Se ve a una persona en lo que parecía ser la misma nada, dado que todo estaba en blanco y no habia prueba alguna de otra existencia de vida, la persona se trataba de un chico, pelo castaño oscuro ojos café oscuros, su torso al desnudo, pantalones de mezclilla azules y descalzo, lo mas curioso de el era un par de alas negras con plumas en su espalda que se movían de vez en cuando, el miraba confundido hacia todos lado.
— Hola a todos, creo que lo primero que debo decirles el porque no actualice en tanto tiempo... (Mirando hacia todos lados), creo que la respuesta es sencilla... Me perdi en el camino de la vida Jejejeje — Río de forma nerviosa, pero de improviso esquivo un tomatazo que vino valla tu a saber de donde, seguido de muchos mas, mientras el chico trataba de esquivarlos todos, el capitulo comenzó a aparecer en pantalla.
Renuncia de Derechos: Naruto© pertenece a Masashi Kishimoto®, Fairy Tail© a Hiro Mashima®, Yo no poseo nada de nada, mas que la trama de esta historia ir fue sacada de mi mente.
Willy-kun: Tienes razón compañeto, me inspire levemente en ese gran personaje de Bleach, que pienso que el merecía ser la primera espada. Lamento la demora.
León Solitario: Aquí esta la continuacion esperó la disfrutes. Lamento la demora.
Guest: Problema solucionado compañero, la historia tiene titulo nuevo.
Walkerxd: Si compañero, Naruto, su personalidad esta levemente inspirada en ese gran personaje, (Que merecía ser el primer espada) y en cuanto a Sasuke y Hikari, te dire esto, ¡YO ODIO A SASUKE UCHIHA!. Lamento la demora en actualizar.
Aten92: Aquí esta la continuación compañero espero la disfrut. Lamento la demora.
»»Capítulo 6: ¡Emoción por la Batalla!. El despertar de un guerrero... ¿O un Asesino?««.
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Año: 777, mes: julio, día: 8, hora: 2:45 A.M.
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Ya era de madrugada en la aldea de Konoha, las luces amarillas de los focos que alumbraban las solitarias calles de Konoha, era la única muestra de vida, la oscuridad de la noche sólo era eclipsada por esos alumbramientos públicos.
A lo lejos se podía oír el llanto de algún perro callejero o talvez algún lobo, no se podía estar seguro.
Los puestos de ventas y demás casas ya se encontraban cerradas y bien aseguradas, lo único abierto a estas alturas de la noche eran los pocos bares que había en la aldea, donde ninjas y civiles se reunían para beber algún tipo de licor, y porque no, disfrutar de la agradable compañía de alguna mujer, claro sí llevabas suficiente dinero, para "ese" tipo de mujer.
El bar "La Herradura" era uno de los más populares de toda Konoha, asi como también era uno de los pocos que había en la aldea, también era el único que sólo admitía Shinobis.
Justo en eso que daban las 2:50 A.M, un sujeto salió por la puerta principal del bar, tambaleandose y subiendo sus pantalones, bocifero algunas cuantas maldiciónes hacia el interior, mientras comenzaba a alejarse a pasó calmado, pero erratico, chocando con casas y cualquier cosa que se le pusiera por delante, obviamente él tipo estaba bajo los efectos del alcohol.
— Hasta que por fin sales... — Alguien murmuro en el viento.
Él sujeto miro en todas direcciones, de izquierda a derecha, muy seguro de que había escuchado una voz en el viento, sintiendo que alguien lo observaba, volviendo a caminar está vez un poco más rápido, retomo su marcha.
Pasos se escucharon desde atras, rápidamente se giro, sólo para observar la solitaria calle.
— ¡¿Quién anda hay?! — El miedo comenzaba a apoderarse de su ser, el sentimiento de estar siendo acechado y vigilado le embargaba su ser.
Una brisa de viento helado le pegó en la cara, con más nerviosismo se volteó y comenzó de nueva cuenta a caminar, pero está vez a grandes zancadas.
— ¿Que se siente, ser él perseguido? — Está vez fue alguien hablando, pudo escuchar perfectamente su pregunta.
Un sudor frío recorrió su espalda, pero está vez no volteó, llevando discretamente su mano a su porta kunai, buscando alguna forma de sentirse más seguro con el arma filosa en sus manos, temblorosas.
— ¡¿Quién está hay, muestrate?! — Exigió, sus palabras llenas de seguridad, sólo trataban de cubrir el gran miedo que sentía en estos momentos, sus ojos se movían en todas las direcciones que le fueran posibles, buscando a su acosador.
— Jejeje... Patetico — Una leve risilla escucho, una mezcla de diversión y decepción.
Con fuerza lanzó el kunai que tenía en su mano, sólo escucho el sonido de como se incrustaba en cemento sólido, había fallado.
Intentó volver a meter su mano en su porta kunai, pero antes de llegar hasta el, sintió un gran dolor en su muñeca, rápidamente retiró su extremidad y observar que fue lo que le causó ese dolor.
— Aguja... Senbon — Murmuro en un hilo de voz, viendo la aguja que atravezaba de lado a lado su muñeca, con una mueca de dolor la retiró, un fino hilillo de sangre recorrió su mano, pequeñas gotas del vital líquido cayeron al frío asfalto, intentó moverla pero no pudo, su mano derecha ya no le servía.
— Asi ya no podrás usar ningún jutsu — Hablo su perseguidor todavía oculto en las sombras.
Su ritmo cardíaco se comenzó a acelerar, su respiración se comenzó a entrecortar, mientras sentía como lentamente se acercaba a la muerte sí permanecía en este lugar mas tiempo, sus piernas temblaban visiblemente, dio un par de pasos... Se echo a correr, cual oveja asustada.
— ¡Alejate, alejate! — Grito con todas sus fuerzas esperanzado de que algún anbu de ronda lo escuchara gritar y le ayudara, no podía usar ningún jutsu, su mano derecha ya no la sentía, la aguja debío de haber dado en algún punto clave.
— Jajaja ¡Nadie te ayudara, nadie puede oírte jajaja! — Las risas de un demente llegaron a sus oídos pero está vez pudo oírlo perfectamente y estaba seguro que esa risa no pertenecía a ningún hombre sino a una... Mujer.
— ¡Ayuda!... ¡Que alguien me ayude!... ¡Anbu! — Sus gritos parecían caer en oídos sordos, las calles vacías ahora sólo eran una maldición.
Corría y corría, su borrachera se había ido, producto del miedo.
Con cansancio se afirmó a una de las paredes de cemento tratando de ganar aire.
Escuchó un ruido, sus ojos viajaron del suelo a uno de los postes que daba la luz, una especie de forma amorfa comenzaba a salir de hay, poco a poco fue saliendo hasta que se detuvo, con lentitud comenzó a tomar rasgos humanos, una silueta claramente femenina, chaqueta negra con franjas doradas, pechos copa B, rostro de facciones finas, tres marcas de bigotes en cada mejilla, ojos azules y cabello corto rojo, la banda con el símbolo de Konoha en su cuello.
— Tú... — Tartamudeo el sujeto mientras sus ojos se abrían en shock y el miedo crecía en su interior, a su mente llegaron recuerdos de la misma chica, pero más pequeña siendo sólo una niña, lo temerosa y asustadisa que era, como siempre terminaba llorando cada vez que la perseguían para maltrarla, no era en nada comparada con la de ahora, en sus ojos podía ver que ella lo va a matar.
Todo el paisaje a su alrededor comenzó a deformarse, las casas desaparecieron, los postes de cemento se transformaron en árboles y el asfalto en tierra, el paisaje cambio completente transformandose en un oscuro y tenedroso bosque.
— Genjutsu... Sí te preguntas desde cuando... Fue cuando la brisa de viento te golpeó la cara, no fue difícil en tú estado de ebriedad ya estabas muy confundido... Por cada paso, que dabas te estabas alejando más y más de la aldea, aqui nadie podrá oírte gritar, ni pedír ayuda... Mizuki — Con desprecio Hikari, pronunció el nombre del chunin, mientras de sus ropajes sacaba varias agujas senbo, con rapidez las lanzó hacía Mizuki.
Por el miedo y el shock, Mizuki no fue capaz de moverse a tiempo, las agujas se clavaron profundamente en sus carnes.
— ¡Haaaaaa! — Un grito más que potente escapó de la garganta de Mizuki, seis agujas negras, incrustadas en su cuerpo fue lo que vio al bajar un poco la mirada, su cuerpo lentamente comenzaba a perder movilidad.
