hacia la salida, Panther se quedó boquiabierto, Algy sin poder hablar, y Wolf temblando de coraje.

―¡Cómo se te ocurre decir eso, Leon! ¡Estás tonto o qué! ― Amonestó la pantera a su compañero.

―Es la verdad, más vale que lo vayas asimilando Wolf. ― Dio un par de pasos, y se detuvo apuntándole con uno de sus verdes dedos, amenazándole ― Cuando la veas, de estás palabras te vas acordar. Ya he tenido suficiente de todo esto, de ella, y solamente ella. ―

―Leon, cállate, que no te fijas lo que estás diciendo. Es como si estuvieras…―

―¿Celos? No, por favor. ― Arrugó su ceño ― Es simplemente que estoy harto. Wolf te he visto ir tras ella tantas veces, sufrir, gritar, enloquecer y hasta verte llorar. Y ahora esto… casi te lleva a la muerte, dime… ¿será la última vez que lo intente? Porque la verdad… Ella… ―Negó con su cabeza levemente, poniendo un semblante lastimoso, tal vez por la humana, tal vez por Wolf, o por ambos… ―…No está bien. ― Terminó sus palabras; se dio la media vuelta en el acto, y salió con prisa del cuarto, dejando a los tres personajes solos, y más al lobo con un hueco más en el estómago, con esas palabras expresadas de Leon, resonando en su cabeza, agachó su mirada, notándosele como si hubiese sido derrotado.

Panther se giró a verle, y se acercó diciendo ― No le hagas caso… Está de mal humor ―Lo dijo como si no hubiese otra excusa con qué justificarle.

―Entiendo… Sé cómo se comporta Leon, Panther no le defiendas, que así es él… Y créeme que hay veces de las cuales ha tenido razón… Y espero que de esta se equivoque. ― Sonó no muy convencido.


Al paso de las horas, ya nos dirigimos a otro sitio más:

―Así que aquí estás… mi adorada Viry…―

La humana con una vista desorbitada, miró al enorme ente entrar con mucha tranquilidad a su habitación, atónita, tratando de alejarse de él, cosa que le es casi imposible por estar encerrada en cuatro paredes, se arrinconó sola en una esquina superior de la cama, le intimidó cada pesado paso de él, quien al llegar hasta ella, la tomó de la cabeza con gentileza, ella sólo se cubría, murmurando palabras que no se entendían al poco volumen que daba su voz.

―Shh… shh… tranquila. Que no vengo a hacerte nada, tú lo sabes― Llevó una mano a la otra femenina, parecía temblar con su simple presencia, no le causaba mucha gracia al humano, y lo demostraba en su semblante, la tomó del rostro, obligándole a que le mirase ― Hey… Sabes que hiciste lo correcto, él no es para ti. ―

―Aah…― Expresó en mudo, mirándole aún confundida.

―sigue con vida, deberías hacerle una visita, ¿no crees? De seguro se pondrá feliz de verte ― Dijo él, atrayéndola fuera de la cama, para que se levantara, ella le obedeció. ―No temas, no hay vigilancia esta noche. Termina con lo que empezaste. ― La guio hasta el pasillo, un pasillo bastante silencioso, bien iluminado, pero el ambiente era distinto, se sentía pesadez, y una rara sensación escalofriante.

La joven humana, caminó luciendo esa bata blanca típica de hospital, lentamente, alejándose cada vez más de Ofgard, quien le observó, dibujando una sonrisa mórbida en su rostro, usando el uniforme de la cárcel.


Un par de minutos pasaron tal vez, y por muy extraño que parezca, el lobo gris se encuentra dormitando en su habitación, la compuerta se abrió de golpe, Wolf se despabiló aprisa, sacudiendo su cabeza, e irguiéndose de la cama, notando la delgada figura de su pareja, absortó al principio y asombrado admirándola como alma en pena, la nombró ― Viry…―

Ella al oírle, soltó unas lágrimas que ya traía cargando en sus ojos, la joven abrió su boca; diciendo suavemente como si pidiera socorro ― Ayúdame a terminar…―

― ¿Eh? ¿Qué dices…?― Farfulló el otro, antes de notar que la chica se echó a correr hasta él, saltando a la cama, con un escalpelo en mano… fue demasiado rápido para él, que simplemente alcanzó a tomarla de un hombro, sintió un calor tremendo en su pecho, volvió a tomar fuerza, y pudo abrazarla, sin importarle su estado, la humana derramaba lágrimas en silencio, su sollozo era prueba suficiente de que le dolía hacer lo que había cometido... nuevamente.

