Capitulo 2: La idea del Vodka

Mansión Hiwatari, a orillas del Rio Volga, Volks. La cocina era un desastre, a diferencia de Spencer él era un cocinero practico, había comido sencillamente como pudo, pero la cocina termino siendo un desastre, en especial cuando por accidente derramo casi la mitad del vodka en el suelo, después de oler el licor la idea de beberlo ya no le parecía tan buena, el olor le provoco nauseas, no es que no estuviera acostumbrado, solo que no sentía el estomago lo suficientemente bien como para retener lo que recién se había comido, lo olio y se resbalo de sus manos, no era su costumbre ser torpe pero la botella cayo, rodo por la mesa y en la orilla se detuvo mientras seguía derramando el liquido, la reacción de Kai fue lenta, primero se puso a ver como el liquido se esparcía sobre la blanca mesa de marfil, suspiro y por fin coloco la botella de manera vertical, ahora tenía muy poco.

Como ahora solo podía pensar en acciones que involucraran un futuro muy cercano, algo así como, termino de comer y ahora vería que mas haría, una acción a la vez, su cerebro no daba para más en ese momento, tal vez sería buena idea ducharse, pero implicaba que debía subir a su habitación por esas (ahora muchas) escaleras, si ahora podía hacer lo quería porque no irse a dormir en donde quisiera, no era quisquilloso con los lugares donde dormir, eso nunca fue problema (gracias Abadía)

Se dirigió entonces a la sala más próxima que encontró, encendió la chimenea, la habitación estaba alfombrada, era muy acogedora en realidad, sillones mugidos y miles de cojines suaves, había unas mantas de algodón cubriendo los tres sillones grandes, una idea vino a su mente, de hecho fue más un recuerdo, ahora esa escena del pasado no parecía mala idea, deseaba no sentirse tan solo, tal vez podría llamar a los otros, total, ya se humillo una vez para hablar con Reí hace una horas, si llamaba a Tala y a los otros entonces no estaría mal, pero el maldito celular estaba arriba, bueno eso lo decidía todo, se quedaría mejor allí y empezaría a trabajar en su última idea en la sala.

Unas horas después el ruido de la puerta trasera de uno de los jardines se escucho por los pasillos, alguien había franqueado la cerradura de la puerta, varios pares de pies entraron, el sistema de seguridad fue desactivado debidamente antes, los rusos empezaron a registrar la casa, no era la primera intención entrar así, pero desde fuera no se veía ningún movimiento, tal vez se trataba de una trampa, mas valía estar preparados, había que registrar la casa, Tala primer piso de ala Este, Bryan Ala Oeste del primer piso, Spencer e Ian subirán al segundo piso por las escaleras del servicio y llegar al cuarto de Kai y revisar posible salida de escape, los rusos sabían organizarse.

Había orden en la casa, ninguna persona estaba en ella, al menos eso parecía, Tala camino por los pasillos de la casa con cuidado, deteniéndose en cada esquina, una luz rojiza llamo su atención, reconoció la luz del fuego en una habitación, se acerco a ella no sin antes quitar el seguro de su arma corta de manera silenciosa, se pego a la pared y antes de entrar a la habitación dio un rápido vistazo y noto algo extraño, los sillones estaban acomodados de una manera extraña, formaban un rectángulo, como un pequeño fuerte, Tala se preparo, palpo sobre su ropa las municiones extra que tenia ocultas en el pantalón, y sonrió listo para entrar.

Entro en una pirueta a la sala, siempre apuntando, pero nada emergió por él, de cuclillas como estaba no se podía ver qué era lo que se encontraba del otro lado de los sillones, se levanto con cuidado y se acerco al improvisado fuerte y movió su arma a la única figura que se veía, al mismo tiempo sus ojos se abrieron ante la sorpresa. Nadie preparo a Tala para ver lo que estaba frente a sus ojos.