N/A:
Cualquier asterisco que aparezca entre oraciones tiene una aclaración al final, son meras referencias a mi parecer.
Capítulo III
"Mirrors"
—Es bonito —dijo Harry. Camino de derecha a izquierda mientras veía el espejo con curiosidad. Su reflejo era devuelto y sonrió con cierta ironía.
—Sólo usted puede pensar que ese espejo con contornos negros y mohosos es bonito. Me da la impresión que tiene un sentido estético demasiado horrible —dijo Tom que estaba a unos metros del pequeño. Miraba con una sonrisa irónica el obvio interés del Gryffindor en tan horrible pieza.
—Deje de juzgar su apariencia, lo que importa es lo que puede hacer. —El pequeño Potter se acercó aún más y se quitó los lentes para poder pegar su mejilla contra el frío vidrio. Con su mano libre acaricio los límites de la pieza y vio con interés como el reflejo de sus ojos verdes era devuelto. Pudo ver un brillo curioso en los mismos y termino por alejarse antes de ponerse de nuevo las gafas.
—Por cierto… señor Potter… ¿qué es lo que ve?
—¿A qué se refiere? ¿Usted no ve lo que yo cuándo me reflejo?
—No… por eso pregunto, ponga a trabajar esa cabeza suya.
—Tenía esperanzas de que la distancia en realidad era para darme privacidad. —Harry rió, encantando a Tom por el sonido tan agradable al oído.
—Lo lamento, supongo que si algo tenemos en común es que ambos tenemos una insaciable curiosidad.
—Oh, pues en realidad no es nada interesante —dijo el menor, luego suspiró y vio de nuevo con más atención su reflejo, sonrió con suavidad.
Riddle se acercó al espejo, quedando a lado de Harry, lo que vio lo hizo soltar una pequeña risa. Harry alzó una ceja bastante interesado.
—¿No se suponía que no querían que nadie más que yo pudiera reflejarse?
—Le diré, señor Potter, que anteriormente me habían hecho encargarme de la tarea, logré llevar diez espejos hasta donde llevaremos éste pero… me encontré con unos cuantos que terminaron por encantarme –comentó Tom y refunfuño claramente molesto por el recuerdo—. Hay varios a los que puedo enfrentarme con facilidad porque simplemente muchas veces en vez de aterrorizarme termino por estar encantado con el resultado.
—Vaya —canturreó Harry—. Parece que es usted una persona con algo de arrogancia y orgullo.
—Puede ser, quien sabe.
—No estaba preguntando, estaba afirmando.
Riddle rió por la respuesta del niño. Al parecer tenía unas formas de contestar un tanto… curiosas. Mentalmente se preguntó si todo aquello habría sido por el tiempo de calidad que habría pasado con Snape o simplemente era su forma desde ser desde un principio y sólo se había acrecentado ante la presencia del Slytherin.
—Entonces ¿qué es lo que ve señor Potter?
—¿Por qué no me dice usted que es lo que ve? —preguntó Harry. Movió su cabeza de un lado a otro, en un gesto meramente infantil, mientras comenzaba a tararear una canción.
—Le diré… si me dice usted primero.
—¿Por qué no puede ir el señor Riddle primero?
—Bien… —Tom suspiro ¿en serio estaba tratando con un pequeño Gryffindor? En sus tiempos todos eran mucho más cabezotas—. Digamos que veo una horrible criatura, es bastante increíble si me lo pregunta, a mi parecer es muy digna de mí. Los colores mayormente son negros y gamas de verdes, hay unas alas grandes y viscosas… uh… bueno ¿puede imaginarlo?
—Espero que no se ofenda señor Riddle pero tiene una habilidad de descripción bastante horrible —dijo Harry, frunció el ceño mientras intentaba hacer una idea.
El mayor estuvo a punto de pensar que ese niño merecía dos horas anteras bajo la maldición cruciatus por dirigirse de esa manera tan despectiva a él. Aunque claro, se contuvo porque era el preciado hijo de una prestigiosa familia de luz y por supuesto que sería el único sospechoso.
—Me ofendí —murmuró sin ir muy enserio, simplemente usando las palabras para causar culpa o incomodidad.
—Es demasiado sensible. —Harry volvió a reír. Joder, su profesor le recordaba a Sirius cuando se le decía algo malo respecto a sus habilidades para contar historias en las cuales saltaba un montón de detalles que creía la otra persona conocía aunque claramente no era así.