— Asi estarás quieto, ¿sabes?... Aprender a utilizar senbos, no es nada fácil, tienes que saber cuales puntos del cuerpo hay que atacar, para no darle a ningún punto vital y no matar a tú enemigo por error... Aprendí algo de Jiraiya, aunque el usa su cabello, además sus ataques son más para causar daño mientras los míos para inmovilizar. He sido capaz de mejorar tanto en mi lanzamiento de las agujas, que soy capaz de bloquear todos tus movimientos, pero dejando todos tus sentidos completamente estables... — Una sonrisa cruel se formó en los labios de la pelirroja. De un pequeño salto bajo del árbol en el cual se encontraba, caminó lentamente hasta Mizuki, tomándolo del cuello lo comenzó a arrastrar mientras seguía hablando.
— Podrás oír tus gritos, podrás ver como lentamente divido tú cuerpo en muchas partes, sentíras como corto tú carne y perforo tus órganos vitales, degustaras tú sangre cuando está comience a salir de tú sucia boca y por último oleras como quemó tus partes con mis jutsus de fuego... —.
Con violencia Hikari, levanto el cuerpo de Mizuki y lo golpeó contra un árbol, como sí se tratara de algún animal, hato sus manos y pies con cable ninja, lanzó el cable hacia arriba paso por algunas ramas, envolviendose en ellas, para nuevamente caer al lado de Hikari, soltando a Mizuki, que cayó como un estropajo al suelo, tomo el cable ninja con ambas manos y se comenzó a alejar y mientras lo hacía las manos atadas de Mizuki tambien se comenzaron a elevar, mientras más lejos estaba Hikari, más se elevaba el chunin, al final quedó suspendido unos 50 centímetros, medio metro lejos del suelo, cual animal listo para comenzar a destripar y despellejar.
— ¡Por favor déjame ir!... ¡Por favor!... Perdóname siento mucho haberles causado tanto daño a ti a tú hermano... ¡Estaba cegado por la venganza, él Kyubi mató a mis padres!... ¡Por favor haré lo que sea! — Con lágrimas bajando por su rostro Mizuki pedía perdón, quizás todavía quedaba algo de la antigua niña, traviesa, asustadisa y sonríente que recordaba cuando la veía con ojos maliciosos, mientras pensaba en como hacerla sufrir.
Hikari bajo un poco la cabeza haciendo que sus ojos queden ocultos por el flequillo de su pelo escarlata, a su mente vinieron unos recuerdos muy dolorosos...
— Hace mucho tiempo... Alguien te pidió lo mismo que tú me estas solicitando ahora... — Empezó a hablar Hikari mientras apretada los puños y dientes, recordando lo que Mizuki hizo...
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»»Flashback««
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Era una bella tarde en Konoha, pronto se comenzaría a poner oscuro, los niños en el parque de la aldea, jugaban alegremente, claro a no ser por dos excepciones, una pequeña pelirroja de unos 4 años y un chico rubio de la misma edad, ambos parecían hablar.
— Oni-chan... ¿Por que la gente me mira de forma tan mala?... A veces me dan miedo, siento como sí quisieran lastimarme — Hablo la niña pelirroja mientras se abrazaba a sí misma, temblando ligeramente.
Él chico al ver como su hermana temblaba ligeramente, sólo pudo acercarse a ella, la rodeo con sus pequeños brazos, abrazandola, acción que sorprendió a la pequeña dado que nunca había sentido algo asi... Era agradable.
— No tienes por que tener miedo Nee-chan, yo siempre estaré hay para cuidarte y que nada malo te pase... ¡Es una promesa-Ttebayo! — Con gran determinación en sus palabras hablo mientras acariciaba la cabellera de su hermana.
La niña miro con gran admiración a su hermano mayor, mientras se acomodada y se acurrucaba todavía más en su pecho, mientras una gran sonrisa se formaba en sus labios, mientras sentía el calor de su hermano y escondía su cara en su pecho.
— ¿De verdad, lo prometes? — Tenía que asegurarse, ya muchos le habían dicho promesas similares, diciéndole que siempre serían sus amigos, sólo para que ella confiara y luego la llevaran a alguna parte, sólo para humillarla y decirle que ya nunca más serían amigos y asi poder verla llorar, mientras después salían muchos más niños de entre los arbustos riéndose de ella...
Sólo para que tiempo después apareciera su hermano y empezara a defenderla, mientras que con algún trozo de madera o palo, lo que tuviera a mano, comenzara a corretear a los niños que estaban haciendo llorar a su hermana.
— Claro que es una promesa Nee-chan, y Naruto Uzumaki siempre cumple sus promesas — Alardeo el infante mientras sus palabras llenas de verdad daban gran alegría a su pequeña hermana.
Después de eso no siguieron hablando más sólo se dedicaron a abrazarse mutuamente, ambos felices de tener a alguien con quién estar, sin poderlo evitar, al estar tan relajados, lentamente se fueron quedando dormidos, despertaron varias horas después notando como todo estaba siendo iluminado por las amarillas luces de los focos, que estaban en los alrededores del parque.
— Vaya, nos quedamos dormidos-ttebayo — Comentó un Naruto somnoliento, mientras se tallaba un ojo con el dorso de su mano.
Miro un poco hacia abajo y noto como su hermana lo abrazaba posesivamente, una risilla escapó de su garganta al verla dormir tan cómoda, pero tenían que irse, ya era muy tarde y de seguro que las encargadas del orfanato los iban a regañar y posiblemente castigar por llegar tarde.
— Oye... Oye... Nee-chan, despierta, tenemos que irnos — Moviendo ligeramente a la pelirroja, para que despertara.
La pequeña Hikari, se comenzó a remover, segundos después despertando de su relajante sueño, miro hacía todos lados y vio que ya era de noche, alarmandose al notar lo tarde que era.
— ¡Oni-chan tenemos que irnos, la señora Akane tiene que estar molesta! — Gritó con alarma Hikari.
Naruto asintiendo, se levanto. Tomando la mano de su hermana se echo a correr, mientras rezaba a todas los dioses para que la señora Akane no los castigara.
Mientras se internaban en las calles de Konoha, podían sentir como las personas que transitaban, los veían con ojos fríos y llenos de odio...
Más específicamente a su hermana, su corazón se estremecio un poco al sentir como Hikari, apretada su mano temiendo que la deje a merced de esas personas.
— No te preocupes Nee-chan... Recuerda mi promesa — Recordó Naruto mientras le sonreia, la niña asintio ahora sin tanto temor, mientras seguían caminando a pasó acelerado en dirección al orfanato.
Hubieran seguido caminando tranquilamente sí no fuera por que sintieron que alguien los iba siguiendo, con cierto temor voltearon hacia atrás y vieron como unas cuatro personas civiles, comandadas por un tipo peliblanco y de sonrisa un tanto perturbante se acercaban hacia ellos con intenciones nada buenas.
— Nee-chan... Corre — Susurro Naruto mientras soltaba la mano de su hermana y está lo miraba con gran confusión.
— Al parecer tenemos a un héroe... Quitate mocoso, sólo queremos a esa cosa que está atrás tuyo — El tipo peliblanco hablo con tono autoritario, ellos sólo querían a la "chica-zorro", no tenían nada contra él.
— ¡Eso nunca!, y ella no es una "cosa", ¡es mi hermana y yo la quiero mucho, asi que déjenos tranquilos! — Unos ojos enojados eran lo único que mostraba Naruto, mientras se interponia entre ellos y su hermana.
Sin embargo el tipo peliblanco sonrio con arrogancia y a una increíble velocidad para los presentes, estándar chunin para otros.
Apareció atrás de Naruto, golpeando fuertemente su nuca, haciendo que sus ojos se pusieran en blanco y callera al suelo semi inconsciente.
— ¡Oni-chan! — Gritó con preocupación Hikari mientras intentaba ir con su hermano, lágrimas amenazando con salir, sin embargo el peliblanco se puso enfrente suyo imposibilitandole el avance.
— ¿Y se supone que esa mocosa llorona es el Kyubi? — Pregunto con gran decepción uno de los sujetos, mientras apuntaba a la pequeña Hikari, que sólo retrocedio unos cuántos pasos, completamente asustada.
