Hola!

Lamento la tardanza, mi idea era escribir y publicar el cap el día de ayer, sin embargo, fue mi cumpleaños y pues me la pase celebrando u jejeje, espero que disfruten este cap, tanto como yo...


Cap. XXIII

(ADVERTENCIA: LEMON)

La noche estaba tranquila en el campamento del equipo Hebi, solo dos figuras se distinguían en la oscuridad, ambas sentadas en la roca más alta que rodeaba el campamento, una cabellera roja y una blanca se mezclaban con el viento, ambos abrazados bajo la luz de la luna.

— ¿Sentiste lo que yo, esta mañana? — pregunto el albino.

— Si, alguien nos sigue —

— ¿Crees que haya sido buena idea no decírselo a Sasuke? —

— No lo sé, creo que no era el momento, sin embargo, mañana tendremos que hacerlo —

— ¿Piensas que son enemigos? —

— Podría ser o no, no estaremos seguros hasta que Karin verifique a quienes pertenecen esos chakras que sentimos —

— Yo haré lo que tú digas —

La pelirroja lo medito por un momento, de su decisión dependía la seguridad del equipo y sobre todo, de Sakura. — Como lo he dicho, mañana hablaremos con Sasuke —

— Bien... como tú digas —

La pelirroja se aferró a los brazos del albino, la realidad es que en ellos se sentía tan tranquila y segura y es que ellos se conocían desde hacia tanto tiempo, lo recordaba claramente, el momento en el que se conocieron; ambos eran tan pequeños, aun más que Sasuke y Sakura, cuando llegaron donde Orochimaru, tan solo unos niños y desde entonces, ambos se habían querido, aun sin decirlo, los dos sabían lo que sentían.

— Te quiero — solto ella, casi en un suspiro.

— Yo también —

La voz del joven, como siempre había sonado decidida y es que el nunca había dudado de sus sentimientos por la pelirroja, solo esperaba que los mismos fueran plenamente correspondidos, ya que él, no podía seguir viviendo sin demostrarle todo lo que ella le hacia sentir.

— Tayuya... — antes de que pudiera decir algo más, la mujer había silenciado sus labios con un beso, no era uno apasionado, sino algo tierno y lento, suave pero expresivo. — Yo... — quiso continuar, una vez que el beso terminó, sin embargo, ella no se lo permitió, nuevamente lo abrazo, esta vez con mayor fuerza.

Pronto volvió a unir sus labios con los de él, ahora el beso se tornó más fogoso e intenso, ambos unieron sus cuerpos de manera brusca, buscando sentir un contacto más intimo, el albino pronto se separó de la mujer, buscando no lastimarla, en caso de que su cuerpo despertara alguna defensa por accidente.

— ¿Qué ocurre? — pregunto la pelirroja.

— No quiero... lastimarte —

La mujer solo sonrío tiernamente, antes de acercarse nuevamente al albino. — Gracias por preocuparte por mí, pero... no tienes por qué — y nuevamente abrazo al joven, haciéndolo sentir un poco más relajado.

— Esta bien... solo, seamos cuidadosos —

La sonrisa de la pelirroja se amplio y el beso comenzo de nuevo, en esta ocasión fue acompañado de algunas ligeras caricias, las cuales fueron recibidas muy bien por ambos, aun abrazados saltaron al pie de la roca, ocultándose detrás de ella.

— ¿Tu... quieres? — pregunto el albino algo inseguro, entendiendo el rumbo que estaba tomando la situación.

— He esperado tanto... —

Y así ambos volvieron a entrelazar sus cuerpos, los cuales eran iluminados únicamente por la Luna, quien era unico testigo de lo que en ese lugar ocurría, mientras el resto del equipo era ignorante de la situación, mientras descansaban en sus respectivas tiendas.

Poco a poco el calor aumento y las ropas estaban ya demás, ambos comenzaron a despojarse de ellas, en ese momento ya lo hacían con algo de desesperación, nunca antes se habían sentido tan libres de expresar plenamente sus sentimientos de esa manera, como lo había dicho Tayuya, no solo ella, ambos esperaban este momento desde hacia tanto tiempo, que llegaron a pensar que jamás ocurriría.