—Dejemos eso de lado señor Potter —."O terminaré por torturarlo aquí a pesar de que después vayan detrás de mí", pensó. —¿Por qué no mejor me dice que es lo que vio?
—Como le dije… nada interesante. Es mi reflejo devuelto una y otra vez sin importar cuantas veces me acerco o me aleje, si estoy más a la derecha o a la izquierda. Sólo Harry Potter frente al espejo.
El pelinegro miró incrédulo al chico. Básicamente era extraño. Es decir, impresionante.
Miró de nuevo el espejo y vio la leyenda inscrita en una placa en la parte superior "Los monstruos".
¿Harry Potter estaba viendo a su monstruo exterior? En verdad ¿Cuál era la razón por la que el menor estaba viendo esa imagen?
—Los monstruos son reales, y los fantasmas también. Ellos viven dentro de nosotros, y en ocasiones, ellos ganan* —recitó mientras miraba con pereza a Tom—. Probablemente el titulo no sea tan literal profesor. A lo mejor estamos viendo desde una perspectiva meramente directa el significado de aquellas palabras… pienso que en realidad nos muestra el monstruo que creemos que somos, eso explicaría porque veo mi reflejo… para mí no hay peor monstruo que un ser humano, somos seres aterradores, brillantes sí, pero tenemos una maldad increíblemente grande. O eso dicen por ahí las malas lenguas.
—Ha leído demasiada filosofía muggle.
—Es la madre de las ciencias modernas. Y lo recitado es de un escritor de terror y ciencia ficción.
—No necesita ciencias o historias de terror cuando tiene magia, señor Potter.
—No veo porque despreciar conocimiento, cualquiera que este sea o de donde provenga. Nunca se sabe cuándo será útil. Señor Riddle, el conocimiento es poder, me gusta el conocimiento.
Tom miró al pequeño. A veces se preguntaba cómo funcionaba ese maldito sombrero seleccionador, estaba comenzando a pensar que Harry Potter tenía más bien madera de Ravenclaw o de Slytherin. Aunque por otro lado ¿no se necesitaba una terrible valentía para aceptarse a sí mismo con todo y esos monstruos, fantasmas, de los que tanto hablaban las malas lenguas?
—¿O cree que en realidad el espejo refleja cualidades que están presentes de una forma tan excesiva que llegan a ser negativas? —dijo Harry. Se inclinó un poco hacía adelante, ahora podía ver su figura a lado de la de su profesor.
—Deje de intrigar señor Potter, no estamos aquí para hacer teorías de cómo funciona el maldito espejo.
—¿Usted no sabe cómo es que trabaja? —preguntó. El chico le miró su profesor de tal forma que Tom se removió ligeramente incómodo. Nunca nadie le veía a los ojos, exceptuando al viejo director, la gente tendía a sentir una extraña intimidación o demasiada vergüenza para hacerlo. Sus seguidores nunca intentaban mirarlo al rostro por el simple hecho de estaban demasiado temerosos o tenían un respeto casi enfermizo. Desde que había salido de Hogwarts le era extraño que le hicieran frente con facilidad.
—Lamentablemente no, señor Potter —murmuró entre dientes mientras comenzaba a exasperarse.
—Así que hay cosas que incluso los profesores no saben —susurró Harry, mostrándose decepcionado.
¿Algo que Tom Riddle no supiera? Había tocado un punto débil. Maldito mocoso y maldita su curiosidad, también malditas palabras que parecían hacer sido dirigidas a él como agujas que se ensartaban en cada parte de su cuerpo donde el dolor era mucho más intenso.
—Podría hacer algo al respecto para descubrir cómo funciona… después, claro que si no está dispuesto a esperar…
—¡Puedo hacerlo, señor! —Harry ni siquiera dejo terminar al otro. —Puedo esperar un tiempo razonable.
"Un tiempo razonable ¿eh?", pensó el profesor. Había escuchado eso antes. James Potter dijo lo mismo en la última reunión que habían tenido, claro que no en circunstancias iguales pero parecía tener un efecto similar.
