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»»Archivos confidenciales de Konoha : "Honorable concejo"««.


Ya habían pasado dos días desde el ataque del Kyubi No Kitzune, las perdidas fueron grandes, su Hokage resultómuerto en combate, muchos buenos Shinobis, fueron sacrificados en la lucha, sin embargo el tema que ahora se estaba tratando, no tenía nada que ver con las perdidas que había sufrido Konoha, no. El tema a tratar era el destino de la joven Jinchuriki, Hikari Uzumaki.

El concejo de Konoha se reunió, como era un tema que sólo tenía que ver con asuntos Shinobis, la parte civil no fue llamada.

El concejo de Shinobis de Konoha estácompuesto por...

— Hiruzen Sarutobi ; ex- Hokage de la aldea y ahora representante de el clan Sarutobi. El está sentado en una de las sillas al lado izquierdo de la del centro, en su viejo rostro de arrugas y signos de vejez, se podían notar los claros signos de agotamiento tanto físico como mental, el dolor de haber perdido a su esposa Bikawo, todavía no se ha ido de su ser, su semblante de tristeza lo demuestra.

— Chouza Akinichi; líder del clan Akinichi, de físico robusto, su mirada demostraba una completa calma en estos momentos, aunque eso sólo era en el exterior por que en el interior era de profunda tristeza, sus sobrinos habían muerto en el ataque de hace tan sólo dos días.

— Shikaku Nara ; líder del clan Nara, su rostro neutral inmutable ante cualquier situación, su mirada analítica mirada a los presentes, estudiando sus comportamientos y gestos faciales, el al igual que muchos perdió a gente importante para el. Pero no dejaba que eso se interviniera entre el y su buen juicio.

— Inoichi Yamanaka ; líder del clan Yamanaka, sus grandes técnicas en la mente humana, le han echo un hombre muy inteligente, racional y realista, entiende como trabaja la mente de las personas.

— Tsume Inuzuka ; una de las pocas líder de clan que es mujer, su grandes sentido del olfato y sentido de compañerismo son las reglas por las cuales se rige cualquier Inuzuka, en sus mentes lo que es mejor para la manada es lo correcto.

— Danzo Shimura ; líder del reducido clan Shimura, especializados en las técnicas del dibujo, su ley es "lo mejor para Konoha", no tiene escrúpulos en cometer los peores actos con tal de salir con algún benefició.

— Fugaku Uchiha ; líder del clan, también líder de las fuerzas de la policía militar de Konoha, su semblante duro y sin emociones lo hacen un guerrero de mente fría, su clan es el que tiene más. sospechas de que quizás ellos iniciaron el ataque a la aldea.

— Shibi Aburame ; líder del clan especializado en el uso de insectos, su acciones siempre están regidas por la sensatez y la lógica.

— Hiashi Hyuuga ; líder del clan de los ojos blancos, su arrogancia es tan elevada como la de los Uchiha.

Todos ellos eran los que componían al concejo de Konoha, el ambiente era tenso, silencioso. Todos se miraban los unos a los otros con desconfianza, pero sobre todo las miradas de desconfianza estaban dirigidas al líder del clan Uchiha, algunos habían visto el sharingan en los ojos del Kyubi, justo ante de que desapareciera, pero claro como fue tan sólo unos segundos no podían, hablar sin pruebas, todos prestaron atención cuando las puertas fueron abiertas para revelar a un anciano, quizás un poco más viejo, que Hiruzen, vistiendo ropas echas de la más fina seda, el color predominante es el rojo y blanco, pelo negro y ojos cafés, un abanico cubriendo su boca, este hombre es el Daymo del país del fuego.

Un poco más atrás del Daymo venían dos personas más.

— Homura Mitokado; consejero del Hokage, también el encargado de informar al Daymo, de los acontecimientos más importantes ocurridos dentro de la aldea, también junto a su compañera es el consejero del Daymo mientras este en la aldea.

— Koharu Utatane; la otra concejerá del Daymo y el Hokage.

Todos los líderes de clan se levantaron de sus lugares he hicieron una pequeña reverencia a modo de saludo y respeto.