— Que no te engañe su apariencia, ahora sólo está "Dormido", por eso es nuestro deber el matarla antes de que "despierte"... ¿Están conmigo? — Pregunto el peliblanco mientras alejada a Naruto de una patada, los demás civiles sólo asintieron con la cabeza mientras se acercaban a Hikari, pero una débil voz los detuvo.
— Por favor... No le hagan... Nada... Se los suplico... Es mi hermanita, mi Nee-chan... Ella no ha echo nada malo... Por favor... Sí quieren... Golpenme a mi — Naruto prácticamente arrastrando su débil cuerpo por el frío suelo, sólo rogaba un poco de compasión por su hermana, mientras inutilmente, intentaba ponerse de pié.
— Oni-chan — Murmuro Hikari con gran asombro por las palabras de su hermano.
Los aldeanos parecieron pensar en la desesperada propuesta del infante, por un lado ellos no tenían nada contra él, por otro pareciera que la niña le tenía aprecio, quizás sí golpeaban a la contenedora del zorro, serían fácilmente descubiertos, dado que el Hokage al parecer le tomo aprecio, sín embargo lastimando al niño no sólo descargarian su furia en él, tampoco serían arrestados, dado que nadie diría nada, es más hasta podría ser posible que el crío, culpe a la niña por todo lo que sufrió y asi finalmente, verían a la pequeña como realmente debió de ser desde el principio... Completamente sola.
— Aceptemos Mizuki... La niña alfin estará completamente sola, porque, lo que le ocurrirá a este niño será enteramente su culpa... Jeje quizás hasta deje de considerarla su hermana — Sonrisas maliciosas se formaron en los labios de los agresores, mientras el peliblanco ahora identificado como Mizuki, lo parecía pensar.
— Je... Te ha salvado tú hermano, chica-zorro... ¡Ahora vete de aquí antes que cambie de opinión!, y nunca le cuentes a nadie de esto sino quieres ver morir a tú hermano — Gritó Mizuki.
Hikari sólo lloro silenciosamente, mientras corría, pasando por al lado de su hermano, no tuvo el valor de mirarlo, se odiaba a sí misma por ser tan débil, quería ayudarlo, salvarlo, impedir que le golpearan por su culpa, pero... Tenía miedo.
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»»Fin Flashback««.
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— Después de eso él llegó dos semanas después, tenía múltiples vendas en su cuerpo y le costaba caminar, al parecer estuvo varíos días en el hospital... En ningún momento lo fui a ver, por miedo a que sí estaba conmigo lo lastimarian otra vez, no tenía amigos ni personas que se preocuparan por él, yo en cambio hice unos cuántos "amigos", cada que intentaba acercarse a mi, yo lo alejada, por temor a que lo volvieran a lastimar, por estar a mi lado, sin darme cuenta, lo estaba condenando a lo que a mi me intentaron condenar... La soledad — Hablo Hikari con la mirada baja mientras contenía las lágrimas que estaban amenazando con salir de sus retinas.
Mizuki comenzó a temblar y llorar, la chica tiene que odiarlo, y él en el fondo de su ser sabe que todo lo que está a punto de ocurrirle, se lo merece. Sentimiento que le provoca temor.
— Pero, ya no podré estar más con mi hermano mayor, ya no podré acurrucarme, en sus brazos, sentir su calor, él ya no está para protegerme, aunque me cueste aceptar... Él fue asesinado, en parte es mi culpa y me odio a mi misma todos los días por lo que hice... Sin embargo yo se quienes fueron los que ocasionaron su muerte fueron los malditos aldeanos y me vengare de todos, los que lastimaron a Oni-chan... — Llevando sus manos a sus ropas saco un pequeño bisturí, unas pinzas, alambre, una especie de destapa corcho y una especie de garfio.
— ¡Ayudenme! — Un gritó lleno de pavor salió de la garganta del peliblanco, distintos papeles brillaron en lugares específicos en sus alrededores, mientras tenían el kanji de "silencio", escritos en ellos.
Esa noche Mizuki conoció lo que era el sentimiento de estar desprotegido y a merced de cualquiera, el horror de no poder defenderse, de ver con impotencia como lentamente se acercaba su fin, del saber que nadien vendría a salvarlo. La tarde que pensó en tomarse unas cuantas copas con algunos amigos, correr el rumor de que la chica-zorro estaba de regreso, una noche que sólo pensó que sería como cualquier otra, jamás imagino que está sería su última noche con vida, trayendo su muerte a manos de la pequeña que alguna vez sólo pensaba en lastimar.
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»»Algún punto en el país del fuego Año: 777 — Mes: julio — Dia: 9 — Hora: 8:50 A.M««.
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Los rayos del astro solar, se filtraban por entre las copas de los árboles, un pequeño humo blancoso se entremesclaba con las ramas y hojas de los mismos, provenientes de una pequeña fogata, que ya daba sus últimos chispasos de vida.
Cerca de la fogata se encontraba una pequeña pelinegra, trataba inutilmente de darse un poco de calor al abrazarse asi misma, mientras su cuerpo temblaba visiblemente.
Unos par de metros lejos de la pequeña de tan sólo nueve años. Un chico obviamente, más mayor que ella, dormía tranquilamente, él no parecía tener problemas con la temperatura, usando una mochila a modo de cabecera, comenzó a removerse en su lugar, señal que pronto despertara.
— Mmm... ¿humo? — Confundido se pregunto a sí mismo Naruto, mientras sentía y veía el peculiar olor a madera quemada y veía el humo blancoso, su vista se poso, en la pequeña pelinegra que dormía, a unos cuántos metros lejos de él.
Sus azules ojos quedaron por unos momentos fijos en la pequeña, pero está fue por unos instantes cambiada por la imagen de una pequeña pelirroja, sacudio su cabeza y froto sus ojos, debía de alejar esos pensamientos, eso era el pasado... Un pasado muy difícil de olvidar.
— Estúpida mocosa, de seguro estuvo vagando sola en el bosque, buscándome... Maldita sea... Todavía soy demasiado blando — Hablo con gran fastidio Naruto, de forma lenta se acerco y sin ninguna clase de tacto ni delicadeza la tomo del pescuezo y la colocó en su espalda, miro el sol, luego a su gema en su cuello y se echo a caminar.
— ¡Ah!... ¡¿Que crees que haces, bruto?! — Con sus ojos llorosos preguntó Senna, mientras trataba inutilmente de ser libre.
Naruto se detuvo abruptamente en su caminar y le dio una mirada de muerte a la niña, intimidada dejó de patalear, no quería enojar al rubio.
— Te llevare hasta el pueblo más cercano... Sí te llevó en mi espalda no me retresaras — Hablo con su voz de muerte Naruto, soltando el agarré y sintiendo como la niña se afirmaba en su hombro derecho y hay se quedaba, como un pequeño mono.
— Pero... Pero yo quiero estar... Contigo... Tú me salvaste, ¡ahora soy tú responsabilidad! — Murmuro Senna, mientras agachaba la cabeza, él la salvo, por lo tanto ahora era su responsabilidad, bueno eso es lo que ella imaginaba.
— Pero yo no... Prefiero estar sólo, completamente sólo — Hablo con voz plana Naruto aunque un poco de tristeza también era notable.
Siguieron avanzando en un incómodo silencio, Senna veía de vez en cuando como el rubio observaba una extraña gema y luego seguía avanzando, sintió temor al saber hacia donde se dirigían.
— No, no debemos ir a ese lugar, no hay nada bueno hay... Vamos por otro camino — Sugirió la infante mientras veía con preocupación hacia donde se dirigían.
El dragón Slayer no le presto atención y siguió caminando con pasó decidido hacia el pueblo, además de que hay podría deshacerse de la molesta niña, sin contar que también la gema brillaba cada vez mas.
Después de 30 minutos de caminata alfín llegaron a su destino, Senna escondió su rostro en la espalda de Naruto, más este sólo vio el lugar con sus siempre vacíos ojos.
— Que bonito lugar — El sarcasmo que uso en sus palabras daban a entender que eso no era verdad, a pasó calmado se adentro en el "bonito" pueblo. Mientras leía un cartel que decía; Bienvenidos a Curaco.
El alguna vez prospero pueblo de Curaco, ahora sólo era un pueblo fantasma, las edificaciones convertidas en carbón y cenizas, Naruto hizo una mueca al observar el cuerpo de un adolescente de almenos 16 años de edad, las costillas asi como sus entrañas eran completamente visibles, por cada que avanzaban se fueron encontrando con más y más cuerpos desmenbrados e irreconocibles, la sangre de las víctimas decoraban cada parte del pueblo, niños de todas las edades decapitados o con falta de algun miembro, sus caras llenas de terror era lo que veía Naruto.