El encanto Potter, parecía que todos nacían con él, aquellos que tenían ese apellido eran poseedores de una verdadera facilidad de palabra y un increíble carisma para hacer que la gente no pudiera ignorarlos sin importar cuando quisiera hacerlo. Los odiabas o los amabas con fervor, dos sentimientos que aunque opuestos eran intensos en igual magnitud, así era. Ah, tampoco había que olvidar que eran jodidamente parecidos entre sí cuando se trataba de su apariencia, el cabello rebelde de Harry le recordaba a Tom al que había visto hace muchos años atrás en Charlus Potter. Si bien el niño no era la copia exacta de su padre pues los ojos claros ciertamente le recordaban a los que tenía la hermosa sangre sucia que poseía por progenitora, tenía demasiados rasgos que delataban su linaje.
—Bueno… ya que hemos solucionado el problema de su curiosidad que parece no tener fin ¿podría realizar el maldito encantamiento?
—Sí —exclamó Harry. Saco su varita y pronuncio en voz baja el hechizo para después ver como el espejo flotaba delante de él. Comenzó a caminar en cuanto escucho las suelas de los zapatos de su profesor resonar contra el suelo de madera de aquella habitación que parecía haber estado en desuso por un buen tiempo. El espejo iba a su lado y cada vez que el niño miraba a su lado no podía evitar poner una cara tonta al saber que pronto podría saber cómo funcionaba aquel artefacto.
Salió de sus pensamientos cuando vio que el mayor se detenía frente a una habitación y lanzaba un Alohomora para abrir la puerta, Harry entró primero al ver el ademán de Tom, cediéndole el paso. Lo que vio lo dejo bastante encantando. En aquella habitación había otros diez espejos tal y como su profesor le había dicho. Dejo el objeto en un espacio que le pareció adecuado y simplemente se acercó hasta donde estaban los otros espejos.
Riddle supo que tenía que detener al chico antes de que comenzara a husmear más de la cuenta y simplemente su paciencia, su poca paciencia, se pusiera en la cuerda floja de nuevo. Lamentablemente, para él, no lo logro.
—Este es mucho más bonito –dijo Harry, tenía un aire soñador alrededor—. Tan magnifico… tan alto… y su marco es tan trabajado —comentó, se detuvo al ver la inscripción y por encima del hombro le dirigió una mirada a su profesor, Tom hacía una mueca mientras se acercaba y veía su reflejo a lado del de Harry pero claramente lo que él podía observar no era lo mismo.
—"No muestro tu rostro sino el deseo de tu corazón" —musito Riddle mientras posaba sus ojos en el más pequeño—. ¿Así qué…?
—Es otra vez la misma imagen de Harry Potter ¿no es divertido?
—Es imposible…
—¿Por qué?
El pelinegro mayor no respondió. De seguro el menor le estaba mintiendo ¿verdad? Él nunca había conocido a nadie tan malditamente transparente…, había pasado algo por alto en todo este tiempo, Dumbledore se lo dijo una y otra vez pero hasta ahora caía en cuanta de cuán importante era ese simple hecho.
El heredero de los Potter no sabía cómo mentir. Siempre se terminaba riendo cuando lo hacía y confesaba la verdad porque simplemente no mantenía secretos al ser blando y haber sido criado como un chico simple y absurdamente honesto. Tanto que incluso a veces era cruel. Suspiro ligeramente exasperado, esta noche no estaba pensando cómo debería. O simplemente estaba demasiado frustrado porque hace tiempo que no se molestaba en hablar con niños y se le podía agregar como extra el hecho de que ni siquiera estaba la opción de leer su mente adecuadamente para estar mucho más seguro de que decir. Harry de alguna manera no tenía una personalidad que se pudiera encasillar con facilidad, lo único que había descubierto hasta ahora era su maldita curiosidad por todo, la habilidad para ser molesto como una polilla, parecía tener un humor bastante simple al igual que Lily Potter y su falta de conocimiento para mentir adecuadamente sin ser descubierto. Pero ¿no decían muchos miembros de la orden que el niño podía resultar un gran pensador?
Si a Tom le preguntaran ahora lo que estaba pasando por su mente diría que muchas cosas. Era molesto interactuar con otros de una forma "sana". Había olvidado que las personas podían ser una total complejidad y más si tenían once años, medían aproximadamente un metro con cincuenta y cinco centímetros, tenían el cabello negro y los ojos verdes que igualaban el color de una de sus maldiciones preferidas.
