Amourshipping One shot

"Por Ella"

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By Sato Vampire

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Crossover: Pokemon/Bioshock

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En el nombre del padre.

(Final triste)

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-¡Las bombas padre! ¡Tenemos que salir de aquí! ¡CORRE! –La figura esbelta y delgada de Serena Yvonne enfundada en su traje de Big Sister salto a la vista mientras corría a gran velocidad por el tunel de acero y vidrio reforzado en ruta a la capsula de escape que aguardaba por ellos. Detrás de ella, su protector original; Ash Ketchum, mejor conocido como "sujeto Delta", quien aun llevando su armadura de Big Daddy corría tan rápido como su voluptuosa masa podía. Aun así era tan veloz que para cualquiera que estuviese fuera de su condición, podría decir que era rápido.

Ambos necesitaban esa velocidad ahora más que nunca. Las bombas que la familia de Rapture había instalado estaban próximas a la vista, lamentablemente y como descubriría con horror, se interponían en su camino. La Big Sister detuvo estrepitosamente su carrera, frenando con manos y pies su inercia mientras los explosivos se encontraban más y más cerca. Ash la observo, y en lugar de detenerse, avanzo a doble velocidad con intenciones de proteger a su pequeña. Justo en ese momento, Serena extendió su mano encarando a su padre con intensión de tomarlo de donde pudiese, al mismo tiempo que una neblina rosada aparecía en derredor de ella y comenzaba a cubrir por completo su cuerpo. Ash lucho por alcanzarla, extendió sus manos enguantadas intentando pescarla pero por desgracia…nunca más podría alcanzarla.

El matiz rosado envolvió a Serena y una luz de similar color cegó parcialmente al protector, después de haberse ido la luz rosada, su hija ya no estaba. Se había teletranportado dentro de la capsula de escape, pero no pudo alcanzar a su padre para conseguir llevárselo con ella, para ponerlo a salvo también.

Para Ash, en la fracción de segundos que tuvo antes de que la explosión lo atrapara, reflexiono sobre lo que había hecho desde que volvió de la muerte: Había emprendido su cruzada personal por salvar a Serena de aquella mujer-demonio de lentes y cabello castaño que se hacía llamar Grace Yvonne. Quien al haberlo "asesinado" realmente le ayudo a romper las cadenas mentales que apresaban su juicio. Cadenas que su hija Serena había ayudado a destruir por completo diez años después. Ahora, Ash disponía de la mayor arma que Rapture pudiera ofrecer. -Libre albedrio-

Lamentablemente, Ash uso indebidamente esta arma definitiva y lo que consiguió fue realizar toda una suerte de medidas necesarias, pero no necesariamente correctas con tal de sobrevivir y poder rescatar a su pequeña. Dichas acciones tendrían consecuencias finales. Y una muestra de ello había sido la influencia que sin haberlo percatado había dado a su hija. ¿Era este acaso el legado que quería inculcarle? El legado de un monstruo.

Cuando hubo reaccionado, el viaje a la superficie había concluido y las olas rompieron con tal fuerza que demolieron su débil cuerpo sobre la superficie del sumergible, su vista cegada por la diferencia de luz que además de ello implicaba su primer vistazo a la superficie después de una década de oscuridad impidieron que pudiese enfocar algo en los siguientes instantes.

En el momento que su vista volvió a enfocar después de aquella ceguera sin igual, la imagen de su querida hija Serena, se encontraba de frente a él, pero las cosas no habían sido lo que pensó en algún momento. El cielo oscuro y tormentoso, el mar agitado e imbatible y la visión del rostro de su hija libre de aquel casco, mirándole cara a cara, la expresión en sus ojos azul celeste era… intimidante.

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-Me has convertido en un monstruo padre. Acabaste con muchos allá abajo, pero salvabas a los demás. ¿Por qué? ¿No querías que fuese como tú? ¿Y qué al ser como tú implicaría ser una maldición? Entonces tendría que elegir… dejarte ir… dejarte morir… –La voz de Serena dentro de la mente de Ash le asedio con gran contundencia. En estos momentos…su existencia ya era un punto y aparte…iba a morir…pero lo peor de todo…era darse cuenta de todo lo malo que había sido, el mal que había hecho y en lo que se había convertido…todo por la egoísta necesidad de rescatar a su hija para sí mismo, tanto por la intensión de su propia supervivencia como la de su hija. Y para hacer esto…había sacrificado a toda Rapture, tanto a justos como a pecadores…claro que no asesino a todos…intento salvar a aquellos últimos al final, eso solo porque consideraba que ya era innecesario arrebatar más vidas de las que ya había cobrado.

Después de derramar tanta sangre…descubrió lo insoportable que era cargar con ese peso en sus hombros. Y lo peor de todo…fue el descubrir que como buen padre, había cundido con el ejemplo, enseñándole a su propia hija como debía de ejecutar a sus presas, como arrebatar las vidas de los débiles, en una buena demostración de aquel ideal; El fuerte vive y el débil muere. Algo que definitivamente Ash no pudo soportar y menos ver que ese era el legado que había enseñado hacia su hija.