Los besos y las caricias aumentaban de intensidad a cada minuto, ambos sentían que sus cuerpos estaban ardiendo y es que la pasión que habían guardado por tantos años, necesitaba salir y estaba dispuesta a hacerlo esa noche, ninguno de los dos se oponía a ello y es que sus miradas cómplices, disfrutaban de cada segundo, el panorama que les era ofrecido en esos momentos.

— Te amo... te he amado siempre — susurro el albino, quien ahora estaba recostado en el suelo, con la pelirroja encima suyo, ninguno de los dos podía aguantarlo más, así que fue ella quien tomó la iniciativa, comenzo a sentarse sobre el miembro de su acompañante, quien la esperaba impaciente y comenzo a penetrarse ella misma, al mismo tiempo que se acostumbraba a la invasión.

— Yo también... — fue lo último que se escucho de la mujer, antes de que la misma Luna, fuera testigo de una danza carnal tan antigua como el mismo tiempo...


En la tienda donde descansaban cierto pelinegro y su compañera, la peli rosa aún no podía concebir el sueño y es que la noche era muy calurosa, las sabanas estorbaban en esos momentos y pronto se deshizo de ellas, el pelinegro sintió a su compañera removerse y abrió bruscamente los ojos.

— ¿Qué sucede? — pregunto el Uchiha.

— Nada, solo hace algo de calor —

— ¿Estás segura? —

— Si... — La joven pronto sintió los brazos de su chico, rodeado su cuerpo, el la estaba abrazando por la espalda y recostó su rostro en el espacio que había entre el cuello y el hombro derecho de la Haruno, aspirando fuertemente el aroma de ella.

El pelinegro se mantuvo quieto por unos momentos, únicamente disfrutando de esa cercanía y es que realmente se sentía en paz, teniéndola a ella entre sus brazos, nada le daba mayor tranquilidad que sentirla... tan suya.

— ¿Estas bien? — pregunto la ojiverde un tanto divertida.

El chico pareció molestarse ante la sugerencia de su acompañante y bruscamente se alejó de ella, por su parte la joven se abalanzó sobre el y comenzo a darle pequeños besos por su rostro y cuello, el Uchiha cerro los ojos, dejando una vez más, que ella hiciera cuanto quería.

— ¿Por qué siempre lo haces? —

— ¿Que cosa? —

— Salirte con la tuya —

La peli rosa volvió a sonreír. — No es eso, es que, quisiera verte sonreír... al menos un poco —

Y entonces él, sintió que era el peor novio de todo el mundo, después de todo, ella solo quería hacerlo feliz y el... a veces lo arruinaba todo con una sola palabra, se giró para quedar frente a frente con ella y con una inusual sonrisa, tomo el rostro de la ojiverde y la beso de la manera más tierna que pudo.

— Sasuke-kun... sé que en ocasiones soy algo... desesperante, pero no quiero que olvides nunca, la razón por la que hago todo... por la que estoy aquí... y es por qué... te amo — la chica le dedico al pelinegro, la sonrisa más bella que el jamás vio.

Y entonces por su cabeza pasaron millones de imágenes, desde que se conocieron siendo muy pequeños, cuando conformaron el equipo siete, aquella noche en el parque, la cual cambio el rumbo de sus vidas, hasta ese momento, en el que la tenía ahí, frente a el... tan real.

— Yo sé que no suelo hablar de mí, así como de mis sentimientos, sin embargo, hay algo que nunca quiero que dudes... y eso es... lo mucho que te amo — las palabras pronunciadas por el pelinegro, realmente habían salido de su corazón.

Los ojos de la chica, pronto se llenaron de lágrimas, sin embargo, no eran de tristeza, por el contrario, lo eran de felicidad, jamás imagino escuchar tales palabras por parte del Uchiha, pronto se abalanzó sobre él, para besarlo con gran intensidad.

— Sasuke-kun, no sabes cuantas veces soñé con escucharte decir esas palabras, ahora quiero que sepas que, yo deseo ser tuya siempre, en todas las formas posibles —

El joven entendió a la perfección las palabras de su chica, la verdad era que el también deseaba entregarse a ella en toda manera, desde hacia mucho tiempo, ahora que podía ver que la chica estaba lista para ello, podía hacer realidad ese deseo.