— ¿Quién habrá sido?... Esto no puede ser obra de esos sujetos, que me atacaron ayer... Tú sabes algo ¿cierto? — Pregunto Naruto mirando a la niña en su espalda, está se negó a levantar la cabeza, ocultandola contra su espalda.
Senna se negaba a mirar al chico a la cara, por temor de que sí se entera de la verdad, la abandonará, al considerarla más una carga para su viaje, en vez de alguna ayuda. Sin embargo antes de que pudiera hablar, sintió como el cuerpo del rubio se tensaba y entraba en estado de alerta.
— No... Estamos rodeados — Pensó Senna incapaz de sacar su voz, mientras inconscientemente se aferraba con fuerza al cuerpo del chico que sólo era tres años mayor que ella.
Es que alrededor de Naruto y Senna, aparecieron cinco personas, cuatro hombres y una mujer.
Los hombres estaban vestidos con un chaleco táctico de color gris, pantalones de camuflaje de color verde oscuro, porta shuriken amarrados en sus piernas por múltiples vendas, un porta kunai en sus cintura, dos de ellos llevaban espadas no katanas, las espadas deberían de ser de al menos un metro de largo de la hoja, ancha y delgada, empuñaduras simples sin detalles.
Pero lo que mas llamó la atención del dragón Slayer, fue las placas metálicas en sus frentes con el símbolo de lo que parecían cuatro líneas ondulantes en ellas.
— La encontramos, Capitán. Cabello negro, de unos nueve años y los ojos característicos de esos monstruos... Sin duda es ella, la última que queda — Hablo con gran desprecio, el que estaba atrás de Naruto, de cabello castaño y ojos cafés.
— Fue buena idea el que volviéramos a este despreciable pueblo que la oculto, este juego de el gato y el ratón se acabó — Hablo el que estaba por el lado derecho de Naruto, de cabello negro alborotado y ojos verdes, una sonrisa torcida en sus labios. Lentamente comenzó a desenfundar su espada.
— Tienes razón hermano, finalmente podremos terminar... Nuestra misión — Apoyo el que estaba por el lado izquierdo de Naruto, cabello negro más largo que el de su hermano, llegandole hasta un poco más abajo de su espalda, ojos azules una pequeña cicatriz en su menton. El igual comenzó a desenfundar su espada.
— Seguro que el maestro Mizukage, nos dará una gran recompensa sí le llevamos la cabeza — Hablo con gran alegría el que estaba enfrente de Naruto, cabello blanco y ojos negros, se relamio los labios con lasividad, mientras observaba a la pequeña Senna que temblaba ligeramente.
Naruto los observó a todos con gran calma, no podía perderla en un momento como este. No pudo sentir sus olores al estar mezclados con tantos cadáveres y sangre, también pareciera que tienen buen nivel de sigilo dado que no pudo escucharlos, sintió a la pequeña como temblaba en su espalda y también la sensación húmeda, la niña de seguro está llorando, su corazón se removio como hace tiempo no lo hacía, cuando escucho a la niña hablar.
— Vete... Déjame con ellos... Sí te quedas moriras... Fue bueno conocer a alguien que comparte la misma soledad que yo... ¡Cierto! nunca me dijiste como te llamabas, aunque no creo que quieras decírmelo, almenos escucha el mío, soy Senna... Fue un gusto — Comentó Senna mientras se bajaba de la espalda de Naruto y caminaba un par de metros, antes de darse la vuelta y sonreír.
A la mente de Naruto vinieron recuerdos, de el mismo. Diciendo casi lo mismo mientras se paraba en medio de una turba de aldeanos y su hermana.
Senna se sorprendió al sentir como Naruto, repentinamente la tomaba por su cintura, y la comenzaba a elevar un poco, pero está vez con más tacto, la posicionaba suavemente en su espalda, no dijo nada y encaro a los ninjas.
— ¿Quienes son ustedes?... ¿Que buscan de está niña? — Preguntó Naruto mientras ignoraba la cara de sorpresa y asombro de la ojos bicolor.
Los ninjas de la niebla sólo entrecerraron sus ojos en el rubio, al ver como no tenía intenciones de entregarles a su presa. Estaban por lanzarse al ataque cuando una ligera risilla los hizo estremecerse, por que sólo había una persona en su grupo que reía asi.
— Vaya... Tenemos a un "héroe" ante nosotros chicos — Riendo ligeramente hablo la única mujer del grupo de la niebla.
Vestía solamente unos pantalones negros anbu, un diminuto sostén de color verde oscuro que apenas y cubrían sus pezones, componían su vestuario de la cintura para arriba, un TanT'o amarrado en su cintura, pechos copa D, cabello verdoso y ojos color amarillo.
— Capitán... ¿Los eliminamos a ambos? — Pregunto el de enfrente de Naruto.
La conocida ahora como la capitana de ese escuadrón, sólo negó suavemente mientras su atención se iba con Naruto, comenzó a caminar alrededor de él como analizandolo.
— Bonito lugar ¿no?... Me gusta como me quedó la decoración — Comentó mientras miraba sus alrededores, Senna le miro con terror, de pronto se detuvo y se comenzó a recriminar.
— Pero que modales los míos... Soy Azumi Takana, jounin de Kirigakure no Sato, y ellos son mi escuadrón de chunin, aunque hace poco que son chunin — Comentó con cierta decepción, sus hombres dieron un pasó hacía atrás claramente atemorizados.
— No Me importa quién eres o cual es tú relación con ellos, de echo ni sus nombres me importan, sólo quiero saber por que buscan a está niña y también quiero saber sí tú enviaste a esos mercenarios a perseguirla — Exigió Naruto con mucha calma, mientras no perdía de vista a la mujer, que no debería de tener más de 26 años.
— Je... Ya se hacía extraño que esos idiotas no regresaran... Pero eso ahora no importa, continuando con tú pregunta, debes de saber que esa niña que llevas en tú espalda es la última sobreviviente del clan de la oscuridad... Es nuestro deber como ninjas de Kiri, eliminarla para que su asquerosa línea sucesoria no se esparsa por el mundo... Es un monstruo que debe ser eliminado — Azumi miro con odio y desprecio a la pequeña, la infante apartó la mirada no le gustaban esos ojos de odio.
— Sólo eso quería saber, sólo quieren matarla por que se lo ordenaron, pero también lo disfrutan, son unos enfermos... Senna agarrate fuerte — Dijo Naruto mientras un círculo azulado con una cara de un dragón se formaba en sus manos, ante la sorpresa de los ninja.
— "Bala del Dragón de Agua" — Pensando en su mente el nombre de su ataque lanzó sus puños en dirección a Azumi, de los cuales unas compactas y cristalinas esferas de agua salieron despedidas.
— ¡¿Pero que?!... — No alcanzó a decir más al tener que dar un mortal hacia atrás al momento que esquivaba los disparos.
Los integrantes veían asombrados como ese chico creo una técnica de Agua sin sellos de manos, y lo más sorprendente es que no necesito de una fuente del mencionado líquido para ejecutarlo.
— "Bala del Dragón de Agua" — Volvió a pensar las palabras de su técnica en su mente mientras a increíble velocidad daba cuatro golpes al aire mientras los proyectiles acuáticos volaban contra sus enemigos.
Pequeñas explosiones de escombros se originaron al momento que los chunin evadian los proyectiles.
— Vaya... Tenemos a alguien talentoso ante nosotros chicos... Pero no estoy de humor para jugar con él, asi que sí me hacen el honor... — Hablo con tranquilidad Azumi, mientras bostezando se alejada unos metros y se sentaba en el suelo y comenzaba a jugar sacándole con una rama los ojos a un cuerpo de un hombre que estaba cerca suyo.
— A la orden Capitana — Respondieron a coro los ninjas mientras, tomaban posición defensiva.
— ¡Estilo Terrestre: Río de lodo! — Exclamando el nombre de su técnica él chunin de ojos verdes, realizó las posiciones de manos correspondientes y de sus pies un río de lodo salía.
— ¡Oye atrás de ti! — Alerto Senna a Naruto, mientras lo sacudia un poco.
Naruto miro por sobre su hombro, vio con cierta sorpresa el río de lodo que se dirigía hacia él, un círculo mágico apareció en sus pies, y como sí se tratara de un geiser, fue impulsado en el aire, esquivabando la técnica.