—… ¿señor? ¿Señor? —llamó Harry por segunda vez a su profesor que parecía estar meditando. Inclino su cabeza a un lado en confusión.
—Te escucho. —Riddle alzó una ceja, no se había dado cuenta de que el menor lo estaba llamando.
—¿Qué es lo que usted ve? —preguntó el chiquillo preguntó mientras movía las cejas de arriba abajo, resultando una vista bastante graciosa.
—¿Por qué no lo deduce joven? —dijo Tom. Sonrió enigmáticamente.
—Eh… que injusto, yo le dije lo que vi, pero lo haré, resolveré el misterio de "lo que vio el señor Riddle en el espejo de Erised"… por favor llámeme desde ahora señor Holmes –dijo el menor, se llevó una mano al mentón mientras ponía una expresión seria que a Tom le pareció, no le iba.
—Entonces, señor Holmes, agradecería que dejara de husmear los espejos y tenga la amabilidad de salir de aquí para que pueda escoltarlo hasta su sala común y después de ahí yo pueda ir a dormir. —Hizo un ademán con la mano para que el chico se moviera.
Harry comenzó a caminar hacía la salida y vio por última vez la habitación. Mierda, comenzaban a gustarle esas pequeñas cositas que parecían no querer devolverle más que su mismo reflejo. ¿Acaso había algo malo con él? ¿O eran los otros? Había un montón de preguntas y las respuestas bien podrían no ser las que esperaba. Tal vez eran mucho más oscuras; tan similares a las que a menudo leía en esos cuentos escabrosos de Poe.
2
—¿Sirius Black?
—Es su padrino. Probablemente todas esas respuestas cortantes, malintencionadas, crueles o despectivas; hasta asquerosamente ingeniosas hayan sido producto del tiempo que pasaba con el chucho aquel. Si tengo algún mérito sólo será el hecho de que yo únicamente acrecenté ese lado.
—¿Black? ¿No era ese el hijo del que Walburga, la esposa de Orion, se quejaba tanto?
—Sí —dijo Snape y tomó un trago del té para relajarse.
—Creí que era un maldito Gryffindor traidor de sangre.
—Lo era. O lo es. En cualquier caso el hombre creció con una familia sangre pura y muy oscura, era normal que incluso en ocasiones saliera un lado que James Potter, su mejor amigo, odiaba. Black siempre fue especialmente… cruel, disfrutaba de molestar a quien creía su enemigo de una forma mucho más insana de cualquiera de los otros tres que lo rodeaban. Había una locura que me atrevo a decir no era ni de cerca algo que me hubiera gustado ver en todo su esplendor. Pero estoy seguro de que probablemente el joven Potter ya ha visto de lo que su padrino es capaz.
—¿A qué te refieres?
Severus tomó aire y miró al Dark Lord sentado delante de él. Tom Riddle había venido a altas horas de la noche a pedirle información del hijo de Lily. Esto estaba mal, podía olerlo a kilómetros de distancia no era normal que su señor se interesara en conocer a alguien y menos si este era sólo un niño.
—Él a veces me platicaba. Me decía que su padrino era una persona muy peculiar… parecía disfrutar de cuando le hablaba de guerra.
—¿Cómo es que un niño le habla de guerra a un adulto?
—Potter sabe demasiada historia muggle. Disfruta demasiado de los libros escritos por ellos y Lily se los proporciona encantada por el hecho de que su hijo muestre interés por lo que ella considera sus raíces, si me pregunta hay libros que ni siquiera debería de leer a su edad pero hasta cierto punto su madre es abrumadoramente liberal, tiene un conocimiento de tortura y tácticas de guerra de los siglos XV al XX que sinceramente me dejaron en muchas ocasiones con la boca abierta. Lo más curioso es que no parece querer enterarse por una curiosidad morbosa o porque sea maldad latente… sólo era como si disfrutara de saber más y más sobre el pasado oscuro de cierta parte de la humanidad. Él… no sé cómo definirlo pero parece que ve a los hombres que masacraron a millones como héroes trágicos. No me pregunte, no puedo decir a ciencia cierta que pasa por su cabeza. Dejando de lado ese dato, Black estaba especialmente interesado en esas platicas y a cambio le respondía preguntas que su madre no muchas veces estaba dispuesta a, por razones baste obvias.