― Sabes…―Musitó él con dolor ―…Sabes que te amo… Viry…― Dijo esto último en voz alta sin querer, abrió los ojos, notando que el cuarto estaba tenue, confundido, vio que no estaba Viry, y él mucho menos herido, se incorporó lentamente, giró su vista al reloj digital indicándole la hora, 5:45 a.m. Se llevó una mano a la frente, barriendo todo su perplejo rostro, y soltó un lamento. ―…Un sueño… un mal sueño…― Meditó un momento lo que pudo recordar, la sensación de cómo le clavó un escalpelo, el calor de las lágrimas, y los sentimientos del momento, se sintió tan real, que le causó una terrible incertidumbre ―… No me agrada esto para… nada… La última vez que soñé algo así, era una situación diferente, pero… ahora, tengo un mal presentimiento… ― Enfocó su vista a la compuerta ―…Debo verla…―

El lobo se puso de pie un poco débil, tomándose del barandal de la cama, descalzo sintió el suelo bajo sus pies, trató de enderezarse sin perder el equilibrio, una mano la colocó en su estómago, sintiendo el vendaje debajo de sus ropas color blancas, dio unos pasos, la compuerta se abrió automáticamente, salió con precaución, mirando que estaba sin esos guardias del día, giró su vista a ambos lados del silencioso pasillo, donde una que otra enfermera pasaba a ver a algún paciente intranquilo. Wolf, caminó topándose con la que le atendió, y no dudo en preguntarle.

―Señor O'donnell… No debería estar fuera de su cama. ― Dijo la joven enfermera amablemente.

―Estoy bien, solo quiero saber dónde se encuentra el General Pepper. ―

―Oh… vaya… él está unos pisos más arriba. Pero no es hora de visitas…―

―Yo lo sé, pero… debo verlo. ― Pidió él.

La joven enfermera sonrió ligeramente notando preocupación en aquel rostro del lobo gris, faltándole su típico visor. ― Amm… por supuesto, le diré dónde se encuentra… Antes…― Metió su mano a su blanco uniforme donde sacó un parche médico y se lo dio en la mano diciéndole ― Póngase esto, así tapara esa cicatriz. ― Sonrió amablemente.

―Ahm… Gracias ― Dijo el lobo colocándoselo de inmediato, la joven enfermera le dio la espalda y lo guio hasta el elevador de cristal, donde le dijo en qué piso se encuentra el viejo sabueso.

Pocos minutos le llevaron; para encontrase frente a la habitación, tomando un respiro y hasta un poco de valentía, se puso erecto y entró al abrirse las puertas, era raro que no tuviese escolta, pero lo dejó pasar, al estar dentro la habitación estaba silenciosa, y tenue, solo las maquinas hacían un ligero sonidos, y el respiradero artificial en el General, sus pisadas fueron sigilosas, pero aun así alguien más le escuchó.

―¿Quién está ahí? ― Se escuchó la voz proveniente de un sillón que daba la espalda a la puerta, Wolf se sorprendió un poco y respondió ― Soy yo, Wolf…―

―Ah…― Se puso de pie la incógnita figura, revelando su identidad, no era nada menos que Peppy Hare, quien lucia un poco adormilado, y su traje abierto mostrando una playera blanca, se acercó al lobo que se quedó quieto ― ¿Qué haces aquí? ― Negó con la cabeza diciendo ― No deberías estar de pie…― Le tomó de un hombro dirigiéndolo al sillón en el que estaba, diciendo aún ―Por cierto… Cómo te sientes ―

―Estoy bien… Vine a ver cómo se encontraba el General… Pero veo que se está recuperando. ―

―Así es. ―Respondió el conejo. ― Es más fuerte de lo que aparenta. Si ya salió de una y otras cosas más, esto no es nada. ―

―Supe que lo operaron…―

―Sí. Y como puedes ver, estará bien. ―

―…Pero… y Viry…―

Peppy se sobresaltó un poco y le evitó la mirada, sabe que le está observando y respondió cabizbajo ― Temía que preguntaras eso…―inclinó su rostro al lado contrario del lobo ―...Ella lo estará también. ―