— Recuerda que tienes más de un enemigo mocoso — Hablo un sujeto mientras aparecía unos cuántos metros más arriba que Naruto, su espada preparada para darle un certero tajo.
Los ojos de Naruto no pudieron evitar abrirse un poco con sorpresa, él chunin de cabello negro corto, sonrio con demencia mientras bajaba su espada con fuerza.
— "Cola del Dragón de Agua" — Apresuradamente pensó Naruto, un círculo mágico apareció en su espalda baja, y ante la sorpresa de todos, una azul cola formada por agua, salía de su espalda baja, la cola se interpuso entre la espada y Naruto e increíblemente deteniendo el arma filosa.
Por la sorpresa él sujeto no alcanzó a reaccionar cuando la cola de Naruto se expandió y practicamente lo devoro, de un moviento lo lanzó a tierra, un pequeño crater se formó donde cayó, mientras el rubio caía de forma suave unos segundos después, su cola lentamente comenzando a reformarse.
— ¿Será miembro del clan Hōzuki? — Pregunto el peliblanco mientras miraba con análisis al rubio, aunque esos ojos muertos y sin emociones lo incomodaban un poco, vio como uno de sus camaradas se lanzaba a por el chico.
Una pelea de cuerpo a cuerpo comenzó, entre Naruto y el ninja de que moldea chacra de tierra, Naruto esquivo un derechazo, sin embargo no pudo reaccionar ante el cabezaso del sujeto, dio unos pasos hacia atrás, aturdido.
— No deberías... ¡Aw! — Un quejido de dolor escapo de sus cuerdas vocales, el rubio patilludo había dado media vuelta y al hacerlo su cola líquida golpeó fuertemente al sujeto.
— Arte de espada: Pétalos de Sakura — Realizando un par de posiciones de manos él sujeto de ojos azules, corriendo contra el rubio agito su espada y de está, pareciera que pétalos de sakura se desprendian, antes de desaparecer en un estallido de velocidad.
— ¡Arghhhh! — Naruto no supo en que momento cinco profundos cortes habían aparecido en su pecho, mientras el ojos azules estaba a su espalda.
— ¡Oye!... ¡¿Estas bien?! — Pregunto Senna mientras veía como el rubio caía de rodillas y se sujetaba el pecho, sangre comenzó a caer de su herida.
— No te preocupes... Sólo preocupate de no soltarte — Respondió Naruto, mientras se ponía de pie, círculos magicos aparecieron en sus brazos, sólo para dejar tiempo después al descubierto como sus brazos ahora estaban completamente rodeados por agua, no sabía por que su corazón se acelerada más y más por cada minuto peleando y unas ganas increíbles de reír se apoderaban de sus pensamientos.
Naruto esquívo un tajo de espada echandose hacia el lado derecho, era el hermano del tipo que le había provocado las heridas, con su cola líquida, en un rápido movimiento le atrapo la cabeza, lentamente lo comenzó a envolver mientras el agua se iba filtrando por la boca, ojos, oídos y nariz del sujeto, llevó su mano a su pecho mientras quedaba pensativo.
— Otra vez está sensación... Sólo pienso en seguir peleando... ¿Que me sucede?... Sólo quiero pelear, pelear y pelear... Cuando peleó me siento... Vivo, mi sangre hierve de emoción por sólo imaginarme otra batalla — Mientras Naruto pensaba en que era lo que le sucedia, no se daba cuenta como el cuerpo del Shinobi de la niebla comenzaba a hincharse.
— ¡Hermano! — Con gran preocupación en su voz gritó el de ojos azules, mientras comenzaba a correr en dirección al rubio, pero antes de llegar, el rubio alfin le hacia caso a sus pensamientos y emociones.
— ¡Sí esto es lo mejor!... ¡No tengo idea de que es lo que siento, pero no quiero que acabe nunca!... ¡Peleen conmigo jajaja! — Una cara completamente desencajada y lunatica era la que en estos momentos mostraba el rubio, al mismo tiempo que el cuerpo del ninja reventaba como un globo, esparciendo sus órganos y sangre por todas partes, cual piñata de cumpleaños, por el exceso de agua en su cuerpo.
Senna se estremecio en la espalda del dragón Slayer, este no es el chico que la salvo de esos bandidos, pero sin embargo ella hizo algo completamente increíble, en vez de sentir asco o repulsion por el hombre que el rubio acabada de matar... Sonrio, su amigo parecía feliz, y sí el era feliz con eso, entonces ella igual estaría feliz.
— ¡Hijo de puta! — Enojo era completamente detectable en las palabras del hermano, del ninja recién muerto. Lágrimas bajaban de sus retinas, su única familia había muerto ante sus ojos y no pudo hacer nada.
— ¡Oye espera! — Trato de detenerlo el peliblanco, sin embargo ya era demasiado tarde.
— ¡Arte de espada: Pétalos de sak...! ¡Arghhhh! — Un torrente de agua lo había golpeado, lanzandolo varios metros lejos, pero cuando pensó que eso era todo, sintió como el agua se dirigia a sus pies y como sí fuera una especie de yo-yo, el rubio lo empezó a usar para tratar de golpear a los restantes.
— ¡Jajaja vamos peleen!... ¡Hágame sentir esa sensación en mi pecho otra vez! — Su risa lunatica y ojos de demente sólo hacían que los ninjas, empezarán a darles un ligero escosor en la espalda, mientras usando el agua que tenía en sus brazos levantaba el Chunin siendo está la "cuerda" de su "yo-yo".
Naruto levantaba sus brazos y el yo-yo humano, lo imitaba, mientras intentaba usarlo para golpear a los dos restantes. El ojo izquierdo de Naruto pareciera que se deformaba en un pequeño torbellino.
Azumi veía todo esto con una sonrisa, el chico estaba completamente loco, y eso le gustaba, río ligeramente al ver como sus subordinados trataban inutilmente de liberar a su compañero, río un poco más fuerte al ver como al yo-yo del rubio se le reventaba la cabeza, y Naruto no importandole que le pasará seguía atacando, con cada movimiento destruia un poco más el cuerpo del sujeto, esparciendo sus restos por el campo de batalla y destruyendo algunas cuantas edificaciones en el proceso, seguía atacando mientras pedía a gritos que pelearan contra él.
— ¡Sí tanto quieres pelear!... ¡Estilo terrestre: Bomba dragón de lodo! — Juntando sus manos en un puño las alzó contra el enloquecido mocoso. Una cabeza de dragón surgió del suelo, mientras disparaba de sus fauces, medianas balas de barro.
Naruto dejó caer el cuerpo del muerto Shinobi al suelo, del cual ahora sólo quedaban los pies y un poco del torso, juntando ambos brazos a la altura de su pecho, y golpeando el suelo con ellos, haciendo aparecer una especie de muro de agua.
— "Cascada del Dragón" — Pensando el nombre de su técnica espero que sirviera, funcionó, sin embargo tenía más de un enemigo aparte que algunas cuantas balas de lodo lograron traspasar su defensa.
— ¡Aww! — Se quejó la pequeña Senna, una de esas balas de lodo, le logró dar.
El peliblanco comenzó a realizar una larga cadena de sellos de mano, al momento de terminar de su cantimplora salió un delgado hilillo de agua que se conectada con sus manos, aprovecharia que ahora el rubio estaba ocupado, defendiendose de su compañero y le atacaria por la espalda, con el jutsu más poderoso que poseía.
— Está es mi oportunidad, se le ve cansado y sus ataques cada vez son más lentos, por lo cual no podrá evitarlo... "Elemento Agua: Jutsu Misil Dragón de Agua" — Para no alertar al rubio, sólo pensó el nombre de su técnica, una gran cantidad de agua se formó delante de su cuerpo, una mirada sería era lo único que demostraba mientras agregada más chacra y el agua comenzaba a crecer.
— ¡Grooar! — Rugio poderoso, el dragón de agua, mientras salía de las manos del ninja, a una velocidad increíble serpenteo por él aire, mientras su único objetivo era el rubio.
— ¡Quitate Kenta! — Gritó el de cabello blanco, mientras dirigía con más fuerza su técnica contra el rubio.
El mencionado Kenta, vio atraves como la técnica del rubio caía, pero al mismo tiempo veía el poderoso dragón de agua que se dirigía a toda velocidad contra el chico. Sonrio complacido y tan rápido como se lo permitieron sus piernas, comenzó a alejarse, no quería quedar atrapado en fuego cruzado.