—¿Cómo por ejemplo?
—¿Cree que su madre viera con buenos ojos hablar de necromancia o artes oscuras?
—No. Pero Black… él se crio con una familia de magos oscuros. Podría ver con mucha más normalidad ese tipo de temas…
—Además de que en los últimos años ocurrió algo curioso.
—¿Curioso?
—El chucho recibió una oferta. Era de Francia, tengo que admitir que tenía una habilidad cuando se trataba de realizar cualquier investigación, si había alguien que podía realizar buenos ensayos con buenas fuentes era él. Claro que siempre fue flojo pero era brillante… Dejando eso de lado, hace tres años fue cuando llego la oferta. Uno podría esperar que fuera como auror en aquel país o algo similar pero la sorpresa de todos fue que en realidad venia del departamento de investigaciones. Querían incluirlo en un proyecto para experimentar con magia oscura. Aunque en un principio se negó poco a poco comenzó a involucrarse.
—¿Razón? —preguntó Riddle.
—No lo sé. —Snape negó con la cabeza—. Sólo el matrimonio Potter sabe que fue lo que ocurrió para que hace un año Black se fuera a Francia y dejara atrás todo. Se rumoreaba que tenía una novia con la cual incluso estuvo a punto de casarse pero también la dejo. Sin embargo hay algo que Dumbledore me dejo saber pues él saco conclusiones de la poca información que tenía.
—¿Qué?
—Las razones tenían mucho que ver con Harry Potter. En la relación de esos dos ocurrió algo. Probablemente el niño no sepa que está haciendo su padrino o dónde está pero estoy seguro de que puede que entienda sus razones para irse mejor que nadie. Si hubo algo que me aterro del amor que el hombre tenía por el chico era que rozaba los límites de la locura. Es verdad que Black siempre fue demasiado fiel a James Potter y a Remus Lupin pero cuando nació Harry pareció que no existía nadie más. Eso sólo se acrecentó con el tiempo. En un principio la gente que conoce al niño tiende a pensar en el menor como un "pequeño James" porque en un primer vistazo de parece a él, creo que el chucho también lo hizo pero después…
—Comenzó a separar a James de Harry, siendo Harry quien ganara aquel privilegio de ver a la parte más oscura de Sirius Black. Su ahijado probablemente represento una aceptación total; alguien que lo quisiera incondicionalmente sin temerle a nada de lo que representaba él, un adulto que renegó de sus raíces pero que siguen bien arraigadas en él, ¿no es así Snape? —dijo Tom. Tomó la copa de whisky que el otro le había ofrecido una vez que estuvieron sentados. Observo el contenido y lo revolvió con suavidad antes de llevar el alcohol a su boca.
—Eso creo. El joven Potter es terriblemente tolerante o curioso. Nunca he visto que niegue la compañía de nadie por más mala fama que tenga. Le gusta conocer gente…
—Y obtener conocimiento. Me lo dijo. Me pregunto qué es lo que hace en Gryffindor, por lo poco que conozco de él me parece un Ravenclaw o Slytherin en potencia —comentó Riddle y sonrió con suavidad.
Snape suspiró, era tan malditamente difícil tener que lidiar con un Dark Lord sonriendo, eso sólo significaba que estaba divertido y su diversión casi siempre era una insana.
—En su clase o las veces que lo ha visto ¿cree que sea del tipo que alardee de su conocimiento o haga mucho con él en clases? A diferencia de los Ravenclaw o de los Slytherin el chico simplemente no hace nada con lo que sabe. Es como si todo fuera para simplemente autosatisfacerse. Nunca lo ha usado para manipular a nadie ni ha competido con otro para demostrar una supremacía en cuanto a conocimientos, si me pregunta probablemente Gryffindor sería su opción ideal, es un chico relajado y le gusta simplemente estar en su propio mundo donde a veces pienso debe de ser una utopía o distopía.
—Basándote en lo que sabes de él ¿cómo lo definirías?
—Como un idealista. Hay un mundo en la cabeza de Harry Potter que puede maravillarnos o aterrarnos, depende de con que ojos se vea. —Snape observó su tasa vacía—."He vivido más años que tú y he visto más horrores que tú, por supuesto que sólo a través de los libros… pero ¿qué tan grande en la línea entre la imaginación y la realidad?".