―No…―Expresó el lobo poniéndose de pie al instante, cosa que sorprendió al conejo que le miró con los ojos abiertos ―No me lo hagas tú también… Necesito verla… me estoy muriendo por dentro… Quiero verla… no importa cómo este… ― Se acercó con desesperación al conejo tomándolo bruscamente de los hombros exigiéndole con la mirada ― Por favor… Debo verla…―

Peppy lo notó… Wolf casi se estaba derrumbando ante él, le suplicaba con tanta impotencia, con tanto pesar que se lo transmitía con su triste y agobiante mirada violeta. ―Wolf…― Le tomó de los antebrazos para hacerlo calmar, y quitárselo en el proceso. ―Entiendo cuánto lo deseas… pero… es que…―

―¿Qué? ― Dijo en un susurro muy elevado.

―Ah… ― Se quedó callado, pensando obviamente en qué responderle ante tanta demandas y suplicas. Resignado finalmente respondió ― Te dejaré verla…― Escuchó Wolf, y parece que se le iluminó su único ojo visible, además de poner una sonrisa, que se borró al escuchar al conejo decir por ultimo ― …pero siento que no te gustara…―

―¿Eh? ― Expresó confuso.

―Ya tienes el permiso, mandaré a que pasen por ti… y te lleven al hospital psiquiátrico…―

Wolf se sorprendió al oírle decir ―¿psiquiátrico…? ¿Es por lo que me hizo…? ― Negó rotundamente con su cabeza. ―Ella no está loca…―

―Wolf… ―Le miró distinto el conejo; como si le tuviera lastima ―No soy quien para decirlo con certeza… lo mejor es que lo veas con tus propios ojos…― Se dio la media vuelta, y se acercó a un costado de la cama del sabueso, para usar un comunicador, ordenando un auto para trasladar al lobo de O'donnell.


Hospital Psiquiátrico de Corneria:

Wolf permaneció unos instantes en la entrada vistiendo una playera negra y unos pantalones, además de un parche normal en negro en su ojo malo, para luego ser llamado por un enfermero fornido y de aspecto serio y duro, que lo llevó hasta un pasillo donde le señaló la última y una única puerta bien, cerrada, por unas rejillas forzadas. El lobo se encaminó con vacilación, temía en su interior, no podía creer que su pareja se encontrara detrás de esas puertas, y siguió lento, con una mano temblorosa, que acercó a un panel digital, revisó sus huellas digitales identificándolo en el momento, abriendo esa pesada compuerta, donde entró y se dio cuenta del lugar, parecía tranquilo y silencioso, pero al poner atención, se escuchó un grito desgarrador, que inundó el cuerpo de Wolf en un tremendo sentimiento de horror, combinando con espanto, caminó aprisa ignorando el dolor que permanecía en su cuerpo, y se topó con un largó cristal reforzado, se detuvo.

―…Aaaah… ¡Aaaagh! ―

Escuchó los lamentos y gritos de la humana, sorprendido dio un paso atrás, su rostro cambió repentinamente envuelto en una tremenda conmoción.

―…Viry…― Musitó más para sí, pareciendo que se iba a desmayar, de repente esa playera pareció oscurecerse en esa zona lastimada cerca de su costado, llevó su mano ahí, notando el color carmín oscuro, pero no le importó, así que se armó de valor, y decidió verla… ―Estoy aquí… Viry…― Dijo entre esos gritos que iban y venían de un momento a otro, notando apenas la figura de la chica, alzándose y estirándose de la cama, como una loca.


Notas del Autor:

Ya sé que me tarde, lo siento… ¡de nuevo! Pero aquí está, ya listo, espero que les haya gustado el nuevo capítulo, sé que estuvo raro, lo sé, no me tienen que decir, y pues qué más… A mí me gusto cómo quedó, claro me salté unas cosillas, y batalle mucho para inspirarme en este capítulo a falta de tiempo e inspiración, cosas personales y de trabajo, pero bueno, aun así nada me va a quitar lo que me gusta hacer. Gracias como siempre a mis queridos lectores y lectoras… Y agradecimientos especiales a Ray Wolf Aran, y Foxbellikostar… y su compañera Krystal. Gracias les agradezco que sigan este Fic, que Dios me los bendiga a todos, y saludos y abrazos… :D Prepárense que ya viene el final… ¡Chan, chan, chan! D: xD