Capítulo II

— Sí, Gaara-sensei — respondió tímida al llamado de su maestro.

Llevaban un par de meses entrenando y aunque la castaña era sumamente débil y con poco talento, bajo los arduos entrenamientos del pelirrojo; mejoraba cada día. La chica fijo su vista en los movimientos del chico, quien le indicaba lo que debía hacer a continuación.

— Me es imposible — suspiró derrotada, dejándose caer al suelo.

— Seguirá siendo imposible si no tomas las cosas enserio —

Las palabras del pelirrojo podían llegar a motivarla como nada en el mundo, pero… también podían destruir la poca autoestima que poseía en cuestión de segundos. Los orbes aguamarinas de Gaara se posaron sobre su alumna, quien por alguna razón, parecía poseer una habilidad nata para lograr que el frío pelirrojo hablara más de la cuenta en algunas ocasiones.


— Me niego —

— No es una opción, debes ir a Konoha, partirás en tres días… ¿Entendido, Temari? —

Esa fue la orden que el consejo transmitió por boca de Baki, Temari no tenía más opción que acatar lo sentenciado por su maestro… podía elegir a un acompañante y ya tenía pensado quien iría con ella a Konoha.

— ¿Qué? —

— Matsuri, vamos… será divertido — le intentó persuadir la rubia.

— No lo sé, además debo consultarlo con Gaara-sensei —

La rubia le miró incrédula, a esa chica solo le faltaba consultarle a Gaara cuando comer, cuando dormir, cuando bañarse, entre otras necesidades. Le notó pensativa y supuso la razón.

— Escucha, no habrá problema, yo hablaré con él y seguro accederá a posponer tu entrenamiento —


La pelirosa golpeaba las rocas con furia, siempre poseyó una fuerza sobrehumana, pero nunca imagino que podría explotar al máximo aquella habilidad, Metatsu era sin duda un gran maestro y fuerte como un toro o más… la chica poseía un gran potencial en cuanto a la fuerza física y mientras no le descubrieran alguna otra cualidad, debían concentrarse en sacar a flote lo máximo de su poder.


Ahí estaban, como prometió Temari; se encargo de convencer al pelirrojo de retrasar un poco el entrenamiento de Matsuri, por su parte la castaña mantenía la cabeza baja mientras se despedía de su sensei… se sentía como una total malagradecida al dejarle botado con las lecciones después de lo mucho que se ha esforzado por enseñarle.

— Ha…hasta pronto… Gaara-sensei —

La chica recibió un asentimiento por parte del pelirrojo, Temari se despidió de ambos hermanos y con una sonrisa partió hacia Konoha en compañía de la alumna de su pequeño hermano, quien era también su mejor amiga, la única amiga quizá.

La rubia no era tonta y sin que la castaña se lo confesara abiertamente, ella sabia que guardaba sentimientos muy especiales y profundos hacía el menor de los Sabaku no… así como sospechaba que aquel sentimiento era correspondido; no podía estar segura ya que Gaara no conocía el amor, mucho menos lo que es amar a otros. Miro de reojo a la castaña, tenía la esperanza de que Matsuri fuera aquella persona capaz de sanar el corazón del pelirrojo, aunque cada día se convencía más de que así era, pero… si necesitaban un empujoncito, sería ella quien se los proporcionaría.


El pelinegro releía la carta entre sus manos, no comprendía lo que sucedía con él, el hecho de llegar a extrañar a la pelirosa lo tenía desconcertado, dejó el papel sobre el buro y continuo cambiando sus ropas, necesitaba despejar su mente.


Temari y Matsuri habían llegado a la habitación designada por la Hokage, la rubia le propuso ir a unos baños termales, ahí se encontrarían con Ino, Hinata y Tenten.

— Está bien —

— Matsu, ¿Puedo preguntarte algo y me respondes toda la verdad? —

— Cla… claro —

— ¿Qué sientes por Gaara? — increpo la rubia.

— Yo… esto… yo —


Sus músculos comenzaban a relajarse, el agua caliente era lo mejor después de tanto entrenamiento, a su lado Tayuya se encontraba con los ojos cerrados, experimentando seguramente la misma sensación que la pelirrosa.

— Has mejorado un poco mocosa — la voz burlesca de la pelirroja causo un tic nervioso en la oji jade.

— Ya te he dicho que me llames por mi nombre, anciana —

La pelirroja se puso de pie y comenzó a sumergir a Sakura en el agua caliente, odiaba que la llamara así… Sakura decía que era una anciana pues de tanto enojarse ya se le notaban las arrugas. Los ojos marrones de Tayuya miraron a la pequeña con un deje de ternura mientras intentaba zafarse del agarre de la pelirroja, fue una mirada fugaz pero muy significativa.


— Gaara, aprovechando que estamos solos, bueno… que Temari no está – comenzó el castaño ante la mirada desinteresada del pelirrojo. — Dime, ¿Qué sientes por tu alumna? —


Después de un buen rato traigo aquí una pequeña conti... espero les guste y además quiero hacer un pequeño anuncio... necesito algunos personajes y me gustaria que los lectores del fic participaran en su creación, por lo tanto aquellos que esten interesados agradecería que me proporcionaran una ficha en sus comentarios para los siguientes personajes:

- Rival para Sakura (Por Sasuke)

- Rival para Matsuri (Por Gaara)

- Rival para Hinata (Por Naruto)

- Auxiliar de las chicas (alguien que las ayudara con sus chicos)

(Fichas)

Nombre:

Edad:

Rival:

Personalidad:

Historia:

Habilidades:

Imagen:


Hasta el próximo cap...

Chao