— ¿Estás segura? —

El rostro de la joven se tiñó de un color rojo muy suave ante tal propuesta, aun así asintió ante la pregunta de su novio, sabía que después de esta noche, ya no había vuelta atrás, sin embargo de algo estaba segura y eso era que, deseaba pertenecer a Sasuke Uchiha... para siempre.

El pelinegro acarició suavemente el rostro de la Haruno, con mucha ternura y pronto acerco su rostro al de ella, propinándole un intenso y apasionado beso, sintiendo como las delicadas manos de ella acariciaban tímidamente su bien formado cuerpo.

Poco a poco las manos del chico levantaron el delgado camisón que la peli rosa utilizaba para dormir, dejando al descubierto su abdomen y sus senos, los orbes negros del Uchiha dieron un lento vistazo al cuerpo de la mujer, para sus ojos ella era tan perfecta, que nada en el mundo se le podía comparar. El mismo se despojó de su Short, ahora se encontraba en las mismas condiciones que la chica, ambos en ropa interior.

— Eres perfecta — dijo el pelinegro, mientras sus ojos admiraban una vez más el cuerpo de su compañera.

La joven se ruborizó ante el comentario de su chico, sus orbes color jade también admiraron el bien trabajado torso del Uchiha, el la tomo suavemente de la cintura y volviéndola a besar, la coloco lentamente en el suelo de la tienda, después de hacerlo, las manos del chico viajaron libremente, recorriendo el cuerpo de la joven, quitándole sus bragas en el camino.

— Sasuke-kun —

— Tranquila —

Los minutos pasaron entre besos y caricias, ahora ambos estaban totalmente desnudos, pronto los gemidos de la joven inundaron el lugar, a pesar de que ella hacia todo por silenciarlos, los dedos del pelinegro en la intimidad de la joven, le estaban causando un gran placer.

— Sakura... yo —

— ... — la chica mantenía sus manos en su boca, buscando callar los gemidos que salían de ella, así que solo pudo asentir a la petición del Uchiha.

El joven se colocó encima de ella y poco a poco, la penetro, buscaba su mirada, esperando a que ella no sintiera incomodidad, la joven parecía bastante relajada, hasta que una gran punzada de dolor atravesó su espina dorsal, causando que se retorciera entre las sabanas y un par de lágrimas brotaran de sus orbes jade.

— ¿Estas bien? — pregunto el chico con preocupación.

— ...S...si —

A pesar de la respuesta de la peli rosa, el pelinegro esperó unos momentos, al menos hasta que el dolor se disipara, después de ver como el rostro de la joven se iba relajando poco a poco, comenzo a moverse lentamente. Los minutos pasaban y el ritmo del chico aumentaba, causando que el lugar se inundara nuevamente de gemidos placenteros, para los oídos del Uchiha.

1,2,3 y el orgasmo para ambos llegó, el sudor cubría sus cuerpos, los cuales se desplomaron uno contra el otro a causa del cansancio, la ojiverde sintió algo inundarla por dentro, justo cuando el clímax llegó de golpe para los dos amantes, los cuales después de un último beso, se rindieron a los encantos de Morfeo.

— Te amo... Sasuke-kun — solto en un susurro antes de que el silencio gobernara nuevamente el lugar...


Perfecto, al fin Sakura y Sasukin se han demostrado su amor, hasta ahora es todo por mi parte, en el próximo cap, veremos el último Lemon y el esperado reencuentro del equipo siete, hasta entonces... los reviews...

Naifhajd: Hola! espero que este cap te guste y gracias por leer :)

gabi: Jejeje, ya vez, ni tan inocente, espero que te guste este cap y descuida, habrá más SasuSaku después ;D

cinlayj2: Gracias y gracias por leer 0u0

yomii20: Bueno, algunos Lemon, son necesarios para la historia, además, estas cosas pasan hasta en la vida real / no te preocupes, no lo tomo a crítica :3

Estadisticas...

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Nao