Riddle se levantó y miró largamente a su seguidor antes de hablar:
—¿Harry Potter te dijo aquello?
Severus pensó que debería de detenerse. Que podría negar aquella última oración pero no logró hacerlo a tiempo. Asintió finalmente.
3
Hermione vio los regalos de Navidad que había recibido. En los últimos cuatro meses no había logrado hacer muchas amistades, no es que le molestara, después de todo tenía un montón de trabajos que tendría que hacer y los amigos únicamente representarían un lastre ¿verdad?
Quiso converse a sí misma de que no estaba triste por tener tan pocos regalos, o conocidos que la estimaran. Se acercó a ver qué era lo que le habían enviado sus padres y se topó con la sorpresa de que bajo el árbol estaban otros tres presentes además del de sus progenitores; el primero era de Neville, cómo no recordar lo agradecido que estaba su compañero al acceder a ayudarle en pociones para no estallar su caldero y sufrir la ira de Snape. Había sentido tanta pena por el pobre chico la primera vez que el profesor lo regaño de una forma que incluso ella considero cruel, las cosas se habían calmado cuando Harry había reído burlonamente al ver a Ron con una plasta verde en la cara por cometer un error que no tuvo resultados muy graves pero que simplemente sólo aumentaron la ira del profesor contra Gryffindor y sus pocos puntos (Hermione incluso considero que en ese entonces iban a terminar con puntos negativos). Pero no dejo pasar el hecho de que Snape había relajado sus facciones al escuchar la risa de su compañero.
Hablando de Ron y Harry, los otros dos regalos eran de ellos, el del pelirrojo era un suéter que estaba hecho a mano y tenía una H enorme en medio. En la caja que venía la prenda de ropa, se incluían varios dulces también. Había pensado que no le agradaba mucho al joven Weasley.
De parte del heredero Potter recibió varios libros que ella nunca antes había visto, ni siquiera en la misma biblioteca. Estaba de cierta manera asombrada puesto que vio que en los ejemplares de cuero estaba tallada la inscripción de la familia Potter junto con su escudo. Se preguntó a sí misma si pertenecían a la biblioteca de su familia.
Había descubierto que el pelinegro era especialmente brillante aunque no diera muchas señas de ello y adoraba la literatura muggle, le había pedido en varias ocasiones que le prestara unos cuantos libros de ciencia ficción o de terror para que pudiera leer. Ella incluso en esta navidad le había dado de regalo unos ejemplares de pasta dura, edición especial de Sherlock Holmes pues por unos días estuvo insistiendo en que se le llamara señor Holmes, juego al que su profesor de defensa se sumo con mucho gusto. También estaba interesado en los músicos, especialmente en aquellos a los que les perseguía un mito o morían de forma inesperada.
Había escuchado en una ocasión cuando le dijo a Tom Riddle que esperaba que, la mujer que lo amara se acercara y le diera una confesión peculiar, que la recordara toda su vida algo así como: "Quiero ser tu dios, así como lo fue por un tiempo Morrison, querido, prometo no acabar tan duramente contigo*". Su profesor no había entendido y lo supo porque había levantado una ceja en interrogante.
En definitiva había algo en Harry Potter que lo hacía una persona adorable pero excéntrica. A ella le caía bien porque parecía tener una paciencia muy grande y a diferencia de otros le escuchaba cuando le hablaba de libros y al final le daba su opinión, aunque la mayor parte de las veces era en contra.
Estaría bien si a todos les agradara el chico pero ya había aprendido que no era así. Varios dentro de Gryffindor creían que era algo arrogante por no hablar con ellos, pensaban que de seguro el niño los veía como inferiores por no tener tanto estatus como él. Muchos de los Slytherin lo aborrecían y no había dudas de porqué. Era el hijo de los Potter, de una de las familias representantes de la luz. Incluso había escuchado comentarios negativos por parte de unos cuantos Ravenclaw y Hufflepuff. Pero mentalmente defendió a Harry, se dijo que ellos no lo conocían y no podían dar una opinión de él que fuera acertada.
Recogió sus regalos y los guardo para después ir al comedor para poder buscar a los otros para poder dar las gracias. Les escribiría una carta a sus padres para decirles lo bien que había salido su navidad en Hogwarts y que no tenían que preocuparse por haberla dejado quedarse en la escuela, que en vez de ello siguieran cuidando de su abuela y le hicieran compañía en su enfermedad.