— Bienvenido Daymo-sama, lo estábamos esperando — Saludo tomando la palabra Hiruzen, mientras estrechaba la mano del Daymo.

El Daymo vio el semblante triste del antiguo maestro Hokage, seguramente perdió a algún familiar en está tragedia. Con un asentimiento de cabeza, procedió a sentarse en el lugar que le correspondía, siendo en el único asiento de encentro, pudiendo observar a todas las personas hay reunidas.

— Bien ya que estamos todos reunidos, doy por iniciada está reunión — Habló con voz de comando el Daymo, mientras ocultaba la mitad inferior de su rostro con su abanico.

— Muy bien, a lo que hemos venido... Necesitamos a un nuevo Hokage — El primero en tomar la palabra fue Shikaku, miro a todos algunos asistían a eso, mientras que otros sólo tenían una mirada indiferente.

— Todos estamos deacuerdo con Shikaku-san, pero también hay otro tema importante a tratar — Habló Danzo con una mirada maliciosa, escondida detrás de su máscara de rostro sin emociones.

Murmullos se comenzaron a formar rápidamente en el lugar, Hiruzen miro con sospechas a su antiguo rival y amigo. Koharu y Homura intercambiaron miradas, casi como sí, se asintieran los unos a los otros.

— Danzo-san tiene razón Daymo-sama, hay otro tema de suma importancia, que hay que tratar — Apoyo Homura a Danzo, unos ojos serios eran lo único que mostraba, más sus gestos faciales eran indescifrables.

— ¿Y cual cual sería ése asunto? — Preguntó, Chouza, mirando con duda a los consejeros.

— Que se va a hacer con la nueva Jinchuriki, Hikari Uzumaki — Koharu respondió a la pregunta del Akinichi, sus palabras hicieron eco en todo el lugar.

El Daymo sólo entrecerro los ojos al momento de que elevada un poco más su abanico, dejando sólo a la vista sus analíticos ojos, los jefes de clanes se quedaron meditando un momento las palabras de los consejeros, Danzo decidió que era el momento de hacer su jugada.

— Konoha está en crisis — Comenzó a hablar atrayendo la atención de todos, era cierto que Konoha había sufrido un gran golpe, tanto militar como económicamente, los costos en la reparación de la aldea le costara muchos recursos.

— En estos momentos, la economía de Konoha a descendido mucho, nuestros ninjas tendrán que hacer misiones las 24 horas del día, no podemos mostrarnos débiles ante las demás naciones ninjas, nuestra aldea a sido casi totalmente destruida, nuestra fuerza militar se redujo a menos de la mitad, y nuestros ninjas son casi todos de nivel gennin y chuunin, casi todos nuestros anbus y jounin, fueron liquidados en el ataque del zorro... — Danzo seguía con su monólogo, mientras algunos líderes, como el Hyuuga, Aburame, Yamanaka, e increíblemente el Akinichi, estaban aceptando las palabras, del viejo estratega.

Pero los otros líderes de clan, no les estaba gustando para donde iba esto, pero en algo estaban de acuerdo, todo lo que decía el halcon de guerra era verdad, pero la avaricia en los ojos del viejo no les inspiraba mucha confianza.

— ¿A donde quieres llegar Danzo? — Preguntó el ex-kage de Konoha, ya arto de los rodeos del hombre vendado, ganandose una mirada afiliada y peligrosa de parte del anciano. El Daymo soltó una pequeña risilla.

— ... Lo que quiero decir, es que Konoha estádébil y debemos asumir las responsabilidades, necesitamos usar el poder de nuestra Jinchuriki — Hablo con su rostro sin emociones el tuerto, un profundo silencio invadió la sala del concejo, de pronto el ambiente se volvió tenso y para nada cómodo.

El silencio se había apoderado de la sala del concejo de Konoha, una gran mezcla de sentimientos se empezó a apoderar del lugar, las auras, negativas y llenas de deseo de venganza se comenzó a apoderar de los líderes que habían perdido a seres preciosos para ellos en el ataque de la bestia, el ambiente libre de ruidos, fue interrumpido por el gruñido de molestia de la matriarca de los Inuzuka.