Ahora mismo, cuando Serena le cuestiono lo siguiente, él miro como ella, estando sobre él cómo un depredador sobre su potencial presa, levantaba su brazo y aquella aguja que había drenado el ADAM y la vida de cientos de enemigos allá abajo, ahora apuntaba peligrosamente cerca de su pecho. Entendía ahora, que la acción que su hija realizaba era directamente igual a la cuestión que el realizaba… ¿Dejarte ir…dejarte morir? Quizá era lo mejor, pensó Ash…debía de morir…debía de desaparecer y arrastrar consigo los pecados que había realizado en esta inmunda existencia a la que se le había relegado. Pero solo él debía de perderse… nadie más. Su hija no debía de cargar con sus pecados…debía de ser libre…y eso solo lo conseguiría hasta que estuviese completamente absuelta de todo lo que significaba Rapture, incluyéndole a él.

Era ahora cuando Ash entendía… que sus acciones tenían consecuencias no esperadas y que antes de optar el porqué, el precio de las mismas se prolongara hacia su hija. Lo mejor sería, acabar con esto de una vez por todas. Serena nunca seria libre si intentaba conservar algo que ya estaba condenado. Quizá no fuera su verdadera hija, pero… haría por ella lo que su verdadera madre nunca consiguió; regalarle una vida propia. Por eso tendría que morir, lo entendía muy bien; Ash tendría que morir para que Serena pudiese vivir.

Serena no espero más tiempo y dado el poco tiempo que tenía, finalmente dispuso a levantar la aguja y preparar su estocada final. Sin embargo, en el momento oportuno; Ash desvió su brazo hábilmente, dejando perpleja a su hija, quien en un momento vacilo, posiblemente debido a que pensaba que su padre ya había tomado una elección. Ella miro confusa a la escafandra que ocultaba el rostro de su protector, entonces… Ash negó con la cabeza dándole a entender a su hija…que él no quería ser salvado…no merecía ser salvado.

La confusión se convirtió en amargura y pesar en los ojos celestes y radiantes de Serena quien sin hacer más…intento no desahogarse a llorar… y lentamente se apartó de su padre, mientras este dejaba caer la mirada ya rendido por sus heridas y el poco tiempo que le quedaba, su vista mostro en un plano inclinado, el cielo y la superficie del sumergible, mas allá el faro icónico que representaba Rapture en la superficie. Parecía que por alguna casualidad, la tormenta estaba acabando y lo mejor de todo es que el cielo y el mar comenzaban a aclararse de un tono oscuro a uno más gris blanquecí.

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-El sueño de Rapture termino. Y al final… estoy sola. –Las botas de Serena en su traje de Big Sister aparecieron a la vista, mientras la aguja y el dispositivo de bombeo caía sobre el metal de la superficie, ella se la había retirado junto con el mecanismo de su guante. Entonces, Serena tomo la mano de su padre y comenzó a arrastrarlo por la misma. –A mi madre la deje atrás…y tú…preferiste morir antes de dejar que te siguiera. Si el mundo supiera…no serían nadie para juzgarlos. Pero… si decidiera quedarme contigo…me preguntaba si tendría redención. Si sería perdonada.

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Ash fue arrastrado hasta el borde del sumergible. Se cuestionó…mientras era jalado como carga muerta…si su hija lo arrojaría de vuelta al mar…de vuelta a Rapture…no podría culparla pero al menos anhelaba poder morir viendo aquella luz que tanto había añorado por años y años…morir viendo que el mundo era hermoso sin nada más que lo que ofrecía…si su hija pudiese cumplirle ese capricho. Sin embargo; antes que lo esperado sucediera, Serena lo dejo recargado de frente contra la borda y su mano acariciando el agua a escasos centímetros.

Por primera vez desde que despertó, Ash se miró a si mismo relejado sobre el agua, su armadura ahora ya desgastada por la dura campaña, las heridas provocadas por la explosión, la sangre ya teñida en algunas zonas de la misma coraza, pero lo que había demostrado ser lo mas singular… la luz en su visor de la escafandra apagada, señal de que su final estaba cerca y ahora podía ver el reflejo de su hija a su alrededor, Serena se sentó en el borde a lado suyo, sus botas metálicas entraron de lleno al agua, pero a ella no le importaba, parecía reflexiva, dolida…lo entendía…después de hoy…ella estaría sola. Ash, quien había intentado encontrar sentido a sus últimos minutos prefirió intentar al menos una vez más ver a su pequeña a los ojos. Aquello le resulto aún más importante que el notar en su propio reflejo…como la ahora oscuridad dentro de su escafandra…permitían apreciar vagamente la forma de un rostro, el puente de la nariz, las cuencas de los ojos y por alguna razón…un débil brillo en donde sus ojos debían de estar.

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-El mundo está a punto de cambiar padre… esperaba que pudiésemos enfrentarlo juntos…pero a cambio, me diste algo más…algo que nunca espere…mi libertad… –Serena observo a su padre inclinando la vista hacia ella, aun con la notable diferencia, ellos cruzaron miradas mientras hablaba en su mente. Haciéndole saber que ella aceptaba su regalo…aun cuando el precio a pagar no fuera del todo su agrado. Ella no pudo soportarlo más y rompió a llorar amargamente. Para Ash, ser consciente de que su hija aceptaba dicho ofrecimiento…fue quizá lo que estaba esperando para poder descansar finalmente.

Pronto, su vista se nublo mientras perdía la rigidez de su cuerpo, la imagen de Serena reaccionando a su soltura y luego perdiéndola de foco finalmente, termino con la vista disipada en una perspectiva inversa del faro de Rapture sobre un calmo y apacible mar y sobre este, un cielo que poco a poco comenzaba a despejarse para dar paso a los rayos matinales cálidos y serenos.

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-Tu sacrificio me dio valor padre…pero…estés donde estés…te echo de menos.

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FIN