Al salir de la sala común se encontró a Harry hablando con los gemelos Weasley. Los mayores parecían estar entretenidos con el niño pues revolvían su cabello azabache de forma juguetona.
—¿Entonces son Greg y Feorge? —preguntó el pequeño Potter, luego soltó una pequeña risa, divertido por la ocurrencia de los mayores—. ¿Cómo es que no lo supe antes?
—Sólo es lógico mi… —comenzó Fred.
—… querido Harry –termino George—. Por cierto, buenos libros esos, realmente los muggles tienen de vez en cuando ideas interesantes. Deberías de contarnos historias más a menudo.
—Apoyo la noción, George, hermano, usted tiene ideas muy brillantes.
—Claro, he recibido un regalo bastante bueno esta navidad… —Harry se detuvo al ver a Hermione parada unos metros delante de él. —¡Hey! Feliz Navidad.
—Feliz Navidad para ti también, Harry —dijo la chica, se acercó un poco más segura al obtener reconocimiento. —Feliz día —agregó hacía los gemelos, los Weasley sonrieron en respuesta y se alejaron mientras cantaban un villancico con tono fúnebre.
—Gracias por el regalo —dijo Hermione que se sintió ligeramente avergonzada al mencionar el hecho.
—De nada, mi madre fue quien escogió los libros así que realmente no tengo mucho mérito.
—¿No hay problema con que los tenga?
—Oh… pues en realidad sí, un poco, son ligeramente oscuros y no muchos los verían con buenos ojos pero tienen un gran contenido que muchos de los libros en la actualidad ya no dan a conocer, enserio tienes que leerlos.
—No me refería a eso —dijo Hermione e hizo una nota mental de no sacar los libros ante mucha gente—, sino al hecho de que tienen un grabado con tu apellido.
—No te preocupes, son copias bien elaboras por mi padre, no podemos sacar los libros de nuestra casa puesto que están encantados así que usualmente cuando se comparte el conocimiento de la familia se suelen hacer copias. Generalmente las hace la cabeza de la familia.
—Gracias Harry.
—Sí… mi madre me ha dicho que espera que los aproveches y también agrego que no olvides hacer de esta etapa maravillosamente colorida. No entendí eso último pero supongo que tú lo harás, me recuerdas un poco a ella.
Hermione asintió y vio como después de que Harry hiciera un ademán de despedida, éste se iba sin mirar una sola vez atrás. Miró al piso como si fuera realmente interesante y encontró algo molesto el dolor que se apoderaba de su estómago al escuchar las palabras de Lady Potter. Probablemente por maravillosamente colorida se refería a una adolescencia con recuerdos que le provocaran sentimientos que no pudiera olvidar incluso cuando rememorara diez, quince o veinte años después.
Sonrió mientras alzaba la mirada y comenzó a caminar para poder tomar el desayuno.
4
Tom miró con verdadera pereza a todas las personas que estaban ahí para tomar el desayuno ¿dónde estaba el pequeño Holmes cuando se le necesitaba? No había aparecido en todas las vacaciones de navidad para desayunar y cuando llegaba a las otras comidas devoraba los alimentos de tal forma que incluso Albus había comentado que de seguro estaba metido en algún proyecto que incluyera toda su concentración.
Minerva había dicho que ella sólo le oraba a Merlín que no fuera ninguna travesura para presentarse ante el mundo como el hijo de uno de los más prominentes bromistas de la historia de Hogwarts; incluso había murmurado que no era buena idea que lo dejara mucho tiempo con los terribles gemelos de Gryffindor.
Quería verlo y estaba seguro de que no era el único puesto que muchos querían agradecer por los regalos que habían recibido de parte de Potter; Dumbledore tenía un sombrero que cambiaba constantemente de colores, que comentó, había obtenido de Harry. El pequeño Potter le había dado a él un libro de autosuperación, cuando lo vio pensó seriamente en usarlo como muñeco de práctica para enseñarle todas las maldiciones que un señor oscuro conocía, se había calmado cuando notó que en realidad eso sólo era una broma y el regalo en sí consistía en una bufanda de seda de color negro.