— ¡¿De verdad están considerando, las palabras de este viejo de mierda?!... ¡Por dios! cualquiera podría olor los deseos ambiciosos de este vejestorio — Tsume mostró los colmillos, mientras su mirada se entrecerraba en el Shimura.

Esas palabras hicieron reaccionar un poco a los presentes, la mano de Danzo apreto fuertemente su bastón, grietas aparecieron en el objeto.

— Estoy deacuerdo con Tsume-san, debe de haber otra manera por la cual el poder de Konoha y su reputación permanezcan intactos — Apoyo a la Inuzuka el líder del clan Yamanaka. Inoichi.

Todo volvió a estar en silencio, Shikaku Nara, hacia trabajar su mente a niveles insospechados, evaluando cada posibilidad y consecuencia, pero todas las posibilidades que veía en su mente, terminaban mal.

— La Jinchuriki debe de servir a la aldea, como lo que es... ¡Un arma!, el clan Uchiha, está a favor del plan de Danzo — Apoyo al halcon de guerra, fugaku. No le importó en lo más mínimo la mirada de muerte del tercer maestro Hokage.

— El clan Aburame, también está de acuerdo con el plan de Danzo-san, es la opción más lógica a seguir — Shibi Aburame, se ajusto las gafas, no queriendo mostrar sus ojos.

— El clan Hyuga, también apoya a Danzo — El líder del clan de los ojos perlados dictamino.

Y asísucesivamente todos los clanes, apoyaron la propuesta de Danzo, pero algunos lo hicieron más que nada a modo de venganza contra el demonio que mató a sus seres queridos, una mirada de decepción y arrepentimiento se vio en los cansados ojos, de Hiruzen, cuando se vio obligado al igual que Tsume a apoyar el plan, de convertir a la pequeña niña en un arma, Danzo junto con Homura y Koharu, sólo podían ver con satisfacción como la victoria estaba delante de sus manos, sólo faltaba la aprobación del Daymo y sus planes marcharían a la perfección.

— Como esto ya es unánime en la decisión de usar el poder que reside dentro de la pequeña Jinchuriki, creo que mi voto es algo irrelevante... — Hablo el Daymo con su voz algo triste por el destino de la pobre niña.

El Daymo a diferencia de los presentes, no era shinobi. El tuvo una infancia muy buena, siempre rodeado de amor y cariño de parte de sus padres y hermanos, en ése preciso momento que recordó a sus hermanos siempre apoyándolo y cuidándolo, le hizo recordar algo importante de la niña, tenía un hermano. Una sonrisa astuta se formó en sus labios, mientras la disimulaba cubriendose la parte inferior de su rostro con su abanico, quizás el destino de la chica, sea ser un arma viviente, pero el, almenos lograra que la niña tenga una infancia mas o menos normal.

— Pero, para que eso se án cumplir mis condiciones, sí no las acatan, dejare de enviarle armamento y misiones a la aldea de la hoja — Amenazó el Daymo.

— Mi primera condición será que la niña, no será entrenada hasta que tenga los siete años de vida, vivirá y compartirá junto a la única familia que le queda, su hermano. Y para asegurarme de que esto se cumpla Hiruzen Sarutobi, serás restablecido en tú antiguo puesto de Hokage, sí algo le llegara a ocurrir a su hermano antes de la edad establecida, será enviada con su padrino, que se que es Jiraiya, tomándola como su aprendiz y entrenandola hasta que tenga edad para ser una kunoichi, así siempre estará en un ambiente rodeado de cariño y amor, yo creo que así aprenderá a amar a la aldea y querrá protegerla, en vez de hacer que la odie en saber que está fue la aldea que le robo su infancia, hermano y vida — Hablo el Daymo, siempre queriendo lo más humanitaria mente para la pequeña.

Otro silencio invadió la sala, de pronto todos se miraron asintiendo, con la cabeza, tendrán su arma, sólo había que ser paciente.

— El concejo acepta eso —.


»»Cerrando archivos confidenciales de Konoha««.


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Capitulo 4: Magia.