Azumi que veía esto desde distancia prudente, Sonrio de forma sadica, ese era un jutsu poderoso y el mocoso, por lo cansado que se veía obviamente no lo podría esquivar.
— Una lastima... Pero que se le puede hacer jejeje — Comentó con diversión.
— ¡Estamos en problemas! — Gritó la acompañante de Naruto, mientras hacia que este mire así atrás, Senna estaba en shock, el chico no podría evitar eso, sus ojos lentamente comenzaron a cambiar de color, sin embargo esto se detuvo al ver como Naruto veía el dragón con mucha tranquilidad.
— ¡Grooar! — Rugio poderoso el reptil acuático, al momento de abrir sus grandes fauces y tragarse el cuerpo de Naruto, mientras se comenzaba a elevar en el cielo.
Todos veían como el dragón lentamente se comenzaba a elevar, sin embargo abruptamente se detuvo a mitad de camino, sus ojos se abrieron enormes al ver como lentamente, comenzaba a desaparecer y todavía más al ver por que estaba desapareciendo.
— ¡¿Pero que mierda?! — Gritó el impactado Kenta, nunca en toda su vida de ninja había visto algo similar.
— ¡¿Acaso el se está... Comiendo mi técnica?! — Pregunto en shock el ejecutor de la técnica de agua.
— Un chico muy interesante... Jeje — Río suavemente Azumi, mientras veía como el Dragón de agua, desaparecía de poco, estando ahora al lado del peliblanco.
Naruto sentía como su poder mágico lentamente era restaurado, los cuántos golpes que había recibido durante el transcurso de la pelea, dejaron de dolerle.
— Gracias por la comida — Hablo Naruto, mientras se limpiaba con su antebrazo su boca. Cayó una vez más al suelo, completamente recuperado.
— Eres... ¡Increíble! — Gritó Senna con emoción en su espalda, mientras en sus ojos habían unos perturbadores brillos.
Los Chunin dieron un pasó hacia atrás cuando en las manos del rubio se formó ese círculo azulado, pero no era por eso por lo que retrocedian, era por el gigantesco, dragón azulado que estaba a espaldas del chico, abrió sus fauces justo al tiempo que Naruto exclamaba.
— Aquí va todo mi poder mágico restante — Fue el último pensamiento de Naruto.
— ¡Rugido Del Dragón de Agua! — Rugio Naruto, mientras de su boca salía una gran cantidad de agua a presión sólo comparable al Jutsu vortex de Agua.
Azumi veía con un peculiar brillo en sus ojos al chico, estaba deseosa por una batalla contra él. Pero primero tenia que esquivar esta devastadora técnica, vio al mencionado Kenta a lo lejos.
— ¡Bingo! — Pensó mientras sonreia de forma sadica, Kenta sólo sintió algo que lo jaló antes de estar en el medio del poderoso arrastre de esa técnica.
El torrente de Agua avanzó furioso, destruyendo las pocas edificaciones que todavía se encontraban en pie, al mismo tiempo que se escuchaban los gritos de agonía del sujeto peliblanco, al ser arrastrado con todos esos escombros, así como también los del otro sujeto de nombre Kenta, seguramente se estaba ahogando después de un tiempo el ataque concluyó, dejando dos cuerpos completamente inertes en el suelo.
— *Jadeo*... Eso tomo mucho de mi poder... *Jadeo*... — Comentó Naruto para si mismo mientras su cuerpo volvía a la normalidad, apoyo una rodilla en el suelo, tratando de recuperar el aire.
Senna veía con asombro como de un sólo ataque el rubio había eliminado a dos Chunin. Bajo de su espalda al ver que le costada mantenerse de pie.
— E-eso... Fue... ¡Hug! — Se quejó de dolor al haber sido empujada por el cuerpo del rubio que la tacleo, arrojandola al suelo. Pequeñas lágrimas se formaron en sus ojos, estaba por reclamarle por que la había tirado al suelo, pero sus palabras murieron en su boca, mientras veía en shock al rubio.
— Jejeje tienes buenos reflejos... Creí que eliminando a la mocosa podríamos pelear en paz, pero no crei que hicieras esto jejeje, en verdad me habría gustado pelear contra ti jejeje — Con su suave risilla hablo Azumi, mientras tenía clavado dos kunai en el pecho de Naruto. Sangre caía al suelo, cual pequeña vertiente.
— Yo... *Escupe una gran cantidad de sangre*... Tampoco creí que haría esto... Supongo, que... Lo hize por que... *Sus ojos comienzan a perder brillo*... Me recordó a alguien muy importante para mi... — Hablo con sus últimos segundos de consciencia Naruto, mientras a su mente venía el recuerdo de su hermana.
Azumi enterro un poco más sus kunai en el cuerpo de Naruto, ocasionando que más sangre saliera, el cuerpo del chico se desplomó en sus brazos, mientras una pequeña sonrisa se formaba en sus labios.
Senna veía con grandes lágrimas en sus ojos bicolor como el cuerpo del chico que la protegió, dejaba de moverse, por su culpa él murió, un gran enojo se apodero de su ser al ver como la de pelo verde, dejaba que cayera al suelo con un sonido sordo, sin ningún cuidado retiró sus kunai y lamio la sangre en ellos. Tristeza, culpa, y enojo se apoderaron de su ser.
— No... No... ¡Noooo! — Gritó con rabia y dolor, una explosión de chacra negro salió de su ser, el suelo bajo sus pies se cuarteo y agrieto, sus lágrimas cristalinas cambiaron a negras, sus ojos también comenzaron a cambiar el ojo lila se volvió completamente negro al igual como su otro ojo.
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»»Konoha, 9: 30 A.M, Academia ninja««.
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Kakashi, suspiro con gran fastidio, no sabía en que momento había aceptado ser jounin-sensei, será más relajado le dijeron, mucho más fácil que ser capitán anbu le dijeron, mentira. Ser sensei era todo menos tranquilo, hace poco vino a conocer a los que fueran a ser sus estudiantes y claro apenas los vio... Se decepcionó.
Ahora está aquí escuchando las "metas" de una de sus nueva estudiante, y sí los otros son igual que ella, mejor se ahorra el tiempo y los reprueba de una vez, lastima que no pueda hacerlo.
Dirigió sus ojos a sus aprendices y los comenzó a analizar mientras ignoraba a la chica de cabello rosa.
— Sakura Haruno: buena en los exámenes escritos, gran potencial para genjutsu. Habilidades de taijutsu, sólo el de academia. Conocimiento en Ninjutsu, sólo los de la academia — Recordó Kakashi el informe de la chica de cabello rosa.
— ¡y mi sueño para el futúro es...! ¡Awww! — Dio un gritó de chica fan, mientras violaba con la mirada al pelinegro que estába al lado suyo.
— Ah sí, muy... Interesante. Ahora tú el de peinado de culo-pato — Kakashi sin darle mucha importancia a Sakura, ahora centro su atención en el pelinegro, que dicho sea de pasó, se había alejado disimuladamente de Sakura.
— Mi nombre es Uchiha Sasuke, no tengo gustos, mis pasatiempos no les interesan, no tengo un sueño, es un objetivo que haré realidad, voy a restaurar mi clan y asesinar a alguien en específico — Se presento Sasuke, en su tono oscuro, Sakura sólo lo veía con un sonrojo al verlo actuar tan... "Cool".
— Aaaah... Como lo pensé — Suspiro mentalmente Kakashi, centro su atención en su última estudiante, su mirada se volvió fría.
— La Jinchuriki del Zorro... Desapareció durante un largo tiempo, su hermano está muerto, posiblemente ella lo hizo al descontrolarse, pero no estoy seguro, el maestro Hokage dijo que era confidencial... Aunque sea su hija sensei, si se descontrola tendré que usar la fuerza letal — Pensó Kakashi, no sabía nada de la chica, y sí resultaba ser un problema para Konoha no dudaría en, matarla.
— Muy bien... Ahora es tú turno, rojita — Señaló el Hatake a su última alumna, sus ojos siempre aburridos, clavados en ella.
— Mi nombre es Uzumaki Hikari, mis gustos son el ramen y practicar técnicas nuevas, mis disgustos son las personas que juzgan a otras sin antes conocerlas, mis pasatiempos son... Recordar hermosos y bellos momentos que tuve con mi hermano, y mi sueño para el futuro es... Una vez completado lo que vine a hacer a está aldea, vuelva a encontrarme con mi hermano, una vez toda esperanza de encontrarlo se haya desvanecido — Una voz triste y melancolica era la de Hikari, no se dio cuenta cuando una pequeña lágrima salió de su ojo.