Había descubierto que el niño tenía una vena terriblemente bromista y gustaba bastante de sacar a la gente de su zona de confort, además de que también en ocasiones era torpe, muchas veces en su misión de llevar los espejos de habitación en habitación había terminado por estamparse en el piso por estar curioseando, por suerte no había roto nada, tenía un buen control en sus encantamientos, parecía que era una habilidad heredada de su madre.
En medio de sus divagaciones considero que incluso el mismo Snape estaba pensando en buscarlo, había escuchado las burlas de Pomona acerca de que hoy no usaba una horrible túnica negra para a cambio traer una camisa verde oscuro y un chaleco negro. Que de seguro era un regalo que había sido de una persona con buenos gustos y que él, Snape, tenía en su consideración.
El profesor de pociones simplemente había soltado un comentario sarcástico como era su costumbre pero Riddle estaba seguro de que había sido incomodado por la mención del hecho de que había cambiado su rutina para satisfacer al hijo de la mujer que Severus adoraba.
Cualquiera podría sacar hipótesis pero probablemente ninguna se acercaría a la realidad, incluso el mismo Riddle estaría sin saber que era lo que ocurría alrededor de Harry hasta mucho tiempo después.
5
El menor de los Potter había recibido correo cuatro días después de que había llegado a la escuela. Y no era cualquier correo. Era una carta que estaba escrita por un Black, aunque lamentablemente no fue el que le hubiera gustado.
Regulus le había mandado correspondencia, la carta había sido algo más o menos así:
A Harry James Potter:
Joven Potter, espero que este bien, ciertamente sé que nunca hemos sido lo suficientemente cercanos como para que usted tenga total confianza en mí puesto que sólo nos hemos visto en ocho ocasiones y en ellas casi no hemos cruzado palabra, pero antes de que salté a conclusiones extrañas déjeme decir que tengo una razón para contactarlo. Se reduce a mi hermano, Sirius Black.
Como usted bien sabe nosotros nunca tuvimos muy buena relación debido a nuestras diferentes posiciones en la guerra y otros temas de familia que probablemente ya han tocado. Hemos arreglado nuestro vínculo que permaneció roto por mucho tiempo, no en su totalidad pero ya no hay tanta indiferencia o resentimiento, probablemente después ahondaremos más en el tema pero por ahora quiero hacerle entrega de una carta que Sirius ha escrito para usted.
Si se pregunta porque no se ha contactado en mucho tiempo. Es porque sus padres han intervenido para que no pueda recibir ningún tipo de correspondencia de mi hermano.
¿Suena extraño, loco o parece salido de un cuento extraño que yo me he inventado? Sí, pero si está interesado y tiene ahora la suficiente confianza en lo que tengo que darle deme una afirmativa y mándela con la lechuza que le ha llevado esta carta.
Atentamente.
Regulus Black (así, a secas, porque Sirius dice que no le gustan los títulos bonitos que se ponen las familias sangre pura para impresionar).
N/A:
Holi. Ah, espero que hayan tenido una feliz navidad, si no celebran la navidad, espero que hayan tenido un buen solsticio de invierno*. Tendría que haber subido antes el capítulo pero… ah, madre dijo que no podía estar en la computadora en una fecha tan importante, mi familia es católica así que ya saben, es importante la noche buena y la navidad.
Pasando al fanfic. Hay unos saltos y retrocesos en el tiempo, espero que eso no los haya confundido, considero que describí lo mejor que pude para que no ocurriera, en caso de que sea así me avisan para que no lo vuelva a hacer LOL.
Alguien me pregunto porque el título de "Ellas", diré que es porque suena cul (?) ok no, la verdad me encantaría responderte pero forma parte de una de las escenas que se dan durante el clímax de la historia así que lo siento pero seguirá la duda xDU
1*) La frase acerca de los monstruos es del popular escritor de terror Stephen King, famoso por escribir It, El resplandor, Cazador de sueños, etc. En inglés se puede leer: "Monsters are real, and ghosts are real too. They live inside us, and sometimes, they win". Él empezó a publicar su trabajo en 1974 así que me parece que para ese entonces Harry bien podría ya tener conocimiento acerca de él. Siendo sincera no sé cuando la dijo ¿Alguien sabe? si es así que pase el dato xD.
2*) En referencia al cantante de la famosa banda de rock psicodélico: The Doors.
3*) En el 45 a. C., en el calendario juliano se estableció el 25 de diciembre como el solsticio de invierno de Europa.