Continente Shinobi, año: 770, mes; Diciembre, día: 11.

Lentamente amanecía en las naciones elementales, los rayos del sol traspasaban de forma lenta, las blancas nubes del alba, los pájaros, comenzaban a cubrir los cielos, mientras los animales terrestre, salían de sus madrigueras dispuestos a comenzar su clásico día de conseguir alimento para su coexistencia, y en cierta isla para un rubio de cinco años de edad también se encontraba levantándose.

Naruto respiro una gran bocanada de aire fresco, sintió el agua salada en el oxígeno, se llevó su mano asía, donde deberían estar sus ojos, sólo para palpar la tela que cubría su vista.

— Ya va a ser un año, el tiempo en verdad que ha pasado rápido... Pero no me arrepiento de la decisión que tomé en ése entonces... — Naruto sonrio, una delgada y tenue sonrisa se poso en sus labios, siendo esa la máxima sonrisa que a podido lograr en todo este tiempo.

— ¡Cierto! Papá dijo que hoy me iba a enseñar algo genial... Claro pero todo depende sí es que mis ojos están mejor y puedan ver con más claridad, aparte de sólo visualizar siluetas borrosas... ¿Ustedes creen que pueda ver, amigos? — Preguntó Naruto, mientras acariciaba la cabeza de un pequeño cachorro de puma.

Naruto hablaba con los animales, mientras en sus piernas estaba una pequeña cría de puma, al parecer en esta isla hay animales muy exóticos, en algunos árboles habían unos cuántos pájaros y monos. Todos parecían muy atentos a las palabras del muchacho, como sí de verdad pudieran entenderse. Naruto en estos momentos sólo lleva un pantalón corto de color azul, mientras su torso está al desnudo y anda descalzo, de donde obtuvo esos pantalones Watatsumi, ni el tiene la más remota idea. Como el ambiente de la isla es uno tropical, no es necesario andar con mucha ropa, más que cuando llueve, pero curiosomente la lluvia no le causa molestia, al contrario, lo hace relajarse al sentir su piel siendo golpeaba por las miles y miles de gotas de lluvia.

Un enorme dragón de colores azul y plateado observaba atentamente, al joven rubio que ya casi un año que había adoptado, claramente todo este tiempo no ha sido fácil para ninguno de los dos, Watatsumi a tenido que múltiples veces intervenir, cuando el pequeño rubio, se había metido en problemas, al no obedecer y salir a explorar, claro muchas ocasiones se perdió o término lastimandose al no contar con el sentido de la vista, pero tenía que reconocer una cosa, el chico era obstinado, aún después de extraviarse y hacerse daño, siempre volvía a intentarlo con más ganas e incluso mejoro sus sentidos a niveles insospechados. Para ayudarlo Watatsumi le enseñó el idioma de los animales, un dragón con tantos años como los tiene el, posee mucho conocimiento.

Sin embargo no podía dejar de estar inquieto y preocupado por el muchacho, el chico era muy, distante, frío y reservado. Aunque siempre mostraba un poco sus emociones, pareciera que le costaba expresarlas, es como sí se hubiera muerto en vida y luego volviera poco a poco a ser el chico que alguna vez fue. Naruto le contó que el tenía una hermana, pero aunque el la hubiera querido y amado en el pasado, eso ya no es así, para el su hermana murió el día que le llamó monstruo. Watatsumi pudo ver una increíble tristeza en las palabras del que ahora era su hijo.

— Espero no estar ante la presencia de un nuevo... Acnologia — Comentó el dragón mientras, comenzaba lentamente a caminar en dirección asía Naruto.

— En verdad lo espero — Hablo en un hilo de voz.

Naruto estaba hablando tranquilamente con los animales presentes, el sabía por los olores y porque ellos mismo les revelaron sus nombres, una exhalacion de un fuerte aliento a sus espaldas lo hizo sobresaltarse.

— Vaya... Nunca puedo sentirte, papá. ¿Ya es la hora? — Pregunto Naruto, sin voltearse dado que no había necesidad, igual no podría verlo, un poco de ansiedad era notable en su voz.