Sakura que se había quedado callada para escuchar a su compañera, no pudo evitar llenarse de duda al saber que su nueva compañera tiene un hermano, al igual que Sasuke, aunque este no lo demostró tanto.
— ¿Tienes un hermano?... ¿Donde está, también es ninja? — Pregunto Sakura con curiosidad. Hikari ensombrecio su mirada, Kakashi escuchaba con atención dado que también tenía curiosidad, aunque ya sabía que el niño no estaba entre los vivos, quería ver la reacción de la pelirroja.
—No... El no puede ser ninja... — Hikari iba a decir porque estaba muerto, pero antes de terminar fue interrumpida por una leve carcajada.
— jaja... ¿No puede ser ninja?... Seguramente es algún perdedor que nació con una reserva de chacra tan pequeña, que ni siquiera con todo el entrenamiento del mundo puede aumentar... ¡Huuuurg! — Se quejó de dolor Sasuke, al recibir un gran puñetazo en toda la boca.
Kakashi veía sorprendido, como la de marcas en las mejillas, le dio un gran puñetazo en toda la boca al Uchiha, este se tiro al suelo con dolor, mientras se la tomaba con sus manos, hizo una mueca de asco, al ver como baba y saliba se filtraba por los dedos en la boca de Sasuke.
— ¡Mi hermano no puede ser ninja porque está muerto!... No te mató solamente porque no lo sabías, por está vez dejare pasar esto... Pero sí vuelves a burlarte de mi hermano... Te cortare el cuello — Dijo con voz más calmada Hikari, mientras se comenzaba a alejar.
Sakura no supo que hacer, la chica tiene al hermano muerto, y Sasuke se burlo de él, esa reacción de Hikari, era de esperarse. Sólo por está vez no diría nada, sin embargo reflexiono sobre lo que había dicho la pelirroja que quería de sueño.
— Sí ella quiere volver a estar junto a su hermano... Eso quiere decir... — Sakura se llevó las manos a la boca y miro con preocupación a su sensei tuerto. Este asintio en confirmación a su sospecha.
— Es correcto lo que estas pensando Sakura... Hikari quiere morir, para volver a estár con su hermano... Es comprensible, era su única familia después de todo — Comentó Kakashi, sintiendo un poco de lastima por la muchacha.
— Bien mañana nos veremos en el campo de entrenamiento número 3... Sakura encargate de decirle a Hikari — Sin más que decir Kakashi desapareció en una explosión de humo.
— Aunque estoy más interesado por lo que dijo de "una vez terminado lo que vine a hacer a está aldea"... Tengo que informarle al maestro Hokage — Fueron los pensamientos del Hatake, mientras se dirigía a toda velocidad a la torre Hokage.
Las consecuencias de nuestros actos en el pasado, nos guían en el camino del hoy, quizás sí no hubieras, echo "eso" en el pasado, todo sería diferente, ahora solo te queda seguir el sendero que tú crees correcto... Pobre Jinchuriki.
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Año: 777 — Mes: julio — Dia:10 — Hora: 06:00 A.M.
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El alguna vez prospero pueblo de Curaco, lugar que alguna vez fue habitado por personas sencilla, trabajadora y amistosa, dispuesta a ayudarle al que necesite de una mano, siempre fue un lugar de paz, dado que hay no habían robos ni asaltos, ni mucho menos asesinatos, por eso nunca se necesitó de algún ninja o guerrero, pero todo eso cambio cuando un día llego hasta ellos una pequeña niña de nueve años de edad, su ropa maltratada, su pelo enmarañado y sucio, las ojeras en sus ojos, y los ligeros temblores que hacia involuntariamente, fue mas que suficiente que al primer pedido de ayuda de ella, ya la tendrían atendida como a una reina.
Sin embargo esa fue su perdición, dado que ella era una fugitiva de la Aldea Oculta entre la Neblina, el por que era una fugitiva, era muy fácil saberlo, ella era una de los tantos poseedores de Kekegenkai, mas en especifico el Kekegenkai de la Oscuridad, aquel que permite un completo control sobre el elemento Oscuridad.
Ella al parecer era la ultima de su clan.
No mas de dos días desde que llego la pequeña de nombre Senna, fue que llegaron esos tipos, ninjas de la aldea de la Neblina, a gritos exigieron la cabeza de la infante, mas lo que recibieron fueron solo miradas desentendidas, sin embargo ellos no se conformaron con eso, sin piedad alguna, comenzaron a matar a cuanto ser vivo se le cruzara por la mente, incluso habían traído a algunos cuantos bandidos junto con ellos para hacer mas rapido el trabajo, las cabezas de los niños y niñas volaron por los aires, su sangre comenzo a pintar con grotesca forma los caminos de piedras y tierras, mientras los gritos de las madres eran acallados bajo el filo de las espadas y Kunai de los ninjas, los hombres obviamente intentaron defender a sus familiares, pero solo lograron una pequeña distracción para que unos pocos pudieran escapar, junto con la pequeña Senna, siendo eso lo ultimo que vio la niña al salir del pueblo, mientras un adulto los guiaba por los oscuros, tenebrosos y espeluznantes bosques, que se encontrabana alrededor de la villa.
Con terror Senna veia como uno a uno los niños que habían escapado junto con ella iban quedándose a tras, solo para ser cruelmente asesinados por los bandidos, que venían tras de ellos, una vez ya solo quedaba ella, pensó que seria su fin, Talves a si habría sido su destino, morir como algún animal salvaje siendo cazado por un depredador, pero eso no sucedió así, dado que delante de sus ojos bicolor vislumbro a su esperanza de vida, porqué así es el ser humano, siempre buscando la forma de sobrevivir.
Y ahora esta aquí, nuevamente en el pueblo, ahora todo destruido, las casas derrumbadas, cuerpos de personas que alguna vez conoció o simplemente vio de paso, es algo increíble el afecto que le tomo a estas personas que solamente estuvieron con ella, solamente dos días, ni mas ni menos, no quería saber cuanto cariño le tomaría a este chico que observaba con admiración, viendo su suave respiración.
El se encontraba herido, pero el agua parecia sanarlo, en los dos orificios que tenia en la altura de su pecho, ella observaba con fascinacion ese echo, de pronto el comenzó a moverse.
Su mirada de profundos y vacíos ojos azules, de otros alargada y afilada se poso en ella.
— ... Senna... ¿Que paso? — Indagó con confusión dado que hay algunas lagunas en su mente, con dolor se llevo las manos a su torso, palpando donde antes estaban sus heridas, pero ahora ahí no hay rastro que alguna vez fue perforada su piel.
Sonrió con un deje de orgullo por notar que su técnica de curación se aceleraba un poco mas, con la practica constante.
La niña ensombreció su miraba, una brisa helada paso entre los dos, llevando consigo el olor a dolor, llanto y muerte, el rubio con curiosidad observo un poco mas atrás de Senna, hay se podía distinguir el cuerpo, inmóvil y inerte de Takana Azumi.
Tenia los ojos desencajados y desorbitados, su boca se encontraba levemente abierta, su piel se encontraba extremadamente pálida, señal de que murió hace horas, pero lo que mas lo impacto fue el enorme agujero en la altura del pecho, un agujero de color negro, grotesco y repulsivo, le dieron nauceas de tan solo verla. Por la expresión de su rostro, se notaba que sufrió y mucho.
— ¿Tu hiciste eso, Senna? — Pregunto con curiosidad, pero solo era eso, curiosidad, dado que el también mato a unos cuantos, en el trasncurso del día de ayer, pero no sentía nada, ni remordimientos, culpa o miedo de si mismo.
Además no esta muy seguro de cuando fue que comenzo a asesinarlos, solo habían ligeros espejismos en su mente de escenas, donde siempre predomina el olor a sangre y las estruendosas risas de un lunático.
Senna no contesto, simplemente agachó un poco mas la mirada, ligeras lágrimas comenzaron a salir de la retina de sus ojos bicolor, apretó sus manos convirtiéndolas en puños, arañando la tierra, dejando la marca de sus dedos en ella, no quería decirle, quería olvidar lo que hizo hace unas horas, sentía remordimientos, una gran culpa y miedo de si misma, que en cualquier momento se podría descontrolar y matar a alguien mas, ella no quería eso, no quería ser vista como un monstruo.