— Sí pequeño, ya es hora de que abras una vez más, tus ojos al mundo — Respondió el dragón, una sonrisa de dientes afiliados, se formó en su boca.

Naruto asintiendo, bajo al pequeño puma de sus piernas y se paro, llevó sus manos un poco temblorosas a sus vendas, aunque no quiera admitirlo, tiene un poco de miedo de que otra vez sólo pueda ver siluetas borrosas.

Tranquilo pequeño, esta vez no será como la última — Apoyo el dragón a su hijo adoptivo, mientras con una de sus garras ayudaba a cortar las vendas de Naruto.

La tela se desgarro, cayendo al suelo, los parados de Naruto se encontraban cerrados, lentamente abrió sus ojos, dos brillantes joyas azules fue lo que mostro, no eran celestes como su antiguo color de ojos, no. Está vez eran azules oscuro, su iris se encontraba alargada y afiliada, pestaño una vez, dos veces, tres veces, las siluetas borrosas que antes era lo único que distinguía, poco a poco comenzaban a tomar forma, de sus ojos pequeñas lágrimas de felicidad se formaron, curiosamente el mar también parecía agitarse, ante su llanto, dio unos pasos asía atrás mientras miraba incrédulo al dragón, una cosa es usar el sentido del tacto y otra muy diferente es verlo en todo su esplendor.

— ¡Puedo verte, papá! — Gritó con felicidad el pequeño, las lágrimas bajaban por sus mejillas, dio grandes zancadas con sus pequeñas piernas, antes de lanzarse sobre Watatsumi.

Una imagen de una pequeña castaña de ojos negros y sonriendo felizmente, haciendo la misma acción que el rubio pasópor la cabeza del dragón del agua. Sus ojos no pudieron abrirse en sorpresa ante eso.

Es... Genial... Naruto, jejeje. Te dije que está vez sí podrías ver, aunque tengo que admitir que no me esperaba esa acción tuya — Río suavemente el gran ser, alejando esos recuerdos de la pequeña niña, eso ya era el pasado.

Naruto solo río un poco, pero no quiso dejar de abrazar con sus pequeños brazos que ni siquiera alcanzaban a rodear la cabeza del legendario ser.

Después de ése conmovedor momento, padre e hijo, dragón y humano. Estaban nuevamente sentados mirando el mar, bueno Naruto estaba sentado, mientras Watatsumi, estaba echado en la arena cual lagartija, los vientos de la costa movían los cabellos rubios del muchacho, las olas se veían en todo su esplendor, mientras las aves de mar, sobre volaban a toda velocidad por sus azules aguas, un ambiente de relajación poco a poco comenzó a envolver a padre e hijo, los ojos de Naruto veían maravillados, el ancho mar, nunca en toda su vida había visto algo tan hermoso.

Naruto, hay algo que he querido enseñarte desde hace tiempo, pero por tus ojos no podía hacerlo, pero ahora es diferente, dime ¿crees en la magia? — Preguntó el místico ser, mientras observaba maravillado el mar.

Naruto lo miro como síalguna extraña e improbable segunda cabeza le hubiera crecido, sin embargo la mirada sería del dragón le dio a entender que no estaba bromeando, su mirada se hizo analítica mientras su ceño se fruncia, al tratar de hayar una respuesta convincente en su cerebro, fallando miserablemente.

— Se que hay cosas que todavía no logró comprender, pero por las cosas que se acerca del chacra, que son bastante pocas, se que el chacra es la combinación de nuestra energía física y espiritual, que son intensificadas, mediante el entrenamiento y la experiencia en combate, pero lo que sea. Recuerdo que tú me dijiste, que lo que estabas haciendo para curar mis ojos no era alguna clase de técnica ninja, ¿acaso era magia? — Respondió con una pregunta Naruto, sus oscuros ojos azules plasmados en la mirada del reptil alado.

Me sorprendes pequeño. Pero debo de felicitarte, en cierta manera estas en pensamiento neutral a lo que respecta si existe la magia, déjame decirte algo, la magia síexiste — Contesto Watatsumi, dando una pequeña risilla, al ver como Naruto trataba de procesar la información.