El asesino de dragones, se quedo observándola otro momento, segundos, minutos tal ves, no estaba seguro, no comprendía del todo a esa niña, y sinceramente no tenia mucho interés en eso, sin embargo recordó algo mientras iba a buscar su mochila para poder seguir su viaje, pero había que si sentia cada que la veía... Ganas de tenerla a su lado.
— Un gusto en conocerte Senna-Chan... Mi nombre es Naruto — Dijo Naruto que sin saberlo, estaba sonriendo tenuemente, quizás sería por que en la pequeña veía a su hermana, por que le recordaba lo desprotegida, asustadiza y llorona que era su hermana, quizás por eso es que sonrio tan tenuemente o quizás podría ser que se sentía un poco identificado con la pequeña, no estaba del todo seguro, pero si había algo de lo que estaba seguro, que esa niña no debía apartarse de su lado.
Senna sonrió con gran alegría, mas lágrimas salieron de sus ojos, pero estaba vez eran de felicidad, este chico no la juzgo por su extraño poder.
— Un... Gusto... Naru-Naru — Respondio sonriendo con gran felicidad, seria cosa del ambiente, que estaba comenzando a amanecer y los jugetones rayos solares se colaron por entre las nubes, pero unos cuantos rodearon a Naruto, mientras sonreia de forma tenue, bajo una nueva luz para Senna, una luz algo oscura pero una luz en su solitaria vida, aquello que desde hace mucho ella queria hayar.
Naruto que se confundió un poco por ser llamado asi, aunque eso no era muy importante que digamos, con tranquilidad siguió esperando, su pie comenzó a golpetear repetidas veces el suelo.
— ¿Estas bien Naru-Naru? — Pregunto con curiosidad Senna. Suspirando el chico y poniéndose de cuclillas y palpando su hombro derecho, la miro de reojo.
— Ven... Sube en mi hombro... Asi iremos mas rápido — Comento Naruto entre dientes mientras miraba hacia otro lado. Los ojos de la pequeña brillaron con emoción al saber que no tendrá que caminar.
— ¡Hai! Naru-Naru... Y ¿hacia donde nos dirigimos exactamente? — La curiosidad le gano, deciden dos e preguntarle esta vez, hacia donde se dirigían, mientras rodeaba con sus delgados brazos el cuello del rubio.
Naruto se elevo con Senna en su hombro derecho, mientras recogía su mochila y se la acomodaba en su hombro izquierdo, ante la pregunta de la niña, muro en dirección a su gema guía, notando todavía ese particular brillo de color azul.
— Donde nos guíe, esta cosa... Por lo que te puedo decir... No tengo ni la mas mínima idea — Con la verrdad en sus palabras, Naruto se encaminó hacia donde sea que lo este guiando esa gema que le dejó su padre, que supuestamente el dragón tampoco sabe hacia donde lo guíe...
Solo el tiempo dirá si Watatsumi, decía la verdad.
Comenzando a caminar de manera calmada Naruto comenzo a atravesar aquel, pequeño pueblo, que ahora ya serían parte del olvido, quedando como uno de los tantos que fueron destruidos en las mismas circunstancias o al menos parecidas, su silueta junto con la de Senna se perdió en la lejanía.
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Aldea oculta entre las Hojas — Torre del Hokage — Hora 07: 30 A.M.
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.En la oficina del tercer maestro Hokage, se podía sentir un ambiente, tenso, incomodo y asfixiante. Sarutobi Hiruzen, escuchaba de forma atenta, el informe que le estaba dando uno de sus Anbu, mientras su rostro se comenzaba a llenar de dudas, que solo eran acentuadas por sus arrugas.
— Y aparte del cuerpo ¿No encontraron nada mas? — Su semblante serio y un poco preocupado, solo señalaba lo que esta pasando en su mente, donde desfilaba la imagen de un tipo extremadamente pálido y de mirada viperina. El Anbu negó.
— Lo siento Hokage-Sama, pero el cuerpo del instructor de academia Mizuki, no presentaba ninguna señal de que fuera obra de Orochimaru, si es lo que esta pensando, yo abría reconocido si hubiera sido obra de el. No es su estilo, este cuerpo se hayaba dividido en múltiples piezas, así como también le faltaban algunos órganos, como riñones, un pulmón, el estomago... En definitiva el que hizo esto solo quería causarle sufrimiento al instructor de academia, aunque hayamos encontrado pruebas de que este sujeto estuvo alguna vez relacionado con Orochimaru, no es probable que el lo haya traicionado, yo podría asegurar que el hubiera traicionado a la aldea, antes de eso — Comentó en un murmullo al final, mas para si misma que para el maestro Hokage, este caso había despertado su interés, dado que desde hace muchos años que no se presentaba un asunto que tuviera que ver con la tortura, una rama en la cual ella era la mejor.
— Entiendo. Gracias por tu reporte, puede retirarte... Y una cosa mas, no te emociones demasiado... Anko — Dijo el nombre al final el Hokage. Mirando con preocupación a la que fuera la antigua alumna de su discípulo.
— Comprendo... Con su permiso me retiro Hokage-Sama — Respondió en tono despreocupado la Anbu de pelo morado antes de que una explosión de humo blanco envolviera su cuerpo, desapareciendo.
El Hokage no dijo nada mas mientras volvía su silla mirando a las ventanas que estaban en su oficina y que mostraban el gran monumento a los Hokage, sus ojos recorrieron desde el primer maestro Hokage, hasta el cuarto maestro, deteniéndose en el, unos segundos, antes de salvar su pipa de madera de entre sus ropajes y encenderla con la punta de sus dedos envueltos en el quemante chacra de naturaleza fuego. Una idea descabellada comenzaba a tomar forma en su experimentada, mente. Sin embargo sus pensamiwntos y razonamientos fueron interrumpidos al escuchar unos ligeros golpes en su puerta.
— Adelante — Exclamo.
Un cabello plateado asomo por la entrada, una inconfundible mascara, una bandana de Konoha, y un solo ojo de pez.
Kakashi Hatake así acto de presencia en sus manos su inconfundible libro de portada naranja.
— Lamento molestarlo, pero tengo el reporte del Equipo siete, que darle. Mis primeras inpresiones es que esos chicos tienen talento... Los considere aptos para hacer el verdadero examen de ascencion a Gennin, se lo realizare hoy mismo... Pero en realidad no es eso de lo que quiero hablarle... — Un breve reporte del equipo fue todo lo que dio Kakashi, Hiruzen sonrio internamente, seguramente Kakashi no quería hacer un reporte largo para poder disfrutar del icha icha, algo que el conprendia.
— ¿Algun punto destacable, Kakashi? — Pregunto con curiosidad el tercero. El mencionado asintió.
— Se trata sobre... Uzumaki Hikari... —
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Primero que nada me quiero disculpar por haberme perdido durante tanto tiempo, pero espero comprendan que uno tambien tiene vida y a veces hay que alejarse un tiempo de tanta animacion, fics, computadoras, internet... Etc, espero me comprendan, ademas que ocurrio cierto echo que es de mi vida privada, si todavia quieren seguir leyendo los humildes escitros de este sujeto, jejejeje, me harian muy feliz.
Se que muchos habrán pensado que Naruto fue en el capitulo de hoy... Muy mediocre, débil, inutil, etc. Pero se los repito, como ya se los había dicho anteriormente, Naruto sera fuerte, si, eso es un echo. Pero le costara trabajo, yo no quiero hacer un Naruto dios, no. Yo quiero que vaya evolucionando de forma lenta, no que de la noche a la mañana se un tipo invencible.
Lo repito ahora y lo volvere a repetir, Senna sera un personaje importante, tanto para la trama de la historia, para como el desarrollo y evolucion en los poderes de Naruto.
Naruto tendrá una especie de transe cuando pelee.
Bueno sin mas que decir, y desear que hayan tenido una agradable lectura, me despido... Bye Bye.
Atte: BuhoCosmico01.
Pd: He estado pensando bastante en esto, y les tengo una propuesta, si este fic alcanza o supera la cantidad de comentarios que tiene en Foros Dz (59 Comentarios en Foros Dz) me dedicare exclusivamente a subir los capitulos a esta pagina, siendo esa mi mayor prioridad, dejando mis actualizaciones para foros dz, para cuando tenga tiempo o ganas jejeje.