Veras pequeño, te lo planteare de está forma, piensa en el chacra, es cierto que es la energia combinada de la energía física y espiritual del usuario, pero la magia es la energía que se obtiene al combinar sólo la energía espiritual del usuario, con la energia de la naturaleza, almacenándola dentro de su propio cuerpo, a eso se le llama contenedor de magia. Hay algunos ninjas que han logrado algo verdaderamente sorprendente, han sido capaces de usar tanto la energía espiritual, física y de la naturaleza, esto le llamaron Modo sabio, sin embargo la magia es un poco más poderosa que el chacra, dado que depende más de la fuerza de voluntad del usuario y su capacidad de volverse uno con la naturaleza, aunque obviamente debes de cuidar tú cuerpo también no sólo tú mente — El dragón se detuvo unos momento más para que el pequeño, asimilara la nueva información.

Naruto como mi hijo y yo como tú padre te enseñare a utilizar magia, la de... Dragón slayer. Ya que al ser mi hijo quieras o no algún día te tendrás que enfrentar a algo muy poderoso, y yo quiero que vivas — Hablo muy seriamente Watatsumi, provocando confusión en Naruto, a que le temeria su padre.

— Claro, aprendere magia, y te prometo que siempre estaré bien, papá — Respondió Naruto, aunque ése comportamiento le extraño, sonó como que algún día el dragón se iría, pero eso seguramente es mentira, alguna confusión que tiene en u mente.

— Bien, es una promesa jejeje, pero también quiero que hagas algo por mi... O más bien por ti — Nuevamente el dragón volvía a hablar en tono misterioso.

—¿Algo por mi? — Preguntó con confusión Naruto señalándose, una mirada vacía en sus ojos.

Naruto, puedo ver que tú corazón fue roto, tú ya no tienes corazón, quiero que cuando vuelvas al mundo te encuentres un corazón —Watatsumi señaló, con su garra el lugar en el pecho de Naruto.

— Buscarme... ¿Un corazón? — Naruto se tocó donde Watatsumi le había señalado, quedándose pensativo con las palabras de su padre.

¡Ven Naruto que empezaremos el entrenamiento! — Llamó Watatsumi, mientras se iba asía el centro de la isla, Naruto sacudio su cabeza y comenzó a ir en dirección del dragón.


»»Lugar desconocido««.


En un lugar montañoso, rodeado de picos y piedras afiliadas, grandes acantilados, sombrio cual noche sin luna ni estrellas, lugar que parece el ambiente ideal para almas en penas y espíritus torturados, dos grandes voces, se podían escuchar.

Lo sentiste, ¿verdad?. Desde hace casi un año, se ha manifestado muy levemente, pero siempre constante — Hablo la primera vez, en tono grueso y tosco.

Una leve carcajada se escucho retumbar por el lugar, las voces no eran maliciosas ni nada, sólo eran simples voces de grandes seres.

Un nuevo Dragón Slayer de agua ¿he?... Quizás esto al fín acabe, tal ves yo también debería de tomar un humano y enseñarle — Murmuro para sí misma la dueña de esa voz, pensativa.

¡Cállate Grandyne!, sólo espero que ése idiota de Watatsumi sepa lo que hace, ya tenemos suficiente con la que crío antes — Rugio, la otra voz con un poco de preocupación, no quería que la historia se volviera a repetír.

Sabes que eso no fue su culpa, ése fue el camino que ella misma se forjo y eligio — Hablo en tono calmado la dragona del cielo.

Sólo el tiempo lo dirá, aunque me gustaría que el volviera después de que se haya auto-exiliado a ése continente — comentó mientras todo volvía a ser silencioso.

Sombras del pasado que hacen dudar las acciones del hoy, salen a flote junto con dolorosos recuerdos y miedos, el destino es caprichoso, quizás algún día los hijos del mismo dragón se encuentren o quizás eso nunca ocurra, sólo el tiempo lo dirá. Está conversación entre dos grandes seres místico nos muestra un fragmento de la historia antes de la historia, pero que sin embargo tendrán mucha influencia en el futuro.

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